Esta sesión de formación tiene lugar el sábado 7 de marzo de 2020 de 19:30h a 21:30h en Barbieri 18. Es a cargo de Rafael Rojo y aborda la temática de cómo el compromiso cristiano nos lleva a tomar una opción política del tipo que sea. La charla muestra el cristianismo como un reto en pro de valores de liberación y promoción de la justicia que desde nuestra identidad cristiana no es compatible con cualquier tipo de actuación política. Se analiza la figura de Jesús de Nazaret, que tuvo un compromiso revolucionario para su época hacia las personas perdidas y excluidas. Aunque se relacionó con todo tipo de personas, incluyendo sectores privilegiados de la sociedad del momento, no cultivó el caldo de los poderosos. La charla analiza las partes de nuestro cristianismo que no son muy evangélicas y da indicaciones sobre cómo fomentar actitudes vitales en una dirección no evasiva que se concreta en el compromiso político y la involucración personal en el mundo. Están disponibles los registros de AUDIO y VÍDEO de esta charla.

 

Escrito por alberto el Dom, 08/03/2020 - 11:07

2º Domingo de Cuaresma

La transfiguración tiene lugar en el contexto del primer anuncio de la muerte y resurrección de Jesús. Es una escena llena de simbolismos, se trata de una manifestación de Dios que revela anticipadamente la gloria pascual.

Jesús va al monte con estos tres discípulos que tenían grandes dificultades para entender el mesianismo no triunfalista de Jesús. El pasaje refuerza la persona y misión de Jesús, de quien dudaban los discípulos. Primero nos dice que la actividad de Jesús estaba de acuerdo con el Antiguo Testamento: la Ley, representada por Moisés, y los Profetas, representados por Elías. Segundo, la voz del cielo les manda que escuchen a Jesús. Tercero, la desaparición de los dos dialogantes significa que debemos escuchar sólo a Jesús, quien, mostrando su divinidad resplandeciente en su cuerpo humano, se presenta como realmente es, resplandor de la gloria del Padre, imagen de su ser, como leemos en Hebreos 1, 3. 

La transfiguración y el diálogo de Jesús con Moisés y Elías sobre su destino en Jerusalén, nos desvela una de las constantes de la vida cristiana, la unión simultánea de dos aspectos opuestos pero no contrastantes del único misterio pascual de Cristo: muerte y resurrección, cruz y gloria.

 

Escrito por crismhom el Sáb, 07/03/2020 - 20:26

Esta celebración tiene lugar el Viernes 27 de marzo de 2020 a las 19:30 en Barbieri 18.

Escrito por kike el Lun, 02/03/2020 - 12:21

1º Domingo de Cuaresma

Con este pasaje de las tentaciones de Jesús en el desierto, Mateo está recordando la etapa fundamental del pueblo de Israel, cuando Dios lo sacó de Egipto y lo condujo por el desierto durante cuarenta años. Jesús, como Moisés en Éxodo 24, 18, permanece cuarenta días por el desierto. Jesús aparece como un verdadero israelita que enfrentó tres clases de tentaciones comunes al pueblo de Israel durante su travesía en el desierto, hecho que los judíos recuerdan en su oración cotidiana llamada el Shemá: «Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor. Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas», que se encuentra en el libro del Deuteronomio 6, 4-5. Con la oración del Shemá el judío le pide a Dios la capacidad para amarlo con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas.

Jesús, para conectarse con un público judío, resume aquí las muchas tentaciones del diablo durante esos cuarenta días. Mateo indica las maneras específicas que el tentador emplea para debilitar la misión de Jesús. Las tres tentaciones recuerdan otros tantos momentos de prueba en el camino de Israel por el desierto: la petición del pan (Ex 16), la del agua (Ex 17) y el culto a los ídolos (Ex 32).

 

Escrito por crismhom el Dom, 01/03/2020 - 07:42

7º Domingo del TO

En este domingo continuamos con las enseñanzas del sermón de la montaña. La enseñanza de hoy presenta una particularidad: la propuesta de Jesús frente a la ley antigua se desarrolla a través de cuatro aplicaciones concretas. Estas aplicaciones hacen referencia a la ley del Talión, a partir del dicho «ojo por ojo, diente por diente» (Ex 21, 24). La reacción «automática» cuando alguien recibe un daño es la venganza. La violencia genera siempre violencia y se alimenta a sí misma en una espiral de sufrimiento que se vuelve irrompible. Para evitarlo, la ley del Talión prevé que no se pueda devolver más daño del recibido. Jesús plantea un cambio radical; no hay que responder al mal con un «daño proporcional», sino utilizar el bien para hacer frente al mal.

Ser abofeteado suponía un insulto más que una herida física; pero Jesús dice que ofrecer la otra mejilla voluntariamente desactiva al agresor, porque le hace más vergonzoso: La multa por aquel golpe en la mejilla derecha era el doble de lo que se debía pagar por golpear a alguien en la mejilla izquierda.

Jesús prosigue con una segunda aplicación, que se centra en la actitud contraria a la de poner pleitos: La Ley prohibía tomar en préstamo la capa (la vestidura exterior), por eso algunos acreedores exigían la vestidura interior (la túnica). Jesús dice que si te piden la túnica como fianza ante un juez, debes dar también el manto.

 

Escrito por crismhom el Dom, 23/02/2020 - 08:10

6º Domingo del TO

En el evangelio de hoy Jesús nos dice «No creáis que he venido a abolir la Ley y los Profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud» ¿Qué es la Ley? ¿Qué son los Profetas? Por Ley y Profetas se entienden dos conjuntos diferentes de libros del Antiguo Testamento. La Ley se refiere a los escritos atribuidos a Moisés, esto es, el Pentateuco; los Profetas, como el propio nombre lo indica, son los escritos de los profetas y los libros sapienciales. Jesús está haciendo referencia al código moral del Antiguo Testamento: los mandamientos de la Ley de Dios, los cuales Dios había entregado inicialmente a los israelitas al pie del monte Sinaí (Éxodo 20, 1-17).

Entre los primeros cristianos había diferentes criterios sobre la interpretación de la ley de Moisés. Para unos, la Ley ya no tenía sentido porque Jesús, con su muerte y resurrección, habría derogado el judaísmo. Para otros, sobre todo los cristianos herederos del judaísmo, la Ley debía cumplirse hasta en los mínimos detalles. Según la doctrina de los fariseos, el hombre debía practicar las obras buenas que le hacen justo ante Dios y le alcanzan la salvación. Entonces ¿cómo debían ser interpretados dichos preceptos? ¿Estaban obligados todos a cumplirlos, o habían sido abolidos por Jesús?

Jesús enumera algunos ejemplosde esos Diez Mandamientos. Jesús va más allá del enunciado de los preceptos y rompe con las interpretaciones erradas sobre la literalidad de la Ley para reafirmar que el fin último de la misma es alcanzar la justicia nueva y mayor, que es el amor. Jesús nos ha dicho: “no he venido a abolir la Ley, sino a dar plenitud”, queriendo enseñar, proponer y hacernos cumplir la nueva ley de Dios, que consiste en la novedosa escala de valores que se contienen en las bienaventuranzas.

 

Escrito por crismhom el Dom, 16/02/2020 - 08:01