Documentación de CRISMHOM

Proyectos Vigentes

Esta sección contiene los proyectos vigentes que se han ido aprobando en los diferentes congresos de CRISMHOM. Los proyectos van haciendo hincapié en distintos aspectos. Por tanto, se complementan y si en algún punto existe una contradicción, el proyecto más actual prevalece al más antiguo en ese punto.

III Congreso CRISMHOM 2011-13: Yo soy la vid, vosotros los sarmientos

Este apartado contiene adjunto el documento oficial del III Congreso de CRISMHOM titulado "Yo soy la vid, vosotros los sarmientos" formado por la ponencia sobre el ser y misión y la ponencia de organización. También se adjunta modificaciones de este texto que tuvieron lugar el 15 de junio de 2014:

1. III Congreso de CRISMHOM titulado "Yo soy la vid, vosotros los sarmientos".

2. Modificaciones del 15 de junio de 2014 del III Congreso de CRISMHOM.

 

IV Congreso CRISMHOM 2013-15: Crecemos y construimos comunidad cristiana

A continuación se adjuntan los materiales elaborados en el IV Congreso de CRISMHOM para el período 2013-15:

1. IV Congreso de CRISMHOM 2013-15: "Crecemos y construimos comunidad cristiana.

 

Reglamento de régimen interno.

Este artículo contine el reglamento de régimen interno de CRISMHOM:

1. Reglamento de régimen interno.

 

V Congreso CRISMHOM 2015-17: El amor no pasa nunca

A continuación se adjuntan los materiales elaborados en el V Congreso de CRISMHOM para el período 2015-17:

1. V Congreso de CRISMHOM 2015-17: "El amor no pasa nunca".

 

VI Congreso CRISMHOM 2017-19: ecumenismo y liturgia

A continuación se adjuntan los materiales elaborados en el VI Congreso de CRISMHOM para el período 2017-19:

1. Documento VI Congreso CRISMHOM sobre ecumenismo.

2. Documento VI Congreso CRISMHOM sobre liturgia.

3. Documento VI Congreso CRISMHOM sobre evaluación y perspectivas futuras.

4. Actualización del reglamento de régimen interno.

 

Comunicados y Manifiestos

2011

2011-07-23 Cristianos en Positivo

Documento de Crismhom sobre la dignidad de las personas con VIH. Este documento ha sido escrito en 2011, año dedicado al colectivo de personas seropositivas.

Desde que apareciera en la década de los 80 los primeros casos de infección por VIH hasta la actualidad, ha sido una realidad trágica que ha afectado a millones de personas de cualquier índole social, cultural, religiosa; de igual manera afecta a cualquier condición sexual, orientación sexual e identidad de género


A pesar de los esfuerzos políticos, sociales y científicos, no se ha logrado completamente erradicar la expansión del virus causante que sigue afectando a toda la población, pero con mayor virulencia a los más desfavorecidos del planeta.

Se han logrado avances médicos en los tratamientos antirretrovirales, disminuyendo las muertes causadas por los efectos del VIH y logrando una mejor calidad de vida para los afectados. Sin embargo, este avance también supone la bajada de alerta en la prevención causando nuevas infecciones entre la población más joven.

Existe otra problemática, no menos importante que la que afecta a la salud física de las personas infectadas. Se trata del problema de la visibilidad de la persona seropositiva. Esta estigmatización social agrava la situación de estas personas pues a la enfermedad física deben unir la presión psicológica y social que experimentan en una sociedad que todavía, por desconocimiento o por falta de información, margina en determinados sectores laborales o sociales al seropositivo.

En este documento queremos desarrollar nuestro planteamiento cristiano sobre la dignidad de la persona con VIH y las respuestas que como comunidad cristiana lgtb+h queremos ofrecer a la sociedad, y de manera especial a nuestras hermanas y hermanos seropositivos. Pretendemos exponer un mensaje liberador pero, a la vez, comprometido y denunciante de toda marginación a causa del VIH.

Jesús, un mensaje liberador, un gesto solidario

Para muchas personas, Jesucristo sigue siendo modelo de coherencia y de profeta en la defensa de la dignidad de toda persona. Esta fuerza de su persona radica en la unión de sus palabras con sus obras: lo que dice, lo hace.

En los evangelios aparece de una forma clara y precisa la actuación de Jesús con las personas marginadas de su tiempo. Un sector importante que sufre la marginación son los enfermos. En la sociedad judía de la época de Jesús, la enfermedad no sólo era un estigma social, sino también religioso. Los enfermos, minusválidos, las personas con problemas mentales; eran apartados de la sociedad, vivían a las afueras de las ciudades y no podían trabajar para ganarse el sustento. Pero sufrían además una marginación religiosa, eran declarados “Impuros”, pues se consideraba su enfermedad como fruto de sus pecados o de los pecados de sus progenitores.

Jesús trae un mensaje liberador y sanador. Dios, que es Padre, no puede querer la enfermedad de sus hijos; Dios no castiga con enfermedades. La enfermedad tiene una causa natural, no religiosa. Y para demostrar este mensaje, realiza gestos solidarios de atención y curación de enfermos. Él mismo se convierte ante los ojos de la sociedad en un “impuro” al acercarse y tocar a los enfermos. La compasión de Jesús no es un sentimiento de pena, sino un gesto de padecer con aquellos que sufren, y devolverles la dignidad.

La acción de Jesús supone una revolución en la manera de entender la enfermedad pero, sobre todo, en la manera de tratar a las personas enfermas y ayudarles a visibilizar su realidad devolviéndoles la dignidad. Las personas no son enfermas; las personas tienen enfermedades. Esta diferencia es fundamental para entender la identidad de una persona que padece una enfermedad, que no debe ser considerada por su dolencia, sino por lo que ella es, con sus capacidades, cualidades y actitudes, que están mucho más allá de su enfermedad o diagnóstico médico. LC 10,29 ss; Jn 9,3 ss; LC 7,21; Mt 7.26; LC 4,18; LC 7,14; Mt 11,28.

Cristianos lgtb, cristianos en positivo

Como comunidad cristiana de diversidad sexual queremos continuar la misión de Jesús. Esta misión tiene una cualidad imprescindible: la positividad. Decir cristianos en positivo es mirar la realidad con esperanza; es afirmar la dignidad de toda vida humana, por encima de sus capacidades, disfunciones, enfermedades, limitaciones. Es apostar por la visibilidad de todos y crear una sociedad tolerante, solidaria e integradora.

Pero cristianos en positivo también supone denunciar todas aquellas acciones y actitudes que conlleven la discriminación de cualquier persona; y en especial, de aquellos que viven con la infección por VIH.

A continuación vamos a desarrollar diferentes apartados que pondrán de manifiesto nuestra postura y actuación frente a la realidad del VIH y las personas seropositivas.

La prevención

Una de las medidas importantes para frenar la transmisión del VIH son las medidas preventivas. La educación en salud sexual debe ser una de las prioridades de compromiso de nuestro colectivo lgtb cristiano.

La prevención supone evitar prácticas de riesgo sin las medidas que han demostrado mayor eficacia como es el uso del preservativo y la no exposición a sangre, semen y fluidos vaginales sin protección. Como cristianos defendemos su uso en toda relación sexual donde no haya seguridad de que ninguno de los dos miembros de la pareja sea seropositivo. Es una responsabilidad moral seria practicar sexo sin protección, pues estamos jugando con la salud e integridad de otra persona: máxime cuando uno de los dos conoce su situación serológica y no se lo expresa a la otra persona por miedo al rechazo. Cuando la pareja es estable, el diálogo y el amor entre ambos será el camino adecuado para vencer estos miedos usando la protección necesaria; en el sexo esporádico, si se práctica, no debe haber excusa alguna para realizar sexo sin protección.

La prevención no debe confundirse con el rechazo al seropositivo; la información adecuada y el uso de las medidas preventivas posibilitan la relación sexual plena entre dos personas VIH positiva y negativa sin riesgos de transmisión. Los análisis periódicos y exámenes médicos ayudarán también a vivir la sexualidad de una manera plena y responsable.

Como cristianos apostamos por el amor de pareja, con un proyecto de vida y amor que supone unas actitudes que fortalecen la unión de la pareja. Estos valores son la fidelidad; estabilidad, diálogo, la sinceridad, entre otros. Vivir esto valores desde nuestra fe también ayuda a la prevención de enfermedades de transmisión sexual, y entre ellas, el VIH. Esta forma de vida nos lleva a practicar la sexualidad de manera responsable y comprometida con nuestra pareja, sea esta seropositiva o no.

La persona con VIH

Cuando una persona contrae el VIH y tiene que comenzar un tratamiento es importante que no se sienta solo.; al problema de salud física se le añaden otros no menos importantes como son los psicológicos, los relacionales, familiares, laborales, etc. Supone un momento crítico de asimilación y adaptación a su nueva realidad que necesita de una red social positiva que le ayude a confrontar con objetividad y de forma constructiva su nueva realidad.

En nuestra comunidad cristiana lgtb hay personas seropositivas, y quizás están viviendo su situación en soledad por miedo a la visibilidad y al rechazo. Es importante recordar aquí la actitud de Jesús: Las personas no son enfermas, tienen un virus, pero no son el virus. Cualquier discriminación de una persona VIH positiva no sólo es antievangélica, sino inadmisible desde los derechos humanos de cualquier persona, que tiene una dignidad que está por encima de su situación física.

Nos sentimos solidarios con todas las personas seropositivas; en especial con aquellos que sufren más su situación por carecer de los recursos económicos necesarios para tener los tratamientos antirretrovirales eficaces. El VIH es también injusto socialmente, pues los pobres de la tierra son los que más lo sufren al carecer de medios frente a el.

Como cristianos denunciamos también cualquier discriminación laboral. Las personas VIH positivas pueden ejercer sus profesiones con total normalidad, no diferente a otras personas con enfermedades crónicas. Pedimos a los gobiernos medidas de protección laboral para estas personas; y a los sindicatos que se movilicen ante cualquier discriminación por esta causa.

Las políticas de sanidad no deben recortar gastos en la prevención y tratamiento del VIH; así mismo deben invertir en investigación. Los medicamentos antirretrovirales tienen un elevado coste; y puede parecer que la ciencia se mueve por motivos económicos más que humanitarios. Pedimos que se investigue para crear una vacuna que acabe con esta epidemia; que se redoblen los esfuerzos en investigación, no movidos por lo económico sino por el bien de la humanidad que está sufriendo las consecuencias de este virus. En nuestro país se ha recortado el dinero destinado a la prevención, y pensamos que esta medida puede tener consecuencias negativas, como es el incremento de casos de nueva infección por VIH.

Otros motivos de discriminación que consideramos inadmisibles son: problemas para la concesión de créditos bancarios e hipotecas a las personas seropositivas; restricción de entrada en algunos países de viajeros con VIH; estas discriminaciones acentúan el VIH social que probablemente tiene mayor incidencia en estas personas que el VIH físico.

La visibilidad

Las personas lgtb entendemos muy bien el significado profundo de esta palabra. Nosotros hemos vivido un proceso de “salida del armario” que nos ha costado muchos años de sufrimiento, miedos, culpabilidad, inseguridad. Este proceso lo hemos vivido cada uno de forma personal, y hemos decidido visualizar nuestra realidad lgtb en el tiempo y modo que nos ha parecido. Pero ¿le ocurre lo mismo a una persona lgtb seropositiva? Probablemente no, muchos seropositivos han salido del armario cuando fueron informados de que eran positivos, no eligieron ni el modo ni el tiempo; otros menos afortunados, han tenido que vivir este proceso en soledad por miedo a visibilizar su enfermedad, incluso en entornos familiares.

Si la visibilidad es un derecho que los colectivos lgtb hemos reclamado a la sociedad; la visibilidad de los lgtb VIH positivos, es un derecho que debemos no solo defender sino arropar con nuestra cercanía y solidaridad. Cristianos en positivo es el talante de nuestra comunidad cristiana; integradora de toda diversidad, integradora de toda realidad personal.

Las personas lgtb somos hijas e hijos de Dios; las personas lgtb con VIH son además hijas e hijos de Dios preferidos porque en ellos está el rostro sufriente de Jesús. “Dichosos los VIH positivos porque ellos experimentarán al Dios positivo, amoroso”.

CRISMHOM
Cristianas y cristianos de Madrid Homosexuales lgtb+h
Madrid 2 julio 2011

2011-07-23 Protesta frente a la guía "Homosexualidad y Esperanza"

El Obispado de la Diócesis de Alcalá ha colgado en su página web una guía con el título de 'Homosexualidad y Esperanza'. En ella se asegura que la orientación sexual puede cambiar en el transcurso de la vida y se dan indicaciones para personas interesadas que deseen un cambio o evolución o quieran formarse sobre este tema. Frente a esta publicación, CRISMHOM ha elaborado este comunicado de protesta frente a esta guía.


Ante la publicación por la Diócesis de Alcalá de Henares de una especie de guía para curar la homosexualidad.

 

Bajo la bonita frase de que "es posible la esperanza", la página web de la diócesis de Alcalá de Henares acumula una serie de consejos y recomendaciones para las personas con "tendencias o comportamientos homosexuales".

Recuerda "teorías científicas" que consideran la homosexualidad como "enfermedad", como la de la "Asociación Médica Católica" de EEUU: "un desarrollo psico-sexual saludable lleva naturalmente a la atracción de personas por el sexo opuesto. Traumatismos, errores educacionales y el pecado pueden causar una desviación de esta conducta".

Como comunidad cristiana mostramos nuestra firme y respetuosa protesta ante esta publicación. Creemos que el amor entre dos personas (independientemente de su orientación afectiva-sexual) no es una enfermedad, sino un don de Dios.

Manifestamos nuestro rechazo a la valoración negativa que el Sr. Reig Pla, obispo de Alcalá de Henares, viene realizando desde hace tiempo sobre nuestro colectivo LGTB. Con todo respeto le proponemos fraternalmente que
haga un buen examen de conciencia sobre sus propios sentimientos y convicciones personales, para después estudiar las consecuencias dolorosas y dañinas que provocan algunas de sus acciones y afirmaciones.

Cuestionamos la coherencia de fomentar la culpabilización, discriminación y persecución de las personas con otra orientación afectiva-sexual, con la vida y mensaje de Jesucristo.

Nuestra comunidad cristiana intenta por todos los medios reconciliar a muchas personas homosexuales con su fe. Actitudes como considerar "enfermos" a los que tenemos otra forma de querer hacen mayor el alejamiento de las
personas LGTB de la Iglesia y de Dios.

La orientación homosexual no es una enfermedad ni una patología social; la ideología y los sentimientos homófobos sí lo son.

Seguiremos intentando anunciar el Evangelio a los marginados, rechazados, humillados y perseguidos por sentir el amor de otra manera y tener otra orientación afectiva-sexual.

Un saludo fraterno,

CRISMHOM (Cristianas y cristianos de Madrid homosexuales - Comunidad cristiana de diversidad sexual LGTB+H)

2011-09-03 Yo soy el Camino, La Verdad y la Vida

Desde CRISMHOM queremos manifestar nuestra postura como cristianas y cristianos LGTB sobre la vida y la importancia de su defensa; sobre la dignidad inherente del ser humano; por la riqueza que supone la diversidad; por la maravillosa bendición que nos ha dado Dios con la Creación y nuestra responsabilidad de utilizar las riquezas para bien de toda la humanidad; y por ser Hijas e Hijos de Dios.



DOCUMENTO EN DEFENSA DE LA VIDA Y DIGNIDAD HUMANA

YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA

(Juan 14,6)


CRISMHOM (comunidad de cristianas y cristianos de Madrid homosexuales lgtb)


El valor absoluto y fundamental de la vida humana, de toda vida humana, desde su origen hasta su final, es la base y fundamento de todos los demás derechos humanos[1]. Sin el reconocimiento de este principio no tendría sentido la reivindicación o defensa de los demás.

Evidentemente no sólo se trata de defender el derecho a la vida de toda persona, sino también de la calidad de dicha vida. No sería justa la defensa de la vida olvidándose de la defensa y logro de las condiciones adecuadas que favorezcan el desarrollo de la vida de una forma integral y humanizadora. Ambas realidades, la defensa de la vida y de su calidad, deben darse de forma unitaria e inseparable[2].

Los cristianos concebimos la vida como un don y tarea. La vida humana no tiene su origen en la ley de la “casualidad”, fruto del azar o carente de sentido en su origen. La vida humana es fruto del proyecto amoroso del Dios creador. Dios es el origen, sentido y fin de la vida; pero Dios necesita de nuestra intervención para llevarla a su desarrollo pleno. Somos corresponsables y colaboradores con Dios del proyecto de cada vida. No somos los dueños de la vida, como tampoco lo somos de la creación. De esta afirmación se deriva el carácter del valor absoluto de la vida humana.

Las leyes sociales o políticas son el cauce necesario para la convivencia y el marco regulador de las relaciones sociales, asimismo limitan el uso de la libertad individual cuando es perjudicial para el bien social. Sin embargo, la ley no establece el valor de una determinada acción. Los valores preceden a la ley y no al contrario. Tenemos claros ejemplos en la historia de la humanidad de leyes establecidas por la mayoría que atentan contra la dignidad y derechos humanos[3]. Los valores deben ser el fundamento, los que dan consistencia moral a la ley. La política, la economía, la ciencia o cualquier otro factor que influya en la toma de decisiones sobre la vida humana deben tener el referente moral del valor de la vida y su dignidad, por encima de circunstancias de otra índole; de lo contrario caemos en el relativismo moral. Este relativismo es una de las causas de la negación de los derechos humanos, pues no dependen del valor objetivo, sino de la interpretación subjetiva o circunstancial de dicho valor.

Los cristianos afirmamos el valor absoluto de la vida humana. Sin embargo conviene matizar esta afirmación. Hay una excepción a este principio, que lejos de relativizar el valor de la vida, le dota de un sentido pleno: el amor. La entrega de la propia vida por amor a los demás supone un reconocimiento de la no pertenencia de la propia vida, de una llamada a vivirla descentrado y a entregarla por amor. El amor dota de sentido el origen, presente y fin de la vida, toda ella concebida como un proyecto de amor, como un don y tarea. Esta entrega de la vida puede tomar diferentes formas, desde la entrega diaria al servicio de los demás hasta la entrega real de la vida por ser coherentes a la proclamación del Evangelio o por ideales humanitarios. La vida, así vivida, es un proyecto de amor, que tiene su origen y fin en Dios[4].

El origen de la vida humana no nos pertenece[5]. Forma parte del designio amoroso de Dios. Cada vida humana es única e irrepetible, pues en ella hay un proyecto que se debe desarrollar. Entendemos la vida humana como un proceso que pasa por diferentes etapas. Desde su origen hasta su final la vida humana debe ser protegida y defendida.

Al defender la vida, defendemos también el desarrollo integral de ella, su calidad. No sería coherente ser defensores de la vida si no nos hacemos también responsables de su desarrollo integral: físico, intelectual, afectivo, psicológico, sanitario, espiritual, etc. Esta responsabilidad es nuestra, pero también de políticas sociales y económicas. Los desafíos demográficos no deben solucionarse con la implementación de políticas agresivas de control demográfico que destruyan la vida, sino más bien, que favorezcan una cultura de la vida y una justa distribución de los bienes de la tierra. Denunciamos los programas de control de la natalidad desarrollados en el Tercer Mundo que incluyen la imposición del aborto forzado o la esterilización a grupos étnicos indígenas y que condicionan las ayudas económicas a la aceptación de dichos programas antinatalistas.

Somos cristianos, seguidores del Dios de la vida. Creemos en el triunfo de la vida sobre la muerte, en la Resurrección. El Dios del amor y la vida que está en su origen, también está en su final. No somos dueños tampoco del final de la misma, ni para adelantarlo, ni para prolongarlo artificialmente en detrimento de la libertad y dignidad de la persona.

Tenemos la esperanza en la vida eterna como culminación de una vida vivida plenamente desde el amor. Esta fe, no nos hace olvidar el drama y sufrimiento de tanta gente que no puede vivir de una manera digna y plena su vida. El drama del hambre, las guerras, las enfermedades, etc, son llamadas a la solidaridad y responsabilidad. No podemos defender la vida si no nos hacemos presentes también en aquellos lugares y dramas personales donde se vive el sufrimiento.

Los cristianos lgtb sabemos, por experiencia personal, el significado de la marginación y la lucha por la defensa de nuestros derechos humanos. Esta realidad nos interpela a ser solidarios en la defensa de otros muchos colectivos por sus derechos. No olvidemos que en siete países todavía se aplica la pena de muerte por la condición homosexual, y en otros muchos se aplican torturas y penas de cárcel[6]. Pero también hay que destacar que en treinta países se permite la adopción a personas homosexuales. [7].

Como cristianos no sólo debemos denunciar las situaciones donde no se respeta el derecho a la vida, también debemos anunciar soluciones con gestos y palabras

Por lo tanto, rechazamos la promoción y práctica del aborto como medida de control demográfico y método anticonceptivo, al igual que diferentes prácticas abortivas, como por ejemplo la que se lleva a cabo en algunos países asiáticos, en las que sistemáticamente se abortan los fetos femeninos. Igualmente rechazamos la práctica del aborto como método eugenésico. En ningún caso consideramos el aborto como un derecho humano, sino como un acto que se ha de intentar evitar por sus consecuencias irreparables para el no nacido y sus secuelas tanto físicas como psíquicas para los sujetos activos en su realización.

No obstante, no condenamos a los varones y mujeres que hayan decidido participar activa o pasivamente en la práctica del aborto, sino que les acogeremos en la infinita misericordia de Dios con actitud de amor y tolerancia, respetando el valor de su libre albedrío [8] y la importancia de la propia conciencia [9] como núcleo más íntimo en que el ser humano se siente a solas con Dios reconociendo, no obstante, el peligro de que dicha conciencia pueda errar por ignorancia invencible. Especial cuidado tendremos siempre en no juzgar a la mujer, que es quien vive conscientemente esta situación de la manera más íntima, de tal manera que los demás muy difícilmente podremos ponernos en su lugar: “No juzguéis y no seréis juzgados, no condenéis y no seréis condenados”[10]. Sin embargo, nos acogemos a lo manifestado en la Declaración de los Derechos del Niño[11], proclamada por la Asamblea General de la ONU en 1959, que reconoce explícitamente en su preámbulo que «el niño, por su falta de madurez física y mental, necesita protección y cuidado especiales, incluso la debida protección legal, tanto antes como después del nacimiento». Más aún, el artículo 8 de esta Declaración dice: «El niño debe, en todas las circunstancias, figurar entre los primeros que reciban protección y socorro».

Por todo lo cual, como cristianas y cristianos lgtb defendemos[12]:

1.- La promoción de la educación y el acceso a la información para todas las personas, con especial incidencia en la mejora de la educación sexual existente, en la que se abogue por una sexualidad responsable y se informe correctamente a todas las personas (en especial a las y los jóvenes y adolescentes) de los riesgos de una vida sexual sin precauciones e irresponsable, así como del maravilloso valor de toda vida humana.

2.- Políticas eficaces de ayuda a todas las familias, tanto a las heterosexuales como a las homosexuales, que permitan la promoción de la institución familiar como ámbito de crecimiento y desarrollo de la persona en un entorno de amor, ayuda y protección.

3.- Adecuada planificación familiar que permita a las parejas llevar a cabo una verdadera paternidad responsable con el uso de medios naturales y artificiales que permitan regular responsablemente el derecho a la reproducción de todas las personas, facilitando el acceso a métodos anticonceptivos no abortivos y su uso adecuado.

4.- La adopción permitida tanto a personas heterosexuales como a personas lgtb (lesbianas, gays, transexuales y bisexuales) como medio de apertura a la vida, agilizando su tramitación para implementar su eficacia como institución que permita al menor acceder a un ámbito familiar de formación y amor adecuados, y que posibilite igualmente a adultos responsables canalizar su necesidad de darse al prójimo en un ámbito de generación de vida y amor.

5 Ayudas sociales y psicológicas, económicas, humanas, etc, a las personas que estén planteándose recurrir al aborto, de manera que posibiliten la adopción de alternativas que eviten que éste se lleve a cabo. Estas ayudas deberán garantizar que nadie haya de recurrir al aborto por no tener los medios para llevar a término el embarazo o para enfrentarse a un ambiente hostil o para garantizar una educación a su hija o hijo durante todos los años que esté a su cargo.

6.- Abolición de la pena de muerte u homicidio legal.

7.- Políticas que favorezcan el desarrollo de los pueblos; condonación de la deuda externa de los países empobrecidos; inversión en educación, información, salud e infraestructuras. Así como medidas legislativas y su aplicación efectiva para la consecución de una sociedad más justa, tolerante e integradora que promocione el bien común y el respeto a todos los seres humanos. [13]

8.- Los avances científicos en materia humana y sanitaria no deben estar determinados por intereses económicos. Es necesaria una bioética en la investigación médica que respete el origen de la vida humana. En muchos países las enfermedades son incurables por la escasez de medicamentos, pedimos una justa distribución de los medicamentos por encima de los beneficios económicos.

La Comunidad de Cristianas y Cristianos de Madrid Homosexuales lgtb, al redactar y hacer público este documento, quiere manifestar que no se adhiere ni subscribe ningún comunicado que puedan realizar otras asociaciones o instituciones tanto cristianas como LGTB, de las que forma parte en su reivindicación lgtb cristiana, que atente contra los términos redactados en este documento; y contradiga la defensa de la vida humana, de toda vida humana, tal como la hemos manifestado en este documento[14].

[1] Declaración Universal de los Derechos Humanos: Artículo 3: “Todo individuo tiene derecho a la vida….”.

[2] Declaración universal de los Derechos del Niño. ONU 1959: ARTÍCULO 17. DERECHO A LA VIDA Y A LA CALIDAD DE VIDA Y A UN AMBIENTE SANO. Los niños, las niñas y los adolescentes tienen derecho a la vida, a una buena calidad de vida y a un ambiente sano en condiciones de dignidad y goce de todos sus derechos en forma prevalente.

La calidad de vida es esencial para su desarrollo integral acorde con la dignidad de ser humano. Este derecho supone la generación de condiciones que les aseguren desde la concepción cuidado, protección, alimentación nutritiva y equilibrada, acceso a los servicios de salud, educación, vestuario adecuado, recreación y vivienda segura dotada de servicios públicos esenciales en un ambiente sano.

[3] Leyes contra grupos étnicos; discriminatorias de la mujer, contra los homosexuales, legalizando la esclavitud, etc.

[4] "Nadie tiene mayor amor que el que da la vida por sus amigos" (Jn 15, 13). ...

[5] “Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te consagré” (Jeremías 1, 5).

[6] Homosexualidad ilegal que puede ser penalizada con castigo corporal o la muerte

En 2001, los marcos legislativos de los siguientes países permitían penalizar los comportamientos homosexuales con castigos corporales o la muerte: Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Sudán, Afganistán, Paquistán, Mauritania, Yemen, Irán...

[7] “Combatamos el aborto con la adopción” Madre Teresa de Calcuta.

“Les confiaré algo hermoso: Estamos combatiendo el aborto con la adopción: cuidamos a la madre y adoptamos a su hijo. De ese modo hemos salvado miles de vidas. Hemos enviado comunidades a las clínicas, diciéndoles: "Por favor, no maten al niño, nosotros nos haremos cargo de él". Siempre hay algunos de los nuestros que les dice a las madres en problemas: "Venga, la cuidaremos y hallaremos un hogar para su hijo". Y así tenemos una gran demanda de niños por parte de matrimonios que no pueden tener hijos.

Les pido por favor que no maten a los niños. Yo quiero esos niños: ¡Dénmelos! Estoy dispuesta a aceptar todo niño que se pretenda abortar y darlo a un matrimonio que lo ame y a su vez sea amado por el niño. Sólo en nuestro Hogar Infantil de Calcuta hemos reunido 3,000 niños que han sido salvados del aborto, niños que luego han brindado mucho amor y alegría a sus padres adoptivos [y han crecido tan llenos de amor y gozo.]”

[8] "La orientación del hombre hacia el bien sólo se logra con el uso de la libertad, la cual posee un valor que nuestros contemporáneos ensalzan con entusiasmo. Y con toda razón. Con frecuencia, sin embargo, la fomentan de forma depravada, como si fuera pura licencia para hacer cualquier cosa, con tal que deleite, aunque sea mala. La verdadera libertad es signo eminente de la imagen divina en el hombre. Dios ha querido dejar al hombre en manos de su propia decisión para que así busque espontáneamente a su Creador y, adhiriéndose libremente a éste, alcance la plena y bienaventurada perfección. La dignidad humana requiere, por tanto, que el hombre actúe según su conciencia y libre elección, es decir, movido e inducido por convicción interna personal y no bajo la presión de un ciego impulso interior o de la mera coacción externa. El hombre logra esta dignidad cuando, liberado totalmente de la cautividad de las pasiones, tiende a su fin con la libre elección del bien y se procura medios adecuados para ello con eficacia y esfuerzo crecientes. La libertad humana, herida por el pecado, para dar la máxima eficacia a esta ordenación a Dios, ha de apoyarse necesariamente en la gracia de Dios. Cada cual tendrá que dar cuanta de su vida ante el tribunal de Dios según la conducta buena o mala que haya observado". (Gaudium et Spes, 17) Concilio Vaticano II

[9] "En lo más profundo de su conciencia descubre el hombre la existencia de una ley que él no se dicta a sí mismo, pero a la cual debe obedecer, y cuya voz resuena, cuando es necesario, en los oídos de su corazón, advirtiéndole que debe amar y practicar el bien y que debe evitar el mal: haz esto, evita aquello. Porque el hombre tiene una ley escrita por Dios en su corazón, en cuya obediencia consiste la dignidad humana y por la cual será juzgado personalmente. La conciencia es el núcleo más secreto y el sagrario del hombre, en el que éste se siente a solas con Dios, cuya voz resuena en el recinto más íntimo de aquélla. Es la conciencia la que de modo admirable da a conocer esa ley cuyo cumplimiento consiste en el amor de Dios y del prójimo. La fidelidad a esta conciencia une a los cristianos con los demás hombres para buscar la verdad y resolver con acierto los numerosos problemas morales que se presentan al individuo y a la sociedad. Cuanto mayor es el predominio de la recta conciencia, tanto mayor seguridad tienen las personas y las sociedades para apartarse del ciego capricho y para someterse a las normas objetivas de la moralidad. No rara vez, sin embargo, ocurre que yerra la conciencia por ignorancia invencible, sin que ello suponga la pérdida de su dignidad. Cosa que no puede afirmarse cuando el hombre se despreocupa de buscar la verdad y el bien y la conciencia se va progresivamente entenebreciendo por el hábito del pecado". (Gaudium et Spes, 16) Concilio Vaticano II

[10] Lc 6,37

[11] Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, “Declaración de los Derechos del Niño”, http://www.unhchr.ch/spanish/html/menu3/b/25_sp.htm.

[12] La defensa de estas tesis no excluye el diálogo ni el que, eventualmente, se escuchase a quien quisiera expresar otra opinión, entendiendo que se refiere a los modos de defender el valor de la vida, y no a la defensa en sí. No obstante, se exigirá siempre respeto a la postura de Crismhom y en ningún caso habrá de entenderse como aprobación, por parte de Crismhom, de sus planteamientos.

[13] "La interdependencia, cada vez más estrecha, y su progresiva universalización hacen que el bien común -esto es, el conjunto de condiciones de la vida social que hacen posible a las asociaciones y a cada uno de sus miembros el logro más pleno y más fácil de la propia perfección- se universalice cada vez más, e implique por ello derechos y obligaciones que miran a todo el género humano. Todo grupo social debe tener en cuanta las necesidades y las legítimas aspiraciones de los demás grupos; más aún, debe tener muy en cuanta el bien común de toda la familia humana.

Crece al mismo tiempo la conciencia de la excelsa dignidad de la persona humana, de su superioridad sobre las cosas y de sus derechos y deberes universales e inviolables. Es, pues, necesario que se facilite al hombre todo lo que éste necesita para vivir una vida verdaderamente humana, como son el alimento, el vestido, la vivienda, el derecho a la libre elección de estado ya fundar una familia, a la educación, al trabajo, a la buena fama, al respeto, a una adecuada información, a obrar de acuerdo con la norma recta de su conciencia, a la protección de la vida privada y a la justa libertad también en materia religiosa.

El orden social, pues, y su progresivo desarrollo deben en todo momento subordinarse al bien de la persona, ya que el orden real debe someterse al orden personal, y no al contrario. El propio Señor lo advirtió cuando dijo que el sábado había sido hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado. El orden social hay que desarrollarlo a diario, fundarlo en la verdad, edificarlo sobre la justicia, vivificarlo por el amor. Pero debe encontrar en la libertad un equilibrio cada día más humano. Para cumplir todos estos objetivos hay que proceder a una renovación de los espíritus y a profundas reformas de la sociedad.

El Espíritu de Dios, que con admirable providencia guía el curso de los tiempos y renueva la faz de la tierra, no es ajeno a esta evolución. Y, por su parte, el fermento evangélico ha despertado y despierta en el corazón del hombre esta irrefrenable exigencia de la dignidad" (Gaudium et Spes, 26) Concilio Vaticano II

[14] Esto no irá en contra de que pueda colaborarse con estas asociaciones, instituciones o individuos en cualquier otro campo en el que nos podamos encontrar. Tampoco significará que no reconozcamos los méritos de su labor en otros campos ni impedirá que podamos hacer expreso este reconocimiento. En cualquier caso, este eventual reconocimiento o colaboración no habrán de interpretarse en ningún caso como apoyo de Crismhom a tesis contrarias a las expuestas en este documento.
 

2011-09-04 Las y los transexuales son hijas e hijos de Dios

En la apuesta por los derechos de transexuales como eje central del 2010, bajo el eslogan "Año para TRANS-formar",CRISMHOM emite este comunicado para unirse a los gestos e iniciativas en pro de una mayor comprensión, apoyo, visibilización y sensibilización hacia el colectivo transexual.

 
 
Documento de CRISMHOM, “Comunidad de Cristianas y Cristianos de Madrid Homosexuales LGTB”

Las y los transexuales son hijas e hijos de Dios.

  
Índice
 
I. Introducción.
 
II. Conociendo un poco mejor el hecho transexual.
 
III. Y la Iglesia Católica, ¿qué dice a todo esto?
 
IV. Y Cristo, ¿qué dice sobre la transexualidad?
 
V. ¿Cómo puedo formar parte de la Iglesia cuando su jerarquía y el 80 por 100 de sus integrantes me rechazan por ser transexual?
 
VI. Conclusión.
 
  
Las y los transexuales son hijas e hijos de Dios
 
 
I. Introducción.
 
Bajo el lema “2010, año para transformar”, la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) apostó por dedicar este año a los derechos de las personas transexuales, con proyectos en materia educativa, sanitaria, legislativa y social. Es bueno recordar las palabras que Desirée Chacón, Secretaria General de la Federación, pronunció en el momento de la presentación del lema: “la FELGTB  marcará un hilo conductor, para que en este año 2010  los derechos de las personas trans se conviertan  en el eje transversal de trabajo  de  todas las asociaciones y áreas de trabajo federales, y  que, ya adelantamos,  marcará el mensaje principal de todos los Orgullos que se celebran en España”. En el mismo sentido, la coordinadora del Área Trans de la Federación, Mar Cambrollé, concretó las metas indicando que “El 2010 es el Año para TRANS-Formar porque vamos a formar, desde el punto de vista educativo sobre transexualidad, vamos  a informar sobre transexualidad y vamos  a transformar esta sociedad para acabar con la transfobia”.

 
La Comunidad de Cristianas y Cristianos de Madrid Homosexuales, CRISMHOM, es por Estatutos “una organización de naturaleza asociativa de carácter cristiano lésbico, gay, transexual y bisexual”1. Si bien en la actualidad, casi finales de 2010, la mayoría de sus socios y simpatizantes son hombres y mujeres homo o bisexuales, sí es cierto que por espíritu fundacional, carisma, proyecto y razón de ser, la transexualidad es una parte esencial de la Comunidad, lo mismo que lo es la presencia de la mujer o de la bisexualidad. Esto se manifiesta en una sensibilidad hacia el hecho “trans”, sensibilidad que, por ejemplo, se plasma continuamente en el Documento Oficial del II Congreso de CRISMHOM, en el que se aprobó el Proyecto para los años 2009-20112, llegándose a crear, incluso, una vocalía transexual como cargo en la Junta Directiva3, la cual a la fecha, permanece vacante por falta de socias/os trans.
 
 
Es en este marco en el que hemos sentido la necesidad de reflexionar y estudiar a fin de conocer mejor la realidad transexual y, sobre todo, profundizar en una idea que, como socios militantes de CRISMHOM, creemos y defendemos: que las personas transexuales son hijas e hijos de Dios y, más aún, hijas e hijos queridísimos de Dios que participan del proyecto liberador de Cristo para todo el género humano y que, por tanto, pueden y deben formar parte de la comunidad de mujeres y hombres que celebran y viven su fe inspirados por el amor de Cristo o, en otras palabras, de la Iglesia, entendiendo por ésta, lejos de definiciones excluyentes, la comunidad inclusiva en sentido amplio que, entre otros, defiende CRISMHOM.
 
Confesamos que no nos ha resultado fácil adentrarnos en este tema por dos motivos: uno, el desconocimiento personal que, debemos admitir, teníamos de la transexualidad. Y dos, la falta de una teología que haya profundizado en este tema, ni siquiera por parte de los teólogos protestantes más progresistas. Por ello, desde el principio, deseamos aclarar que estas reflexiones no son un estudio teológico, sino simplemente unos sencillos pensamientos que se apoyan en el material más avanzado que se ha publicado sobre transexualidad y, como no, en el Evangelio.
 
Ojalá que este pequeño esfuerzo sirva para que muchas mujeres y hombres se sientan más queridas y queridos por Dios y acogidas por sus hermanas y hermanos de las diversas comunidades LGTB y, especialmente, las cristianas.

 
  
II. Conociendo un poco mejor el hecho transexual.
 
En la Wikipedia 4 leemos que “Una persona transexual encuentra que su identidad sexual está en conflicto con su anatomía sexual. Es decir, se produce una disconformidad entre su sexo biológico y su sexo social y el sexo psicológico. Una mujer transexual es aquella que nace con anatomía masculina y un hombre transexual es el que nace con anatomía femenina. Es decir, se les designa por el sexo con el que se sienten identificados y no por el sexo al que al nacer corresponden, por ejemplo, sus genitales. En estas personas suelen darse el deseo de modificar las características sexuales que no se corresponden con el sexo con el que se sienten identificados. Por eso, algunas de estas personas suelen pasar por un proceso de reasignación de sexo, que puede incluir o no una cirugía de reconstrucción genital, mal llamada «operación de cambio de sexo» ”.
 
Para Carla Antonelli5 “la Transexualidad, generalmente, es considerada por muchos/as autores/as como una variación de la conducta sexual, se estima que no es una conducta sexual sino que fundamentalmente es un problema de género, y más específicamente de identidad de género. Un transexual es una persona que se siente dentro de un cuerpo de otro género (su cuerpo le dice "soy un hombre", pero su mente le dice "soy una mujer", y lo mismo en el caso de la mujer). Esta condición se conoce como disforia de género, provocando infelicidad o insatisfacción con el género de uno/a mismo/a (Hyde, 1994). Ante esta situación, algunas personas optan por someterse a operaciones quirúrgicas de cambio de sexo. El término transexual se utiliza tanto para la persona que decide cambiar su sexo como para la que no toma tal decisión”
 
Encontramos una alusión a los conceptos de “sexo”, “género” y “sexualidad” que convendría aclarar desde el punto de vista médico para adentrarnos en la cuestión. En la página web de Carla Antonelli6 leemos en palabras del doctor Alberto Musolas, que se remite a su vez al doctor Bataller, que “por sexo entendernos todos aquellos caracteres físicos y biológicos, incluidos nuestras gónadas y nuestros genitales, y por el que pasamos a ser hombres o mujeres según sean estos unos u otros (sexo de asignación). Hay varios tipos de sexo, el cromosómico, gonadal, genital, psíquico y social. Normalmente todos ellos coinciden, y entonces se adopta el rol sexual esperado. Si el psíquico no concuerda con los restantes, hablamos de una discordancia con el rol presumiblemente esperado y se adopta una identidad de género distinta
 
En principio, el sexo y el género no conllevan a un determinado tipo de sexualidad (en su globalidad) ni a una determinada orientación sexual. Así, la orientación sexual es la atracción física hacia una persona por razón de su sexo (que puede ser heterosexual u homosexual, básicamente), mientras que la identidad sexual es el rol que adopta socialmente uno mismo, sea éste el esperado o no por razón de su sexo asignado. Por tanto, no hay que confundir la transexualidad con la homosexualidad ni con el travestismo, pues en ellos intervienen diferentes factores de los que resultan comportamientos diferentes, y en ningún caso no patológicos en sí mismos.

La homosexualidad implica relaciones afectivas y/o sexuales entre personas del mismo sexo, es decir, entre dos hombres (gays) o entre dos mujeres (lesbianas). El homosexual se siente a gusto con su propio sexo (biológico) y con todos sus caracteres primarios y secundarios, es decir, no experimenta ningún rechazo hacia su morfología sexual (genitales,...). Por tanto, solo se diferencia del heterosexual por su orientación sexual.
 
El Travesti es aquella persona que se viste con ropas del otro sexo para satisfacer un deseo erótico-fetichista, pero de ninguna manera desea un cambio real de sexo, ya que se siente plenamente identificado con el sexo de nacimiento.

Dado que la identidad sexual y la orientación sexual son dos conceptos distintos, no excluyentes entre sí, los transexuales pueden ser homosexuales, heterosexuales, bisexuales o asexuales (al igual que el resto de la población). Así, hay transhomosexuales o transheterosexuales, siendo un transhomosexual aquél o aquella que tras un cambio de sexo, mantiene una relación con una persona del mismo sexo social al cual o ella pertenece ya en la actualidad.

Se consideran términos sinónimos:

Transexualidad = Disforia de Género = Trastorno de la Identidad Sexual — Trastorno de la Identidad de Género (TIG) = Trastorno de la Identidad Sexual de Género = Gender Identity Disorder (GID)

Definición:

El término transexualidad fue citado por primera vez por Hary Benjamin en 1953, quién matizó la definición, ya ofrecida antes por Cauldwell.

La transexualidad es el deseo irreversible de pertenecer al sexo contrario al genéticamente establecido (o sea, al de nacimiento, ratificado por sus genitales) y asumir el correspondiente rol (el contrario del esperado), y de recurrir si es necesario a un tratamiento hormonal y quirúrgico encaminado a corregir esta discordancia entre la mente y el cuerpo.

La transexualidad no es una elección. Por tanto, se nace transexual. Aunque no se conoce el origen de esta situación7, existen básicamente dos teorías al respecto, aunque es probable que sea el resultado de múltiples factores. La teoría psicológica sostiene que en algún momento de la vida del transexual (especialmente en los primeros años de vida), se produce un trauma y, por tanto, cree que la afloración de este trauma a la superficie debería curar al transexual. Actualmente y tras intentos fallidos de curaciones de transexuales está siendo relegada por la teoría biológica, que por el contrario, se basa en la existencia de diferencias biológicas entre los transexuales respecto de los demás individuos. Últimamente, presta mucha atención a los baños de hormonas durante el desarrollo prenatal y su posterior influencia en el desarrollo de la identidad del individuo, y considera que el tratamiento más viable es la terapia hormonal y la intervención quirúrgica.

Deseamos citar un estudio realizado por el Área Transexual del Colectivo COGAM de Madrid, titulado “las personas transexuales en busca del reconocimiento a su propia identidad de género”8, estudio que puede resultar de gran interés para quien por primera vez se acerque al hecho transexual.
 
 Por último, hacer mención a un estudio que el equipo de salud de la Fundación Triángulo realizó sobre la interacción de la transexualidad y la prostitución9 constatando una de las realidades más tristes del hecho transexual: muchas personas transexuales se ven abocadas a ejercer la prostitución ante la imposibilidad de encontrar otros trabajos; imposibilidad que no tiene otro nombre que el de “discriminación” y que supone un doble y doloroso estigma.

  
III. Y la Iglesia Católica, ¿qué dice a todo esto?
   
La Comunidad de CRISMHOM es vocacionalmente de tipo ecuménico: contamos y estamos abiertos a mujeres y hombres de cualquier iglesia cristiana y aspiramos a una comunidad unida en lo esencial del amor y mensaje de Cristo, respetando, e incluso fomentando, las particularidades de cada confesión. Con todo, en este apartado del documento vamos a limitarnos a analizar el punto de vista de la Iglesia Católica-Romana –de la cual procedemos la mayoría de nosotros y nosotras– en parte por haber desarrollado nuestra formación y espiritualidad en ella y, en parte, por desconocimiento de la opinión profunda de las Iglesias Reformadas y de la Ortodoxa.
 
No nos ha sorprendido el hecho de no encontrar ni una sola referencia a la transexualidad en el Catecismo de la Iglesia Católica10 (en adelante CIC), compendio éste de la fe y doctrina católica en vigor, tras el Concilio Vaticano II. Las referencias fundamentales que este texto hace sobre “la cuestión sexual” van ubicadas en la Tercera Parte, Sección Segunda, Capítulo Segundo, Artículo Sexto, “el sexto mandamiento” (puntos del 2331 al 2400) donde, por cierto, vienen los famosos tres puntos11 sobre homosexualidad que inspiran el Magisterio actual de la Iglesia al respecto y ¡ay! caballo de batalla de las y los homosexuales cristianos que los consideramos no acordes con las Sagradas Escrituras. Pero ese es otro tema.
  
Es más, teniendo en cuenta la definición de transexualidad anteriormente expuesta y la interpretación que los estudios médicos actuales y que, en síntesis, consistirían en considerar a una persona transexual femenina como una auténtica mujer y a una persona transexual masculino como un auténtico hombre, nos encontraríamos con que, en teoría, y con el Catecismo en la mano, serían plenamente aceptables la unión de una transexual femenina con un hombre o de un transexual masculino con una mujer. Digo en teoría, puesto que las dificultades prácticas para modificar en los registros eclesiásticos el sexo y el nombre de un Manuel por una Raquel serían, posiblemente, insalvables.
  
En 1995, el Pontificio Consejo para la Pastoral de los Agentes Sanitarios, aprobó una carta pastoral de los agentes sanitarios. Esta carta, que puede descargarse en la página web de la Archidiócesis de Madrid12, no es que en sí desarrolle la moralidad o inmoralidad del hecho transexual a la luz de la doctrina católica, sino que da ciertas pautas de determinadas cuestiones sanitarias y, es una de ellas, referente a las intervenciones quirúrgicas que conlleven la modificación, mutilación o extirpación de órganos, la que ha dado pie a que Fernando Pascual, L.C. elabore un documento denominado “una reflexión sobre la transexualidad” que aparece reproducida, y siempre literalmente, en múltiples páginas webs, normalmente de corte católico conservador. Como ejemplo, cito la web www.chuchforum.org13 pero bastaría con meter en cualquier buscador de internet las palabras “transexualidad e “iglesia católica” para encontrarse con esta reflexión.
 
No vamos a reproducir aquí dicho trabajo para, a continuación, criticarlo, pues preferimos desarrollar este documento en positivo, es decir, los transexuales como hijas e hijos de Dios, en vez de hacer una labor de crítica a otros estudios. Baste decir, con todo, que en nuestra opinión el padre Fernando Pascual no ha profundizado en la diferencia de “sexo”, “género”, “conducta sexual” e “identidad de género”. Invitamos además a la lectora o lector paciente a reflexionar a los comentarios publicados por personas transexuales a dicha “reflexión” publicada, en este caso en www.bioeticaweb.com14
 
Con todo, y volviendo a la nota 66 de la carta pastoral de 1995 comentada, lo que dice literalmente es que “para la recuperación de la salud de la persona, pueden ser necesarios, como único remedio alternativo, intervenciones que conllevan la modificación, mutilación o extirpación de órganos.

La manipulación terapéutica del organismo es legitimada por el principio de totalidad, el cual se aplica también a la terapéutica en virtud de que "cada órgano particular está subordinado al conjunto del cuerpo y debe someterse a él en caso de conflicto. Por consiguiente, aquél que ha recibido el uso de todo el organismo posee el derecho de sacrificar un órgano particular, si la conservación o la funcionalidad de éste provoca a todo el organismo un daño considerable, imposible de evitar de otra manera".


Concluye, a partir de esta Nota, el citado padre Pascual, que la reasignación de sexo no es aceptable y que los poderes públicos no deberían costear dichas operaciones de igual modo que no sería aceptable un cambio de raza, de altura, de esbeltez o de color de ojos. Las comparaciones y la conclusión nos parecen, cuanto menos, un despropósito.
 
En cualquier caso, nos parece dudosa que esta “reflexión” pueda tomarse como “doctrina” de la Iglesia, teniendo, a nuestro parecer, el simple valor de una opinión personal, eso sí, ampliamente difundida por Internet.
 
  
IV. Y Cristo, ¿qué dice sobre la transexualidad?
 
Las personas LGTB cristianas nos planteamos frecuentemente, en nuestras reflexiones, meditaciones y en la oración personal, qué pensaría Jesús de Nazaret sobre nuestra condición homo, bi o transexual concreta: ¿la habría aceptado o no? ¿nos habría acogido, como acogió y amó a la mujer adúltera, a la samaritana, al publicano, o nos habría expulsado del Templo, como hizo con los mercaderes que profanaban aquél lugar santo?
 
Simpáticamente, el apóstol Juan finaliza su Evangelio15 afirmando que “hay otras muchas cosas que hizo Jesús. Si se escribiesen una por una, yo creo que ni en el mundo entero cabrían los libros que se podrían escribir”. Total que, entre otros, las lesbianas, gays, bi y transexuales, nos hemos quedado sin saber lo que específicamente diría Jesucristo de nosotras y nosotros, so pena de inundar el mundo de escritos. Con todo, podríamos atrevernos a imaginar cuál sería la reacción de Jesús si se le presentara una persona transexual. Y este atrevimiento, no sería sólo dar rienda suelta a la imaginación poniendo en la boca de Cristo-Dios las palabras que nos gustaría que hubiese pronunciado. No, no es sólo eso.
 
Los creyentes familiarizados con el Evangelio, que lo consultan, lo leen, lo usan como fuente y motivo de oración o, simplemente, lo meditan a diario, llegan a alcanzar un trato directo con Jesús de Nazaret que les permite, en su oración personal, mantener un auténtico diálogo con el Espíritu Santo. Es entonces cuando se percibe que el mensaje salvador de Cristo es único y que, a través del mismo, se pueden tamizar todas las circunstancias de la vida y tener la certeza de hasta donde alcanza el Amor de Dios. Esta idea, con base diríamos ascética, tiene además un sustento teológico.
 
El creyente cristiano reconoce en la Biblia la única Sagrada Escritura y la cree inspirada por Dios16. Ahora bien, en la Sagrada Escritura, Dios habla al hombre y a la mujer precisamente a la manera de los hombres y mujeres y, para interpretar bien la Escritura, es preciso estar atento a lo que los autores humanos quisieron verdaderamente afirmar y a lo que Dios quiso manifestarnos mediante sus palabras17, método conocido como “histórico-crítico”; así, el CIC (Catecismo de la Iglesia Católica) manifiesta que “para descubrir la intención de los autores sagrados es preciso tener en cuenta las condiciones de su tiempo y de su cultura, los «géneros literarios» usados en aquella época, las maneras de sentir, de hablar y de narrar en aquel tiempo”. En definitiva “la Escritura se ha de leer e interpretar con el mismo Espíritu con que fue escrita18”. Es, en aplicación de este método histórico crítico, que autores como el sacerdote católico Daniel A. Helminiak, PH.D., sostiene en su magnífica obra “Lo que la Biblia realmente dice sobre la homosexualidad”19 que, en ningún caso, las Escrituras pueden emplearse para condenar a las personas homosexuales ni a los actos homosexuales. Libro cuya lectura nunca nos cansaremos de recomendar encarecidamente.
 
Sin embargo, la generalidad de los teólogos afirman que el método histórico-crítico, si bien sigue siendo indispensable, adolece de ciertas limitaciones por lo que debe ser complementado con la denominada “exégesis canónica” que se propone leer los diversos textos bíblicos en el conjunto de la única Escritura. Así lo afirma, entre otros, Joseph Ratzinger20, citando la Constitución Dei Verbum del Concilio Vaticano II: “quien quiera entender la Escritura en el espíritu en que ha sido escrita debe considerar el contenido y la unidad de toda ella”. Esto significa, si se nos permite sintetizar toscamente, que si en la Biblia encontramos a un Dios, que se auto-revela al hombre y a la mujer, les dice cómo es, se muestra como Abba, es decir, un Dios que es Padre y Madre, y que su esencia es el amor… si la Biblia revela el amor que Dios tiene por cada una y cada uno de nosotros, que quiere nuestra felicidad, y por tanto nuestra salvación primero en la Tierra y después en el Cielo… difícilmente podrá extraerse un solo párrafo de la Biblia para condenar a una transexual, a un transexual, a una lesbiana, a un gay, a un bisexual, por el solo hecho de tener esta inclinación afectivo-sexual concreta y manifestarla en la propia vida.
 
Retornando a la cuestión inicial, diríamos que estos argumentos son los que nos permiten imaginar, desde la familiaridad con los Evangelios, la reacción, palabras y acogida que hubiera tenido Cristo ante una persona transexual (o bisexual u homosexual) que se le hubiera acercado… tal como se le acercaban los hombres y mujeres que tenían necesidad de El: con confianza, con humildad, con hambre de afecto, cargados del desprecio de los poderosos, humillados, incomprendidos, llenos… de sufrimiento –y las personas transexuales que eventualmente pudieran leer este documento, bien saben de qué estamos hablando–.
 
En los textos evangélicos que siguen y que nos ayudarán a hacer ese esfuerzo de imaginación, hemos elegido el de Mateo21, pues Mateo había sido un publicano, es decir, un recaudador de impuestos para los romanos y, en consecuencia, alguien despreciado por las clases religiosamente dominantes del pueblo judío. Queremos creer que la solidaridad entre minorías es un hecho, salvando incluso la distancia de los tiempos.
 
Podríamos haber elegido muchos textos, pero proponemos el texto conocido como “el pasaje de la fe de la mujer sirio-fenicia”22; se trata, pues, de una extranjera que humildemente se acerca a Jesús para que sane a su hija de una enfermedad. En un primer momento, parece que éste se resiste alegando que ha sido enviado por Dios, antes que nada, a sanar “las ovejas descarriadas del pueblo de Israel”, añadiendo en un tono literario que “no está bien tomar el pan de los hijos y arrojarlo a los perros”. La extranjera, que desparpajo no le falta, no se amilana y replica en la misma onda “cierto, Señor, pero también los perros comen las migajas que caen de la mesa de sus amos”. Jesús se sorprende y se maravilla. Su respuesta es una de las alabanzas más grandes que se oyen de su boca: “¡Mujer, grande es tu fe! Sea como tú deseas.” Y, en aquél momento su hija recobró la salud.

Los estudios que se han hecho acerca de la situación socio-política del pueblo de Israel, nos informan de que, por aquél entonces, las mujeres en general y las extranjeras y viudas, en particular, estaban marginadas. No sería del todo riguroso hacer un paralelismo entre dos culturas separadas por veintiún siglos, pero sospechamos que no nos equivocamos demasiado si se afirma que su situación ante la sociedad era como la de los y las transexuales actualmente. José Antonio Pagola, en su muy recomendable Libro “Jesús, aproximación histórica”23 afirma que (en el Israel de entonces) “el comportamiento de las mujeres que se alejan de la casa y andan solas, sin la vigilancia de un hombre, tomando parte en comidas o actividades reservadas a los varones, era considerado como una conducta desviada, propia de mujeres que descuidan su reputación y su honor sexual. Jesús lo sabía cuando las aceptaba en su entorno”. En el Evangelio vemos como Jesús acoge, dialoga, abraza y predica el Reino de Dios precisamente a estas mujeres ninguneadas. Pagola remarca24 “probablemente se movían en su entorno mujeres no vinculadas a ningún varón: viudas indefensas, esposas repudiadas y, en general, mujeres solas, sin recursos, poco respetadas y de no muy buena fama. Había también algunas prostitutas, consideradas por todos como la peor fuente de impureza y contaminación. Jesús las acogía a todas”. ¡Qué fácil nos resulta pensar en ese sector del colectivo LGTB que son las personas trans!
 
Bajo estos parámetros, podemos volver a hacer un esfuerzo de imaginación y pensar en una transexual femenina, por ejemplo, que se acerca a Cristo para dialogar con Él, pedir que sane a algún familiar o amiga, o simplemente escuchar un mensaje que habla de amor. Tal vez, hoy como entonces, Jesús se hiciera cariñosamente el remolón, argumentando que, si entonces fue enviado a las ovejas descarriadas de Israel, hoy también debería ser enviado a las ovejas descarriadas de su Iglesia “oficial”, que no son pocas. La transexual, que seguro que desparpajo tampoco le falta, le respondería algo así como “cierto, Señor, pero también los perros comen las migajas que caen de la mesa de sus amos”. El Señor, que bien conoce sus circunstancias, no podrá sino decir “¡Mujer, grande es tu fe! Sea como tú deseas.” Jesús las acogía a todas, concluye Pagola.
 
No se nos escapa la idea de que, desgraciadamente, un porcentaje significativo de personas transexuales se ven abocadas a ejercer la prostitución al no poder acceder a otros puestos de trabajo. Es el doble estigma a que se refiere el ya citado informe de la Fundación Triángulo25. Es especialmente a este colectivo, al que Jesús de Nazaret acompaña. Decía en una “revisión de vida”26 un piadoso miembro de CRISMHOM, cuya identidad prefiere que permanezca anónima, “paseando por las calles de Madrid, donde mujeres, hombres y transexuales ejercen la prostitución, me entran ganas de ponerme de rodillas del mismo modo lo hago en cualquier iglesia, delante del Sagrario donde se venera al Santo Sacramento, porque en esas calles y entre esas prostitutas, se encuentra Cristo, realmente presente”.
 
Una última reflexión que surge en este apartado es la importancia real que puede tener el sexo –ser hombre, ser mujer– para Cristo, cuestión que sería la piedra de toque para solucionar todos los conflictos que las jerarquías de todas las Iglesias cristianas mantienen en cuestiones de moral sexual y participación de la mujer en sus ritos y estructuras. Como en tantas otras cuestiones, el Evangelio no refleja un “sí” o un “no”, pero da sus pistas… Cito de nuevo a Mateo27, para recordar un pasaje en el que un grupo de saduceos le plantean un caso de una mujer casada sucesivamente con varios hermanos, interrogándole de quién sería esposa después de la resurrección de los muertos. La respuesta de Jesús debería, cuanto menos, hacernos reflexionar: “Estáis en un error. No entendéis las escrituras ni la omnipotencia de Dios. Porque cuando resuciten los muertos, no se casarán ni ellos ni ellas, sino que serán como los ángeles de Dios en el cielo”. La Iglesia predica28 que el Reino de Dios llegará a su plenitud al final de los tiempos y prepara a sus fieles para ese momento. Bien claro deja Jesús, cómo seremos al final de los tiempos: ellos y ellas serán como los ángeles de Dios en el cielo. Poco importa, entendemos, que aquí en la tierra seamos mujeres u hombres, gays o lesbianas, transexuales masculinos o transexuales femeninos. No es eso lo importante.

  
V. ¿Cómo puedo formar parte de la Iglesia cuando su jerarquía y el 80 por 100 de sus integrantes me rechazan por ser transexual?
 
Esta pregunta también nos la hacemos las lesbianas cristianas y los gays cristianos… casi a diario. Por un lado, con los Evangelios en la mano –y en el corazón– tenemos la certeza de que Jesús de Nazaret, el Cristo, no nos rechaza por nuestra concreta inclinación homo-afectiva o por nuestra condición transexual. Por otra, nos encontramos con el triste panorama de que la Iglesia –no sólo la Católica-Romana– por Él fundada, está también integrada por una Jerarquía que rechaza, cuando no desprecia, insulta o agrede, a las personas LGTB. A la Jerarquía eclesiástica la corea también un sector de fieles ultraconservadores que se ocupan con mucho cuidado en alimentar un odio hacia los homosexuales en general, y transexuales en particular, que por cierto, poco tiene de cristiano, sembrando ese desprecio en sus ámbitos familiares, sociales y políticos… ¡Qué lejos está aún –parece– el Reino de Dios, tan proclamado por el Cristo!
 
Ante este panorama, las personas LGTB, por regla general, responden de dos formar: una, abandonando sus Iglesias, es decir, decidiéndose por la apostasía. No existiendo estadísticas fiables, es un hecho patente que a este fenómeno se acogen numerosas personas del colectivo LGTB, en parte animadas por diversas asociaciones29. La segunda, es vivir una fe individual, un cristianismo personal, al margen del resto de creyentes, buscando una relación directa con Dios. Esta opción es la más generalizada cuando, un/una transexual tiene fe, cree en Dios y en las cuestiones esenciales de su religión pero, ante el rechazo percibido, prefiere encerrar esta faceta espiritual en su intimidad.

Sin embargo, el cristianismo, a diferencia de otras religiones como el budismo, pierde gran parte de su sentido si no se vive en comunidad. Es en la comunidad donde se vive la fe, donde la fe se mezcla con su dimensión práctica, que es el amor, pues, como dice Pablo de Tarso30, aunque tuviéramos fe suficiente como para mover las montañas de sitio, si no tenemos amor, nada somos. Es en la Comunidad donde se hace patente el amor verdadero del hermano por el hermano, de la hermana por la hermana, del hermano por la hermana… transparentando así el Amor de Dios hacia los hombres y las mujeres.31 Es en la Comunidad donde se celebra la fe, donde se hace oración colectiva, donde se perdona de corazón y donde la ayuda material y humana se lleva a cabo. Sin duda, que el mensaje de Cristo no puede plasmarse sino en la Comunidad. Comunidad llamada inicialmente en griego Ekklesía, que, a medida que fue creciendo y complicándose en su estructura, daría lugar a la Iglesia que hoy conocemos.
  
Es fácil pensar que la Iglesia actual poco o nada tiene que ver con aquéllas comunidades sencillas de los primeros tiempos del cristianismo y que podemos leer en los Hechos de los Apóstoles. Sin embargo, sí que existen pequeñas comunidades donde vivir la fe y el amor de Dios es posible y donde una o un transexual pudiera sentirse amado por Dios-Padre-Madre y por el resto de hermanas y hermanos. Es fácil rehusar, de antemano, estas comunidades argumentando el rechazo por parte de las jerarquías pero, ante este hecho, hemos de recordar un detalle especial que se destaca en el Documento de CRISMHOM antes citado: “tener en cuenta la diferencia entre jerarquía e Iglesia”32. La Iglesia es mucho más que su estructura jerárquica y un obispo, un sacerdote, o un presidente de cualquier conferencia episcopal no tendría porqué decidir si una o un transexual debe forma parte de la Iglesia porque esa o ese transexual… ya es Iglesia.

Desgraciadamente, muchas personas que se autodenominan cristianas, predican un amor teórico, pero no reparan en rechazar, insultar, perseguir y burlarse de los y las transexuales, acudiendo a sus propios prejuicios sazonados con citas textuales bíblicas, sin ir más lejos, al pasaje de Sodoma en el que, por cierto, hoy día, los especialistas bíblicos más reputados no ven una condena de la homosexualidad, sino de una falta contra el sagrado deber de la hospitalidad. Curiosamente, Jesús de Nazaret que, hemos visto, no dice nada en relación con la homo, bi o transexualidad, sí que habla de Sodoma y no de una forma tan negativa como algunos suponen. Mateo escribe33 “Y tú, Cafarnaum, ¿piensas acaso levantarte hasta el cielo? ¡Hasta el infierno te hundirás! Porque, si los milagros que se han hecho en ti se hubieran hecho en Sodoma, seguramente que ésta no habría desaparecido todavía. Por lo tanto, os aseguro: los habitantes de Sodoma serán tratados con menos rigor en el día del juicio” Jesús deja claro lo que es importante y lo que no: es la fe en Él y la conversión a su amor lo que llevará a cualquier hombre, a cualquier mujer a la felicidad aquí en la Tierra y después en el Cielo y no una circunstancia afectivo-sexual concreta

 
Volviendo al rechazo experimentado en la Iglesia, es bueno recordar que el cristianismo no puede equipararse a pusilanimería o doctrina especializada en dejadez de derechos. No; la labor profética de denuncia es una parte importante. Los profetas, la practicaron; Jesús de Nazaret, también. Los cristianos y cristianas de hoy estamos obligados a denunciar aquéllas declaraciones que provengan de otros cristianos o de sus jerarquías eclesiales y que contradigan el mensaje de amor de Jesucristo. Y, en este sentido, es una tarea especialmente confiada a los cristianos y cristianas LGTB gritar a quién sea, con voz clara y fuerte, que las personas transexuales son hijas e hijos de Dios; hijas e hijos queridísimos de Dios.
  
 
VI. Conclusión.
 
Somos conscientes de que las anteriores reflexiones no sean quizá demasiado rigurosas, teológicamente hablando, pero sí podemos asegurar de que, por lo menos, las hemos realizado movidos por un gran amor hacia Jesucristo; amor que se quedaría en una mera construcción intelectual si no se plasmara en un amor efectivo y real hacia nuestras hermanas y hermanos, hombres y mujeres y, entre todos ellos, los más pequeños, los más necesitados, los más discriminados, vapuleados y vilipendiados. Por aproximación, pertenencia y militancia, este amor se dirige, en primer lugar, a la comunidad LGTB y, dentro de la misma, a los más desfavorecidos: el mundo de la prostitución, el colectivo inmigrante, los afectados del VIH, las y los mayores LGTB y, sin duda, el colectivo transexual. En su primera carta, el apóstol Juan escribe: “Si alguno dice «yo amo a Dios», pero aborrece a su hermano, miente. Porque quien no ama a su hermano a quien ve, no es posible que ame a Dios a quien no ve. Y éste es el mandamiento que hemos recibido de Él: Quien ama a Dios, que ame también a su hermano”34.
  
No hace falta ser cristiano para tener una sensibilidad especial hacia las minorías desfavorecidas. Los Estados laicos contemporáneos han descubierto el fenómeno del asociacionismo: hombres y mujeres que, sin pedir nada a cambio, lo dan todo para extender los Derechos Humanos a todas las realidades sociales. La Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (FELGTB) es un buen ejemplo de unión de asociaciones que engloban a personas volcadas en fines sociales bien claros.

 No, no hace falta ser cristiano para ser “buena persona”. Con todo, a los hombres y mujeres que Dios nos ha llamado por el camino del cristianismo, nos plantea una exigencia grave: que amemos de la misma forma con que Cristo nos amó. Por otra parte, si además de cristianas y cristianos, somos homo (o bi, o trans)-sexuales la exigencia no es menor y, quizá, Dios se valga de nosotras y nosotros para hacer llegar su Amor a rincones donde otros no llegan: por ejemplo, el colectivo LGTB35. La Asociación CRISMHOM, consciente de esta peculiar vocación, pretende hacerse eco de esta insinuación del Espíritu Santo y ser vehículo del amor de Dios a dicho colectivo. Y no puede, no debe, olvidar que la transexualidad es una “T” que está en su propio nombre, en sus propios fines, en sus propios estatutos… en su propia vocación.
  
Pedimos a Dios que esta Asociación, y otras muchas que ha suscitado por todo el mundo, sepan hacer llegar a las personas transexuales el mensaje de amor de Dios de una forma concreta, real y éstas descubran una maravilla, una novedad: que ellos y ellas, transexuales masculinos y transexuales femeninos son hijos e hijas queridísimos de Dios.

 
En Madrid, a 9 de noviembre de 2010, festividad de Nuestra Señora de la Almudena, Patrona de la ciudad de Madrid.
 
 
CRISMHOM
 
 
 

1 Artículo 1 de los Estatutos de la Asociación.
 

2 Véase http://www.crismhom.org/documentos/66-material-congreso/199-dcoumento-oficial-ii-congreso-crismhom-ser-y-mision-de-la-asociacion
 

3 Punto 6.3.5 del Proyecto 2009/2011 antes citado.
 

4 http://es.wikipedia.org/wiki/Transexualidad
 
 
 

5 http://www.carlaantonelli.com/informe_sobre_transexualidad.htm
 
 
 

6 http://www.carlaantonelli.com/transexualidad_masculina_carla_a.htm
 
 
 

7 En la cita original, el Dr. Bataller no dice “esta situación” sino “este trastorno”, término que hemos preferido modificar por apoyo al actual movimiento trans que lucha por la despatologización del fenómeno. Somos conscientes de que los tiempos y la sociedad avanzan y es importante cuidar el vocabulario.
 

8 Véase: http://www.cogam.org/_cogam/archivos/14628_Archivos_es_Gu%C3%ADa_de_informaci%C3%B3n_sobre_transexualismo___%C3%81rea_Transexual_COGAM.pdf
 

9 “Trabajadoras transexuales del sexo: El doble estigma”. Fundación Triángulo 2008. http://www.transexualia.org/DOCUMENTACION/estudiotransexualiadtriangulo.pdf
 

10 Puede consultarse su edición en vigor en http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/index_sp.html
 
 
 

11 Puntos 2357-2359 del Catecismo de la Iglesia Católica, (CIC en adelante), sobre “castidad y homosexualidad”.
 

12 http://www.archimadrid.es/dpsanitaria/pontificio/+PDF_files/Carta%20Op%20Sanit/Carta%20CD-Rom/Carta_Es.pdf
 
 
 

13 http://www.churchforum.org/una-reflexion-sobre-transexualidad.htm
 
 
 

14 http://www.bioeticaweb.com/content/view/4260/828/ , ver comentarios al final del artículo.
 
 
 

15 Jn 21, 25.
 

16 Punto 105 del CIC y 822-823 de la Const.Dogm. Dei Verbum (Concilio Vaticano II)
 

17 Punto 109 y ss. del CIC.
 

18 Concilio Vaticano II, Const.Dogm. Dei Verbum, 12: AAS 58 (1966) 824.
 

19 Daniel A. HELMINIAK, Ph.D., “Lo que la Biblia realmente dice sobre la homosexualidad”; Editorial Egales, S.A..; Barcelona 2003.
 

20 Joseph RATZINGER –Benedicto XVI– “Jesús de Nazaret”, prólogo, pp. 12-17. Ed. La Esfera de los Libros, S.L.; 2007.


21 Hemos utilizado la versión del Nuevo Testamento publicada por la Ed. Verbo Divino, pues es de las pocas ediciones que no acompañan el texto bíblico con comentarios de autor que parecen, de entrada, prevenir el juicio del lector y, por ende, dificultar la posibilidad de una comprensión personal del mismo con la Escritura inspirada por el Espíritu Santo al hagiógrafo o autor inspirado.
 

22 Mateo 15, 21-28
 

23 2007, José Antonio PAGOLA, “Jesús, aproximación histórica”. PPC, Editorial y Distribuidora, SA, pag. 214, Capítulo 8, “Amigo de la mujer”
 

24 Op.cit., pag. 215.
 

25 http://www.transexualia.org/DOCUMENTACION/estudiotransexualiadtriangulo.pdf
 

26 La “revisión de vida” es una de las actividades espirituales que CRISMHOM propone a sus sacias, socios y simpatizantes y consisten en encuentros de grupos reducidos y estables en los que, a partir de un texto propuesto, cada participante confronta su vida con el Evangelio, exponiendo dificultades, buscando luces y proponiéndose propósitos. Es un rato de oración, de dirección espiritual compartida y de encuentro fraternal.


27 Mateo 22, 23-30
 

28 CIC 1060
 

29 Citamos, a modo de ejemplo, la campaña de la Comisión de Derechos Humanos de COGAM (Colectivo LGTB de Madrid), a favor de la apostasía. Esta campaña fue respondida por CRISMHOM en un documento cuya lectura nos parece muy interesante aconsejar: http://www.crismhom.org/documentos/documentoscrismhom/140-contestacioncomisionderechoshumanos.html
 

30 I Carta a los Corintios 12,31-13,8 “Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, no soy más que bronce que resuena o platillos que aturden. Aunque tuviera el don de profecía, penetrara todos los misterios, poseyera toda la ciencia y mi fe fuera tan grande como para cambiar de sitio las montañas, si no tengo amor, nada soy. Aunque repartiera en limosnas todos mis bienes y aunque me dejara quemar vivo, si no tengo amor, de nada me sirve.

El amor es comprensivo, el amor es servicial y no tiene envidia; el amor no es presumido ni se envanece; no es mal educado ni egoísta; no se irrita ni guarda rencor; no se alegra con la injusticia, sino que goza con la verdad. Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, soporta sin límites.”
 
 
 

31 La expresión “transparentar el amor de Dios” fue muy empleada por el Hermano Roger, de Taizé por lo evocativa que resulta. Para más información puede consultarse www.taize.fr/es
 

32 Documento “Contestación de CRISMHOM a la campaña de apostasía de la Comisión de Derechos Humanos de COGAM”, ver link en nota 23.
 

33 Mateo 11, 23-24
 

34 I Juan 4, 20-21
 

35 Como anticipaba en una anterior nota, el hermano Roger, de la Comunidad Ecuménica de Taizé, empleaba con frecuencia una expresión muy ilustrativa: las mujeres y los hombres debemos “transparentar el amor de Dios”, pues es la forma de que se sirve Dios para hacer llegar su amor a todos, hasta los más oprimidos. La cita no es textual, pero recomiendo, en este sentido, la lectura de su obrita, “Dios no puede sino dar su amor”. Ed. Ateliers et Presses de Taizé.
 

36 Los autores del Documento dan expresamente su conformidad para la reproducción del mismo en cualquier formato y medio, a condición de citar expresamente a la Comunidad de Cristianas y Cristianos de Madrid Homosexuales, CRISMHOM.
 

 

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2012

2012-01-27 Comunicado de Crismhom (cristianas y cristianos de Madrid homosexuales) ante las declaraciones del Arzobispo de Tarragona

CRISMHOM COMUNICADO OFICIAL

Las declaraciones de Mons. Jaume Pujol Balcells, expresan poco conocimiento de la realidad de las personas homosexuales. Nosotros como homosexuales cristianos, vivimos de forma integrada nuestra orientación sexual con todos los demás aspectos de nuestra realidad personal. Separar lo que somos como personas de lo que hacemos no es lo más acertado para hablar de la realidad de la homosexualidad. El comportamiento homosexual no es una realidad moral (como tampoco lo es el heterosexual), sino un reflejo de lo que una persona es, de lo que vive, piensa y siente. Se pueden juzgar moralmente comportamientos concretos o prácticas concretas pero no al comportamiento general de una persona por su orientación sexual. Seguramente los comportamientos no adecuados concretos los compartimos tanto las personas homosexuales como las heterosexuales.
Este tipo de manifestaciones no ayudan a la normalización y no discriminación del colectivo LGTB. Agradecemos a nuestros hermanos de la Asociación cristiana Acgil su pronta respuesta ante estas declaraciones. Aunque pedir disculpas siempre se agradece, es más adecuado no expresar opiniones fundadas en estereotipos o apegadas a una tradición que no siempre se ha distinguido por la defensa de la dignidad humana. Todo esto refleja la necesidad de un acercamiento, conocimiento personal de la realidad y de diálogo fluido y fraterno que la jerarquía de la Iglesia debe hacer con las personas homosexuales, pues no es suficiente decir que son hijos de Dios, sino que tienen que sentirse como tales. Invitamos a Mons. Pujol que se acerque y comparta con cristianos homosexuales su vivencia, y descubrirá que en ellos también se realiza la obra de Dios y dan testimonio de ello con su fe y comportamientos.

Crismhom

2012-04-08 Comunicado sobre las declaraciones del obispo Reig Pla

 

Crismhom responde mediante este comunicado a las palabras cargadas de homofobia del obispo Reig Plá el día de viernes santo.

 

 

En este día en que las comunidades cristianas de todo el mundo celebramos con alegría que Jesús el Cristo ha resucitado y vive en cada uno de nosotros leemos con tristeza las  declaraciones del Sr. Obispo de Alcalá en su homilía de los Oficios de Viernes Santo, en el que afirma que  llevados por "tantas ideologías que acaban por no orientar bien lo que es la sexualidad humana" hace que ya desde niños tengan "atracción hacia las personas de su mismo sexo". "Y a veces para comprobarlo se corrompen y se prostituyen o van a  clubes de hombres nocturnos", continuó. "Os aseguro que encuentran el infierno".
 
El verdadero infierno con el que nos encontramos los cristianos y cristianas gays es la incompresión y el rechazo de personas como el Sr. Obispo de Alcalá, tratando de estigmizar   las personas del colectivo LGTB, rechazando desde su supuesta verdad dogmática la realidad de que todos somos hijos de Dios, asimilando corrupción o prostitución al hecho de  ser miembros de la comunidad LGTB, este es nuestro infierno.
 
Nos duelen especialmente estas declaraciones en un viernes santo en que desde el recogimiento y el luto en nuestro corazones miramos la muerte de un Jesús, Hijo de Dios, que  los amó tan hasta el extremo que entregó su vida por nosotros, Amor éste que ni se ve en sus palabras ni se percibe en los actos del Sr. Obispo de Alcalá de Henares, que con sus  palabras  nos mira desde el rechazo, la lejania, el juicio y la condena, juicios y condenas que como sabemos fueron capaces de matar hasta el mismo Hijo de Dios y, no nos miran  sus palabras desde la misericordia, la cercanía y la proximidad de un hermano en la fe y el Amor.
 
Crismhom como comunidad cristiana LGTB+H, lleva ya un recorrido en el que desde la cotidianeidad y la normalidad y, sabiéndonos hijos de Dios integramos nuestra fe con  nuestra afectividad sexual y, entendemos que este tipo de declaraciones no nacen desde el Amor y generan odio e incompresión hacía nuestra realidad.
 
Nos quedamos con Jesus, Camino, Verdad y Vida, y su mensaje de Amor, 'Amarás al Señor tu Dios con todas tus fuerzas, con todo tu Ser y al Prójimo como a ti mismo', Amor  nucleado en el corazón de las personas independientemente de su orientación sexual !!
 

CRISMHOM

2012-06-28 Manifiesto de CRISMHOM en relación al matrimonio entre personas del mismo sexo, emitido con motivo de la marcha estatal del Orgullo 2012

Hace  más  de  40  años  un  grupo  numeroso  de  personas  LGTB  en  los  llamados “disturbios de  Stonewall” se rebelaron contra el miedo, las leyes y la persecución solapada o abierta contra el  colectivo LGTB. Fueron personas valientes que pusieron en riesgo su prestigio, su posición social e  incluso sus vidas. Después de siglos de sufrimiento, negación y ocultamiento, muchas personas de  nuestro colectivo fueron tomando  conciencia  de  que  ninguna  persona  debe  avergonzarse  de  lo   que  es, cualquiera que sea su sexo, orientación o identidad sexual. Estas personas, conscientes de su dignidad, salieron a la calle, a proclamar que su orientación sexual no los hacía menos dignos que las  personas heterosexuales, y que por lo tanto había llegado la hora de salir a la luz y recobrar los derechos negados.

Han sido muchos los avances sociales en estas décadas: la visibilidad cada vez mayor, la  despenalización, el reconocimiento social, y sobretodo la aprobación en diversos países del matrimonio igualitario.

Tristemente uno de los focos de resistencia más fuertes a nuestros derechos procede de las religiones y en concreto de las Iglesias cristianas. Por eso ha llegado también la hora  de  vivir  en  el  seno  de  las  religiones  la  misma  experiencia  de  valentía  y  de liberación que vivieron las personas que participaron en los disturbios de Stonewall. La experiencia bíblica nos habla precisamente de que los  hombres y mujeres creyentes experimentaron a Dios precisamente en la liberación de la esclavitud  de  Egipto. Por eso, la Sagrada Escritura, tantas veces usada para condenarnos, se convierte para las personas creyentes en una invitación a salir fuera, recuperar nuestra dignidad, nuestro orgullo de ser  personas LGTB cristianas, creyentes y enfrentarnos a la hostilidad de aquellos que desde las diferentes Iglesias nos oprimen en la esclavitud del rechazo y del desamor. Por eso las personas  creyentes tenemos que desafiar a las Iglesias a experimentar el Evangelio, Buena Noticia de Jesús, sin añadidos homofóbicos.

Los cristianos y cristianas LGTB no sólo defendemos el matrimonio igualitario como legal, sino que  también defendemos la sacramentalidad del matrimonio igualitario. Dos personas que se aman, en  una relación de amor preferencia, son sacramento, signo del amor de Dios, independientemente que sean heterosexuales o no.
 
Iguales en la dignidad, iguales ante la ley, iguales en todo, como Dios manda. También en el matrimonio. El matrimonio es una vocación, una llamada de Dios. Por eso cuando dos personas LGTB  deciden formar una familia, lo primero que están haciendo, más que unos planes comunes es responder a una vocación, una vocación que es llamada a un pleno desarrollo personal, la mutua santificación, en definitiva a la glorificación de Dios. No reconocer la familia cristiana LGTB, es negar a Dios la libertad para llamar a estas dos personas a una vida plena humana y cristiana en un proyecto común.

La familia cristiana LGTB, expresa de una manera igual de nítida la gratuidad del amor. Pues  el  amor  entre  dos  personas  LGTB  no  tiene  otra  fin  primario  que  crear  una comunidad de amor. Esto no quiere decir que el amor homosexual no sea fecundo. En primer lugar, la familia LGTB es fecunda para los propios contrayentes, que encuentran la posibilidad de liberarse de la soledad y de vivir en diálogo íntimo y personal con el otro. Este dialogo conyugal ofrece la posibilidad de abrir este diálogo al  diálogo con Dios. Superando el propio egoísmo, abriéndose cada vez con más hondura al otro cónyuge,  compartiendo  los  gozos,  temores  y  alegrías  pueden  avanzar  los  esposos cristianos en el diálogo con Dios, la escucha de Dios, el encuentro con ÉL.

El matrimonio LGTB cristiano es fecundo porque en él encuentran la complementación   mutua,   y   el   enriquecimiento   al   encontrarse   con   el   otro, descubriendo en el otro que es “hueso de mis huesos y carne de mi carne” (Gn 2,23). La fecundidad se manifiesta también  en el encuentro sexual, como fiesta del amor, de intimidad, de placer, de descubrir, compartir y disfrutar la intimidad sexual, y el valor del cuerpo como medio de expresión y comunicación del amor. Viviendo así el sexo, hacen de este el signo y presencia del amor de Dios. En la familia LGTB la unión de los cuerpos  expresa  la  unión  de  los  corazones.  El  matrimonio  LGTB  es  una  auténtica comunidad de amor, un amor que se manifiesta fecundo también en el don de los hijos naturales o en la adopción manifestando así la gratuidad y fecundidad de un amor que no queda encerrado, sino que crece y se expande en la educación y crecimiento de los hijos.

Por eso, como cristianos LGTB defendemos el reconocimiento legal del matrimonio igualitario, porque un amor secreto, oculto a la sociedad, y no reconocido socialmente, difícilmente conducirá a las personas que lo viven a su realización y expansión plenas. Por eso, una convivencia sexual estable, basada en el amor y la ayuda mutua, pide una integración en el marco social con todos los derechos y deberes de cualquier familia heterosexual. Por eso, este 30 de Junio invitamos a todas las personas  creyentes a defender en la manifestación del “día del orgullo” nuestro derecho civil y cristiano a formar una familia, a ser iguales en todo, como Dios manda y quiere.

 

2012-09-29 El sentido cristiano del amor entre personas del mismo sexo

 

 Este documento contiene una declaración de CRISMHOM a propósito del sentido cristiano del amor entre personas del mismo sexo. Escrito desde la reflexión cristiana y la experiencia vivencial, este documento pretende ser un punto de referencia para liberar a personas que por diversos motivos creen o piensan que la experiencia del amor entre personas del mismo sexo no es querida por Dios.
 
Declaración de la Asociación de Cristianos y Cristianas Homosexuales de Madrid, Crismhom, en relación al sentido cristiano del amor entre personas del mismo sexo.
 
Dios es Amor, así nos lo ha revelado Jesucristo, Él que haciéndose hombre fue igual en todo a nosotros, excepto en el pecado. Ese pecado, que como nos señala muy bien Pablo, está formado por nuestras actitudes que nos cierran hacia los demás; el egoísmo, la envidia, la arrogancia, la avaricia, el individualismo, etc. El Amor que nos enseñó Cristo con su caminar entre nosotros, es un amor que se define por su entrega a los demás, por su fidelidad a su vocación de servicio y fidelidad al amor, por su generosidad y, por liberar de fardos y cargas pesadas a sus coetáneos que otros trataban de imponer. Un amor que nos habla desde la proximidad y cercanía de un padre y, de un hermano.
 
Jesús siempre respeta la libertad individual de cada persona, pero desde ese respeto, nos indica un camino de crecimiento y acercamiento hacía Dios, crecimiento en el Amor. Un camino que es nada más y nada menos, que su Vida entre nosotros, para descubrirnos de forma total, la belleza irresistible del Amor de Dios, que habita en el corazón de todos los hombres y mujeres, hechos a imagen y semejanza suya y, que cada uno de nosotros puede y debe descubrir con su Vida.
 
Para todo cristiano de cualquier iglesia, todos los hombres y mujeres hemos sido concebidos a imagen y semejanza de Dios, somos hijos suyos. Habitando Él en nuestro corazón, en nuestro interior, en forma de amor puro que trata de abrirse camino en nuestras Vidas, a pesar de nuestras dudas y temores, propios o impuestos por la sociedad en la que vivimos. Realidad ésta, especialmente cruel para el caso de nuestra comunidad LGTB cristiana en todo el mundo.
Que Dios es Amor, es una verdad irrefutable para cualquier cristiano y cristiana, por eso cuando entre dos hombres o dos mujeres existe un amor cristiano nucleado en sus corazones, que los une como pareja o matrimonio. Amor este basado en la entrega, la generosidad, la fidelidad, el compartir un proyecto cristiano de vida en común, no podemos hablar de otra cosa que Dios que es Amor, une dicho matrimonio o pareja. Así lo vivimos y, así el Espíritu de Amor del Señor nos lo dice, a todos los miembros de la comunidad LGTB cristiana y, así se lo queremos comunicar al mundo, para que desde la proximidad y el respeto, crezcamos juntos con el resto de la sociedad, en este apasionante proyecto de Vida que Jesucristo nos ha revelado.
 
La Comunidad cristiana LGTB de Madrid, aún sintiéndose parte de la iglesia universal, como comunidad de todos los creyentes en Cristo Jesús, echa en falta en las distintas iglesias un mensaje hacia nosotros, sus hermanos y hermanas, que nos hable desde la proximidad, a quien tiene también inhabitado en su Ser, en su corazón, el Amor del Señor, un Amor que debe unirnos a todos en un cuerpo universal cuya cabeza es Jesús. Sentimos y vemos una jerarquía de la iglesia más centrada en el imponer formas de vivir la vida, preocupada por mantener su poder y sus estructuras y que, cada día se aleja más del mensaje único y fundamental de Jesús, Amarás a Dios sobre todas la cosas y al Prójimo (nosotros lo somos) como a ti mismo.
 
Madrid, Septiembre de 2012
 

2012-09-29 Las JMJ, no son las jornadas de "toda" la juventud católica

Durante este mes de agosto, el Papa Benedicto XVI asistirá a Madrid para la celebración de las Jornadas Mundiales de la Juventud 2011. En principio, debería ser un encuentro de jóvenes católicos para estimular su adhesión al Evangelio y vivirlo en la sociedad. Sin embargo, no toda la juventud católica va a estar representada.

Hay una parte de los y las jóvenes católicos que están excluidos de esta celebración. Se trata de todos aquellos jóvenes, chicos y chicas, que viven su afectividad y sexualidad de una manera que la enseñanza oficial desaprueba. Estas personas, estos jóvenes, se ven puestos ante la tesitura de negar la expresión de sus sentimientos más genuinos, o bien de situarse fuera de lo aprobado.

Las JMJ, por desgracia, no son las jornadas de "toda" la juventud católica. Cierto es que, como sabemos bien, la atención pastoral concreta en muchas ocasiones es bien diferente, y a veces sorprendente, pero la enseñanza oficial sigue siendo clara, y sigue siendo aplicada por muchos; por ello, vemos con pesar cómo muchos jóvenes son puestos al margen.

En Crismhom hay muchos jóvenes católicos que se ven personalmente aludidos cuando se les dice que su sexualidad es objetivamente desordenada, cuando se les indica que su afectividad no tiene mejor salida que meterla en un cajón. Otros son algo menos jóvenes y se vieron hace ya años en situación similar; en ese momento, optaron en conciencia por vivir en fidelidad crítica y disenso leal. Otras personas dejaron la juventud hace ya más tiempo y aún recuerdan tiempos más duros, cuando crecieron como chicos y chicas estigmatizados, con sentimientos de culpa que les atenazaban, y cuando tuvieron que sacar fuerzas de flaqueza para aceptarse como son y dirigirse desde su identidad al Padre amoroso. Hoy, todos estamos construyendo comunidad, junto con cristianos de otras confesiones, en Crismhom, buscando vivir la fraternidad y hacer presente el Evangelio. Los que nos consideramos católicos, además, seguimos dando testimonio de palabra y de obra, en permanente conversión, con la esperanza de construir camino hacia un cambio en la Iglesia de la que, pese a todo, formamos parte. Siempre en espíritu de diálogo y concordia, desde un desacuerdo claro y firme -con la firmeza que da la serena convicción- pero desde el más riguroso sentido de eclesialidad.

Es en este espíritu de disenso leal y fidelidad en el desacuerdo como Crismhom ha decidido mantener el local abierto durante los días de las JMJ. Hemos considerado que es la mejor forma de hacernos presente: como unos cristianos más que se ofrecen a los peregrinos. La enseñanza oficial dice que estamos al margen de la comunión de la Iglesia, pero nosotros nos sabemos parte de la Iglesia, en comunión con todos los santos, y obramos en consecuencia, al igual que harán tantos otros cristianos en Madrid acogiendo a los visitantes. Por tanto, nuestro local estará abierto a todo el que quiera pasarse y conocernos, estaremos dispuestos al diálogo y nuestro pequeño espacio estará abierto a la tranquila conversación y a compartir la oración, especialmente en los momentos de oración que convocaremos. Es así, mostrándonos como lo que somos, como parte del pueblo de Dios, a pesar de lo que diga una enseñanza contingente y -creemos con firmeza- equivocada, como nos haremos presentes en las JMJ.

Crismhom,

Barbieri 18
Madrid
www.crismhom.org

2012-09-29 Valores y actitudes del ser de CRISMHOM

Este documento de CRISMHOM quiere identificar los valores y actitudes que constituyen la seña de identidad de esta asociación y comunidad cristiana. Por otra parte, también se reflejan las actitudes y valores que bien o por ser diametralmente opuestos a nuestros principios o bien porque nos apartan de los mismos, no compartimos y no tienen cabida entre los miembros de CRISMHOM.

 

 
Documento de la Asociación de Cristianos y Cristianas Homosexuales de Madrid, Crismhom, acerca de los valores y actitudes que forman parte de la asociación y, los que son rechazados por la misma.
 
 
Este documento refleja los valores y actitudes que forman parte de nuestro Ser como asociación y que, constituyen parte de nuestra seña de identidad y, también refleja las actitudes y valores que bien o por ser diametralmente opuestos a nuestros principios o bien porque nos apartan de los mismos no compartimos y no tienen cabida entre los miembros de Crismhom.
 
Actitudes y Valores que Integran nuestro Ser como Asociación:

 

 - Vocación de Servicio.

 - Respeto a la pluralidad de pensamiento y, a las distintas sensibilidades sociales y políticas que existen en la Asociación.

 - El dialogo, la comunicación y la corrección fraterna como forma de resolver conflictos en la Comunidad.

 - Compromiso en nuestra vida con el Ser Cristiano, con la comunidad LGTB y, con las actividades de la Asociación.

 - Ayuda a los hermanos y hermanas necesitados.

 - Cuidado los unos de los otros.

 - Respeto a las relaciones de pareja y matrimonios de la Asociación.

 
Actitudes y Valores que No Forman Parte de Nuestro Ser como Asociación y que son Rechazados entre nuestros miembros:

 - Uso de la violencia física o verbal, el insulto o la descalificación personal para expresarse respecto a otro miembro o miembros de la Asociación.

 - Uso de símbolos que sean contrarios a las actitudes y valores que definen el Ser de Crismhom.

 - Manipular la opinión de los hermanos o hermanas para beneficio propio de forma no transparente al resto de la Comunidad

 - Tratar de imponer una ideología determinada en la Asociación.

 - Falta de respeto a la pluralidad, al Ser y Misión de Crismhom.

 - Tratar de aprovecharse de la asociación o de algún miembro de la Asociación en beneficio propio y/o utilizando el engaño para ello.

 - No respeto al Ser Ecuménico de la Asociación y al sentir de la mayoría católica de sus miembros.

 

 

2013

2013-02-12 Comunicado con motivo de la renuncia del papa

A todos los hombres y mujeres de buena voluntad. Esta mañana, el mundo ha amanecido con la noticia de la renuncia del Papa Benedicto XVI. Desde Crismhom, como comunidad cristiana LGTB y de mayoría católica, queremos hacer un llamamiento general a todos los cristianos y personas de buena fe del mundo. Nos gustaría contar con su oración y la ayuda del Espíritu Santo, para que el colegio cardenalicio apueste por un modelo de renovación carismática en la sede Petrina.

Esta renovación debería apostar por la dignidad de hombres y mujeres y la perfecta integración de fe, afectividad y sexualidad como partes integrantes, fundantes e indisolubles del Ser humano en general, y en particular del colectivo homosexual, lésbico, transexual y bisexual. El colectivo LGTB en general, y en particular el colectivo LGTB cristiano, ha venido sufriendo durante siglos una profunda incomprensión de su realidad. Ha existido y existe un rechazo hacia su realidad social y personal por una parte de la jerarquía de la iglesia católica, así como de otras iglesias cristianas. Todo esto origina rechazo, problemas de aceptación y sufrimiento por parte de este colectivo en todo el mundo. Nosotros vivimos y creemos en un Dios del Amor, que nos ha hecho a su imagen y semejanza. Un Dios que respeta la dignidad de nuestro Ser, integrador de Fe, afectividad y sexualidad, que nos invita al amor profundo entre las personas y también a la comunión del amor profundo entre personas del mismo sexo. Cuando un amor profundo y cristiano une dos personas, es el Señor quien lo hace.

 

Crismhom, 11 de febrero de 2013

2013-03-15 Comunicado de CRISMHOM frente a la elección del nuevo papa

Desde la Junta directiva nos unimos al gozo de todos los miembros católicos de Crismhom por la elección del Papa Francisco I como obispo de Roma y Pastor de la Iglesia Universal.

Aunque queda mucho camino por recorrer en la normalización de la orientación sexual e identidad de género en la Iglesia Católica Romana, la elección de un nuevo sucesor de Pedro es un momento de esperanza.

Deseamos que a través de la oración, el diálogo y el testimonio de una vida coherente con el seguimiento de Jesús, se vayan abriendo camino, en la Iglesia Católico Romana y en el resto de las diferentes confesiones cristianas, la aceptación de la orientación sexual que es querida por Dios.

Somos conscientes de la oposición del cardenal Bergoglio al matrimonio igualitario, pero la cercanía del nuevo Papa y su sencillez nos animan a confiar en que un nuevo horizonte empiece a descubrirse. Todos los miembros de Crismhom, al mismo tiempo que nos unimos al gozo de nuestros hermanos católicos, oramos juntos y nos comprometemos a seguir luchando por la plena aceptación de las personas LGTB en la Iglesia Católica y en las demás Iglesias.


JUNTA DIRECTIVA CRISMHOM

2013-04-28 Comunicado ante las afirmaciones de Mons. Reig y ataque del Card. Rouco

COMUNICADO: Ante las recientes afirmaciones de Mons. Reig Plá y el ataque a nuestros derechos por parte del Card. Rouco Varela, nosotros como cristianas y cristianos LGTB, no podemos quedarnos callados:

El colectivo LGTB es sin duda el más humillado y el más atacado por una parte importante de la jerarquía de la Iglesia Católica. Sobre él, y principalmente sobre la realidad homosexual, hacen caer el estigma de la destrucción de la familia y de la destrucción del sentido de la sexualidad humana, lo que no sólo no es verdad, sino que se trata de afirmaciones que son ajenas a la sabiduría creadora de Dios, que nos ha hecho diversos. Nadie elige su orientación sexual, sino que sencillamente nacemos con ella. Los prejuicios que recaen sobre nuestra orientación sexual provienen de las limitaciones de los hombres y no de Dios. Nadie puede curar la homosexualidad, sencillamente porque no es una enfermedad.
De la misma manera, que nadie puede hacer que otra persona se haga homosexual por su educación recibida o por su entorno familiar y social. En todas las naciones, en todas las razas y en todos los tiempos, siempre han existido personas con orientación homosexual. Nuestro compromiso con la institución familiar es tan claro, que en un momento de crisis de esta institución, hemos pedido que se nos reconozca el derecho de formar y de vivir en una familia, fundada en el amor entre dos personas, la entrega generosa y la ayuda mutua. Las personas LGTB no nacemos en un país extraño, no somos personas ajenas a la vida civil, ni a la vida eclesial. Somos vuestros hermanos y hermanas, vuestros familiares, amigos, educadores, médicos, constructores, empresarios, sacerdotes, etc. La falta de acogida por parte de la Iglesia a los homosexuales, es tan injusta, y causa tanta violencia y sufrimiento en las personas homosexuales creyentes, que no podemos permanecer más tiempo callados. Este hecho, debería llenar a los creyentes de vergüenza e indignación contra los pastores que usan su autoridad y su cargo para crear este tremendo sufrimiento en las personas homosexuales, buscando la negación de sus derechos y mermando su autoestima e incluso su dignidad, dificultando el crecimiento personal de las personas LGTB. Por eso, nosotros, cristianos y cristianas LGTB, al mismo tiempo que queremos mostrar nuestro rechazo e indignación ante los últimos pronunciamientos de estos dos obispos, hacemos un llamamiento a todos los creyentes de buena voluntad para que se manifiesten también contra las posturas homófobas de cierta Jerarquía de la Iglesia Católica. Os invitamos a que conozcáis nuestras vidas, nuestros anhelos y deseos de vivir con coherencia nuestra fe cristiana. Ya no valen los discursos abstractos sobre los derechos humanos, sino el compromiso sincero con los derechos y la dignidad de todas las personas.
 
JUNTA DIRECTIVA CRISMHOM
 
 
CRISMHOM - Asociación de Cristianas y Cristianos de Madrid Homosexuales LGTB
C/ Barbieri, 18 – 28004 MADRID
secretaria@crismhom.org
www.crismhom.com
Teléfono: 647 879 188
 

2013-05-14 Pentecostés LGTB: 7º aniversario CRISMHOM

 

SÉPTIMO ANIVERSARIO CRISMHOM: COMUNIDAD EN CONTINUO PENTECOSTÉS

El 3 de junio de 2006, vísperas de Pentecostés, un pequeño grupo de cristianos lgtb iniciamos la andadura como asociación-comunidad. Han transcurrido siete años desde aquel día y, aunque jóvenes todavía, hemos realizado un intenso y apasionante trayecto.

Somos conscientes que el Espíritu Santo es el fundador de nuestra comunidad. Él en su providencia no sólo nos ha dotado de los recursos materiales que necesitamos moviendo los corazones de personas que en principio no nos conocían o pudieran estar en sintonía con nuestra orientación sexual e identidad de género si no, lo más importante, ha atraído a nuestra comunidad a muchas personas que nos han enriquecido enormemente con su presencia y testimonio de vida cristiana.

Aquel día fue un verdadero Pentecostés para nuestra comunidad, pues recibimos la misión-encargo del Señor, y a su vez, el carisma y la fuerza-luz necesaria para llevarlo a cabo. ¿Y cuál fue el carisma específico que nos otorgó el Señor? La comunidad durante estos años ha hecho un discernimiento sobre cuál es su identidad y misión. Este carisma nos da unidad en la diversidad de experiencias, carismas personales, formas de pensar y de sentir la Iglesia, inquietudes evangelizadoras, etc. Nuestro carisma que dota de ser y sentido a Crismhom es la evangelización del colectivo lgtb. Todas las acciones y actividades de Crismhom van orientadas a esta misión, y carecerían de fidelidad a la misión otorgada si se desvinculan de la evangelización.

Pero recordar cada año esta fecha de la fundación como acción de gracias por tanto bien recibido, no debe ser un mero recuerdo complaciente de lo bien que hemos hecho las cosas. Al contrario, debe ser un permanente discernir sobre la voluntad de Dios para nosotros, que implica siempre novedad y desinstalación de posibles autocomplacencias. Celebrar Pentecostés es celebrar la presencia del Espíritu Santo en nuestra comunidad que nos guía y anima para afrontar nuevos retos pues la Palabra de Dios es siempre nueva y profética ante la realidad siempre cambiante que nos rodea.

El siguiente texto del libro de los Hechos de los Apóstoles nos puede ayudar a hacer una reflexión sobre cómo evitar el peligro de la satisfacción y el riesgo de no abrirse a los signos de los tiempos donde podemos descubrir la voluntad de Dios hoy para nosotros.

Hechos (44:15:1 - 44:15:35)
Entonces algunos que vinieron de Judea enseñaban a los hermanos: “Si no os circuncidáis de acuerdo con el rito de Moisés, no podéis ser salvos.”
Puesto que surgió una contienda y discusión no pequeña por parte de Pablo y Bernabé contra ellos, los hermanos determinaron que Pablo, Bernabé y algunos otros de ellos subieran a Jerusalén a los apóstoles y ancianos para tratar esta cuestión. Entonces los que habían sido enviados por la iglesia pasaban por Fenicia y Samaria, contando de la conversión de los gentiles; y daban gran gozo a todos los hermanos. Una vez llegados a Jerusalén, fueron recibidos por la iglesia y por los apóstoles, y les refirieron todas las cosas que Dios había hecho con ellos. Pero algunos de la secta de los fariseos que habían creído se levantaron diciendo: —Es necesario circuncidarlos y mandarles que guarden la ley de Moisés. Entonces se reunieron los apóstoles y los ancianos para considerar este asunto. Como se produjo una grande contienda, se levantó Pedro y les dijo: —Hermanos, vosotros sabéis como, desde los primeros días, Dios escogió entre vosotros que los gentiles oyesen por mi boca la palabra del evangelio y creyesen. Y Dios, que conoce los corazones, dio testimonio a favor de ellos al darles el Espíritu Santo igual que a nosotros, y no hizo ninguna diferencia entre nosotros y ellos, ya que purificó por la fe sus corazones. Ahora pues, ¿por qué ponéis a prueba a Dios, colocando sobre el cuello de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar? Más bien, nosotros creemos que somos salvos por la gracia del Señor Jesús, del mismo modo que ellos. Entonces toda la asamblea guardó silencio. Y escuchaban a Bernabé y a Pablo, mientras contaban cuántas señales y maravillas Dios había hecho por medio de ellos entre los gentiles.”

La meditación de este texto nos puede dar pistas de ciertas actitudes que como comunidad en misión que somos necesitamos discernir y actualizar en nuestro momento actual en Crismhom.

Es evidente que la Iglesia se jugó en esta asamblea su futuro y pervivencia, y a su vez, la universalidad del evangelio. Si hubiera tomado fuerza la postura autocomplaciente y legalista “religiosa” desde luego el mensaje de salvación (felicidad) de Jesús no hubiera traspasado la frontera del judaísmo; y la humanidad no hubiera conocido el rostro paternal y misericordioso del Dios revelado en Jesús.

¿Qué actitudes podemos recoger de este texto para nuestra comunidad y su futuro?

1.- La lectura vital y permanente de los signos de los tiempos.
A veces tenemos la tentación de enfocar nuestra misión desde un centro erróneo. Nos situamos nosotros en el centro y deliberamos qué podemos ofrecer al mundo. Ciertamente son importantes los proyectos claros y eficaces, la organización y sus estructuras. Sin embargo ¿no corremos el peligro de quedarnos sin ver lo que el ambiente que nos rodea nos demanda? El proceso pienso que debe ser a la inversa; son los signos que nos llegan del mundo los que deben movilizar nuestros corazones y acciones para responder adecuadamente a los anhelos de Dios y a las necesidades personales de quienes se nos acercan.

Nuestra comunidad es diversa, hay personas con mucha experiencia cristiana y formación, otros con vivencia de fe pero con formación deficiente; otros alejados de la fe y vienen a nuestra comunidad buscando recuperarla, y otras personas vienen por diferentes motivos, pero muchas veces detrás de ellos está la soledad y la marginación por su orientación sexual e identidad de género. ¡Cuántas personas rotas que necesitan salvación, felicidad!

Todas estas personas son llamadas de Dios a nuestra comunidad. Sí, habrá personas agradables y desagradables; equilibrados y con problemas psicológicos, con buena posición económica y social, y pobres con muchas necesidades. Todos deben ser acogidos para que les llegue el mensaje liberador de Cristo. En algunos casos no puede ser una mera acogida asistencial, si no que la comunidad deberá buscar medios para promocionar y ayudar a estas personas a recuperar su dignidad que tienen como hijos de Dios que son.

¿Pero el pobre, el marginado, el desequilibrado, el pesado puede provocar problemas en la comunidad? Evidentemente sí, porque está en una situación diferente a los que por suerte no padecen ninguna de esas situaciones. Decía Madre Teresa de Calcuta a sus novicias cuando estas sentían cierta repulsión al cuidar a los enfermos y pobres, pues estos tienen por cualidad no oler bien y un rostro marcado por la marginación: “ Ved en ellos el rostro de Cristo; y ellos verán en vosotros el rostro de Cristo”

Una comunidad que no está pendiente de la situación social que la rodea y no acoge a la persona tal y como llega, será religiosa pero no cristiana.

2.- El discernimiento comunitario
Todos tenemos carismas, cualidades o dones que nos da Dios al servicio de los demás. Estos carismas se descubren en la vivencia y quehacer de la vida comunitaria; no son medallas que ostentamos. Son los talentos puestos al servicio de la comunidad y la misión.

Esto que es una riqueza, en ocasiones puede generar ciertas tensiones en la vida comunitaria debido al ímpetu carismático de unos y a la pasividad carismática de otros. Crismhom está lleno de carismas, pero todos ellos deben estar puestos al servicio del carisma común: la evangelización del colectivo lgtb. Pero una comunidad evangelizadora también debe ser a su vez evangelizada sino quiere perder la fuente de su quehacer.

Pensar que ya lo hemos conseguido todo a nivel de fe; vivir de rentas o de una fe aburguesada en nuestras experiencias pasadas, anteponer nuestra ideología religiosa o social y pensar que es la mejor para todos, no solo genera tensiones innecesarias si no que paraliza la acción del Espíritu en nuestra comunidad; y lo que es peor, pierde mordiente profética de cara al testimonio frente a las iglesias y la sociedad.

En Crismhom hay suficientes medios y actividades para crecer en comunidad, como decíamos en nuestro último Congreso celebrado en febrero de 2013. Nuestro reto es implicarnos en ellas de forma efectiva y vital, no meramente asociativa o de voluntariado.

Sólo desde la perspectiva de una fe basada en la formación continua, la vivencia comunitaria, la oración y el trabajo por los demás nos puede capacitar para poder discernir lo que conviene y es adecuado a la voluntad de Dios en el día a día de nuestra comunidad.

3.- Sencillez, sencillez, sencillez ...
¿Por qué no nos alegramos de los logros de los hermanos? ¿Por qué tenemos suspicacias sobre el proceder de las personas? ¿Por qué somos poco agradecidos con los hermanos que dedican lo mejor de sí a la comunidad? ¿Por qué no somos sencillos?

Estas preguntas y sus respuestas las dejo a criterio del lector. Eso sí, de su respuesta dependerá que esta comunidad de Crismhom viva en permanente Pentecostés, vivificada y guiada por el Espíritu; o por el contrario, seamos una comunidad burguesa atrincherada en sus propias estructuras, pero desde luego alejada del regalo que nos otorgó Dios al contar con nosotros, los de la “frontera” de las iglesias para llevar el mensaje transformador del amor a los que también están en la “frontera” de la sociedad.

Julio M.
Presidente Fundador de Crismhom

 

CRISMHOM, PENTECOSTÉS LGTB.
Homilía sobre la Solemnidad de Pentecostés de 2013.
 

Textos bíblicos: Hechos 2,1-11. 1 Corintios 12,3b-7.12-13. Juan 20,19-23. Con la creación hace siete años de Crismhom se produjo en Madrid el Pentecostés arco iris lgtb. El Espíritu Santo descendió sobre un grupo de cristianos homosexuales y formó una comunidad eclesial ecuménica. Crismhom será conducido no por la ley o norma gris eclesial que margina y condena la dignidad y el comportamiento lgtb sino por la rúah (espíritu) de Dios que crea una comunidad multicolor de rica diversidad afectivo- sexual. Es el Espíritu el único que hace posible que hombres y mujeres lgtb+h entren a formar parte del nuevo Pueblo de Dios.

 
En estos siete años hemos sido testigos de cómo el Espíritu ha ido construyendo esta comunidad cristiana de Crismhom. Hemos escuchado a muchos hermanos hablar con el lenguaje de la acogida, de la comprensión, de la tolerancia, del amor, propio de la rúah de Dios. En este lenguaje, hombres y mujeres diversos en su afectividad, edad, origen, raza, ideología y trayectoria eclesial se han comunicado las maravillas que Dios ha hecho en sus respectivas vidas. Este lenguaje del Espíritu inclusivo ha realizado verdaderas transformaciones en numerosos hermanos, ha cicatrizado heridas de falta de aceptación, de intolerancia y rechazo en muchos casos en el seno de las Iglesias, y ha ido configurando un estilo de comunidad fraterno, solidario y eclesial. Por todo esto, la existencia de Crismhom es motivo de acción de gracias a la rúah de Dios, de alegría y de fiesta para todos nosotros.  
 
En la segunda lectura, Pablo recuerda a los corintios la importancia de vivir unidos en el seno de las comunidades. Sus palabras responden al problema que había surgido en las comunidades de Corinto, en las que algunos que recibían dones o carismas extraordinarios competían entre ellos sobre cuáles eran los más importantes. Esta situación también se ha dado y se puede dar en el seno de nuestra comunidad de Crismhom. La diversidad de acentos eclesiales y de vivencias de la fe cuando se radicalizan y se intentan imponer unos a otros producen tensiones, críticas y rechazos que dañan a las personas y a la misma construcción de la comunidad cristiana. 
 
La diversidad de dones, vivencias y peculiaridades de nuestra comunidad lgtb es una gracia del Espíritu. La diversidad debe estar al servicio de la unidad, aunque eso nos suponga renunciar o relativizar algunos acentos propios en aras del bien común y de la misión de nuestra comunidad. Pidamos al Espíritu que nos vaya uniendo por dentro para que seamos "cuerpo del Señor" unido en nuestra rica pluralidad. El Espíritu nos pide que seamos una comunidad de comunión fraterna que siga siendo una referencia para la cristianos lgtb y un modelo comunitario evangélico para las respectivas Iglesias.
 
En el IV Congreso de Crismhom se nos habla de la unidad de la comunidad: " La comunidad en Crismhom supone crear un espacio fraterno en el que compartir medios y afecto de forma que no existan categorías o preeminencias en función de criterios intelectuales, económicos o sociales: todos/as iguales, todos/as uno en Cristo, todos/as uno en Crismhom" (1,5). Unidad en lo esencial que comporta también para la edificación de la comunidad plena libertad de opiniones y acciones, "especialmente a aquellas opiniones y acciones relativas al modo concreto de entender el compromiso cristiano en el mundo" (IV Congreso, 2.5.3 ). Se perfiló en el último Congreso el estilo comunitario de Crismhom con las siguientes características: “el pluralismo en la unidad; la sencillez en la organización y actividad; la tolerancia, la comunicación fluida y sincera; la información entre los miembros, la corrección fraterna, la generosidad en la dedicación y el tiempo; la búsqueda del bien común sobre los intereses personales" (2.5.2).
 
La rúah de Dios (el Espíritu) suscita dones y carismas en nuestra comunidad cristiana no sólo para nuestro crecimiento sino también para el enriquecimiento de toda la comunidad lgtb. El Señor, a través del  Espíritu de la Paz, nos envía a la comunidad y a cada uno de nosotros, a transmitir el Evangelio, con alegría y entusiasmo, a todos los hombres y mujeres lgtb: "Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo", hemos proclamado en el Evangelio.
 
Hoy, fiesta de Pentecostés, nuevamente el Espíritu nos impulsa a hablar de las maravillas de Señor a la comunidad lgtb alejada de Dios, a cambiar las mentalidades homófobas y excluyentes de la diversidad afectivo- sexual y a seguir luchando por el reconocimiento de la dignidad y de todos los derechos de la comunidad lgtb en la sociedad y en las diferentes Iglesias. 
 
Hoy Crismhom tiene nuevos retos en el interior de la comunidad y en su expresión exterior. En el interior, cuidarse y preocuparse unos de otros, configurar una espiritualidad propia, consolidar la comunidad cristiana, crecer en identidad  y en número los miembros comprometidos, revitalizar y acrecentar los grupos de fe y de vida; en el exterior, hacernos más presentes y partícipes en los colectivos lgtb y en todas las plataformas que luchen por la justicia e igualdad, seguir denunciando proféticamente las injusticias que sufre el colectivo lgtb y los sectores más pobres y marginados de nuestras sociedad y, al igual que el Espíritu impulsó a Pedro a llevar el Evangelio al pagano Cornelio y su familia, —en lo que se ha llamado el Pentecostés gentil— así también el Espíritu puede llevar a Crismhom a contactar y anunciar el Evangelio a las familias homoparentales que según el último informe, se sienten integradas socialmente pero perciben discriminaciones a nivel administrativo, social, laboral y en el seno de las propias familias, en muchos casos, por parte de miembros cristianos de mentalidad conservadora.
 
Pidamos por último a la rúah de Dios que, en palabras de Pablo, venga en ayuda de nuestra debilidad porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene. Y el que escudriña los corazones de los hombres nos dé Espíritu de sabiduría, inteligencia y ciencia para seguir construyendo la comunidad cristiana lgtb que necesita el colectivo lgtb y la Iglesia.
 
Ramón Llorente.
 

2013-07-05 Manifiesto de CRISMHOM para el Orgullo LGTB 2013

La Comunidad de cristianas y cristianos de Madrid homosexuales LGTB+H se une a todos los colectivos LGTB en la justa reivindicación de los derechos de las personas lesbianas, gays transexuales y bisexuales. En este año, son las y los jóvenes LGTB los que toman el protagonismo. Con el lema de este año, “Jóvenes sin armarios”, nos unimos al llamamiento por una sociedad diversa, plural y justa en la cual las y los jóvenes cumplen un importante papel. Por ello, manifestamos las siguientes afirmaciones:



1.- La legítima igualdad de las personas LGTB, independientemente de su estatus social, sexo, raza o procedencia. Reivindicamos que no se discrimine a las mujeres y a los hombres por su orientación sexual o identidad género.

2.- En este año temático dedicado a la juventud LGTB hacemos especial hincapié en la desprotección que muchas veces sufre este colectivo ante el acoso escolar o de otra índole. Manifestamos nuestra preocupación por aquellas y aquellos jóvenes que se encuentran en esta situación y pedimos que se tomen medidas para paliar estas agresiones.

3.- Incidimos en la importancia de educar a las nuevas generaciones de jóvenes en la tolerancia y respeto por la diversidad. Para ello la visibilidad de las y los jóvenes LGTB es importante. Es necesario que se faciliten los medios para que las y los jóvenes puedan desarrollarse como personas libres pero también la inserción en medios educativos de programas o didácticas que desarrollen la temática LGTB, especialmente en la enseñanza pública, que financiada por todos los ciudadanos, tiene por una de sus misiones fundamentales la educación en valores como el respeto a la diferencia y el fomento de la igualdad y la no discriminación. Alertamos por tanto del daño que puede producir la supresión en los programas educativos españoles de toda mención a la realidad LGTB, como puede ocurrir con la desaparición de la tan debatida Educación para la Ciudadanía.

4.- Pedimos a todas las iglesias cristianas que sigan caminando y avanzando en el reconocimiento y acogida sin reservas de todas las personas; todas ellas hijas e hijos de Dios; y queridas por Él, más allá de su identidad de género u orientación sexual. La verdadera igualdad y acogida se conseguirá si cambia el vocabulario marginador y excluyente hacia las personas LGTB. Las iglesias cristianas tienen la responsabilidad de crear una nueva realidad social donde todas y todos nos sintamos liberados y unidos en la diversidad de la Creación de Dios.

5.- Mostramos nuestra repulsa y condena hacia las políticas de determinados países en los que se está produciendo un retroceso en los derechos humanos de las personas LGTB. En dichos países, tales como Rusia o Uganda, se aprueban leyes que discriminan a las lesbianas, gays, bisexuales y transexuales y se toleran actos violentos en contra de las personas LGTB. Manifestamos nuestro rechazo a dichas políticas y exigimos que se promulguen leyes que equiparen nuestros derechos y nos protejan de la discriminación.

6.- Declaramos nuestra alegría por los avances que otros países están realizando en políticas y leyes que favorecen la igualdad del colectivo LGTB, tal y como ha ocurrido en Francia y Estados Unidos recientemente con la aprobación de leyes en favor del matrimonio entre personas del mismo sexo y la derogación de leyes discriminatorias. Denunciamos cualquier presión procedente de sectores sociales que quieren deslegitimar nuestros derechos adquiridos o coartar la consecución de nuevos derechos y expresamos nuestra tristeza por las reacciones, muchas veces violentas, cuando se han aprobado leyes que nos equiparan en derechos.

7.- Seguimos trabajando por la igualdad de la mujer en la sociedad, y en especial, en el seno de las iglesias cristianas. La igualdad real sólo será posible cuando hombre y mujer puedan ejercer las mismas funciones de responsabilidad pastoral en sus respectivas iglesias.

8.- CRISMHOM se une a todos los colectivos LGTB en la defensa de los derechos y libertades de las lesbianas, gays, transexuales y bisexuales, especialmente de las y los jóvenes a los que se dedica este año temático. Nos sentimos solidarios con otros muchos colectivos que también necesitan defender sus derechos y su dignidad como personas. Pensamos que la coherencia y la solidaridad son dos medios indispensables para hacer creíbles nuestras reivindicaciones.

Madrid, 6 de julio 2013

CRISMHOM, COMUNIDAD DE CRISTIANAS Y CRISTIANOS DE MADRID HOMOSEXUALES LGTB

2013-09-24 STOP Genocidio y Feminicidio Trans


Comunicado conjunto de: Organismos, asociaciones y activistas por la defensa de los Derecho Humanos y Civiles de las personas trans (transexuales/transgéneros/travestis... en función de las diferentes denominaciones que se usan en cada país):

 
DENUNCIAMOS PÚBLICAMENTE la extrema violencia generalizada y asesinatos que sufren las personas trans por el hecho de serlo, en todo el mundo, sobre todo en América Latina; DENUNCIAMOS igualmente la IMPUNIDAD con que se está cometiendo este genocidio y la falta de medidas por parte de los gobiernos para erradicarlo, y EXIGIMOS la IMPLICACIÓN de toda la sociedad, especialmente de los GOBIERNOS, ORGANISMOS INTERNACIONALES competentes en materia de Derechos Humanos y ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES pro-Derechos Humanos, tanto para tomar directamente medidas políticas, legislativas y judiciales encaminadas a acabar con este genocidio, como para ejercer presión sobre los gobiernos en aras de que tomen esas medidas.
SITUACIÓN DE VULNERACIÓN SISTEMÁTICA DE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS TRANS
 
 
Aún hoy en día, las personas trans ven sus más básicos Derechos Humanos y Civiles violados sistemáticamente en todo el mundo, en mayor o menor medida; y muchas veces son los propios gobiernos los que no solo no toman medidas para erradicar la violencia (física, psicológica y simbólica) y la discriminación contra las personas trans, sino que ellos mismos conculcan gran parte de esos Derechos (partiendo de la conculcación del Derecho a la autodeterminación de la Identidad de género y a que dicha identidad reciba el correspondiente reconocimiento legal mediante la obtención de una documentación legal acorde a ella, hasta la denegación del Derecho a la Salud Integral o el acoso policial). Toda esta violencia y exclusión social y laboral basada en los prejuicios cisexistas y transfóbicos, además de lo que supone por sí misma, deja a las personas trans, en especial a las mujeres (y más aún si son inmigrantes, pobres, de color...), en una situación de extrema vulnerabilidad ante las formas más graves de violencia.
 
Esa vulneración de los Derechos Humanos y Civiles queda perfectamente reflejada en el estudio “A comparative review of the human-rights situation of Gender-variant/Trans people”1 publicado por “Transrespeto vs. Transfobia en el mundo”. Como indica Charles Radcliffe, director de asuntos globales, Oficina de las Naciones Unidas Alto Comisionado para los Derechos Humanos en el prefacio de ese estudio:
 
«[...] cada día millones de personas trans en todo el mundo experimentan el rechazo, la estigmatización, el acoso y la violencia física por no cumplir con las normas de género prevalecientes. Se les niega también el derecho a obtener documentos de identidad que reflejen su identidad de género, son despedidas del trabajo, se les niegan los servicios públicos básicos, y se enfrentan a la discriminación profundamente arraigada en el sector de salud y educación. Estos abusos son sistemáticos, pero poco denunciados. La respuesta, tanto nacional como a nivel internacional, ha sido, casi sin excepción, inadecuada.
 
Las obligaciones legales que los Estados tienen para proteger a las personas trans frente a la violencia y la discriminación, no son diferentes de las que los Estados tienen para con todas las otras personas. Los derechos de las personas trans no están segregados y no son un subconjunto especial de derechos, sino que son Derechos Humanos. Las personas trans no son inferiores y tienen derecho a la vida, como cualquier ser humano. Se les debe procurar protección contra la detención arbitraria y la tortura, garantizar la no discriminación y la libertad de expresión, asociación y reunión. Estos derechos y muchos otros son universales: acreditados en las leyes internacionales, aunque negados a muchas personas trans, simplemente por su identidad de género o expresión de género. [...]»
 
GENOCIDIO Y FEMINICIDIO TRANS
 
El 17 de mayo de 2013, la última actualización del Observatorio de Personas Trans Asesinadas2, mantenido por el proyecto TvT indicaba que en los primeros meses de este año se han cometido 78 asesinatos de personas trans (en su inmensa mayoría mujeres trans) en todo el mundo, registrándose un total de 1.233 informes de asesinatos desde el 1 de enero de 2008 hasta abril de 2013.
 
El estudio muestra un aumento significativo y constante de los informes de asesinatos de personas trans durante los últimos cinco años. En 2008 se informó de 148 casos, en 2009, de 218, en 2010, 229 casos, en 2011 fueron 264 casos, en 2012, 296 casos, y en los primero cuatro primeros meses de 2013, 78 casos.
 
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, a su vez, ha reportado 23 asesinatos de personas trans en el continente americano tan solo en julio de 20133 (frente a 16 asesinatos de gays y lesbianas cis [no-trans], mostrando en números absolutos más asesinatos de personas trans que todos los asesinatos juntos de lesbianas, gays y bisexuales cis).
 
Es importante señalar que estos casos son sólo aquellos que se han podido localizar mediante investigaciones en Internet y a través de la cooperación con organizaciones y activistas trans.
 
En muchos países los datos sobre asesinatos de personas trans no se producen de manera sistematizada (o son ocultados bajo la apariencia de crímenes de otra índole) de modo que es imposible saber el número real de casos sobre los que no existe información, pero todo indica a que la cifra real fácilmente supere el doble de los casos reportados4.
 
Aun contando tan solo los asesinatos registrados y teniendo en cuenta la proporción de 1 persona trans por cada 30.000, esa cifra equivale aproximadamente a unos 5,5 millones de personas cisexuales (no-trans) asesinadas al año (y muy posiblemente, más del doble de esa cifra): EN PROPORCIÓN, UNO DE LOS MAYORES GENOCIDIOS HABIDOS EN LA HISTORIA, QUE CONTINÚA HOY EN DÍA5.
 
Con más exactitud, este auténtico GENOCIDIO es básicamente un FEMINICIDIO TRANS, ya que la inmensa mayoría de las víctimas son mujeres trans. FEMINICIDIO TRANS, que además de enmarcarse dentro de la violencia generalizada y sistemática contra las personas
trans en general (mujeres y hombres trans y personas variantes de género) fruto del cisexismo y la transfobia, se enmarca también dentro del FEMINICIDIO en general (junto con el feminicidio contra mujeres cis [no-trans]), ya que las asesinadas son mujeres víctimas de la violencia patriarcal y machista: los asesinatos ocurren especialmente en relación al trabajo sexual debido a la marginación; los asesinos son hombres, y muchísimas veces estos hombres asesinos son parejas, ex-parejas, o clientes de las víctimas, como sucede con las mujeres cis (no-trans).
 
Las mujeres trans son asesinadas ante todo por ser mujeres, mujeres pobres, inmigrantes, de color... Y muchos gobiernos toleran o promueven sistemáticamente este exterminio como una forma de "limpieza social" y disponen de sus cuerpos como lo hacen con los cuerpos de las mujeres cis (no-trans.)
 
A todo esto se añade el componente del cisexismo (no se les reconoce como "verdaderas" mujeres) y la transfobia, las cuales intensifican la violencia machista dentro de un contexto estructural de violencia y discriminación de género por su condición de mujeres. Es un auténtico FEMINICIDIO porque este genocidio contra las mujeres trans (principales víctimas) se debe a una situación de violencia de género estructural contra las mujeres, violencia multiplicada por los prejuicios cisexistas y transfóbicos que hacen que esta violencia de género contra las mujeres trans sea, en proporción, desmesuradamente mayor. Por ello es imprescindible comenzar a hablar de "FEMINICIDIOS TRANS" cuando nos referimos a toda la serie de asesinatos de las mujeres trans por el hecho de serlo. Y esos asesinatos deben ser contabilizados junto con el resto de feminicidios, con el tratamiento diferencial añadido que conlleva el que sean un tipo particular de mujeres, pero incluyéndolas. Igualmente hay que hacer visible también toda la persecución, violencia y asesinatos contra los hombres trans y las personas variantes de género, que aun siendo muchísimo menor que el feminicidio trans, sigue siendo proporcionalmente muchísimo mayor que la de la población cis [no-trans].
 
POR TODO ELLO,
 
LAS ORGANIZACIONES Y PERSONAS ABAJO FIRMANTES SOLICITAMOS AL SECRETARIO GENERAL DE NACIONES UNIDAS que:
 
1º. Se inste a las Naciones Unidas a que sus Estados miembros integren, en la medida de sus posibilidades, los principios de Yogyakarta en la aplicación e interpretación de la legislación interna y los tratados internacionales sobre Derechos Humanos en relación con la Identidad de Género.
 
2º. Cesen todos los crímenes de lesa humanidad que las personas trans venimos soportando en nuestros derechos civiles y políticos reconocidos por las Constituciones nacionales de las Altas Partes Contratantes y/o por los tratados internacionales sobre derechos humanos ratificados por esas Altas Partes Contratantes,
 
3º. Asimismo, cesen todas las violaciones en los derechos económicos, sociales y culturales que las personas trans venimos soportando reiteradamente al amparo de normas discriminatorias.
 
4º. Si se produce alguna violación en los derechos antes mencionados, se conmine a las Autoridades internas y competentes de la Alta Parte Contratante, y de entre ellas especialmente a la Fiscalía, para que persiga y castigue al culpable o culpables como autores
de crímenes de discriminación y odio contra la dignidad de la persona y el libre desarrollo de la personalidad.
 
5º. Que se restaure a la víctima a la situación anterior, o, cuando esto no sea posible, sea indemnizada ella o sus familiares, de manera proporcional al daño sufrido.
 
6º. Las víctimas de esas violaciones reciban protección de la ONU, si las Autoridades de la Alta Parte Contratante no dispensan esa protección, y
 
7º. Se garantice la concesión de asilo político a las víctimas de esas violaciones en algún Estado miembro de la Organización de las Naciones Unidas donde se protejan los derechos fundamentales y libertades públicas de las personas trans, si persisten esas violaciones.
 
ÚNICO. Si el Órgano al que se dirige este escrito no es competente para dar curso a estas peticiones, solicitamos que se remitan al Órgano competente.
 
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1.- http://www.transrespect-transphobia.org/uploads/downloads/Publications/TvT_research-report.pdf
2.- http://www.transrespect-transphobia.org/en_US/tvt-project/tmm-results.htm
3.- http://www.oas.org/es/cidh/prensa/Comunicados/2013/060.asp
4.- Por ejemplo, en los datos de 2009 los países en los que no hay datos suman aproximadamente la mitad de la población mundial (y la mayoría de ellos son países con un nivel de respeto por los Derechos Humanos de las personas trans y de las mujeres en general por debajo de la media mundial):: No hay datos de China (el país más poblado del mundo, que por sí solo concentra el 20% de la población mundial), Indonesia (4º país más poblado del mundo), Pakistán (6º país por población), Bangladés(8º país), Rusia (9º), Afganistán e Irak (países con unos elevadísimos niveles de violencia política, machista, transfóbica y homo/lesbo/bifóbica (y que suman unos 245 millones de habitantes), ni tampoco de África (a excepción de Argelia), continente que tiene unos 1.000 millones de habitantes... Mapa de 2009: http://www.transrespect-transphobia.org/uploads/downloads/TMM/TvT-TMM-MapTDOR2009-en.pdf
5.- GENOCIDIO: ya qué ¿cómo se debe denominar si no el asesinato sistemático de personas de un sector de la población marginado y excluido tan solo por el hecho de pertenecer a ese sector de la población? ¿Cómo se debe denominar si no, cuando la proporción de asesinatos es el equivalente a varios millones de personas al año entre la población general (entre 6 y 11 millones de personas asesinadas al año, y seguramente más aún)? ¿Hay algún término más adecuado que GENOCIDIO para denominarlo?
 
 
((VERSIÓN ORIGINAL AQUÍ. ))
 

SUSCRIBE: 

 
 
CRISMHOM - Asociación de Cristianas y Cristianos de Madrid Homosexuales LGTB
C/ Barbieri, 18 – 28004 MADRID
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Teléfono: 647 879 188
 

2013-12-23 Manifiesto contra el Parlamento de Uganda

Hace unos días el Parlamento de Uganda ha aprobado una ley que endurece las penas de prisión por prácticas de homosexualidad e incluye la cadena perpetua. Nosotros comunidad cristiana LGTB que sabemos que en Cristo está la vida y que la vida es la luz de los hombres (cf. Jn 1, 4), sentimos como propios los sufrimientos que están viviendo nuestros hermanos LGTB de Uganda.
 
Como cristianos nos duele que sea un país de mayoría cristiana el que apruebe una ley que coarta de una manera tan dura la vida y la libertad de las personas, y sobretodo que esta ley haya sido promovida por personas que se declaran cristianos e incluso por sacerdotes y pastores de las distintas confesiones cristianas del país. Desde Cristo que “para vivir en libertad nos ha liberado” (Ga 5,1) queremos denunciar la violencia y la injusticia de esta ley, a la vez que pedimos a todos los líderes religiosos y políticos que trabajen de una manera activa por la abolición de esta ley radicalmente injusta.
 
 
 
Esta ley atenta contra la vida la seguridad y la libertad de las personas LGTB basándola en motivaciones religiosas, queriendo justificar así el atropello de los derechos humanos más elementales.
 
“¿Soy yo acaso el guardián de mi hermano?? (Gn 4,9). Sí, lo somos. Por eso, denunciamos el silencio sistemático de tantos ante esta ley. No está aquí en juego intereses económicos o políticos, sino derechos fundamentales de la personas. La necesidad moral de las condenas no se mide por su efectividad a corto o largo plazo, sino por la obligación moral de conservar la propia dignidad personal, y la del colectivo de las personas LGTB tan agredido y humillado a lo largo de la historia.
 
En estos días en que los cristianos celebramos la venida del “Príncipe de la Paz”, no podemos olvidar que nuestros hermanos LGTB de Uganda no podrán celebrar en paz la Navidad.  Por eso, nosotros como comunidad cristiana LGTB sentimos como propia la preocupación de estos hermanos nuestros que viven en un estado constante de amenaza y de presión violenta, y no podemos permanecer callados. Por eso, queremos convocar a todos los creyentes, primero a la oración por estos hermanos nuestros y después, como fruto de la oración a una denuncia pública en la medida de las posibilidades de cada uno.
 

2014

2014-01-23 Comunicado oficial ante las declaraciones del cardenal Sebastián

Desde CRISMHOM nos sentimos apenados, nuevamente, por declaraciones de este tipo, por parte de algunos de los jerarcas de la Iglesia Católica. Manifestamos un rechazo absoluto y profundo ante las convicciones y declaraciones del cardenal Fernando Sebastián.
 
En primer lugar, nos entristece la gran desinformación que tiene sobre sexualidad y nuestra realidad, asegurando que con un tratamiento puede recuperarse como si de una enfermedad se tratase. La homosexualidad no es una enfermedad. Es una manifestación minoritaria no patológica de la sexualidad humana. Y minoritaria no significa enfermedad ni algo moralmente malo o negativo, sino simplemente diferente de la mayoría. La  OMS (Organización Mundial de la Salud) y la APA (American Psychological Association) retiraron la homosexualidad como enfermedad hace muchas décadas.
 
 
Sus desafortunadas palabras están causando un daño terrible e irreparable para muchas personas. Creemos que esta actitud está radicalmente alejada del Evangelio y del mensaje de Jesús, ya que nos estigmatiza y nos trata como gente de la que hay que tener misericordia como si fuésemos  ciudadanos y ciudadanas de segunda clase.
 
Por otra parte, afirma que la homosexualidad es una deficiencia. Esta opinión nos llena de tristeza, pues de nuevo somos testigos de los prejuicios y condenas apresuradas sobre nuestra realidad afectiva y sexual. De nuevo se nos tilda de no ser normales, de tener una “sexualidad deficiente”, de estar perdidos en una sexualidad enferma. Nuestra afectividad también nos mueve a amar y a darnos enteramente a otra persona. Y el Amor es algo puesto en nuestros corazones por Dios.
 
Una vez más tenemos que escuchar (y esta vez con tono lastimero) que la sexualidad es algo que se puede “reconducir” y que algo tan importante como la afectividad y  la expresión de la misma entre dos personas, independientemente de su sexo, es banalizado y comparado de nuevo con una enfermedad.
  
Desde Crismhom, creemos y reiteramos que la homosexualidad no es una enfermedad, y que no puede vivirse con culpa, miedo u ocultamiento.
 
Además, estamos convencidos de que la sexualidad humana es demasiado rica para reducirla al aspecto procreativo. El placer, el diálogo, la intimidad, la comunión… también son aspectos de la sexualidad humana que las personas homosexuales vivimos plenamente como expresión del amor mutuo y la entrega recíproca, que es también expresión del amor que Dios ha derramado en nuestros corazón, porque Dios es amor y quien ama ha conocido a Dios.
 
La homosexualidad puede vivirse desde el amor entre dos personas que son hijas o hijos de Dios.
 
La homofobia, sin embargo, es un sentimiento humano que no proviene de Dios, sino de los hombres.
 
 
 
JUNTA DIRECTIVA CRISMHOM

2014-02-25 Contra ataques mortales recientes en Honduras

Os presentamos el llamamiento que hemos enviado a la representación diplomática de Honduras en España respondiendo a una iniciativa que nos llegó desde Amnistía Internacional.

 

A/A REPRESENTACIÓN DIPLOMÁTICA DE HONDURAS EN EL REINO DE ESPAÑA
A/A EXCELENTÍSIMO SR. EMBAJADOR DE HONDURAS ANTE EL REINO DE
ESPAÑA D. NORMAN GARCÍA
ATAQUES Y HOMICIDIOS CONTRA TRABAJADORAS
SEXUALES EN HONDURAS
 
Una trabajadora sexual transgénero fue hallada muerta en San Pedro Sula, norte de Honduras, el 7 de enero. Desde principios de diciembre se ha asesinado la ciudad a nueve trabajadoras sexuales. Deben emprenderse urgentemente investigaciones exhaustivas sobre estos ataques.
 
Al atardecer del 7 de enero, un vehículo gris se aproximó a Marco Noé López Castillo, trabajadora sexual transgénero, en una calle del barrio de Barandillas, en San Pedro Sula, donde solía trabajar.
 
 
Según la información publicada en los medios de comunicación, unos hombres armados, con chalecos antibalas y con el rostro cubierto por pasamontañas, obligaron a Marco Noé López Castillo a entrar en el vehículo. Hacia las cinco de la mañana, el cadáver de la trabajadora sexual fue hallado, dentro de una bolsa de plástico, en la carretera, en la zona de El Playón,  San Pedro Sula. La habían estrangulado y tenía los brazos y las piernas atados a la espalda. Como parte de las investigaciones en curso, la policía mencionó que el cadáver había sido arrollado por varios vehículos.
 
Desde principios de diciembre, la violencia contra las trabajadoras sexuales ha ido en aumento en San Pedro Sula. El 30 de diciembre, cinco trabajadoras sexuales fueron agredidas delante de un bar en el centro de la ciudad, donde trabajaban. Un monovolumen con al menos cuatro pasajeros se aproximó a las mujeres y abrió fuego contra ellas. Irina Marisela García Maradiaga (23), Irma Melisa Benítez Lewis (21) y Sandra Liseth Aldana Pereza murieron en el acto. Gabriela Alejandra Osorto (21) murió al día siguiente, mientras que otra mujer resultó herida pero sobrevivió al ataque. Dos semanas antes, en la madrugada del 13 de diciembre, cuatro trabajadoras sexuales fueron asesinadas en la zona de Medina, en el centro de San Pedro Sula. En circunstancias aún por aclarar, varios hombres salieron de un monovolumen y discutieron con las trabajadoras sexuales mientras las apuntaban con sus armas. La discusión duró unos minutos, al cabo de los cuales los hombres mataron a tiros a Ana María Sánchez Zaldívar (37), Doris Malene García (30) y Milagro Rosario Bonilla (52). La cuarta mujer del grupo, Zoila Yamileth Sánchez Zaldívar (30), fue secuestrada y más tarde fue hallada muerta con heridas de bala en la zona de El Polvorín. Los medios de comunicación informaron además sobre cinco homicidios de mujeres cometidos entre el 30 de diciembre y el 3 de enero en los departamentos tanto de San Pedro Sula como de Cortés.
 
Ante estos hechos injustos, la Comunidad de Cristianas y Cristianos de Madrid Homosexuales LGTB+H (CRISMHOM), hace el siguiente llamamiento:
 
 Instamos a las autoridades pertinentes a llevar a cabo una investigación independiente, exhaustiva e imparcial sobre los homicidios de mujeres y trabajadoras sexuales en San Pedro Sula y Cortés y en los que resultaron asesinados Marco Noé López Castillo, Irina Marisela García Maradiaga, Irma Melisa Benítez Lewis, Sandra Liseth Aldana Pereza, Gabriela Alejandra Osorto, Ana María Sánchez Zaldívar, Doris Malene García, Milagro Rosario Bonilla y Zoila Yamileth Sánchez Zaldíva y a llevar a los responsables ante la justicia. 
 
 
Más sobre las acciones de AI en Honduras aquí.

2014-04-10 Comunicado de CRISMHOM ante las declaraciones de Monseñor Jesús Catalá

Ante las declaraciones de Mons. Jesús Catalá, obispo de Málaga, no queremos quedarnos callados ni tampoco entrar en una espiral de condena y reproches mutuos.

Sentimos una especial preocupación por los adolescentes y jóvenes cristianos que a consecuencia de estas palabras pueden no desarrollar adecuadamente su identidad y ver frustradas no sólo sus aspiraciones más profundas de vivir la comunión con otra persona, sino también ver restringidos sus derechos más fundamentales como es el de formar una familia. 

En nuestra comunidad hemos vivido cómo muchas personas han sentido una auténtica liberación cuando han podido vivir su sexualidad sin los prejuicios que les habían inculcado en sus familias y en sus comunidades de fe. Y no sólo una liberación psicológica o afectiva, sino el inicio de una nueva relación con Dios en que la orientación sexual ya no es un problema sino un don recibido y asumido con gratuidad.

Como comunidad cristiana queremos invitar a nuestros Jóvenes LGTB a que descubran que la fuente primera y única del amor entre dos personas es Dios. Que vivir este amor entre dos personas, sean de diferente o del mismo sexo, es la experiencia más maravillosa humanamente hablando y la expresión más fidedigna del amor de Dios tal como se nos ha manifestado en Cristo Jesús.

Por eso, os invitamos a que desoigáis mensajes que poco tienen que ver con La Buena Noticia de Jesús.  Vivid con libertad y con todas las consecuencias el amor cristiano. NO tengáis miedo al amor, un amor que desde Jesús está destinado a mantenerse y a crecer mediante las alegrías y los dolores de la vida cotidiana, de forma que los cónyuges se conviertan en un solo corazón y en una sola alma y juntos alcancen su perfección humana. El amor entre dos personas es un amor total, fiel y exclusivo, pero que no termina en el egoísmo de la propia pareja sino que lo hace fecundo y generoso hacia los demás.

Seguidores y seguidoras de Jesús: no dejéis que palabras de unos hombres que han decidido no casarse ni tener hijos y por lo tanto están faltos de la autoridad moral de la experiencia para hablarnos de la vida familiar y conyugal emponzoñen lo más puro que puede surgir entre dos personas: el amor. No tengáis miedo a ser seguidores y seguidoras LGTB de Jesús, y vivid este seguimiento con todas sus consecuencias. No dejéis que os castren en vuestra afectividad, en vuestros grandes deseos de comunión y de vida compartida.

Junta Directiva CRISMHOM

 

2014-07-18 MANIFIESTO DE CRISMHOM ORGULLO LGTB 2014

 La Comunidad de cristianas y cristianos de Madrid homosexuales LGTB+H se une a todos los colectivos LGTB de España un año más en la justa reivindicación de los derechos de las personas lesbianas, gais, transexuales y bisexuales. Con el lema elegido para este año, “Nos manifestamos por quienes no pueden”, queremos llamar la atención ante el aumento de leyes y actitudes LGTBfóbicas en determinados países como Rusia y Uganda que han permitido que se manifiesten actitudes vejatorias, torturas, linchamientos y agresiones a seres humanos únicamente por motivo de su orientación sexual o identidad de género. Ante estas injusticias queremos expresar lo siguiente:
 
1.-Las personas LGTB, independientemente de su estatus social, sexo, raza o procedencia, son iguales ante la Ley. Por lo tanto, es injusto que se establezcan legislaciones que discriminen a las mujeres y a los hombres por su orientación sexual o identidad género. Dichas leyes deben ser derogadas de inmediato para garantizar un trato justo y equitativo para todos los seres humanos. Las leyes deben garantizar que se respeten los derechos y las libertades individuales y no servir en ningún caso como premisa para quebrantar la integridad que tenemos como personas.
 
2.- Mostramos nuevamente nuestra repulsa y condena hacia las políticas de determinados países en los que se está produciendo un retroceso en los derechos humanos de las personas LGTB. Existen en la actualidad diez países que condenan a muerte a las personas que hacen visible su orientación homosexual o que establecen relaciones afectivas con personas del mismo sexo. Siguen existiendo leyes que discriminan a las lesbianas, gais, bisexuales y transexuales y se condena a penas de cárcel y a tratos vejatorios, tratándoles como si fueran criminales. Pedimos que se respete la dignidad de cada individuo y que no se someta a ninguna persona a tratos vejatorios por su condición LGTB.
 
3.- Nos preocupa el aumento alarmante de declaraciones públicas de cariz LGTBfobico, sobre todo desde instituciones gubernamentales. Esto provoca que se discrimine y agreda a personas que han decidido vivir su realidad con libertad. En la mayoría de las ocasiones estos ataques han quedado impunes. A pesar de que en muchas ocasiones dichos ataques han sido reflejados en los medios de comunicación, no se han abierto procedimientos judiciales para condenar a los/las instigadores/as y agresores/as. Pedimos a los respectivos gobiernos que tomen medidas urgentes para abrir investigaciones y llevar a los/las responsables ante la justicia.
 
4- Pedimos a todas las iglesias cristianas que sigan siendo fieles al Evangelio, avanzando en el reconocimiento y acogida sin reservas de todas las personas. Nos sentimos hijas e hijos de Dios, queridos por Él, más allá de nuestra orientación sexual o identidad de género. Pedimos un cambio en los discursos negativos, denigrantes y carentes de un conocimiento de nuestra realidad. Las Iglesias cristianas tienen la responsabilidad de crear una nueva realidad social donde todas y todos nos sintamos liberados y unidos en la diversidad de la Creación de Dios.
 
5.- Declaramos nuestra alegría por los avances que otros países están realizando en políticas y leyes que favorecen la igualdad del colectivo LGTB, tal y como ha ocurrido con la aprobación de una resolución a favor de los derechos LGTB por parte de la Organización de Estados Americanos. Denunciamos cualquier presión que proceda de grupos sociales que insisten en deslegitimar los derechos que hemos ido adquiriendo con el esfuerzo y trabajo de tantos y tantas activistas. Expresamos nuestro pesar por las reacciones de tristeza que se transmiten cuando se conquista una nueva mejora para nuestro colectivo, acusándonos de destrozar instituciones como el matrimonio o de querer desviar a jóvenes de la moral. Estas declaraciones vienen incluso de personas homosexuales a las que tenemos que ayudar en su autoaceptación.
 
6.- Seguimos trabajando por la igualdad de la mujer en la sociedad, y en especial, en el seno de las Iglesias cristianas. La igualdad real sólo será posible cuando hombre y mujer puedan ejercer las mismas funciones de responsabilidad pastoral en sus respectivas iglesias.
 
7.- CRISMHOM se une a todos los colectivos LGTB en la defensa de los derechos y libertades de las lesbianas, gais, transexuales y bisexuales, especialmente en este año dedicado a la lucha por el reconocimiento de los derechos humanos. Nos solidarizamos con otros muchos colectivos que también necesitan defender sus derechos y su dignidad como personas. Pensamos que la coherencia y la solidaridad son dos medios indispensables para hacer creíbles nuestras reivindicaciones.
 
 
Madrid, 5 de julio de 2014

2014-08-15 Comunicado de CRISMHOM ante la decisión del obispado de Canarias de despedir a un profesor homosexual

Desde Crismhom, Comunidad de Cristianas y Cristianos Homosexuales de Madrid LGTB+H, compuesta por hombres y mujeres que queremos vivir abiertamente nuestra identidad y orientación sexuales y nuestra fe en Jesucristo y defender nuestros derechos como creyentes dentro de las iglesias cristianas. Nos enteramos con tristeza de que el Obispado de Canarias ha despedido a un profesor de religión de Lanzarote por haber hecho pública en los medios de comunicación su condición de varón homosexual casado con otro hombre. Este hecho era conocido por el Obispo desde hace 2 años y sin embargo, solo ahora, a raíz de su manifestación pública, se ha decidido poner fin a la relación laboral.

Nos parece que este hecho pone de relieve el secretismo y opacidad con que se viven todas estas situaciones dentro de las distintas iglesias y, en este caso concreto, en la Católica. Este modus operandi atenta contra el derecho que tiene todas las personas a vivir su identidad con libertad y sin dobleces.

Creemos con firmeza igualmente que los y las homosexuales, bisexuales y transexuales somos hijos e hijas de Dios, que hemos recibido nuestra orientación sexual e identidad de género como un don y podemos cumplir su voluntad viviendo una relación de pareja en amor y fidelidad. La negativa de las iglesias a revisar su doctrina sobre la homosexualidad y la bisexualidad y la condena que se sigue imponiendo a nuestra realidad no hace más que crear inmensos sufrimientos en muchos creyentes LGTB y además genera violencia y discriminación contra ellos. A esto hay que añadir que muchas personas de buena fe se alejan del conocimiento de Cristo por pensar que no son merecedoras de su Amor.

Por eso manifestamos nuestro pesar y el rechazo que nos provocan estas actuaciones e instamos a las autoridades eclesiásticas a reflexionar con profundidad, sin ideas preconcebidas y en la presencia de Dios sobre ellas. 

El colectivo LGTB forma parte de la diversidad de la naturaleza que Dios ha creado. Por este motivo, no se hace necesario curar una enfermedad que no existe, y de ahí el fracaso más absoluto de las terapias reparativas de la homosexualidad y la bisexualidad.

Dios nos pide construir un Reino de Amor, no de discordia. Y en ese Reino cabemos todas y todos sin excepción.

Desde aquí queremos enviar un mensaje de apoyo y cariño a Luis Alberto González por su valentía y su vivencia abierta y en comunión con Dios de su realidad sexual.

"Si una persona gay busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarle?" (Papa Francisco).

 

La Junta Directiva

Enlace a la noticia AQUI
 

2014-09-12 Manifiesto contra las declaraciones de M. Blázquez

Ante las declaraciones del nuevo Presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, en la que se vuelve a mencionar que no se puede llamar matrimonio a la unión entre dos personas del mismo sexo, no queremos quedarnos callados.
 
Asistimos de nuevo a la realidad de ser percibidos como un colectivo de personas que no son capaces de decidir qué hacer en su vida. De nuevo los prejuicios se hacen presentes en boca de un representante de la Jerarquía de la Iglesia Católica.
 
 
Volvemos a escuchar comentarios y afirmaciones relacionando nuestra realidad LGTB con la destrucción del sentido de la familia y de la afectividad, aparte del de la sexualidad humana. En este caso, se pone en duda que la convivencia de dos personas por amor y con libertad que deciden unirse en un proyecto común de amor. Con estas palabras únicamente se limita la grandeza del amor. Se trata de afirmaciones que son ajenas a la sabiduría creadora de Dios, que nos ha hecho diversos.
 
Cuando dos personas, independientemente de su sexo, deciden unir sus vidas en un proyecto común, lo hacen con la libertad y el deseo de llegar a la plenitud de sus vidas. Es desde esa libertad y con el Amor de Dios las parejas cristianas se embarcan en un proyecto de vida donde el centro es Dios. Setrata de un amor que desde Jesús está destinado a mantenerse y a crecer mediante las alegrías y los dolores de la vida cotidiana, de forma que los cónyuges se conviertan en un solo corazón y en una sola alma y juntos alcancen su perfección humana. El amor entre dos personas es un amor total, fiel y exclusivo, pero que no termina en el egoísmo de la propia pareja sino que lo hace fecundo y generoso hacia los demás. No podemos permitir que se castre nuestra afectividad y nuestros grandes deseos de comunión y de vida compartida, puesto que hemos dado testimonio de que nuestro amor y nuestro compromiso no difiere del de las parejas formadas por un hombre y una mujer.
 
El placer, el diálogo, la intimidad, la comunión… también son aspectos de la sexualidad humana que las personas homosexuales vivimos plenamente como expresión del amor mutuo y la entrega recíproca, que es también expresión del amor que Dios ha derramado en nuestros corazón, porque Dios es amor y quien ama ha conocido a Dios.
 
 
 
No entendemos por qué se nos hace partícipes de atacar la institución del matrimonio y de la familia, cuando nuestro deseo es formar parejas estables en las que el Amor, el Respeto, el Afecto, la Fidelidad y la Convivencia sean los ingredientes que conduzcan a la plenitud personal. Reiteramos nuestro compromiso con la institución familiar. Hemos pedido que se nos reconozca el derecho de formar y de vivir en una familia, fundada en el amor entre dos personas, la entrega generosa y la ayuda mutua y en la crianza de hijos.
 
La falta de acogida por parte de determinados miembros de la Jerarquía de la Iglesia Católica a los homosexuales, bisexuales y transexuales únicamente provoca sufrimiento en las personas LGTB creyentes. No se puede utilizar la autoridad que se ostenta para crear este tremendo sufrimiento en las personas homosexuales, buscando la negación de sus derechos y mermando su autoestima e incluso su dignidad, dificultando el crecimiento personal de las personas LGTB. Esta actitud está radicalmente alejada del Evangelio y del mensaje de Jesús, ya que nos estigmatiza.
 
 
 
Hacemos un llamamiento a todos los creyentes de buena voluntad para que se manifiesten también contra las posturas homófobas de cierta Jerarquía de la Iglesia Católica. Reiteramos nuestra invitación a que conozcáis nuestras vidas, nuestros anhelos y deseos de vivir con coherencia nuestra fe cristiana.
 
Animamos a nuestros hermanos y hermanas a no tener en cuenta las palabras de unos hombres que han decidido no contraer matrimonio ni crear una familia, y por lo tanto están faltos de la autoridad moral de la experiencia para hablarnos de la vida familiar y conyugal. No tenemos miedo a ser seguidores y seguidoras LGTB de Jesús, y a vivir este seguimiento con todas sus consecuencias.
 
La homofobia, la bifobia y la transfobia son sentimientos humanos que no provienen de Dios, sino de los hombres.

2015

2015-10-06 Comunicado ante la declaración de homosexualidad de un miembro de la congregación para la doctrina de la fe

Desde CRISMHOM (Cristianos/as Homosexuales de Madrid), comunidad cristiana ecuménica de diversidad sexual que acoge a personas LGTB y también a heterosexuales comprometidos con los derechos del colectivo, y cuyo objetivo es manifestar y promover la dignidad de las personas LGTB, luchar por sus derechos dentro de las Iglesias cristianas y demostrar con la vida y con las obras la compatibilidad entre la fe cristiana y la orientación homo o bisexual e identidad transexual de género, queremos agradecer públicamente la valentía del sacerdote Krzysztof Charamsa, miembro de la Congregación para la Doctrina de la Fe, por haber hecho pública su homosexualidad la víspera del comienzo del Sínodo de los Obispos sobre la Familia.

Y queremos también instar a las más altas jerarquías de la Iglesia Católica y singularmente al Santo Padre Francisco, a iniciar un camino de acogida y reconocimiento de la multitud de cristianos, hermanos nuestros del colectivo LGTB, entre ellos numerosísimos sacerdotes y religiosos, que han sido siempre discriminados y rechazados y por ello obligados a esconder su orientación sexual si querían permanecer en el seno de la Iglesia. Queremos pedir la apertura de un diálogo franco, sin prejuicios ni ideas preconcebidas, que tenga en cuenta los nuevos conocimientos que sobre la persona, su afectividad y sexualidad ha alcanzado la Humanidad, y que permita a las personas LGTB cristianas manifestarse abiertamente como lo que son en el seno de la Iglesia, para que puedan ofrecer sin miedo, ni hipocresía a la comunidad creyente, sus carismas y vocaciones particulares.

2016

2016-05-25 Comunicado de Crismhom por las declaraciones del cardenal Cañizares.

Periódico "Público"Una vez más, por desgracia, tenemos que hacernos eco de la polémica desatada en estos días por las declaraciones del Cardenal Cañizares, Arzobispo de Valencia, en el transcurso de una homilía y la reacción de numerosos políticos e instituciones sociales, entre ellas el colectivo LAMBDA de Valencia, que se plantean la posibilidad de acusar legalmente al cardenal por un delito de odio.


 

EL CARDENAL CAÑIZARES Y EL "IMPERIO GAY"


 

Una vez más, por desgracia, tenemos que hacernos eco de la polémica desatada en estos días por las declaraciones del Cardenal Cañizares, Arzobispo de Valencia, en el transcurso de una homilía y la reacción de numerosos políticos e instituciones sociales, entre ellas el colectivo LAMBDA de Valencia, que se plantean la posibilidad de acusar legalmente al cardenal por un delito de odio.

Según recogen los medios de comunicación y numerosas webs católicas, el cardenal, en el contexto de la defensa de la familia tradicional católica, ha acusado al “ imperio gay” y a ciertas ideologías feministas de estar detrás de los ataques que, según él, viene sufriendo la familia y ha definido la “ ideología de género “ que se fomenta a través de la aprobación de ciertas leyes, como “ la más insidiosa que ha habido en toda la historia de la humanidad “

 

Desde CRISMHOM queremos lamentar especialmente varios hechos:

 

1º- Que se utilice el contexto de la Celebración de la Eucaristía, misterio del Amor de Dios a TODOS LOS HOMBRES Y MUJERES, para atacar a determinados colectivos, especialmente al colectivo LGTB y a los grupos que asumen su defensa, tratándose como se trata de un colectivo de personas que han sido históricamente y lo siguen siendo hoy, humilladas, discriminadas, rechazadas y víctimas de todo tipo de violencia. Nos parece que no es esa la actitud que Jesús tuvo y enseñó en su Evangelio, él que acogía a recaudadores y prostitutas y comía con ellos.

 

2º- Que se siga considerando como un ataque a la familia tradicional, el reconocimiento de los derechos de las personas LGTB y especialmente el derecho de amar y de formar una familia. En ningún caso el reconocimiento de este derecho para TODOS, supone un ataque a nada, ni a nadie y el manifestarlo así constituye una tergiversación deliberada de la verdad.

 

3º- Que se manifieste una tal ignorancia sobre lo que es y supone el concepto de género y se quiera convertir en una “ ideología “, cuando no es más que el reconocimiento del papel de la sociedad y la cultura sobre el ser humano, en este caso sobre sus“ roles “ como varón o mujer y el reconocimiento también de la innegable realidad de la existencia de personas transgénero, que deben ser respetadas en su identidad y sus derechos.

 

Una vez más queremos transmitir nuestra tristeza por esas muestras de desconocimiento e intolerancia y animar a todas las personas de buena voluntad de las diversas confesiones cristianas a conocer la realidad de las y los cristianos LGTB, que trabajan por vivir su fe y la aceptación de su orientación sexual o identidad de género y por hacer del mundo un lugar de fraternidad donde TODOS seamos reconocidos en su libertad y derechos.

2016-06-01 X Aniversario de CRISMHOM

"El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres" (Salmo 125). Con el salmista nos unimos para dar gracias a Dios por el X aniversario de Crismhom, como asociación de cristianas y cristianos homosexuales de Madrid, lgtb+h.

El Señor ha estado grande porque Crismhom es obra de sus manos; y es grande porque se ha valido de pequeños y débiles instrumentos que somos nosotros para llevar a cabo su misión. ¡Que poco brillaría la gloria de Dios si pensáramos que los méritos de todo este tiempo son nuestros! Por ello, junto a la actitud de agradecimiento, surge la actitud de humildad y pequeñez. Esta obra nos excede; no siempre sabemos o queremos responder como es debido a la misión otorgada; nuestras debilidades humanas y pecados entorpecen la labor encomendada. Pero Dios, en su misericordia y sabiduría, que no es la nuestra, ha querido contar con nosotros para ser sus testigos y llevar el evangelio al colectivo lgtb.

Y estamos alegres; sí. pero no por los logros o metas alcanzadas, proyectos, decisiones, reglamentos, actividades. Estamos alegres porque muchas personas han podido encontrarse o reencontrarse con Dios y su Iglesia a través de nuestro pequeño testimonio. Siempre he dicho que aunque una sola persona hubiera encontrado el amor de Dios y el sentido de su vida a través de Crismhom, ya hubiera merecido la pena estos 10 años de trabajo y misión.

Los aniversarios no solo sirven para recordar el inicio sino que tienen que ser un estímulo para el presente y un impulso para el futuro. Es una invitación a retomar la ilusión primera de aquellos que comenzamos siendo poquitos y sin medios; es una revisión de nuestras actitudes de fe y humanas que pueden entorpecer la misión otorgada. Queda mucho por hacer, queda mucho por vivir, queda mucha gente por conocer y acoger, queda mucho evangelio que predicar.
 
Celebrar es también agradecer. Agradecer el trabajo, presencia y compromiso de muchos miembros comprometidos que están y otros que marcharon y dejaron una huella    que no se puede borrar. Agradecer a todos los que habéis pasados por las diferentes Juntas Directivas y comisiones con el único ánimo de servir y procurar el bien de la comunidad.
 
Dar las gracias a nuestro benefactores; a las personas que con sus medios materiales han apoyado a nuestra comunidad. Agradecer la presencia de sacerdotes y pastores que nos han mostrado el rostro amable de la Iglesia y que son garantía de nuestra pertenencia a la Iglesia.
 
Agradecer al colectivo lgtb por su acogida y respeto de la realidad lgtb cristiana, manifestada muchas veces con la presencia de miembros de la FELGTB y otros colectivos en nuestros actos.
 
Y, cómo no, agradecer la confianza y el compromiso de muchos miembros simpatizantes que son el sentido y futuro de nuestra asociación con su participación y presencia.
 
Crismhom sigue siendo un proyecto actual, válido y necesario. Es esta convicción las que nos tiene que animar a seguir trabajando por la defensa de nuestra dignidad y derechos como lgtb cristianos. Nuestro testimonio de vida y fe no es indiferente a la sociedad ni a las iglesias. Algo está cambiando; soplan nuevos vientos de esperanza y normalización.
 
Sigamos pidiendo al Señor que mande obreros a su mies y que seamos fieles al carisma dado, por encima de ideologías, tendencias  o intereses personales. Solo desde una visión de fe podremos seguir celebrando aniversarios hasta que llegue el día en que no sea necesaria nuestra comunidad porque la realidad lgtb esté completamente integrada, aceptada y respetada en nuestra sociedad y en nuestras iglesias.
 
Un abrazo enorme para todas y todos
Julio M.
 
Presidente de Crismhom

2016-06-04 Vigilia de oración contra la LGTBfobia

 
Fantástica la vigilia de oración contra la LGTBfobia organizada por los hermanos de Ichthys en Sevilla, el pasado viernes 20 de mayo. Entre unas noventa y cien personas de todas las edades, de todas las orientaciones, identidades y sensibilidades; lesbianas, gays, transexuales, bisexuales, heterosexuales…, así como de distintos grupos de la Iglesia, tuvimos la oportunidad de compartir una verdadera experiencia orante, donde cada persona pudo compartir lo que siente y cómo se sitúa ante el mundo y ante la fe en el mensaje de Jesucristo desde su propia realidad.

 

Hubo ocasión de escuchar y compartir testimonios por parte de personas con diferentes realidades. Algunos de ellos realmente impactantes y a la vez esperanzadores por reencontrarse con un grupo cristiano LGTBH. Compartir estas experiencias personales nos ayuda a tomar conciencia de las situaciones de dolor y aislamiento que muchas personas vivimos, a sanar heridas y a crecer personal y espiritualmente en la fe en nuestro Padre/Madre, que nos Ama tal como nos creó.

 

El clima y la ambientación, a cargo de i acogidos por nuestros hermanos del Centro Arrupe, de Sevilla, ayudó mucho a entrar en oración y estar con y en el Señor.



Por todo ello, queremos agradecer enormemente a nuestros hermanos de Ichthys su invitación y que hiciesen posible esta maravillosa experiencia orante, altamente positiva y esperanzadora. Estamos convencidos de que tenemos que unirnos en torno al Espíritu y ser visibles dentro de nuestra Iglesia. Es el Señor el que nos llama y nos quiere a su lado.

 

Dando gracias al Señor por el compromiso CVX-ICHTHYS en Sevilla en misión familia y acompañamiento a la diversidad. Gracias por los testimonios y los procesos, porque no hace ni dos años que comenzamos a caminar y parece que ha pasado mucho más tiempo.


Gracias por la historia compartida, por los que estuvimos y por los que no, por el grupo de confirmación de una parroquia que se unió, por Pueblo de Dios que nos facilitó rezar cantando, por el reencuentro y el reconocimiento mutuo, por el perdón y la gratitud, por “desdramatizar” y por celebrar con alegría.


Gracias al Dios de la sorpresa que no nos deja indiferentes, que nos “zamarrea” y nos hace salir al encuentro.





 

 

Imágenes de las celebraciones en Sevilla,  Florencia, Catania y Milán.

 

 

2016-06-28 Disculpa del Papa Francisco a la Comunidad LGBT

“Hay personas que como cristianos debimos haber defendido, y no lo hicimos”

 

 

 

 

La Red Global de Católicos Arcoiris, GNRC, por sus siglas en inglés, acoge con agrado las recientes palabras del Papa Francisco, durante su viaje de regreso de Armenia a Roma. Su primera declaración oficial a la comunidad LGBTQI, desde el tiroteo de Orlando, brinda luz y esperanza no sólo a nosotros sino también a nuestras familias. La Iglesia ampliada solicitó y esperó un mensaje directo y claro, siguiendo las reacciones inmediatas del portavoz del Vaticano, las cuales no llamaron explícitamente al evento de Orlando como un crimen homofóbico o de odio.

A pesar de que las palabras del Papa Francisco son breves, su contenido es poderoso. Después de tres años el Papa amplía su famosa declaración “¿Quién soy yo para juzgar?” en 2013 a "¿Quiénes somos nosotros para juzgar?”, extendiendo su mensaje original desde una reflexión personal a un llamamiento abierto para toda la Iglesia. Esta declaración no puede ser subestimada, pues muestra su visión para la comunidad Católica.

 

 

En el Año de la Misericordia transmite a los Católicos que no solo la reflexión en torno a la homosexualidad es necesaria, sino también expresiones reales de humildad y sencillez. Este requerimiento es parte de una respuesta comprensiva, a las solicitudes de los Católicos LGBTQI, por inclusión. Cuando el Papa declara que “...creo que la Iglesia no sólo debiese disculparse con las personas que son gais a las cuales ha ofendido”, se constituye un hito histórico. El Papa Francisco hace visible el profundo impacto que las enseñanzas tradicionales, las propias omisiones de la Iglesia, y cualquier otra práctica o dicho puedan haber tenido en los católicos LGBTQI, resultando frecuentemente en dañinas y violentas acciones en su contra o la de sus familias. Nada puede justificar, de esta forma, la violencia que observamos en Orlando".

 

 

Sabemos demasiado bien que las actitudes homofóbicas camufladas como también los silencios, la exclusión completa o forzar a las personas a retornar al armario, han preparado muchas veces el camino hacia la violencia. Para la GNRC, el llamamiento del Papa a “disculparse” con los Católicos LGBTQI se vuelve una gran oportunidad para todos nosotros de ser parte de la solución. Siguiendo su iniciativa, proponemos como un paso concreto, establecer y desarrollar una comisión oficial en el Vaticano para formalizar esta discusión. “Sabemos de los riesgos que toma el Papa en este proceso y expresamos nuestro sentido  agradecimiento y lo alentamos a mantenerse firme en su recorrido por la inclusión y justicia en la Iglesia” dice Fernando González (Chile) parte del Comité Central de la GNRC.

 

 

“Apreciamos profundamente cómo el Papa abre su mensaje no sólo a las personas LGBTQI. Aquellos que conviven con nosotros en la frontera de la Iglesia, como los pobres, las mujeres abusadas o los niños forzados a trabajar, debido a la discriminación y a las limitaciones de las prácticas pastorales tradicionales, están también esperando nuestra inclusión y consideración. Francisco nos convoca a solicitar también su perdón. Él nos muestra cómo en términos prácticos Amoris Laetitia “La Alegría del Amor” es sin duda una guía significativa para toda la Iglesia.”

 


 

Publicado por el Comité Central de la Red Global de Católicos Arcoíris (GNRC).

 

 

2016-08-27 Comunicado al obispo de Segorbe-Castellón por censurar a un párroco de Onda por bendecir la unión de dos mujeres

27/08/2017. Comunicado respuesta a la noticia publicada en Religión Digital con motivo de la amonestación y apertura de un proceso informativo que ha sufrido un párroco de Onda por parte del Obispo de Segorbe-Castellón, por haber celebrado en su parroquia de San Bartolomé una bendición del amor entre dos mujeres que habían contraído matrimonio civil el día anterior. Muchos de los vecinos del municipio aprovecharon la celebración del día de San Bartolomé para ovacionar a este sacerdote (ver esta noticia en Religión Digital).

Desde CRISMHOM, Comunidad de Cristianas y Cristianos Homosexuales LGTB+H de Madrid, queremos lamentar una vez más que muchos representantes jerárquicos de la Iglesia Católica, sean incapaces de respetar la libertad de sus presbíteros para hacer realidad la acogida a los cristianos LGTB de sus comunidades.

El amor homosexual es una realidad que viven miles de cristianos que se saben amados por Dios y que reconocen su orientación sexual como un don que han recibido de Él. Que dos cristianos decidan comprometerse para siempre en amor y fidelidad dentro de la institución matrimonial , en este caso civil, debería ser un motivo de alegría y celebración dentro de sus comunidades, independientemente del sexo de los contrayentes. No puede hablarse sin hipocresía de respeto a la dignidad, de acogida y de evitar toda discriminación injusta, si la comunidad cristiana no puede de forma alguna celebrar, ni bendecir el amor que surge entre sus miembros que son homosexuales.

Lamentamos también profundamente que con motivo de la amonestación y de sus 
posibles consecuencias, el párroco de Onda haya sido llevado a desdecirse y a pedir 
perdón por una actuación que a nuestro juicio no hace más que poner de manifiesto el amor y la misericordia de Dios derramados sobre todos sus hijos e hijas sin distinción.

Comunicado oficial CRISMHOM sobre "El don de la vocación presbiteral"

Desde Crismhom, comunidad de cristianos y cristianas LGTB+H de Madrid, hemos recibido con alarma y tristeza la publicación el 8/12/2016 del Documento Vaticano de la Congregación para el Clero “El don de la vocación presbiteral - Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis”.

En efecto, este documento en sus apartados 199, 200 y 201 se refiere a la ordenación de personas con “tendencias homosexuales“, llegando a la conclusión de que no pueden ser admitidos ni al Seminario, ni a las Órdenes Sagradas.

Llama la atención en estos breves párrafos, la recaída, observada en todos los documentos oficiales de la Iglesia Católica sobre el tema, en tergiversaciones y desconocimientos que hace mucho tiempo que deberían haber sido superados. 
 
Tanto la orientación sexual como la identidad de género son algo inseparable de cada ser humano. Por lo tanto, cuando se habla en el documento de las prácticas homosexuales y de la cultura gay, se está hablando de derechos humanos en concreto de libertad de expresión,  reunión y asociación y del desarrollo afectivo y sexual de las personas LGTB.
También rechazamos enérgicamente la suposición de una suerte de trastorno psicológico o inmadurez afectiva que serían resultado de la orientación sexual homosexual y que impedirían, según el documento, la correcta relación de las personas LGTB con hombres y mujeres.
 
Desde CRISMHOM afirmamos rotundamente el carácter de hijos e hijas de Dios de las personas LGTB y el haber sido creados, como los demás seres humanos a su imagen y semejanza. Además, en su condición de bautizados, los cristianos LGTB han sido revestidos de Cristo, gozan de la efusión del Espíritu que derrama sobre ellos dones y carismas y pueden recibir la llamada de Dios al ministerio sacerdotal.
 
Una vez más instamos a las instituciones de la Iglesia Católica a acercarse con afecto y sin prejuicios a la realidad de los cristianos LGTB , que son sus hijos e hijas y a descubrir los valores que poseen y que tanto desconocen y rechazan.

 

Igualmente, CRISMHOM se une al comunicado de la Red Global de Católicos Arco Iris (Global Network of Rainbow Catholics) y el comunicado del grupo ICHTHYS (Cristianos y Cristianas LGTBH de Sevilla). Si deseas apoyar esta causa, puedes unirte a la carta de apoyo a sacerdotes homosexuales que se enviará al papa Francisco pulsando el siguiente ENLACE.
 

¿Son las bodas entre personas LGTB un escándalo para los niños?

Desde Crismhom, Comunidad de Cristianos LGTB de la comunidad de Madrid, queremos lamentar y denunciar la actitud de ACI prensa que el día 2 de enero critica la serie de dibujos animados “Cleo” por mostrar en uno de sus capítulos la boda de dos mujeres y además hace campaña para la recogida de firmas, instando al director de RTVE, a impedir que en su  programación infantil se incluya contenido de lo que ellos llaman “ ideología de género“.

Queremos recordar a ACI prensa que el matrimonio entre personas del mismo sexo es perfectamente legal en España y una realidad completamente normalizada con la que afortunadamente los niños y niñas de nuestro país se encuentran y van a encontrarse de forma habitual en sus familias, entre sus compañeros de colegio, sus profesores y demás ámbitos sociales. Lo que ya no es tan legal y puede ser castigado como delito de odio es el fomento de la discriminación, la marginación, la criminalización, el desprecio y la negación de los derechos de las personas LGTB, dentro de los cuales se encuentra de manera preeminente el derecho a contraer matrimonio con la persona de su elección, sea del sexo que sea.
 
Parece mentira que en un mundo lleno de violencia, en donde los pequeños están continuamente expuestos a la visión de peleas y asesinatos, incluso en programas infantiles aparentemente inocentes en que “los buenos” vencen a los “ malos”, la aparición de dos personas del mismo sexo que se quieren y se casan sea considerada inmoral, peligrosa para la educación e inadecuada para los niños. Afortunadamente, por muchas que parezcan 22.000 firmas, la mayoría de los españoles, estamos en contra de esas muestras de intolerancia.
 

Este comunidado oficial de CRISMHOM se refiere al artículo publicado en ACI prensa titulado "TVE incluye “matrimonio” de lesbianas en programa para niños entre 4 y 7 años", que se reproduce a continuación.

MADRID, 02 Ene. 17 / 06:37 am (ACI).- Más de 22 mil personas han manifestado su rechazo a la emisión en el canal público de televisión infantil Clan TV la boda de dos mujeres sin la advertencia explícita a los padres de su contenido.

 
Clan TV es el canal infantil de la televisión pública de España, TVE, su programación se basa en la emisión de dibujos animados y programas dedicados a los niños.
 
Hace unas semanas, en uno de los capítulos de la serie de dibujos animados “Cleo”, dirigida a niños de entre 4 y 7 años, se emitió una boda entre dos mujeres.
 
Desde el canal definen la serie ‘Cleo’ como un modo de que los niños “aprendan valores como la solidaridad, la igualdad, la amistad, el respeto al medio ambiente, la importancia de una alimentación sana y equilibrada, la convivencia en paz, la importancia de una higiene adecuada, y todo lo que ayuda a hacer más fácil la vida en sociedad y la convivencia en una comunidad”.
 
Algo que no corresponde con una emisión en la que se introducen de manera explícita conceptos relacionados directamente con la ideología de género.
 
En el capítulo emitido explicaban: “a nadie le interesa casarse hoy en día. Pero hoy asistimos a una boda muy especial: se casan María y Lucía”.
 
Ante el aprovechamiento de la confianza de los padres por parte de Clan, miles de ellos se han movilizado y han recogido más de 22 mil firmas en las que piden al director de Radio Televisión Española, al que pertenece el canal Clan, que acciones como esta no se vuelvan a repetir.
 
“Me sorprende que, a través de la emisión de la serie Cleo en Clan TV, estén ustedes tratando de hacer creer a los niños que lo normal en una familia son dos progenitores con el mismo sexo”, apuntan en la petición.
 
Subrayan además que “lo quieran o no, la familia natural es la formada por un padre y una madre. Y eso es exactamente lo que necesita cualquier niño para poder desarrollarse por completo”.
 
Los firmantes instan a la cadena y al grupo audiovisual al que pertenece “a no confundir a los más pequeños, a no quitarles su derecho a tener una familia con un padre y una madre y a no hacerles creer que lo más normal es tener dos papás y dos mamás”.
 

2017

Comunicado CRISMHOM sobre charla en defensa de que los homosexuales no deben practicar sexo

eldiario.es: Crismhom, Comunidad de Cristianas y Cristianos LGTB de la comunidad de Madrid, nos planteamos que la charla convocada para el próximo 11 de febrero a cargo de Philippe Ariño y auspiciada por la Delegación de Juventud del Arzobispado de Barcelona no muestra la realidad de los hombres homosexuales. Tememos que la charla esté sesgada hacia determinada ideología y prejuicios que sabemos que aún poseen determinadas jerarquías de la Iglesia Católica.

Por experiencia propia sabemos que experiencias de no aceptación de la homosexualidad vienen dadas por el ambiente en el que crecen los gays y lesbianas, no porque la orientación sexual hacia personas del mismo sexo sea un problema. Si las personas, independientemente de su identidad sexual o de género, crecen y se desarrollan en ambientes de igualdad y de aceptación de la diversidad, el desarrollo psicológico será de autoaceptación y felicidad con uno mismo. Intuímos que por las premisas con las que parte el señor Ariño vienen dadas porque creció en un ambiente que rechazaba su orientación sexual. Ello probablemente le hizo crecer con una homofobia interiorizada que es producto del miedo a autoaceptarse porque su alrededor le rechazó.

Creemos que una charla sobre este tema, y más hacia jóvenes que pueden estar en un proceso de autoconocimiento de su sexualidad, van a asistir a un testimonio sesgado de una persona que no ha vivido su sexualidad de manera sana y a la que se ha educado con prejuicios. Nosotras y nosotros, como personas LGTB cristianas, tenemos una experiencia positiva de nuestra orientación sexual e identidad de género que vivimos con alegría a la luz del Evangelio. Nuestro testimonio arroja una visión positiva que ha ayudado a muchas hermanas y muchos hermanos a reconciliar estas dimensiones personales (orientación e identidad afectivo-sexual y de género, haciéndoles partícipes del Amor de Dios.

Somos conscientes de que el mundo LGTB puede tener sectores hostiles incluso para sus mismos integrantes, y que en determinados ámbitos anidan prejuicios que discriminan (al igual que sucede en el mundo heterosexual, sobre todo hacia las mujeres que no cumplen determinados cánones). No obstante, muchas y muchos trabajamos para crear espacios de inclusión y de igualdad.

Desde aquí hacemos un llamamiento al Arzobispado de Barcelona para que se replantee esa charla y que, si de verdad quiere dar una imagen precisa del mundo LGTB, busque ponentes que den la visión positiva y testimonio del Amor que tiene Dios a las personas LTGB.

 

Consejo Evangélico de Madrid expulsa a la IEE por su postura sobre la homosexualidad

Con estupor y sorpresa asistimos a la decisión que ha tomado el Consejo Evangélico de Madrid de expulsar a la IEE (Iglesia Evangélica Española) de su seno por haber tomado un claro partido por la inclusión de las personas LGTB y la defensa de sus derechos. Como Cristianas y Cristianos LGTB no podemos quedar indiferentes ante tal hecho.

Gays, Lesbianas, Transexuales y Bisexuales no elegimos nuestra condición. Como Hijas e Hijos de Dios nacemos con unos dones y características que nos hacen únicas e únicos. Entre esas características está nuestra orientación afectivo-sexual y nuestra identidad de género, aparte de otras muchas dimensiones diversas y enriquecedoras que forman parte de la naturaleza humana.

Blandir nuestra realidad LGTB como estandarte para la exclusión es contrario al Evangelio. Jesús nunca habló de discriminación ni de condena. Todo lo contrario: habló de Amor y de Inclusión; de Esperanza y de Reconciliación. Jesús se entregó por todas y por todos, sin hacer distinción, porque nos ama. Nos ama en nuestra diversidad y en nuestra variedad, porque Dios Madre y Padre nos hizo así. Jesús siempre se distinguió precisamente por no hacer distinciones y por enaltecer a las realidades más discriminadas de su época: habló con la samaritana; defendió a la mujer acusada de adulterio; incluyó a las mujeres entre sus discípulos. No distinguía de clases: curó al esclavo de un centurión que pertenecía al imperio que en aquel momento controlaba el mundo en el que Jesús se movía.

 
La Buena Noticia del Evangelio también nos incluye. Como personas LGTB vivimos la alegría de ser Hijas e Hijos de un Dios inclusivo por el que nos sentimos amados. Creemos y trabajamos por unir un mundo separado por prejuicios y clasismos. Por ello, no podemos admitir que nuestra realidad sea una opción para separar, puesto que como Gays, Lesbianas, Transexuales y Bisexuales trabajamos por la plena inclusión y por una sociedad más justa e igualitaria.
 
No entendemos porque defender derechos de ciudadanas y ciudadanos tenga que ser motivo de expulsión. Las personas LGTB somos Hijas e Hijos de Dios, puesto que el Evangelio nos incluye. Por lo tanto, crear cismas y separar a hermanas y hermanos que trabajan por el Reino de Dios no es algo que haría Jesús. Muy al contrario: es crear Fraternidad y Solidaridad. Lamentamos que aún existan tantos prejuicios hacia la realidad LGTB y que éstos prevalezcan por encima de conocer la realidad.
 
Invitamos al Consejo Evangélico de Madrid a que nos conozca y se replantee su decisión, puesto que consideramos que no se ha tomado desde el Amor sino desde el rechazo a una realidad que se desconoce. Y desde aquí mostrar todo nuestro apoyo, cariño y agradecimiento a la IEE por demostrarnos y acercarnos a Dios, por mostrar que nuestra realidad es una más dentro de la diversidad de la Creación; por ofrecernos espacios para nuestro desarrollo como cristianas y cristianos. Y por ser testimonio del Gran Amor que Dios nos tiene. Pulsa a continuación para ver la NOTICIA original.
 
Junta Directiva de CRISMHOM
junta_directiva@crismhom.org
 

En memoria de Carlos Miranda García-Tejedor

A pocos días de celebrar el orgullo lgtbi, nos llega la noticia del fallecimiento en Méjico de nuestro querido Carlos Miranda. En Méjico del que estaba enamorado y donde encontró el amor.

Carlos es, junto a Alfonso García y Julio Monteserín, iniciador y fundador de nuestra querida Asociación CRISMHOM. Miembro destacado de la Comisión de Asuntos Religiosos (CAR) de Cogam, participó activamente para crear un grupo cristiano lgtb. Recuerdo nuestras charlas sin horas soñando con esa asociación que defendiera los derechos y la dignidad de las personas lgtb cristianas; con su copa de vino y su cigarro que solo él sabía fumar como un dandy de otra época, guantes incluidos.

"Se llamará "crishom" que suena a francés y elegante", decía con su voz pausada y profunda. "No, no, "Crismhom", decíamos Alfonso y yo, que es más rotundo y bíblico". En esta ocasión ganamos jajaja.

Hasta la constitución de la asociación fue un miembro muy activo; redactó los primeros Estatutos y múltiples papeleos que eran necesarios. Puso su domicilio particular como dirección de la incipiente asociación llegando a ser su primer vicepresidente por elección en el primer congreso de Crismhom.

Después sus quehaceres profesionales y el amor nos separó de él geográficamente, pero siempre quedará su huella en el carisma fundacional de Crismhom, la evangelización del colectivo lgtb y la lucha por sus derechos en las iglesias y la sociedad. Él mismo había sufrido ambas discriminaciones por ser homosexual y por ser creyente en círculos profesionales y sabía lo importante que es que ninguna persona más sufriera por estas circunstancias.

Querido Carlos, nunca olvidaré tu amistad sincera; tu confianza absoluta en mí que demostraste tantas veces para llevar a cabo el proyecto de Crismhom; no olvidaré tu sonrisa y mirada irónica, tu inteligencia aguda y tu gran erudición como buen historiador que eres.

Nos has dejado para gozar del Buen Padre. Te imagino llenando las nubes con el humo del cigarro y tomando un vinito con los ángeles. Pide por nosotros para que sigamos siendo fieles al carisma que el Espíritu Santo nos dio, y para que todas las personas lgtbi y heterosexuales comprendan y vivan el lema del orgullo de este año 2017 que a ti seguro te ha emocionado:

"AMES A QUIEN AMES, DIOS TE AMA"

DEP Carlos Miranda García-Tejedor

 

Tu amigo y hermano en la fe

Julio Monteserín

Presidente Fundador de Crismhom

Manifiesto de CRISMHOM por el día de la visibilidad bisexual 23 S

CRISMHOM se une a la FELGTB (ver manifiesto AQUÍ) y Arcópoli (ver actividad para este día AQUÍ) para expresar su apoyo a las personas bisexuales. Desde CRISMHOM expresamos nuestro apoyo a través de este manifiesto:

"El ser humano fue creado diverso en todas sus dimensiones, incluida la afectividad. Dicha dimensión abarca toda la riqueza del amor y la sexualidad. Diversidad significa que hay muchas maneras de amar.  El Amor entiende de diversidad, y por lo tanto entiende de Bisexualidad. La capacidad del ser humano hace que se rompan fronteras impuestas entre géneros. 

El Amor enriquece el alma y nos conecta con Dios. El Amor saca lo mejor de las personas. Y amar nunca puede ser condenado. El Amor surge libremente entre dos personas, independientemente de su género.  En la Biblia aparecen testimonios de Amor comprometido entre personas del mismo y de diferente sexo, sin condenarlos, sino mostrando su riqueza. La Biblia no condena en ningún caso las relaciones que se basan en el compromiso, el respeto y la construcción de un proyecto común.
 
Como personas LGTB tenemos la capacidad de amar como cualquier otra y de construir relaciones sólidas. En el día de la Visibilidad Bisexual reiteramos que la afectividad se puede expresar a personas de ambos sexos. Las personas Bisexuales aportan la diversidad de enamorarse de hombres y de mujeres.
 
Como colectivo cristiano LGTB pedimos a las Iglesias que no discriminen a los/las Bisexuales puesto que son Hijas e Hijos de Dios, parte de la Creación Diversa querida por Dios Madre y Padre. Así mismo, condenamos toda agresión y discriminación que se produzca por bifobia y por falsos prejuicios basados en el desconocimiento y en la no aceptación de la diversidad.

Orgullo Mundial LGTB 2017

La FELGTB, el European Forum of Lesbian, Gay, Bisexual and Transgender Christian Groups, la Iglesia de la Comunidad Metropolitana (ICM), Nueva Magdala y CRISMHOM marchan conjuntamente para visibilizar la presencia de cristianas y cristianos LGTB y reclamar el espacio dentro de las iglesias cristianas para vivir con plena normalidad la fe y la orientación sexual e identidad de género.

Política de comunicación

Crismhom es una asociación cristiana ecuménica LGTB+H, comunidad de diversidad sexual, cuyos miembros son mayoritariamente católicos. Esta asociación trata de construir y potenciar la fraternidad y comunidad cristiana entre sus miembros desde el respeto a la forma de vivir la fe de cada uno de ellos. Igualmente, pretende potenciar la libertad y el principio básico de que sea DIOS AMOR el que guíe sus actuaciones.

La política de comunicación de Crismhom refleja este hecho, sintiéndose co-partícipe de todos aquellos movimientos, comunicados y asociaciones que busquen el crecimiento espiritual y la dignidad humana desde el respeto, la tolerancia, la libertad de expresión y de conciencia, la no violencia y el AMOR, identificándose especialmente con los que defienden la identidad LGTB cristiana.

No se hace partícipe de aquellos movimientos, comunicados o asociaciones que no reflejen el respeto a:

 

 * El hecho espiritual y los lugares sagrados donde se pone de manifiesto o se practica.
 * La no violencia y la libertad de expresión de los otros.
 * La dignidad del ser humano y sus derechos fundamentales.
 * Las minorías y los grupos marginados por su orientación sexual.
 * Cualquier forma de vivir la fe y el hecho espiritual, sea cristiana o de otras confesiones.

 

Oraciones y Celebraciones

 

Todos los jueves a las 20:45h en Barbieri 18, tiene lugar un rato ecuménico de oración comunitaria a la que está todo el mundo invitado. En este apartado se añaden algunas de las oraciones realizadas. Si quieres orar, esta es tu sección.

Celebraciones de la Cena del Señor

Esta sección contiene las celebraciones de la Cena del Señor, más cercanas a la tradición católica debido a la mayoría católica de simpatizantes de CRISMHOM.

2014-11-22 Cena del Señor: XXXIV Domingo "Cristo Rey"

XXXIV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

FIESTA DE JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO

FINAL DEL CICLO LITÚRGICO “A”

Nos aproximamos al final del año litúrgico del calendario eclesial y por tanto se nos invita a reflexionar sobre la recapitulación de todo en Cristo.

Desde esta perspectiva me gustaría invitaros personalmente a contemplar las lecturas que se proponen en esta fiesta:

Las claves de comprensión vienen dadas por la primera lectura y por la última o Evangelio:

PASTOR-JUICIO

Dios mismo en persona es el que sigue nuestro rastro en la vida, estemos perdidos o no, para librarnos del mal. Pero si el Señor es mi pastor, como dice el Salmo, entonces nada me puede faltar. Aquí está la cuestión primera que se nos presenta. ¿Es Cristo nuestro pastor? Si no lo es Él…,¿Qué o quién lo será?

Primero de todo tenemos que reconocer nuestra condición de oveja y de dependencia ante un mundo que nos viene grande. Queramos o no, somos dependientes e interdependientes los unos de los otros, por eso no vivimos solos, sino en sociedad.

Esta sociedad nos ofrece múltiples “pastores” entre comillas y en minúscula que pretenden liderar nuestros sentidos:

a)   Las ideologías, las políticas, las luchas sociales… por los derechos y deberes.

b)   El hedonismo, estado del bienestar personal sin dejar que nada me afecte y conmueva el suelo que piso o la seguridad alcanzada.

c)    El culto al cuerpo físico

d)   Las drogas, el alcohol que anestesian nuestra conciencia para evadirnos de la realidad.

e)   El consumismo material como relleno de nuestros complejos

f)     El sexo como consumo humano.

No seamos ingenuos, nuestro corazón necesita afectos, nuestra mente necesita ideas y desafíos, nuestro cuerpo necesita ejercicio y calor humano y nuestra alma necesita paz y elevación espiritual.

¿Dónde encontrar la paz de nuestros sentidos?

A mi modo de ver, como cristiano, poniéndolos al servicio y la guía del único Pastor que merece nuestra entrega, Jesucristo.

Él recreó al ser humano crucificando en su humanidad todas nuestras pasiones para dominarlas y redimirlas. En sus heridas fuimos sanados y reconducidos hacia el Padre que nos creó.

Hacia lo Bello, lo bueno, lo noble y lo verdadero. Para habitar en la casa del Señor por años sin término.

Si ya te sientes oveja, el segundo paso es ser de Cristo, seguirlo a Él, escuchar su voz. No a otros dioses y señores.

¿Para qué?

Para que nos conduzca a las verdes praderas, hacia las fuentes tranquilas, a la paz del espíritu.

Dice el Papa Francisco:

1.    Vive y deja vivir

2.    Date a los demás como el agua del río se da por donde pasa, porque si se estanca, se corrompe.

3.    Que tus aguas sean remanso de peregrinos y no cascada turbulenta.

4.    Juega, diviértete con los tuyos, familia, amigos…, antes que divertirte sólo para ti mismo.

5.    Haz del Domingo un día especial.

6.    Ayuda a otros a conseguir sus objetivos en la vida.

7.    Cuida la naturaleza que nos acoge, nuestra casa común.

8.    Olvida rápidamente lo negativo, tan rápido como te sacas una espina que se te clava.

La necesidad por hablar mal del otro con chismes o difamación de sus secretos o intimidades, es indicativo de una baja autoestima, es decir, “yo me siento tan abajo que en vez de subir, bajo al otro”.

9.    Respeta al que piensa distinto: Podemos inquietar al otro con nuestro testimonio, pero dialogar para convencer,nunca. Cada uno dialoga desde su identidad. Se crece por atracción y no por conquista.

10. Busca activamente la PAZ, que es Cristo mismo, no la idea de quietud, parálisis o alienación, sino una paz activa del que sale al encuentro del ser humano.

Porque sólo es libre el que sabe hacia dónde va y con quién va en esta vida que es un viaje.

Cristo de una mano y el prójimo de la otra como cuando rezamos el padrenuestro, juntos caminando hacia Dios.

El Evangelio de Hoy habla por sí mismo. El juicio de Dios no será para indagar por el cumplimiento de las normas, de los cánones, ni por la exactitud con que se hayan celebrado los ritos. Sino que escudriñará el cumplimiento del mandamiento del amor a Dios y al prójimo.

“Cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron”

Tuve hambre y me disteis de comer

Tuve sed y me disteis de beber

Fui forastero y me hospedasteis

Estuve desnudo y me vestisteis

Enfermo y me visitasteis

En la cárcel y vinisteis a verme

Esta es la tarea y el examen, pero el premio no nos corresponde a nosotros adjudicárnoslo ni tampoco disfrutarlo sin la tarea realizada.

¿No será este nuestro caballo de batalla desde el mundo lgtb?

La tentación de disfrutar de todo sin dar,  sin sacrificio, sin entrega, sin complicaciones, sin pérdidas de tiempo. Buscar el premio sin estas premisas, es ser ladrón y bandido como en la parábola del reino.

Todavía hoy se sigue vulnerando constantemente este binomio de amor que conduce a Dios (Cristo-prójimo) cuando no hay justicia social, derechos humanos, derechos LGTB, Y deberes comunes de convivencia.

Se preferiría una fe individual sin complicaciones comunitarias, pero pretender esto es relegar la fe a un rincón pequeño de nuestra conciencia. Sería desconocer el alcance del orden nuevo que inaugura el resucitado, una nueva creación en la que hay que reinventar todas las estructuras contaminadas por el pecado.

Por tanto, el mensaje de este domingo es claro: no es la forma o el resultado del juicio, sino el hecho de que habrá un juicio justo.

Que el mundo no viene de la casualidad y no acabará por casualidad. Ha comenzado con una palabra: “Que exista la luz…”  “Hagamos al ser humano…” y terminará con una palabra: “Venid benditos… Apartaos de mí, malditos…” La injusticia y el mal no tendrán la última palabra.

Con esta fiesta de Jesucristo Rey del universo, celebramos anticipadamente al Rey que vino, viene y vendrá desde nosotros mismos hasta su Parusía final.

Cena del Señor en torno al Adviento

 

¿Qué advenimiento («adviento») espera el hombre y la mujer contemporáneos? ¿Cómo vivir el adviento en una sociedad que no espera ningún «advenimiento»? Desde luego, no reduciendo el adviento a un «tiempo litúrgico», o a un tiempo pre-navidad. El Advenimiento que esperamos los cristianos es la Navidad, ¡es el Reino de Dios que se hace realidad en la Tierra! No es otro mundo… Es este mismo mundo… ¡pero «totalmente otro»!
 
Se puede ser cristiano sin celebrar el adviento, ¡pero no sin preparar el Advenimiento! Ser cristiano es hacer propia en el corazón la nostalgia de Aquel que decía «fuego he venido a traer a la tierra, y ¡cómo deseo que arda…!». Los cristianos no pueden inculturarse del todo en esta cultura antiutópica y sin «grandes relatos», porque somos hijos de la gran Utopía de la Causa de Jesús, y tenemos el «gran relato» del Proyecto de Dios… No podemos dejar de darnos la mano con los todos los hombres y mujeres de la tierra, de cualquier religión del planeta, para trabajar denodadamente por el Advenimiento del Nuevo Mundo. Cada vez se perfila mejor: crear un Mundo Nuevo, fraterno y solidario, sin imperios ni instituciones transnacionales o mundiales explotadoras de los pobres, lo que Jesús llamó “Reino de Dios”, pero dicho con palabras y hechos de este ya tercer milenio.
 
 
Ése es el Advenimiento que esperamos, el sueño que nos quita el sueño, lo que nos hace estar en «alerta».
 
Primera Lectura: Lectura de la profecía de Sofonías 3, 14-18a
Regocíjate, hija de Sión, grita de júbilo, Israel; alégrate y gózate de todo corazón, Jerusalén.
El Señor ha cancelado tu condena, ha expulsado a tus enemigos.
El Señor será el rey de Israel, en medio de ti, y ya no temerás.
Aquel día dirán a Jerusalén:
«No temas, Sión, no desfallezcan tus manos.
El Señor, tu Dios, en medio de ti, es un guerrero que salva.
Él se goza y se complace en ti, te ama y se alegra con júbilo como en día de fiesta.»
Palabra de Dios
 
Salmo responsorial: Is 12, 2-3. 4bed. 5-6 
R. Gritad jubilosos: «Qué grande es en medio de ti el Santo de Israel.»
El Señor es mi Dios y salvador: 
confiaré y no temeré, 
porque mi fuerza y mi poder es el Señor, 
él fue mi salvación. 
Y sacaréis aguas con gozo 
de las fuentes de la salvación. R.
Dad gracias al Señor, 
invocad su nombre, 
contad a los pueblos sus hazañas, 
proclamad que su nombre es excelso. R.
Tañed para el Señor, que hizo proezas, 
anunciadlas a toda la tierra; 
gritad jubilosos, habitantes de Sión: 
«Qué grande es en medio de ti 
el Santo de Israel.» R.
 
Segunda Lectura: Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 4, 4-7
Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito, estad alegres.
Que vuestra mesura la conozca todo el mundo.
El Señor está cerca.
Nada os preocupe; sino que, en toda ocasión, en la oración y súplica con acción de gracias, vuestras peticiones sean presentadas a Dios.
Y la paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodiará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
Palabra de Dios
 
EVANGELIO: Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 3, 10-18
En aquel tiempo, la gente preguntaba a Juan:
- «¿Entonces, qué hacemos?»
Él contestó:
- «El que tenga dos túnicas, que se las reparta con el que no tiene; y el que tenga comida, haga lo mismo.»
Vinieron también a bautizarse unos publicanos y le preguntaron:
- «Maestro, ¿qué hacemos nosotros?»
Él les contestó:
- «No exijáis más de lo establecido.»
Unos militares le preguntaron:
- «¿Qué hacemos nosotros?»
Él les contestó:
- «No hagáis extorsión ni os aprovechéis de nadie, sino contentaos con la paga.»
El pueblo estaba en expectación, y todos se preguntaban si no sería Juan el Mesías; él tomó la palabra y dijo a todos:
- «Yo os bautizo con agua; pero viene el que puede más que yo, y no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego; tiene en la mano el bieldo para aventar su parva y reunir su trigo en el granero y quemar la paja en una hoguera que no se apaga.»
Añadiendo otras muchas cosas, exhortaba al pueblo y le anunciaba el Evangelio.
Palabra del Señor.
 
Comentarios, ecos y reflexiones personales
 
GESTO: CONSTRUYENDO UN BELÉN DIFERENTE
Este año pondremos una casa diferente, sin ángeles, sin pastores, sin reyes, porque en mi pueblo ya casi no existen, y niños y adultos no entienden que estén contigo sólo los que no se ven en la calle.
En su lugar pondremos personas de nuestra realidad.
 
Un parado, víctima de todas las multinacionales, de la codicia sin exceso, con las manos callosas. Tiene vergüenza y duele verle.
 
Una emigrante, sin patria, sin hogar ni papeles, de color, con olor y hambre. Quizá esta noche lo acoja alguien.
 
Un homosexual, perseguido por su afectividad, incomprendido y culpado de su realidad. Ansia ser aceptado y liberado de sus cadenas.
 
Una lesbiana, oculta e incomprendida, cargada con el lastre de su realidad de mujer. Hoy espera no ser prejuzgada y no ser señalada.
 
Un bisexual, que debe negar su realidad, obligado a elegir para no ser mirado como un bicho raro. Puede ser que pronto no sea visto como un vicioso.
 
Una transexual, a la que se ve como un monstruo, como un bicho raro, objetivo de burlas y mofas. Desea ser feliz e integrarse como una persona feliz.
 
Una prostituta, con mirada triste y mirada palpitante, usada y juzgada por casi toda la gente. Quizá esta noche reencuentre su dignidad.
 
Un drogadicto, aferrado a sus viajes y estrellas artificiales porque en la tierra no tiene presente. Quizá esta noche vea la estrella de su vida.
 
Una presa, de las de siempre, sin causa ni gloria, al margen de la sociedad y con barrotes. Quizá esta noche le llegue una ráfaga de aire libre.
 
Un enfermo de sida, separado, aislado, como una peste, tumbado en el lecho sin futuro y casi sin presente. Quizá esta noche alguien se acerque a él y le bese. ...
 
Ya sé que no están todos;
pero si me atrevo a ponerme yo,
y no me olvido a colocarte a Ti,
en este Belén será un belén en el que nos encontraremos todos
 
 
OFERTORIO
Señor, Dios nuestro, Madre y Padre lleno de Amor, en esta celebración te hacemos la ofrenda del Pan y el Vino, que representan tu cuerpo y tu sangre. Escogiste el alimento básico de las mujeres y los hombres sencillos, que elaboraban con el trabajo de sus manos. Elegiste el vino, bebida de fiesta y de confraternización. Señor, te los presentamos como signo de tu Amor a las mujeres y los hombres. 
 
Señor, te presentamos la bandera del Arco Iris, símbolo de la diversidad de la Creación. Sus colores nos recuerdan la riqueza que sólo tu infinito amor pudo crear. Te la ofrecemos con la esperanza que ponemos en tu Gracia y como nuestro estandarte para la consecución de tu Reino.
 
Señor, te presentamos el portal de Belén que acabamos de construir. En él se encuentran las mujeres y los hombres que anhelan tu nacimiento, que te buscan y que quieren  adorarte. No tienen más regalo que su corazón desbordante de esperanza y de amor hacia Ti.
 
Señor, junto a este portal nos ofrecemos a nosotras y a nosotros mismos, con nuestro carisma, nuestras aptitudes, nuestros sueños, nuestras esperanzas, nuestros puntos fuertes. Nos ponemos frente a ti como somos, felices de ser tus hijos e hijas, sin necesidad de ocultar quienes somos.
 
Peticiones
Señor, te pedimos:
Por nuestra Comunidad, para que en estas fiestas seamos testigos del nacimiento del Niño que viene a ser la salvación y la esperanza de la humanidad. Te pedimos que sepamos ser candil que ilumine en medio de esta sociedad.
 
Para en estos tiempos difíciles aflore la solidaridad, la fraternidad y el deseo por el bien común. Te pedimos que renazca el calor en los corazones, el deseo de ayudarnos los unos a los otros. Que CRISMHOM sea ejemplo y albergue de estos sentimientos.
 
Que te hagas presente en nuestros corazones, encendiendo en nosotros más amor por ti, por tu Evangelio y por nuestros hermanos y hermanas.
 
Por las personas que lo están pasando mal y se están quedando sin recursos; por los olvidados y olvidadas de nuestra sociedad; por las personas que viven en la calle; por los enfermos, por los sin techo, por los que no son aceptados en la sociedad. Por los ancianos, niños y mujeres que no tienen a nadie. 
 
Por los que trabajan por ayudar a los demás y por construir una sociedad mejor, para que nunca les falte tu aliento y sigan siendo canal por el que fluye tu amor.
 
Por las comunidades dentro de las Iglesias que nos discriminan, para que nos consideren verdaderos hermanos y lancen mensajes de inclusión y de solidaridad.
• Por los cristianos y cristianas que son discriminados por su realidad de fe y de afectividad y se sienten perdidos, para que encuentren en Ti el consuelo y el les sirvas de guía en su vida.
• Por los gays, lesbianas, transexuales y bisexuales de todo el mundo que tienen que enfrentarse al odio, a la injusticia y a la cárcel, que son víctimas de la homofobia, bifobia y transfobia, que se encuentran solos y perdidos; 
Dios nuestro, por tu misericordia, escucha nuestra oración.
 
(Peticiones libres)

Celebraciones ecuménicas de la Palabra

Este apartado contiene los materiales utilizados en las celebraciones de la Palabra que se realizan los segundos sábados de cada mes.

 

 

2011 Celebración ecuménica de la palabra

2011-07-25: Sobre el fin de los tiempos

Celebración de la Palabra


1. Palabras de acogida y bienvenida

2. Canto de entrada: “In manus tuas Pater, commendo spiritum meum”

(En tus manos, Padre, encomiendo mi espíritu)

3. Petición de perdón. (Espontáneamente, quien quiera, en voz alta)

Entre petición y petición cantamos: “En nuestra oscuridad enciende la llama de tu
amor Señor, de tu amor Señor, en nuestra oscuridad enciende la llama de tu
amor Señor, de tu amor Señor” (Taizé)

4. Primera Lectura (Ml 3, 19-20ª)

“Mirad que llega el día,
ardiente como un horno:
malvados y perversos serán la paja,
y los quemaré el día que ha de venir
-dice el Señor de las Huestes-,
y no quedará de ellos ni rama ni raíz.

Pero a los que honran mi nombre
los iluminará un sol de justicia
que lleva la salud en las alas.”

Canto antes del Salmo (Taizé): « Laudate Domino, laudate Domino, omnes gentes,
Aleluya! »

(todos juntos)

Tocad la cítara para el Señor,
suenen los instrumentos:
con clarines y al son de trompetas,
aclamad al Rey y Señor.

Retumbe el mar y cuanto contiene,
la tierra y cuantos la habitan,
aplaudan los ríos, aclamen los montes,
al Señor que llega para regir la tierra.

Regirá el orbe con justicia,
y los pueblos con rectitud.

Canto después del Salmo (Taizé): « Laudate Domino, laudate Domino, omnes
gentes, Aleluya! »

6. Segunda lectura (2 Ts 3, 7-12)

Pablo escribe:
“Hermanos:
Ya sabéis cómo tenéis que imitar mi ejemplo:
No viví entre vosotros sin trabajar,
nadie me dio de balde el pan que comí,
sino que trabajé y me cansé día y noche,
a fin de no ser carga para nadie.
No es que no tuviera derecho para hacerlo,
pero quise daros un ejemplo que imitar.
Cuando viví con vosotros os lo dije:
el que no trabaja, que no coma.

Porque me he enterado de que algunos
viven sin trabajar, muy ocupados en no hacer nada.
Pues a esos les digo y les recomiendo,
por el Señor Jesucristo,
que trabajen con tranquilidad
para ganarse el pan.”

7. Canto antes del Evangelio

(Solo) Aleluya.
(Todos) Aleluya, aleluya, aleluya.
(Solo) Slava tiebie Boze, Slava tiebie Boze, Slava tiebie Boze. (te alabamos Señor)
(Todos) Aleluya, aleluya, aleluya

“En aquel tiempo, algunos ponderaban la belleza del templo, por la calidad de
la piedra y los exvotos. Jesús les dijo:
-Esto que contempláis, llegará un día en que no quedará piedra sobre piedra:
todo será destruido.
Ellos le preguntaron:
-Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está
para suceder?
El contestó:
-Cuidado con que nadie os engañe. Porque muchos vendrán usando mi nombre
diciendo: «Yo soy» o bien «el momento está cerca»; no vayáis tras ellos.
Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico.
Porque eso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendrá en seguida.
Luego les dijo:
-Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes
terremotos, y en diversos países epidemias y hambre.
Habrá también espantos y grandes signos en el cielo.
Pero antes de todo eso os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a los
tribunales y a la cárcel, y os harán comparecer ante reyes y gobernadores por
causa de mi nombre: así tendréis ocasión de dar testimonio.
Haced propósito de no preparar vuestra defensa: porque yo os daré palabras y
sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario
vuestro.
Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os traicionarán, y
matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán por causa de mi nombre.

Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá: con vuestra perseverancia
salvaréis vuestras almas.”

9. Ecos del Salmo y las lecturas (Espontáneamente, en voz alta, quien lo desee)

(Mientras se desarrolla, cantamos “Da pacem Domine, da pacem Oh Christe, in
diebus nostris” (©Taizé)

11. Peticiones y Acción de Gracias (Espontáneamente, quien quiera)

Señor Jesucristo te pedimos tu protección e intercesión ante el Padre por toda la
comunidad LGTB, por todas aquellas hermanas y hermanos que sufren en la soledad,
que se sienten solos, que son perseguidos, que no son aceptados en su entorno más
cercano y te damos gracias y pedimos por Crismhom, para que construyamos Reino
y, seamos luz y faro en nuestra comunidad LGTB de Madrid.

(Por el bautismo, todos hemos sido llamados a participar en el ministerio sacerdotal
de Jesucristo, por lo que nos imponemos las manos los unos a los otros y nos
bendecimos entonando)

“En nombre de Dios, que es Padre y Madre y que nos ama tal como somos, mujeres,
hombres y sea cual sea nuestra condición afectivo-sexual, nos bendecimos (†) en el
nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Hermanas y hermanos, vayamos en paz a comunicar al Mundo el mensaje de amor de
Cristo. Amén”

15. Canto de salida. (Mientras recogemos y apagamos las velas, cantamos):

« Magnificat, magníficat, magníficat anima mea Dominum, magníficat, magníficat,
magníficat anima mea » (©Taizé)

2011-09-10: Sobre el perdón

Sábado 10 de Septiembre Celebración de la Palabra "Perdón es la fragancia que la violeta suelta, cuando se levanta el zapato que la aplastó"

 

Introducción

La celebración de la Palabra de este sábado nos centra en uno de los dones más misteriosos y preciosos del corazón de Dios. El perdón, la misericordia. "Misericordia quiero, que no sacrificios" repite Jesús en el Evangelio de Mateo, refiriéndose a la actitud hipócrita de sus discípulos. Y es necesario encontrar en nuestra vida una luz, el Amor de Dios, que nos ayude a ser misericordiosos con el prójimo, sobre todo con aquellos que nos hieren. Dios nos ha hecho así, a su imagen y semejanza. Podemos perdonar, y estamos creados para perdonar.

Un fraile dominico, Henri Lacordaire, decía habitualmente: "¿Quieres ser feliz un instante? Véngate. ¿Quieres ser feliz toda la vida? Perdona". La primera lectura nos habla de la actitud de Dios ante la venganza. Dios actúa en aquellos que son misericordiosos. A estos les escucha, les perdona, les sana y les salva.

El salmo es un canto al derroche de misericordia que el Señor tiene con cada uno de sus hijos. Es preciso sentir ese amor por nosotros para ser capaces de perdonar desde Él. "La experiencia liberadora del perdón, aunque llena de dificultades, puede ser vivida también por un corazón herido, gracias al poder curativo del amor, que tiene su primer origen en Dios-Amor. La inmensa alegría del perdón, ofrecido y acogido, sana heridas aparentemente incurables, restablece nuevamente las relaciones y tiene sus raíces en el inagotable amor de Dios." (Juan Pablo II)

La segunda lectura de Pablo nos recuerda la necesidad de pertenecer a nuestro señor en todo momento. Y así debe ser en todas las etapas y situaciones de nuestra vida. Vivir en el Señor, perdonar en el Señor, acoger en el Señor… La comunidad de Romanos en la época de Pablo sufrió grandes tribulaciones y persecución, por tanto es muy significativo que Pablo se dirija a esta comunidad y les pida que también mueran en el Señor, como Él, perdonando a sus verdugos. Y he aquí que muchos de aquellos que murieron por su fe lo hicieron perdonando, y por ello, siendo mártires y ejemplos de la misericordia de Dios.

 

Comenzamos nuestra oración invocando al Espíritu Santo, para que abra nuestros corazones y nos inunde del amor sanador y la misericordia del Señor. Con el corazón abierto hacemos propósito de escucharle lo que nos tenga que decir.

Canto de entrada: Ven, Espíritu de Dios.

Ven Espíritu de Dios y de tu amor enciende la llama.

Ven Espíritu de Amor, ven Espíritu de Amor.

Libro del Eclesiástico (27, 33—28, 9)

Cosas abominables son el rencor y la cólera; sin embargo, el pecador se aferra a ellas. El Señor se vengará del vengativo y llevará rigurosa cuenta de sus pecados. Perdona la ofensa a tu prójimo, y así, cuando pidas perdón se te perdonarán tus pecados. Si un hombre le guarda rencor a otro, ¿le puede acaso pedir la salud al Señor? El que no tiene compasión de un semejante, ¿cómo pide perdón de sus pecados? "Perdón es la fragancia que la violeta suelta, cuando se levanta el zapato que la aplastó"

Cuando el hombre que guarda rencor pide a Dios el perdón de sus pecados, ¿hallará quien interceda por él? Piensa en tu fin y deja de odiar, piensa en la corrupción del sepulcro y guarda los mandamientos. Ten presentes los mandamientos y no guardes rencor a tu prójimo. Recuerda la alianza del Altísimo y pasa por alto las ofensas.

Salmo 102

Bendice al Señor, alma mía;

que todo mi ser bendiga su santo nombre.

Bendice al Señor, alma mía,

y no te olvides de sus beneficios.

El Señor perdona tus pecados

y cura tus enfermedades;

él rescata tu vida del sepulcro

y te colma de amor y de ternura.

El Señor no nos condena para siempre,

ni nos guarda rencor perpetuo.

No nos trata como merecen nuestras culpas,

ni nos paga según nuestros pecados.

Como desde la tierra hasta el cielo,

así es de grande su misericordia;

como un padre es compasivo con sus hijos,

así es compasivo el Señor con quien lo ama.

Carta del apóstol san Pablo a los romanos (14, 7-9)

Hermanos: Ninguno de nosotros vive para sí mismo, ni muere para sí mismo. Si vivimos, vivimos para el Señor; y si morimos, morimos para el Señor. Por lo tanto, ya sea que estemos vivos o que hayamos muerto, somos del Señor. Porque Cristo murió y resucitó para ser Señor de vivos y muertos.

Canto: Los misericordiosos

Tengo miseria de no tener, soy miserable en la cumbre.

Por querer ser quien no soy, no soy ni siquiera yo.

Mi vacío me hace comprender a quienes no me entienden

y a aquellos que me maltratan ¡Sé que yo no soy mejor!

Espero ser yo algún día, en mi miseria yo espero

que algo nazca de mi nada, aunque sé que nada soy.

Alguien repite en mi mente que en mi miseria me ama,

con misericordia me quiere y ese alguien es mi Dios.

Si me sintiese herido o tratado con violencia,

nunca quisiera sentirme lleno de odio y rencor.

Ha de llenarse mi alma de infinita misericordia.

Hay alguien que me lo pide y ese alguien es mi Dios.

Canto: Aleluya

Evangelio según san Mateo (18, 21-35) "Perdón es la fragancia que la violeta suelta, cuando se levanta el zapato que la aplastó"

En aquel tiempo, Pedro se acercó a Jesús y le preguntó: "Si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?" Jesús le contestó: "No sólo hasta siete, sino hasta setenta veces siete". Entonces Jesús les dijo: "El Reino de los cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus servidores. El primero que le presentaron le debía muchos millones. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él, a su mujer, a sus hijos y todas sus posesiones, para saldar la deuda. El servidor, arrojándose a sus pies, le suplicaba, diciendo: „Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo‟. El rey tuvo lástima de aquel servidor, lo soltó y hasta le perdonó la deuda.

Pero, apenas había salido aquel servidor, se encontró con uno de sus compañeros, que le debía poco dinero. Entonces lo agarró por el cuello y casi lo estrangulaba, mientras le decía: „Págame lo que me debes‟. El compañero se le arrodilló y le rogaba: „Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo‟. Pero el otro no quiso escucharlo, sino que fue y lo metió en la cárcel hasta que le pagara la deuda. Al ver lo ocurrido, sus compañeros se llenaron de indignación y fueron a contar al rey lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: „Siervo malvado. Te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también haber tenido compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?‟ Y el señor, encolerizado, lo entregó a los verdugos para que no lo soltaran hasta que pagara lo que debía.

Pues lo mismo hará mi Padre celestial con vosotros, si cada cual no perdona de corazón a su hermano".

Silencio

Impresiones

Oración de Crismhom:

Abba, Padre, ilumina nuestros corazones con el vendaval del Espíritu Santo, pon en pie nuestra alegría y disipa nuestros miedos, para que Crismhom sea cada día más instrumento tuyo, para que construyamos Reino y tomemos nuestras decisiones individuales y comunitarias inspirados por Ti.

Señor, también te pedimos por todos aquellos hermanos y hermanas LGTB que sufren en la soledad, que se sienten solos, que son perseguidos, que no son aceptados en su entorno más cercano. Te pedimos, que nadie se sienta solo en nuestra presencia, que viéndonos a nosotros te vean a ti. Por eso, te rogamos Señor, por estas manos nuestras que tantas veces se cierran, por nuestros corazones que no aman como debieran, para que cada día abramos más las puertas de nuestra vida a tu presencia.

Que tu Espíritu Santo anime, ilumine y guíe nuestra comunidad para llevar adelante la misión otorgada por ti de evangelizar al colectivo LGTB.

Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Paz: Oracion de la Sencillez

Señor, hazme instrumento de tu paz,

donde haya odio ponga amor,

donde haya ofensa, perdón

donde haya error, ponga yo verdad "Perdón es la fragancia que la violeta suelta, cuando se levanta el zapato que la aplastó"

Donde haya tinieblas ponga luz,

donde haya duda ponga fe,

donde haya tristeza, alegría.

Oh, mi Señor, ponga yo tu amor.

Porque dando yo recibiré,

olvidándome te encontraré,

comprendiendo al hombre te seguiré.

Oh, mi Señor, enséñame a querer. (bis)

Padre Nuestro

Acción de gracias

Bendición y canto de salida: Vaso nuevo

Gracias quiero darte por amarme.

Gracias quiero darte yo a ti, Señor.

Hoy soy feliz porque te conocí.

Gracias por amarme a mí también.

YO QUIERO SER, SEÑOR AMADO,

COMO EL BARRO EN MANOS DEL ALFARERO.

TOMA MI VIDA, HAZLA DE NUEVO,

YO QUIERO SER UN VASO NUEVO. (Bis)

Te conocí y te amé.

Te pedí perdón y me escuchaste.

Sí, te ofendí, perdóname, Señor,

pues te amo y nunca te olvidaré.  

2011-10-08: El banquete de bodas

CELEBRACIÓN DE LA PALABRA

CRISMHOM, 8 DE OCTUBRE DE 2011

Introducción

Todas las culturas religiosas han dado a la comida un sentido comunitario,

entre sus miembros o con la divinidad. En la Biblia el banquete es un gesto de

capital importancia. La comida humana significa fiesta, hospitalidad, amistad,

paz sagrada. El banquete alcanza su mayor expresividad cuando viene Cristo.

Se le invita a la mesa de Lázaro,a las bodas de Caná, a casa de Sim6n, come

con publicanos, aprueba la hospitalidad, recomienda el último puesto en el

banquete y da de comer a la multitud. Al resucitar se hace reconocer con un

banquete, la comunidad cristiana revive al resucitado en la fracción del pan,

en la alegría y comunión fraterna.

Interesa por tanto comprender y profundizar el significado de la parábola de

los convidados a la boda del hijo del rey, que vamos a leer y disfrutar hoy.

Dejémonos por tanto deducir por la invitación al banquete de nuestro Señor.

Un banquete abierto a todos y todas, independiente de nuestra historia

personal, nuestra vida, nuestros gustos, orientación sexual, origen, raza, ideas o

aspecto físico. Solo se nos pide que aceptemos la invitación y que vayamos

vestidos (o revestidos) con el amor y la luz interior que se ajustan a este

especial convite.

Canción

No sé como alabarte, ni qué decir, Señor.

Confío en tu mirada, que me abre el corazón.

Toma mi pobre vida, que sencilla ante ti,

quiere ser alabanza por lo que haces en mí.

GLORIA, GLORIA A DIOS (4)

Siento en mí tu presencia, soy como Tú

me ves; bajas a mi miseria, me llenas de tu paz.

Indigno de tus dones, más por tu

gran amor, tu Espíritu me llena;

gracias te doy, Señor.

Revisión de nuestras faltas

Como es normal en cualquier invitación, para el banquete del Señor es

importante tanto la asistencia como la indumentaria interior que llevemos.

Hagamos una reflexión personal de aquellos detalles de nuestra vida que

queramos mejorar. Compartamos si queremos con la Comunidad aquello de lo

que queramos pedir el perdón del Maestro.

Lectura del libro de Isaías 25, 6-10a

El Señor de los ejércitos

ofrecerá a todos los pueblos sobre esta montaña

un banquete de manjares suculentos,

un banquete de vinos añejados.

Él arrancará sobre esta montaña

el velo que cubre a todos los pueblos,

el paño tendido sobre todas las naciones.

Destruirá la muerte para siempre;

el Señor enjugará las lágrimas

de todos los rostros,

y borrará sobre toda la tierra

el oprobio de su pueblo,

porque lo ha dicho Él, el Señor.

Y se dirá en aquel día:

«Ahí está nuestro Dios,

de quien esperábamos la salvación:

es el Señor, en quien nosotros esperábamos;

¡alegrémonos y regocijémonos de su salvación!»

Porque la mano del Señor se posará sobre esta montaña.

Palabra de Dios

Salmo (a dos coros)

El Señor es mi pastor,

nada me puede faltar.

Él me hace descansar en verdes praderas,

me conduce a las aguas tranquilas y repara mis fuerzas.

Me guía por el recto sendero, por amor de su Nombre.

Aunque cruce por oscuras quebradas, no temeré ningún mal,

porque Tú estas conmIgo:

tu vara y tu bastón me infunden confianza. R.

Tú preparas ante mí una mesa,

frente a mis enemigos;

unges con óleo mi cabeza

y mi copa rebosa. R.

Tu bondad y tu gracia me acompañan

a lo largo de mi vida;

y habitaré en la Casa del Señor,

por muy largo tiempo.

Amen

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Filipos 4,

12-14. 19-20

Hermanos:

Yo sé vivir tanto en las privaciones como en la abundancia; estoy hecho

absolutamente a todo, a la saciedad como al hambre, a tener de sobra como

a no tener nada. Yo lo puedo todo en Aquél que me conforta.

Sin embargo, ustedes hicieron bien en interesarse por mis necesidades.

Dios colmará con magnificencia todas las necesidades de ustedes, conforme a

su riqueza, en Cristo Jesús.

A Dios, nuestro Padre, sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Palabra de Dios

Aleluya

Evangelio de Mateo 22, 1-14.

En aquel tiempo, volvió a hablar Jesús en parábolas a los sumos sacerdotes y a

los senadores del pueblo, diciendo: El Reino de los cielos se parece a un rey que

celebraba la boda de su hijo. Mandó criados para que avisaran a los

convidados, pero no quisieron ir. Volvió a mandar criados encargándoles que

les dijeran: «Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses

cebadas, y todo está a punto. Venid a la boda».

Los convidados no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus

negocios, los demás les echaron mano a los criados y los maltrataron hasta

matarlos. El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos

asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego dijo a sus criados: «La boda

está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de

los caminos y a todos los que encontréis, convidadlos a la boda». Los criados

salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos.

La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a

los comensales reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo: «Amigo,

¿cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta?». El otro no abrió la boca.

Entonces el rey dijo a los camareros: «Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera,

a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. Porque muchos son los

llamados y pocos los escogidos».

Palabra de Dios

REFLEXIÓN PERSONAL EN SILENCIO

COMPARTIR REFLEXIÓN PERSONAL

El “banquete de bodas” es llamada a participar en el gozo del Reino de Dios.

Los llamados son muchos, son todos. Es voluntad de Dios que la entera

comunidad humana entre en su Alianza. Pero va a ser la respuesta libre de

cada hombre la que determine el número real de los “escogidos”. Dios sigue

llamando a su banquete a todos los hombres y mujeres del mundo. Todos

somos convocados. Especialmente a los excluidos de la sociedad. Dios nos invita

en serio, pues es nuestro Padre y quiere ver la sala del banquete llena y alegre.

Como Dios es Padre y Madre a la vez, tiene los sentimientos que tienen los

padres y las madres, pero en grado infinito y perfecto. ¿Cómo respondemos a

esta llamada?

Paz

En las bodas se ofrecen regalos. Que mejor regalo en la reunión de la

celebración de esta Comunidad de Crismhom que ofrecernos los unos a los

otros la Paz de Dios.

Padre Nuestro

Acción de gracias y peticiones de la comunidad

Libremente.

Bendición

Canción final

El amor es la palabra limpia que hace vivir.

Es el fruto de la tierra buena y es sufrir.

Es decirle al hermano pobre: solo no estás...

No dejes que pase tu tiempo sin más.

EL AMOR ES NUESTRO CANTO A LA VIDA QUE SE DA.

Y QUE ESPERA UN AMANECER EN LA VERDAD (BIS)

El amor es el regalo eterno que nos da Dios.

Es tener el corazón abierto y es perdón.

Es la fe y la esperanza cierta del más allá.

No dejes que pase tu tiempo sin más.

El amor es un camino largo y sin final.

Es la luz que inunda sombras en la oscuridad.

Es la vida que nos brinda un tiempo de oportunidad.

No dejes que pase tu tiempo sin más.

Señor, bendice a esta comunidad y a todos quienes la integra, para que así entremos en tu

banquete con el corazón alegre y espíritu firme. Por Jesucristo nuestro Señor

2011-11-11: El buen samaritano

LITURGIA DE LA PALABRA

 

Ven, Espíritu de Dios, sobre mí

Me abro a tu presencia

Cambiarás mi corazón. (2)

 

Toca mi debilidad,

Toma todo lo que soy.

Pongo mi vida en tus manos

Y mi fe.

Poco a poco llegarás

A inundarme de tu luz.

Tú cambiarás mi pasado.

Cantaré.

 

 

 

 

Quiero ser signo de paz.

Quiero compartir mi ser.

Yo necesito tu fuerza,

Tu valor.

Quiero proclamarte a ti.

Ser testigo de tu amor.

Entra y transforma mi vida.

¡Ven a mí!


 

 

Ten piedad (4 veces)  Ten piedad de mí Señor, tengo que reconocer que falló mi poco amor, que me ha faltado fé. No me siento fuerte para andar sin Ti, me faltan tus manos, necesito creer en Ti.
Si alguna vez te fallé perdóname, sabes que nada valgo si no te puedo tener... Ten piedad, Señor ten piedad (2 veces) Señor (señor), Señor (señor), Señor (señor ten piedad, Señor) Señor (señor) Señor (señor) Señor ten piedad.

 

 

LECTURA DE LA PRIMERA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS TESALONICENSES 5, 1-6

 

Hermanos:

En lo referente al tiempo y a las circunstancias no necesitáis que os escriba. Sabéis perfectamente que el Día del Señor llegará como un ladrón en la noche. Cuando estén diciendo: "paz y seguridad", entonces, de improviso, les sobrevendrá la ruina, como los dolores de parto a la que está encinta, y no podrán escapar. Pero vosotros, hermanos, no vivís en tinieblas, para que ese día no os sorprenda como un ladrón, porque todos sois hijos de la luz e hijos del día; no lo sois de la noche ni de las tinieblas. Así, pues, no durmamos como los demás, sino estemos vigilantes y despejados.

 

 

SALMO ( a dos coros)

 


 

De ti, Señor, nos fiamos,
en ti confiamos siempre,
pues sabemos que tú
jamás abandonas
a todos tus amigos,
de los que cuidas
con infinita ternura.

Sabemos, Padre bueno,
de tus inmensos cuidados
para con el pájaro y la flor.
Sabemos, nos lo han contado,
de tus infinitos detalles
de delicadeza y amor
que vas sembrando por la vida.

Te damos gracias,
te alabamos siempre,
porque cuidas de los pobres,
de «los Lázaros» de este mundo,
de los que no traen nada.
Tú eres siempre
sabor a hogar y a pan
para los sin nada.


Ayúdanos a descubrirte
a ti que eres fortaleza. Amén.


CANTO: Aleluya Cantará quien perdió la esperanza y la tierra sonreirá, Aleluya.

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO 25, 14-15.19-21

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:

--Un hombre, al irse de viaje, llamó a sus empleados y los dejó encargados de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos de plata, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó. El que recibió cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio el que recibió uno hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor.

Al cabo de mucho tiempo volvió el señor de aquellos empleados y se puso a ajustar las cuentas con ellos. "Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco." Su señor le dijo: "Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor." Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo: "Señor, dos talentos me dejaste; mira he ganado otros dos." Su Señor le dijo: "Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor."

Finalmente, se acercó el que había recibido un talento y dijo: "Señor, sabía que eras exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces; tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo." El señor le respondió: "Eres un empleado negligente y holgazán. ¿Conque sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? Pues debías haber puesto mi dinero en el banco para que al volver yo pudiera recoger lo mío con los intereses. Quitadle el talento y dádselo al quien tiene diez. Porque al que tiene se le dará y le sobrará; pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese empleado inútil echadlo fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes”.

ECOS DE LA PALABRA

Comentario: El texto del Evangelio de hoy nos habla de un hombre que entrega un cierto capital a tres empleados suyos. Dos de ellos negocian con lo recibido arriesgan… y duplican lo recibido. En cambio el tercero decide esconder lo recibido, prefiere no invertir, apuesta por dejar las cosas tal como están; ¿para qué complicarse la vida? La Parábola alaba la actitud de los dos primeros, que recibe una merecida recompensa. Por el contrario, critica la del último, al que llama negligente y holgazán, y aquello que había guardado con tanto cuidado le es quitado, a causa de su talante excesivamente prudente. En nuestras comunidades, con frecuencia, sobran actitudes exageradamente razonables: es mejor no cambiar nada, no arriesgar. El proceder al que nos invita Jesús es bien diferente. Cada uno de nosotros ha recibido diversos talentos. Lo fácil, algunos dirán lo aconsejable, es dejar las cosas como están, no complicarse la vida, no apostar por echarle imaginación y ganas a la tarea a la que estamos llamados comunitaria y socialmente, convencernos que si arriesgamos podemos perder lo que tenemos. El mensaje del Evangelio no es compatible con esa forma de ver las cosas.

 

 

 

Canto: Quiero Alabarte

Quiero alabarte más y más aún

Quiero alabarte más y más aún

buscar tu voluntad, tu gracia conocer  quiero alabarte.

Yo quiero amarte más y más aún

Yo quiero amarte más y más aún

hacer tu voluntad, tu gracia recibir yo quiero amarte.

Las aves del cielo cantan para Ti

las bestias del campo alaban tu poder

quiero yo cantar  quiero levantar mis manos hacia Ti.

 

COMPARTIR, ACCIÓN DE GRACIAS, PETICIÓN

 


 

Padre nuestro tu que estás

en los que aman la verdad,

has que el reino que por Ti se dio

llegue pronto a nuestro corazón,

que el amor, que tu hijo,

nos dejó, ese amor...

habite en nosotros.

 

(Se reza la oración tradicional del Padre Nuestro)

 

Y en el pan de la unidad,

Cristo danos Tu la paz

y olvídate de nuestro mal,

si olvidamos el de los demás,

no permitas, que caigamos

en tentación...

oh señor...

y ten piedad...

del mundo.


 

 


 

¡CUÁNTO MIEDO TENGO, SEÑOR!

De no invertir mi vida como, Tú en la cruz, lo hiciste:

con silencio, grandeza y dolor

con perdón, humildad y sacrificio

con fe, esperanza o misericordia

 

¡CUÁNTO MIEDO TENGO, SEÑOR!

De mirarme a mí mismo,

y viendo lo mucho que me has dado

creer que no merece la pena arriesgarlo todo:

por Dios y por el hombre

por la Iglesia y por el mundo

por mis hermanos y por mí mismo

 

¡CUÁNTO MIEDO TENGO, SEÑOR!

Que vengas…y me pilles con el pie cambiado

lejos de tus caminos y, con mis talentos,

sin haberlos utilizado a fondo.

Amén



 

Sois la semilla que ha de crecer
Sois estrella que ha de brillar
Sois levadura, sois grano de sal
Antorcha que ha de alumbrar
Sois la mañana que vuelve a nacer
Sois espiga que empieza a granar
Sois aguijón y caricia a la vez
Testigos que voy a envíar

Id amigos por el mundo, anunciando el amor
Mensajeros de la vida, de la paz y el perdón
Sed amigos los testigos de mi resurrección
Id llevando mi presencia, con vosotros estoy

 

2012 Celebración ecuménica de la palabra

2012-11-02: Cumplimiento de la promesa

 

INTRODUCCIÓN


CANCIÓN: In manos tuas Pater, commendo Spiritus meum


ORACIÓN:

Que seamos, Cristo, manos reunidas en oración y en
el don. Unidas a tus Manos en las del Padre, unidas a las alas
fecundas del Espíritu, unidas a las manos de los pobres.
Manos del Evangelio, sembradoras de Vida, lámparas de
Esperanza, vuelos de Paz.
Unidas a tus Manos solidarias, partiendo el Pan de todos. Unidas
a tus Manos traspasadas en las cruces del mundo. Unidas a tus
Manos ya gloriosas de Pascua.
Manos abiertas, sin fronteras, hasta donde haya manos. Capaces
de estrechar el Mundo entero, fieles al Tercer Mundo, siendo
fieles al Reino.
Tensas en la pasión por la Justicia, tiernas en el Amor. Manos
que dan lo que reciben, en la gratuidad multiplicada, siempre más
manos, siempre más unidas.
Pedro Casaldáliga


• SALUDOS entre los miembros de la comunidad. Manos.


REVISIÓN DE V IDA


LECTURAS


Salmo 110

Doy gracias al Señor de todo corazón, en compañía de los rectos,
en la asamblea.
Grandes son las obras del Señor, dignas de estudio para los que
las aman.
-
Esplendor y belleza son su obra, su generosidad dura por
siempre;
ha hecho maravillas memorables, el Señor es piadoso y clemente.
-
Él da alimento a sus fieles, recordando siempre su alianza;
mostró a su pueblo la fuerza de su obrar, dándoles la heredad de
los gentiles.
-
Justicia y verdad son las obras de sus manos, todos sus preceptos
merecen confianza;
son estables para siempre jamás, se han de cumplir con verdad y
rectitud.
-
Envió la redención a su pueblo, ratificó para siempre su alianza;
su nombre es sagrado y temible.
-
Primicia de la sabiduría es el temor del Señor, tienen buen juicio
los que lo practican; la alabanza del Señor dura por siempre.
A

men
1 carta de Juan 3, 16-20


En esto conocemos lo que es el amor: en que Jesucristo entregó
su vida por nosotros. Así también nosotros debemos entregar la
vida por nuestros hermanos. Si alguien que posee bienes
materiales ve que su hermano está pasando necesidad, y no tiene
compasión de él, ¿cómo se puede decir que el amor de Dios
habita en él? Queridos hijos, no amemos de palabra ni de labios
para afuera, sino con hechos y de verdad. En esto sabremos que
somos de la verdad, y nos sentiremos seguros delante de Él.


Evangelio Lc 4, 14-21


Con la fuerza del Espíritu regresó Jesús a Galilea, y la noticia se
difundió por toda la comarca. Enseñaba en aquellas sinagogas, y
todos se hacían lenguas de él. Llegó a Nazaret, donde se había
criado. El sábado entró en la sinagoga, según su costumbre, y se
levantó para tener la lectura. Le entregaron el volumen del
profeta Isaías y, desenrollando el volumen, dio con el pasaje
donde estaba escrito:
El Espíritu del Señor descansa sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha
enviado a dar la buena noticia a los pobres, a proclamar la libertad a los
cautivos y la vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos, a
proclamar el año favorable del Señor.
Enrolló el volumen, lo devolvió al sacristán y se sentó. Toda la
sinagoga tenía los ojos clavados en él y empezó a hablarles:
“Hoy ha quedado cumplido este pasaje ante vosotros que lo
habéis escuchado”.


MANOS DISPUESTAS


• DINÁMICA CON MANOS


ORACIÓN:


Porque las manos son símbolo de trabajo, de esfuerzo, de ayuda,
de unión, de confianza, de cariño, de ternura y solidaridad...

2013 Celebración ecuménica de la palabra

2013-01-12: En torno al agua del bautismo

Esta celebración de la palabra tuvo lugar el sábado 12 de enero de 2013. El tema es el bautismo de Jesús y gira en torno al símbolismo del agua.

Abro mi ser y alzo mis manos y mi ser hacia Ti. Mi corazón se abre a la voz de tu Espíritu. Dame la luz de tu mirada. Calma la sed de tu Palabra que hay en mí. Quiero rendirme y entregarme a tu voluntad. No me abandones ni me dejes pues confío en ti.

Mi corazón se abre a la voz de tu Espíritu (Juan 1, 19-34)
Este fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron donde él desde Jerusalén sacerdotes y levitas a preguntarle: «¿Quién eres tú?». El confesó, y no negó; confesó: «Yo no soy el Cristo.». Y le preguntaron: «¿Qué, pues? ¿Eres tú Elías?» Él dijo: «No lo soy.» - «¿Eres tú el profeta?» Respondió: «No.» Entonces le dijeron: «¿Quién eres, pues, para que demos respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?» Dijo él: «Yo soy la voz del que clama en el desierto: Rectificad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías.» Los enviados eran fariseos. Y le preguntaron: «¿Por qué, pues, bautizas, si no eres tú el Cristo ni Elías ni el profeta?» Juan les respondió: «Yo bautizo con agua, pero en medio de vosotros está uno a quien no conocéis, que viene detrás de mí, a quien yo no soy digno de desatarle la correa de su sandalia.» Esto ocurrió en Betania, al otro lado del Jordán, donde estaba Juan bautizando.

Al día siguiente ve a Jesús venir hacia él y dice: «He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es por quien yo dije: Detrás de mí viene un hombre, que se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo. Y yo no le conocía, pero he venido a bautizar en agua para que Él sea manifestado a Israel.» Y Juan dio testimonio diciendo: «He visto al Espíritu que bajaba como una paloma del cielo y se quedaba sobre Él. Y yo no le conocía pero el que me envió a bautizar con agua, me dijo: "Aquel sobre quien veas que baja el Espíritu y se queda sobre Él, ése es el que bautiza con Espíritu Santo." Y yo le he visto y doy testimonio de que éste es el Elegido de Dios.»

Mi alma canta de gozo
1. Abro mi ser y alzo mis manos                              2. Calma la sed de tu Palabra
y mi voz hacia ti.                                                        que hay en mí, oh, Jesús.
Quiero rendirme,                                                        No me abandones ni me dejes
entregarme a tu voluntad.                                         pues confío en ti.

3. Mi corazón se abre a la voz                                    4. Dame la luz de tu mirada,
de tu Espíritu de amor.                                                mírame, oh Jesús,
Mi alma canta de gozo (3)                                         cambia mi vida con tu fuerza
en ti, Señor.                                                                    y yo te alabaré.

Dame la luz de tu mirada (Hechos de los Apóstoles, 10, 34-38)
En aquellos días, Pedro se dirigió a Cornelio y a los que estaban en su casa, con estas palabras: “Ahora caigo en la cuenta de que Dios no hace distinción de personas, sino que acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que fuere. Él envió su palabra a los hijos de Israel, para anunciarles la paz por medio de Jesucristo, Señor de todos. Ya sabéis lo sucedido en toda Judea, que tuvo principio en Galilea, después del bautismo predicado por Juan: cómo Dios ungió con el poder del Espíritu Santo a Jesús de Nazaret, y cómo éste pasó haciendo el bien, sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con Él”.

Cambia mi vida con tu fuerza (Juan 2, 1-11)
En aquel tiempo, había una boda en Caná de Galilea y la madre de Jesús estaba allí; Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda. Faltó el vino y la madre de Jesús le dice:
−No les queda vino.
Jesús le contesta:
−Mujer, déjame: todavía no ha llegado mi hora.
Su madre dice a los sirvientes:
−Haced lo que Él os diga.
Había allí colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una. Jesús les dice:
−Llenad las tinajas de agua.
Y las llenaron hasta arriba. Entonces les manda:
−Sacad ahora y llevádselo al mayordomo.
Ellos se lo llevaron. El mayordomo probó el agua convertida en vino, sin saber de dónde venía (los sirvientes sí lo sabían, pues habían sacado el agua), y entonces llama al novio y le dice:
−Todo el mundo pone primero el vino bueno, y cuando ya están bebidos el malo; tú, en cambio, has guardado el vivo bueno hasta ahora.
Así, en Caná de Galilea, Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria y creció la fe de sus discípulos en Él.

Del ritual del bautismo
- RENUNCIO a Satanás: esto es: al pecado, como negación de Dios; al mal, como signo del pecado en el mundo; al error, como ofuscación de la verdad; a la violencia, como contraria a la caridad; al egoísmo, como falta de testimonio del amor.

DANOS UN CORAZÓN             Hombres nuevos, creadores de la historia,
GRANDE PARA AMAR;             constructores de nueva humanidad.
DANOS UN CORAZÓN             Hombres nuevos que viven la existencia
FUERTE PARA LUCHAR.            como riesgo de un largo caminar.

- RENUNCIO a sus obras, que son: mis envidias y odios, mi pereza e indiferencia; mi cobardía y mis complejos; mis tristezas y desconfianzas; mis injusticias y favoritismos; mi materialismo y sensualidad; mi falta de fe, de esperanza y de caridad.

DANOS UN CORAZÓN             Hombres nuevos, creadores de la historia,
GRANDE PARA AMAR;             constructores de nueva humanidad.
DANOS UN CORAZÓN             Hombres nuevos que viven la existencia
FUERTE PARA LUCHAR.            como riesgo de un largo caminar.


- RENUNCIO a todas sus seducciones, como puede ser: el creerme el mejor, el verme superior; el estar muy seguro de mí mismo; el creer que ya estoy convertido del todo; el quedarme en las cosas, medios, instituciones, métodos, reglamentos, y no ir a Dios.


DANOS UN CORAZÓN             Hombres nuevos, creadores de la historia,
GRANDE PARA AMAR;             constructores de nueva humanidad.
DANOS UN CORAZÓN             Hombres nuevos que viven la existencia
FUERTE PARA LUCHAR.            como riesgo de un largo caminar.

Calma la sed de tu Palabra (Juan 4, 1-45)
Llegó, pues, a una ciudad de Samaría, llamada Sícar, junto al campo que dio Jacob a su hijo José. Estaba allí el pozo de Jacob. Jesús, fatigado del camino, se había sentado junto al pozo. Era alrededor de la hora sexta. Vino una mujer de Samaría a sacar agua. Jesús le dijo: Dame de beber. Sus discípulos se habían marchado a la ciudad a comprar alimentos. Entonces le dijo la mujer samaritana: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy una mujer samaritana? Pues no se tratan los judíos con los samaritanos. Jesús le respondió: Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice dame de beber, tú le habrías pedido y Él te habría dado agua viva. La mujer le dijo: Señor, no tienes ni con qué sacar agua y el pozo es hondo, ¿de dónde sacas, pues, el agua viva? ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebió él, sus hijos y sus ganados? Respondió Jesús: Todo el que bebe de esta agua tendrá sed de nuevo, pero el que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed nunca más, sino que el agua que yo le daré se hará en él fuente de agua que salta hasta la vida eterna.

DIÁLOGO: Danos de esa agua (Oración joven, p.149)
Nos anuncian muchas fuentes
para apagar la sed de felicidad.
Pero no todas son buenas;
las hay contaminadas.
Al beber en ellas, te intoxicas
y te llenas de sed irresistible.
Id a la fuente de agua viva.
¿Dónde está esa fuente de agua viva?
El secreto lo tiene la samaritana.
¿Cómo descubriste el agua viva
que quita la sed del corazón?
“Acercaos al lugar donde Jesús está
esperándonos con sed,
para descubrir vuestra sed;
Él os dará su agua viva
si aceptáis su Palabra”.
He aquí la comunidad que busca al Señor.


Quiero rendirme, entregarme a tu voluntad (Juan 13, 1-5 y 12-16)
Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Durante la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarle, sabiendo que el Padre le había puesto todo en sus manos y que había salido de Dios y a Dios volvía, se levanta de la mesa, se quita sus vestidos y, tomando una toalla, se la ciñó. Luego echa agua en un lebrillo y se puso a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla con que estaba ceñido.

Después que les lavó los pies, tomó sus vestidos, volvió a la mesa, y les dijo:
- ¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis "el Maestro" y "el Señor", y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros. Porque os he dado ejemplo, para que también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros. En verdad, en verdad os digo: no es más el siervo que su amo, ni el enviado más que el que le envía.
No me abandones ni me dejes, pues confío en Ti (J.A. Pagola, 2007)

El Bautista habla de manera muy clara: «Yo os bautizo con agua», pero esto sólo no basta. Hay que acoger en nuestra vida a otro «más fuerte», lleno de Espíritu de Dios: «Él os bautizará con espíritu santo y fuego».

Son bastantes los «cristianos» que se han quedado en la religión del Bautista. Han sido bautizados con «agua», pero no conocen el bautismo del «espíritu». Tal vez, lo primero que necesitamos todos es dejarnos transformar por el Espíritu que cambió totalmente a Jesús. ¿Cómo es su vida después de recibir el Espíritu de Dios?

Jesús se aleja del Bautista y comienza a vivir desde un horizonte nuevo. No hay que vivir preparándonos para el juicio inminente de Dios. Es el momento de acoger a un Dios Padre que busca hacer de la humanidad una familia más justa y fraterna. Quien no vive desde esta perspectiva, no conoce todavía qué es ser cristiano.

Movido por esta convicción, Jesús deja el desierto y marcha a Galilea a vivir de cerca los problemas y sufrimientos de las gentes. Es ahí, en medio de la vida, donde se le tiene que sentir a Dios como «algo bueno»: un Padre que atrae a todos a buscar juntos una vida más humana. Quien no le siente así a Dios, no sabe cómo vivía Jesús.

Jesús abandona también el lenguaje amenazador del Bautista y comienza a contar parábolas que jamás se le hubieran ocurrido a Juan. El mundo debe saber lo bueno que es este Dios que busca y acoge siempre a sus hijos perdidos porque sólo quiere salvar, no condenar. Quien no habla este lenguaje de Jesús, no anuncia su buena noticia.

Jesús deja la vida austera del desierto y se dedica a hacer «gestos de bondad» que el Bautista nunca había hecho. Cura enfermos, defiende a los pobres, toca a los leprosos, acoge a su mesa a pecadores y prostitutas, abraza a niños de la calle. La gente tiene que sentir la bondad de Dios en su propia carne. Quien habla de un Dios bueno y no hace los gestos de bondad que hacía Jesús desacredita su mensaje.

Y yo te alabaré (Oración joven, p. 205)
Te doy gracias, Señor,
por el don del bautismo.
Me has incorporado a tu Iglesia
y me cuentas entre tus hijos.
Has abierto la fuente de agua viva
y yo puedo venir
y beber de ella hasta saciarme.

Te doy gracias, Señor, por esta vida nueva
que debo ir cultivando en mí;
una vida de cercanía contigo,
una vida de encuentro,
una vida de sentirme tan unido a Ti
como lo está el sarmiento con la cepa.

Te doy gracias, Señor, por esta familiaridad
a la que me has llamado.
No eres un Dios lejano e innombrable,
eres el Dios Padre que, cada mañana,
abre sus brazos
para recibir al hijo que sale de la noche.

Te doy gracias, Señor,
por las aguas del bautismo
que un día cayeron sobre mí
y riegan mi vida ya para siempre.
Siempre podré beber en tu fuente divina,
siempre podré tener un sitio a tu mesa,
siempre podré sentirme hermano
de cuantos te invocan como padre.

 

2013-03-09: Celebración del perdón 2013

Esta celebración del perdón tuvo lugar el sábado 9 de marzo de 2013 en Barbieri 18. Se centró en la reconciliación interior de cada uno y entre los presentes.

Ritos iniciales
Canto: Ven, no apartes de mí los ojos,  te llamo a ti, te necesito para que se cumpla en el mundo el plan de mi Padre.


Saludo del presidente
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Bendito sea Dios,
Que en su infinito amor nos ha dado a su Hijo Jesucristo.
Que su misericordia esté siempre con todos vosotros.

Oración presidencial:
Oremos pidiendo a Dios que nos ilumine para poder ver con claridad el camino de la conversión (Instantes de silencio)

Dios Padre, rico en  Misericordia, al poner en tu presencia y revisar nuestras vidas, descubrimos que estamos lejos de responderte con total generosidad y por ello reconocemos tu bondad y nuestro pecado. Danos ánimo para recorrer con entusiasmo el camino de conversión a ti, siguiendo a tu Hijo Jesucristo. Envíanos tu Espíritu santo, Espíritu que sane nuestras heridos, anime nuestro seguimiento y enderece nuestros caminos. A Ti, Padre bueno, y lleno de ternura que nos amas con amor inmenso por tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor. Amen.

Primera Lectura: Lucas 10, 25-28)
Se levantó un legista, y dijo para ponerle a prueba: “Maestro, ¿qué he de hacer para tener en herencia vida eterna? Él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees? Respondió: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. Dijo entonces: “bien has respondido haz eso y vivirás”.

¿Quién es tu Dios? ¿A que Dios ha entregado tu corazón? ¿Cuáles son tus ídolos? Tenemos necesidad de sanar nuestras imágenes de Dios. Dios es como una madre, que siempre está pendiente de ti. ¿Cuántas veces Dios ha sido presentado como el enemigo de nuestra felicidad, como un aguafiestas, un policía siempre vigilándonos, un Dios sádico que disfruta con nuestros sacrificios y nuestro sufrimiento. Pero Dios es amor, es luz, es tu plenitud. Te tiene tatuada en sus manos, te lleva siempre en sus palmas. ¿A qué Dios sirves? ¿Estás dispuesta a abandonar los ídolos, que te conducen a la muerte?

Canto: Cuánto he esperado este momento, cuánto he esperado que estuvieras aquí, cuánto he esperado que me hablaras, cuánto he esperado que vinieras a Mí. Yo sé bien lo que has vivido, Yo sé bien lo que has llorado, Yo sé bien lo que has sufrido, pues de tu lado no me he ido. /Pues nadie te ama como Yo,/ (bis) mira la Cruz, esta es mi más grande prueba, nadie te ama como Yo. /Pues nadie te ama como Yo,/ (bis) mira la Cruz, fue por ti, fue porque te amo, nadie te ama como Yo.

Segunda lectura: Mateo 18, 21-35
Entonces Pedro se acercó a Jesús y le preguntó: Señor, si mi hermano me hace algo malo, ¿cuántas veces debo perdonarlo? ¿Hasta siete veces?  Jesús le contestó: No basta con perdonar al hermano sólo siete veces. Hay que perdonarlo una y otra vez; es decir, siempre. Muchas veces estamos heridos. Cuantas cosas que no nos hemos perdonado.

Cuanto miedo y rencor habitan en nuestro corazón. ¿Te sientes perdonado por Dios? Deja entrar el perdón de Dios en tu vida. ¿Tienes que perdonar a alguien que te ha ofendido? Quizá a tus padres por los que nunca te sentiste querido, o a  la Iglesia o sus sacerdotes que no dejaron que te quisieras y aceptaras?  ¿Aquella ofensa que nunca has podido olvidar? ¿Aquella infidelidad que está siempre en tu recuerdo? Deja que el perdón de Dios entre en tu vida. Déjate perdonar por Dios para poder perdonar.


Canto: Me levantaré e iré a  mi Padre, le declararé te amo Señor

Tercera lectura (1Corintios 1, 10ss)
Os conjuro, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a que tengáis todos un mismo hablar, y no haya entre vosotros divisiones; antes bien, estéis unidos en una misma mentalidad y un mismo juicio. Porque, hermanos míos, estoy informado de vosotros, por los de Cloe, que existen discordias entre vosotros.

Me refiero a que cada uno de vosotros dice: "Yo soy de Pablo", "Yo de Apolo", "Yo de Cefas", "Yo de Cristo" ¿Esta dividido Cristo? ¿Acaso fue Pablo crucificado por vosotros? ¿O habéis sido bautizados en el nombre de Pablo? Porque mientras haya entre vosotros envidia y discordia ¿no es verdad que sois carnales y vivís a lo humano?  ¿No sabéis que sois pueblo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros? Si alguno destruye el pueblo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el Pueblo de Dios es sagrado y vosotros sois ese pueblo.

 

Canto: Como el Padre me amo

Cuarta lectura: (Mateo 35,35ss)
«Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles, entonces se sentará en su trono de gloria. Serán congregadas delante de él todas las naciones, y él separará a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos. Pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces dirá el Rey a los de su derecha: "Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a verme."  Entonces los justos le responderán: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; o sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero, y te acogimos; o desnudo, y te vestimos?  ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?"  Y el Rey les dirá: "En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis." Entonces dirá también a los de su izquierda: "Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles.  Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber;  era forastero, y no me acogisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo y en la cárcel, y no me visitasteis."  Entonces dirán también éstos: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento o forastero o desnudo o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?"  Y él entonces les responderá: "En verdad os digo que cuanto dejasteis de hacer con uno de estos más pequeños, también conmigo dejasteis de hacerlo." E irán éstos a un castigo eterno, y los justos a una vida eterna.»

¿Podemos celebrar la Eucaristía hoy sin sentir el aguijón de que al otro lado de la mesa del Señor de todos se sienta más de la mitad de la humanidad que pertenece a la multitud de desheredados, por lo que Jesús sentía una conmovedora compasión? ¿Somos cristianamente epulones, indiferentes a los Lázaros de nuestras puertas?

Liturgia del Perdón
Presidente
: Conscientes de nuestra realidad, acudimos a Dios, rico en misericordia:


Canto: Ten piedad (4 veces)
Ten piedad de mí Señor, tengo que reconocer que falló mi poco amor, que me ha faltado fe. No me siento fuerte para andar sin ti me faltan tus manos, necesito creer en ti. Si alguna vez te fallé perdóname sabes que nada valgo si no te puedo tener. Ten piedad, Señor ten piedad (2 veces) Señor (señor) Señor (señor) Señor (señor ten piedad Señor) señor (señor)

Perdón Señor por nuestros egoismos, nuestra insolidaridad, por la dureza de nuestros corazones. Perdón Señor por nuestras intolerancia. Perdón Señor, por nuestras comodidades riquezas y apegos.

Canto.

Perdón Señor por nuestros orgullos y por menospreciar a los demás. Perdón, Señor, por nuestros individualismos. Perdón Señor, por no descubrirte en el pobre.

Canto
 

Celebración de la reconciliación
Acción de gracias
En verdad es junto y necesario darte gracias, Señor, Padre santo, porque no dejas de llamarnos a una vida plenamente feliz.

Tú, Dios de bondad y misericordia, ofreces siempre tu perdón e invitas a los pecadores a recurrir confiadamente a tu clemencia.

Muchas veces los hombres hemos quebrantado tu alianza; pero tú, en vez de abandonarnos, has sellado de nuevo con la familia humana, por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, un pacto tan sólido que ya nada lo podrá romper.

Y ahora, mientras ofreces a tu pueblo un tiempo de gracia y reconciliación, lo alientas en Cristo para que vuelva a ti, obedeciendo más plenamente al Espíritu Santo, y se entregue al servicio de todos los hombres viviendo el mandamiento del amor.

Por eso, llenos de admiración y agradecimiento, unimos nuestras voces a las de los coros celestiales para cantar la grandeza de tu amor y proclamar la alegría de nuestra salvación:

 

Gesto de la paz: En Cristo que nos ha enseñado el servicio y la entrega con su ejemplo y nos ha hecho hermanos y hermanas con su cruz, y como signo de reconciliación daos fraternalmente la paz.

Padre Nuestro: Haznos Señor Jesús como tu: pobres, humildes, serviciales, solidarios, generosos y compasivos. Con la oración que tú mismo nos enseñaste nos dirigimos a tu Padre y a nuestro Padre.


Oremos al Dios que nos ha perdonado
Dios Padre bueno, te damos gracias por el perdón recibido. Aquí nos tienes a hacer eficaz la luz recibida, abierto a tus llamadas. Queremos proclamar que tu vives, y que tu misericordia es eterna. Bendito sea por los siglos de los siglos. Amen.

Bendición
Dios Padre os bendiga y os ayude a ser testigos del perdón celebrado. Amen

Que habiendo recibido la misericordia de Dios, podíais comprender las faltas de los demás como Dios comprende las vuestras. Amen

Que en su bendición aleje de vosotros las envidias, las faltas de amor, y las ideologías para que crezca la comunión y se construya la comunidad Cuerpo de Cristo. Amen

Canto final: Esta es la casa del Señor
 

 

Foto: cuadro de R. Margareto.

2013-03-10: La oveja perdida

Introducción


Nos juntamos hoy para celebrar y hacer vida la Palabra de Jesús, nuestro compañero en este camino hacia el Padre. En nuestro peregrinar se nos hace arduo en ocasiones andar porque nos damos cuenta que nos hemos alejado de ese camino. Por ello vamos a implorar al Padre bueno que nos envíe con un canto su Espíritu Santo.
Acto seguido, explicaremos la dinámica de esta celebración, en la que nuestras palabras se van a ver contestadas por la respuesta del Padre.
Después, leeremos el capítulo de Lucas donde Jesús expone, mediante parábolas, la misericordia del Padre que acabamos de experimentar.
Escucharemos una canción que actualiza el mensaje de Jesús en esta Palabra de ánimo y esperanza, para por último expresar nuestra gratitud. Es la mirada agradecida de un hijo que se da cuenta del infinito amor de su Padre, y reconoce la necesidad que tiene de él.
Hagamos, pues, silencio orante, para pedir luz a Dios.

ENVÍANOS TU SOPLO DE PADRE
Mándanos, Dios, tu Espíritu Santo,
envíanos, Dios, tu soplo de Padre,
que nos haga entender que tu fraternidad
somos toda la humanidad.

Padre, alúmbranos,
¡danos tu luz!
Infunde en las almas de los hombres tu amor,
que nadie quede fuera de nuestro corazón.

¡Ven, Santo Espíritu!,
renueva la tierra,
tráenos tu soplo que nos convierta,
pongamos la vida en vivir tu plan,
que todos sintamos tu amor y tu paz.

Padre, alúmbranos,
¡danos tu luz!
Infunde en las almas de los hombres tu amor,
que nadie quede fuera de nuestro corazón.

NADIE TE AMA COMO YO
Cuánto he esperado este momento
cuánto he esperado que estuvieras así,
cuánto he esperado que me hablaras,
cuánto he esperado que vinieras a mí.

Yo sé bien lo que has vivido,
yo sé bien por qué has llorado,
yo sé bien lo que has sufrido,
pues de tu lado no me he ido.

PUES NADIE TE AMA COMO YO,
PUES NADIE TE AMA COMO YO.
MIRA LA CRUZ, ESA ES MI
MAS GRANDE PRUEBA.
NADIE TE AMA COMO YO.
PUES NADIE TE AMA COMO YO.
PUES NADIE TE AMA COMO YO.
MIRA LA CRUZ, FUE POR TI,
FUE PORQUE TE AMO.
NADIE TE AMA COMO YO

Yo sé bien lo que me dices,
aunque a veces no me hablas,
yo sé bien lo que en ti sientes,
aunque nunca lo compartas.

Yo a tu lado he caminado,
junto a ti yo siempre he ido.
Aún a veces te he cargado,
yo he sido tu mejor amigo.

ME LEVANTARÉ
Me levantaré e iré a mi Padre,  
le declararé: “Te amo, Señor”

Lectura del Evangelio de Lucas 15

Todos los publicanos y los pecadores se acercaban a él para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: «Este acoge a los pecadores y come con ellos.»
Entonces les dijo esta parábola. «¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las 99 en el desierto, y va a buscar la que se perdió hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, la pone contento sobre sus hombros; y llegando a casa, convoca a los amigos y vecinos, y les dice: "Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me había perdido." Os digo que, de igual modo, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por 99 justos que no tengan necesidad de conversión.
O, ¿qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca cuidadosamente hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, convoca a las amigas y vecinas, y dice: "Alegraos conmigo, porque he hallado la dracma que había perdido." Del mismo modo, os digo, se produce alegría ante los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta.»
Dijo: «Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: "Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde." Y él les repartió la hacienda. Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino.
Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba. Y entrando en sí mismo, dijo: "¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros." Y, levantándose, partió hacia su padre.
Estando él todavía lejos, le vió su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo: "Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo." Pero el padre dijo a sus siervos: "Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado." Y comenzaron la fiesta.
Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Él le dijo: "Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano." El se irritó y no quería entrar. Salió su padre, y le suplicaba. Pero él replicó a su padre: "Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; y ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para él el novillo cebado!" «Pero él le dijo: "Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado."»

PADRE Y MADRE
Una vida distinta quiero empezar, sin más dependencias,
sin más malgastar.
Dije “Padre, dame mi parte” y atrás dejé su ley a cambio del vacío
del volar y del tener.
Padre, pequé, como un siervo trátame.
Malgasté toda tu herencia, por favor: acógeme. (Bis)
Con ternura me espera, ¡sigo siendo su hijo!
He vuelto a la hacienda, es como un nuevo bautizo.
Él me acepta cual soy, me enjoya y me viste.
“porque estabas muerto y hoy ya renaciste.”
Padre, a ti iré. Me levantaré. No te dejaré por ninguna otra ley. (Bis)
De mi egoísmo me levantaré. De mi prepotencia me levantaré.
Mi autosuficiencia la abandonaré, porque sólo tú eres Padre y Madre. (Bis)
Padre, a ti iré. Me levantaré. No te dejaré por ninguna otra ley. (Bis)


EXTIENDE TU MANO
Extiende tu mano, Señor
pues todo lo puede tu amor
hoy te confieso
mi Dios, mi Señor salvador
ya no hay tinieblas en mí
solo hay luz
ahora extiende tu mano, Jesús (Bis)

Escucha, Señor mi oración
hoy te entrego mi corazón
borra mis faltas, Dios salvador
hoy te confieso, Señor
Borra mis faltas, Dios salvador
hoy te confieso, Señor (Bis)

 

2013-05-05 Sobre el día de la madre

 

Saludo e invocación

Queridos hermanos y hermanas: bienvenidos a esta Celebración Ecuménica de la Palabra. Mañana celebramos el Día de la Madre y esta noche vamos a celebrar la maternidad, pero no la maternidad ñoña del Corte Inglés, sino la maternidad sin género, a la que todos estamos llamados: la maternidad que es origen, vida y meta. Origen, porque fue una mujer la que nos dio a luz. La luz de la fe también nos la da una mujer, la Ruah, la tercera persona de la Trinidad que confesamos y cuya venida celebraremos dentro de poco. Vida, porque es en la Gran Madre Tierra en la que vivimos, ella es quien nos da sus frutos para alimentarnos, su agua para beber y lavarnos y su aire para respirar y para cantar. Meta, porque en nuestra comunidad todos debemos llegar a ser madres los unos de los otros. Y más aún: meta definitiva, puesto que sólo reposaremos en Dios, que nos quiere con el amor de una madre. Así pues comenzamos nuestra celebración invocando a la Trinidad que todos confesamos: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.


Reconciliación con Dios, con nosotros y con los hermanos
¿Dónde me esconderé de Dios? ¿Dónde te esconderás, hermano? En su misma misericordia. Nadie puede huir de Dios mas que refugiándose en su misericordia (San Agustín, Sermón 351).

No es posible celebrar la acción de Dios en nuestra vida si no tenemos conciencia de que Le necesitamos, de que caminamos hacia Él a oscuras, tropezando, y que para levantarnos tenemos que reconocer que estamos en el suelo.

Vamos a pedirle al Señor perdón por todo aquello que nos aparta de El. Con cada petición de perdón sale una flor de primavera.

 

(Peticiones tras la reconciliación)

Confiados en que el Señor renueva y revitaliza a aquéllos que reconocen sus faltas, decimos todos juntos: Dios Todoamoroso tiene misericordia de nosotros, perdona nuestros pecados y nos lleva a la Vida Eterna. Amén.

 

Paz (2 coros)

Que el Señor os bendiga y os proteja
Que el Señor os mire con agrado
Que el Señor os muestre su Bondad.
Que el Señor os mire con amor
(todos) y que nos conceda la Paz y la Unidad. Amén.

 

Lecturas
Lectura del libro del Génesis

Como hubiese envejecido Isaac, y no viese ya por tener debilitados sus ojos, llamó a Esaú, su hijo mayor: ¡Hijo mío!» El cual le respondió: «Aquí estoy.» «Mira, dijo, me he hecho viejo e ignoro el día de mi muerte. Así pues, toma tus saetas, tu aljaba y tu arco, sal al campo y me cazas alguna pieza. Luego me haces un guiso suculento, como a mí me gusta, y me lo traes para que lo coma, a fin de que mi alma te bendiga antes que me muera.»
Ahora bien, Rebeca estaba escuchando la conversación de Isaac con su hijo Esaú. Esaú se fue al campo a cazar alguna pieza para el padre, y entonces
Rebeca dijo a su hijo Jacob: «Acabo de oír a tu padre que hablaba con tu hermano Esaú diciendo: Tráeme caza, y hazme un guiso suculento para que yo lo coma y te bendiga delante de Yahveh antes de morirme. Pues bien, hijo mío, hazme caso en lo que voy a recomendarte. Ve al rebaño y tráeme de allí dos cabritos hermosos. Yo haré con ellos un guiso suculento para tu padre como a él le gusta, y tú se lo presentas a tu padre, que lo comerá, para que te bendiga antes de su muerte.» Jacob dijo a su madre Rebeca: ¡Pero si mi hermano Esaú es velludo, y yo soy lampiño! ¡A ver si me palpa mi padre, y le parece que estoy mofándome de él! ¡Entonces me habré buscado una maldición en vez de una bendición!» Dícele su madre: «¡Sobre mí tu maldición, hijo mío! Tú, obedéceme, basta con eso, ve y me los traes.»

El fue a buscarlos y los llevó a su madre, y ella hizo un guiso suculento, como le gustaba a su padre. Después tomó Rebeca ropas de Esaú, su hijo mayor, las más preciosas que tenía en casa, y vistió a Jacob, su hijo pequeño. Luego, con las pieles de los cabritos le cubrió las manos y la parte lampiña del cuello, y puso el guiso y el pan que había hecho en las manos de su hijo Jacob.

Lectura del Evangelio según San Mateo (15, 21-28)
Jesús se marchó de allí y se retiró al país de Tiro y Sidón. Y hubo una mujer cananea, de aquella región, que salió y se puso a gritarle: -Señor, Hijo de David, ten compasión de mí. Mi hija tiene un demonio muy malo. Él no le contestó palabra. Entonces los discípulos se le acercaron a rogarle: Atiéndela, que viene detrás gritando. Él les replicó: -Me han enviado sólo para las ovejas descarriadas de Israel. Ella los alcanzó y se puso a suplicarle: -¡Socórreme, Señor! Jesús le contestó: -No está bien quitarle el pan a los hijos para echárselo a los perros. Pero ella repuso: -Anda, Señor, que también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de sus amos. Jesús le dijo: -¡Qué grande es tu fe, mujer! Que se cumpla lo que deseas. En aquel momento quedó curada su hija.

Preguntas para la reflexión

• ¿Cómo actúan las mujeres en estos dos relatos? ¿Es lo que esperaría de ellas una sociedad patriarcal? ¿Qué las mueve a actuar?
• Y yo, ¿cómo actúo en mi vida ante situaciones difíciles? ¿Actúo como espera de mi la sociedad de hoy? ¿Me salto las reglas si lo creo necesario? ¿No será que actúo a mi conveniencia? ¿Dónde está Dios en todo esto?

Jesus dijo: "pedid y se os dará". Pidamos con confianza por nuestras necesidades y las de todos los hijos e hijas de Dios al Padre-Madre amorosa, que las conoce antes que nosotros mismos. 

• Por la unión de los hijos e hijas de Dios en pro de la Justicia y la Solidaridad. Que sepamos trabajar codo a codo con los hermanos, que sepamos poner a disposición nuestro tiempo y nuestros talentos para mostrar a los hombres y mujeres del mundo y, en especial del mundo LGTB, el abrazo amoroso de Dios.

• Por la unión de los hijos e hijas de Dios en la vida. Que sepamos ver las necesidades del hermano y la hermana, con quien trabajamos, con quien vivimos, con quien estamos en la Comunidad. Que no pase un día sin preocuparnos por aquellas personas que Dios pone en nuestra vida para santificarnos y santificar el mundo.
• Por la unión de los hijos e hijas de Dios en la celebración. Que sepamos celebrar la fe tanto en Crismhom como fuera de una manera abierta y participativa, como muestra de la riqueza y multiplicidad de las manifestaciones del Dios de la diversidad.

Bendición (2 coros)
El Señor tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación.
Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.
Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia,
riges los pueblos con rectitud
y gobiernas las naciones de la tierra.
Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.
La tierra ha dado su fruto,
nos bendice el Señor, nuestro Dios.
Que Dios nos bendiga; que su Nombre sea alabado
hasta los confines del orbe.

 

2013-12-07 Celebración ecuménica de la palabra: contemplando la encarnación

Ejercitándose en la práctica de la presencia de Dios en la vida y en andar el camino que Dios quiere hacer con nosotros. Entrenándose en la escucha de la voz de Dios en el corazón. Dándose tiempo a sentir la resonancia interior de las cosas sencillas y pequeñas; los suaves impulsos con los que el Espíritu Santo nos llama poco a poco, configurando nuestra propia vocación: la llamada de Dios a proclamar su amor con nuestra vida.

Deseemos que ejercitarnos espiritualmente nos ayude a revivir en nosotros la oración incesante, volver a experimentar el amor que Dios nos tiene y reconocer los impulsos del Espíritu, que quiere convertirnos cada vez más en la imagen que Dios tiene de nosotros.

 

Celebración de Adviento: contemplación de la encarnación

 
Canto: "Preparad el camino al Señor y escuchad la palabra de Dios".
 
Introducción: Comenzamos el tiempo de Adviento con el deseo de estar atentos y despiertos: porque un niño nace nuevamente entre nosotros. Un niño que con su inocencia entra en nuestra vida y lo va poniendo todo patas arriba. Hoy pedimos para que le dejemos acampar y entrar. El Adviento va sobre preparativos, estar pendientes de un nacimiento, la esperanza de una venida, tener las cosas a punto. Cuando un niño nace, acapara toda la atención. El Adviento es la etapa final del embarazo. Un niño nace y acampa entre nosotros. Viene a compartir, a hacerse nuevamente uno de nosotros hasta la venida final del Señor. El inicio de nuestro Señor omnipotente es el de un niño indefenso que sólo puede subsistir con nuestros cuidados. Preparad el camino al Señor, haced rectas todas sus sendas. Que el lobo habite con el cordero. No harán daño y estrago por todo mi Monte Santo. Consolad, consolad a mi pueblo, que se ha cumplido su servicio y está pagado su pecado. Bajaste, y los montes se derritieron con tu presencia. Jamás oído oyó ni ojo vio un Dios, fuera de ti, que hiciera tanto por el que espera en él. Este es el clima del Adviento. Dispongámonos y preparémonos porque un niño se nos ha dado, al que llamarán Dios Todopoderoso, el Padre perpetuo, el Príncipe de la paz. Hagámosle un hueco en nuestra vida aunque nos ponga todo patas arriba. Él a cambio, nos dará la felicidad.
 
Ejercitándose espiritualmente cada día.
Ejercitándose en la práctica de la presencia de Dios en la vida y en andar el camino que Dios quiere hacer con nosotros. Entrenándose en la escucha de la voz de Dios en el corazón. Dándose tiempo a sentir la resonancia interior de las cosas sencillas y pequeñas; los suaves impulsos con los que el Espíritu Santo nos llama poco a poco, configurando nuestra propia vocación: la llamada de Dios a proclamar su amor con nuestra vida.
 
Deseemos que ejercitarnos espiritualmente nos ayude a revivir en nosotros la oración incesante, volver a experimentar el amor que Dios nos tiene y reconocer los impulsos del Espíritu, que quiere convertirnos cada vez más en la imagen que Dios tiene de nosotros.
 
Ejercitarse espiritualmente para vaciar la casa y que Dios pueda entrar en todas las habitaciones de nuestra vida. ¿Puede acaso entrar Dios en la habitación de mi trabajo, en la de mi pareja, mis amigos, mi familia? ¿Acaso en las habitaciones de los demás? ¿Soy acaso dueño de mi casa? ¿Hay otros dueños que abren y cierran, que hacen lo que no queremos y no nos dejan hacer lo que queremos? ¿Dejamos estar a Dios en todas las habitaciones o facetas de nuestra vida?
 
Llevo años buscando un dracma perdido en mi casa. Barro la casa y enciendo un candil. Busco pero no encuentro, hay muchos trastos. Hay habitaciones en las casi no se puede ni entrar. Contemplo a veces el momento en que convoco a mis amigos y vecinos para decirles: ¡¡felicitadme!!, ¡¡felicitadme mucho!! Porque después de tanto buscar, he encontrado el dragma perdido.
 
Conozco tus obras y tu arduo trabajo y paciencia, dice nuestro Señor; conozco que no puedes soportar a los malvados y que has puesto a prueba a los que dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; y has sufrido y has tenido paciencia y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado. Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído y arrepiéntete.
 
Doy gracias a nuestro Señor Jesucristo, porque me ha fortalecido y me ha considerado digno de confianza, llamándome a su servicio a pesar de mis blasfemias, persecuciones e insolencias anteriores. Pero fui tratado con misericordia, porque cuando no tenía fe, actuaba así por ignorancia [...] Jesucristo vino al mundo para salvar a los pecadores, y yo soy el peor de ellos. Si encontré misericordia, fue para que Jesucristo demostrara en mí toda su paciencia, poniéndome como ejemplo de los que van a creer en él para alcanzar la Vida eterna.
 
Canto: "La misericordia del Señor, cada día cantaré"
 
1. El tiempo no perdona, perdonamos cada uno de nosotros. El olvido que da el tiempo no es el perdón. Para perdonar lo imperdonable, tratamos de comprender. Sin embargo la raíz honda del perdón es el amor sin comprensión. Ostentamos nuestro poder de perdonar, decidiendo y negociando el momento y la forma en que perdonamos. El verdadero perdón es incondicional.
 
2. La causa del perdón no es el tiempo, la comprensión o el poder personal de perdonar. Cuando el perdón ocurre, es un auténtico acontecimiento que se produce en un instante concreto, inspirado, "mágico", que se recuerda con día y hora rozando lo sobrenatural, que viene de fuera y nos sorprende hasta el punto de reconocer que no es nuestro. El perdón es ese instante, quizá desencadenado por un proceso previo, tras el que se inicia otro: la reconciliación.
 
3. El perdón supone una relación no deseada con el mal que se nos hace, una vinculación con el resquemor, la venganza y otros sentimientos que experimento en mi interior y que conscientemente decido no volcar en los demás, para sufrirlos yo. No se puede perdonar a medias. Es preciso una renuncia, a veces faraónica, a uno mismo, a mis propias heridas. 4. El perdón consciente, incondicional y gratuito sólo puede darse cuando uno ha sido y se siente infinitamente querido y perdonado. Y tan agradecido por ello, que uno no puede sino imitar ¡aquello tan grande que le han regalado.
 
4. El perdón consciente, incondicional y gratuito sólo puede darse cuando uno ha sido y se siente infinitamente querido y perdonado. Y tan agradecido por ello, que uno no puede sino imitar ¡aquello tan grande que le han regalado.
 
5. Para los creyentes, el perdón verdadero, el más hondo y puro se realizó una vez en la historia: cuando Jesús con sus brazos extendidos en la cruz nos acoge diciendo: "perdónalos, Padre, porque no saben lo que hacen". Y tras ese instante sobrenatural, nos encomendó una tarea: la de intentar replicarlo con su ayuda hasta el confin de los tiempos.
 
Mateo 3,1-12: Por aquel tiempo, Juan Bautista se presentó en el desierto de Judea, predicando: "Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos." Éste es el que anunció el profeta Isaías diciendo: "Una voz grita en el desierto: "Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos." Juan llevaba un vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y acudía a él toda la gente de Jerusalén, de Judea y del valle del Jordán; confesaban sus pecados y él los bautizaba en el Jordán.Al ver que muchos fariseos y saduceos venían a que los bautizara, les dijo: "¡Camada de víboras!, ¿quién os ha enseñado a escapar del castigo inminente? Dad el fruto que pide la conversión. Y no os hagáis ilusiones, pensando: "Abrahán es nuestro padre", pues os digo que Dios es capaz de sacar hijos de Abrahán de estas piedras. Ya toca el hacha la base de los árboles, y el árbol que no da buen fruto será talado y echado al fuego. Yo os bautizo con agua para que os convirtáis; pero el que viene detrás de mí puede más que yo, y no merezco ni llevarle las sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego. Él tiene el bieldo en la mano: aventará su parva, reunirá su trigo en el granero y quemará la paja en una hoguera que no se apaga."
 
Contemplando la encarnación
Sobre el cariño con que Dios creó el mundo: "Una vez se le presentó a Ignacio de Loyola en el entendimiento con grande alegría espiritual el modo con que Dios había criado el mundo, que le parecía ver una cosa blanca, de la cual salían algunos rayos, y que della hacía Dios lumbre. Mas estas cosas ni las sabía explicar, ni se acordaba del todo bien de aquellas noticias espirituales, que en aquellos tiempos le imprimía Dios en el alma".
 
Contemplando el cariño inmenso con que Dios creó el mundo. Mirando cómo la Trinidad contempla el mundo. Egos y desamores, guerra y violencia. Empatizando con el sufrimiento y la pena de las tres personas. Contemplando la potencial guerra en Siria, atentados, dirigentes que matan a su propia gente con armas químicas, niños incluidos ... Mirando cómo cada cual va a lo suyo, buscando el propio interés. Viendo en mi entorno cercano indiferencia y omisión, individualismo y egocentrismo.
 
Contemplando el mal en el mundo, la guerra, la explotación con un profundo sentimiento de impotencia. Contemplando a las tres personas divinas mirando la situación en el mundo. Viéndose afectadas hondamente por esta situación, deciden enviar a una de ellas para salvar al mundo. Haciéndose hombre, uno de tantos, nacido en un pesebre, en medio de pastores.
 
Contemplando la mirada cariñosa de Dios al mundo, hilando un plan de felicidad. Mirando también la solidaridad y la tolerancia, el cariño correspondido de creatura a Creador. También la infelicidad de las personas que se cierran al amor. Deciden así las tres personas divinas, enviar al Hijo amado para redimir al mundo. Hilando un plan de felicidad para todas las personas que viven y generan el desamor y para las que con su amor rompen esa dinámica.
 
Sobre la humanidad de Cristo: "Muchas veces y por mucho tiempo, estando en oración Ignacio de Loyola, veía con los ojos interiores la humanidad de Cristo, y la figura, que le parecía era como un cuerpo blanco, sin distinción de miembros [...] Esto visto le confirmó tanto entonces como siempre en la fe, que muchas veces ha pensado consigo: si no hubiese Escriptura que nos enseñase estas cosas de la fe, él se determinaría a morir por ellas, solamente por lo que ha visto".
Mirando cómo el ángel Gabriel anuncia a María ese plan soñado por Dios para que ella le ayude. Mirándolo con mucha envidia, porque me encantaría recibir ese anuncio en el que Dios me cuenta sus planes.
 
"En este tiempo trataba Dios a Ignacio de Loyola de la misma manera que trata un maestro a un niño, enseñándole; y ora esto fuese por su rudeza y grueso ingenio, o porque no tenía quien le enseñase, o por la firme voluntad de servirle, que claramente él juzgaba y siempre ha juzgado, que Dios le trataba desta manera".
Uniendo voluntad y corazón, intención y deseo para pedir y buscar conocimiento interno del Señor, que por mí se hizo hombre, para que más le ame y le siga.
 
Contemplando la omnipotencia de Dios que no quiere llevar a cabo solo, el proyecto de redención del mundo. Quiere necesitar y depender de la ayuda de una chiquilla, María,  y la mía (un alguien insignificante) para llevarlo a cabo. Contemplando cómo tanto María como yo mismo, somos piezas clave para el proyecto de redención de Dios. Contemplando la humanidad de Cristo, el deseo expreso de ser  uno de tantos, carne de nuestra carne, limitado y pequeño.
 
Creando conciencia, haciendo silencio en medio de mucho ruido. Contemplando a María, su desconcierto y confusión. Mirando también mis miedos, mis excusas. Mirando cómo María pregunta que cómo va a ser posible tener un hijo sin conocer varón. Escuchando palabras del ángel: "no tengas miedo". Escuchando y recibiendo un plan que no es el suyo. Viéndose de Dios y perteneciendo a Él, deja que se haga según su voluntad. Sea mi voluntad y mi corazón movido, para poder decir que SÍ.
 
Compartiendo sufrimientos. Acumulando tensión por ayudar al que está en una situación límite. Unos corriendo, olvidando, volviendo. Otros enfermando por no poder más. Compartiendo inseguridades y agobios. Haciendo presencia silenciosa. Pensando en mí, sin pensar en los demás. Pensando en los demás, sin pensar en mí. Con grandes dudas, mucha indecisión. Si vosotros compartís nuestros sufrimientos, también compartiréis nuestro consuelo; os lo decimos y lo esperamos con mucha firmeza.
 
Quiera mi Señor mover mi voluntad para tomar decisiones acertadas. Poniendo día a día en mi ánima, afecto y razón sobre lo más conveniente. Deseando y eligiendo ir acertando en las pequeñas decisiones diarias, para que así educado, tenga a bien mi Señor concederme la dicha de acertar en las grandes decisiones. Eligiendo con su favor y ayuda, lo que sea su mayor servicio y alabanza.
 
Contemplando a los colaboradores de Dios. Se sintieron llamados a seguirle, con sutiles percepciones e intuiciones que les hicieron encontrarse encajados en su sitio. Sintiéndose con paz, alegría y esperanza, pese a la crudeza de ciertas situaciones que tuvieron, tienen y tendrán siempre que vivir, precisamente por seguir esa intuición, que les hizo sentirse en su sitio.
 
Estamos tan ocupados con nosotros que no oímos cuando Dios nos llama, ni escuchamos lo que nos dice a través de los demás. Seleccionamos lo que nos da seguridad, descartamos lo que nos cuestiona. No percibimos los sutiles sonidos de los demás, cuando nos dicen que su situación es difícil.
 
Si yo, con mis grandes limitaciones y omisiones, soy capaz de ofrecerte lo mejor que tengo, ¡cuánto más, nuestro Padre celestial, dará Espíritu Santo a los que se lo pidamos! Es por eso que pido, busco y llamo, para recibir, encontrar y que se me abran ventanas y puertas para seguir siempre hacia adelante.
 
Peticiones espontáneas
Padrenuestro
Paz
 
Despedida: Profetizando con denuncia y renuncia. Poniendo a Dios primero y después a las instituciones. Intentando hacer cosas ordinarias con amor extraordinario. Porque Dios no busca a los capaces, sino que capacita a los que buscan. Saliendo de nosotros mismos, de nuestros lugares cómodos, para encontrar otros donde a pesar de poder estar más incómodos, en realidad nos encontramoss mucho mejor. No queriendo sólo hacer memoria de lo que sucedió, sino deseando vivamente celebrar lo que está por venir. En nombre de CRISMHOM, os deseamos muy FELIZ ADVIENTO:
 

Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado.

Y la soberanía reposará sobre sus hombros.

y le llamarán:

Maravilloso Consejero, Dios Todopoderoso,

Padre Perpetuo, Príncipe de la Paz.

(Isaías 9, 10)

“For unto us a child is born, Unto us a Son is given.

And the government shall be upon his shoulder.

And His Name shall be called:

Wonderful Counsellor, Almighty God,

The Everlasting Father, The Prince of peace”.

(Isaiah 9, 10)

 

 

Nuevo evento: 
Sáb, 07/12/2013 - 20:30 - 22:00

2014 Celebración ecuménica de la palabra

2014-04-17 Oración Jueves Santo y Celebración Ecuménica: Jueves Santo

 “Cristo Acoge No Margina”Crismhom - ICM Pan de Vida

 

1.- Saludo.

Queridos hermanos y hermanas, os damos la bienvenida a todos y todas... que el Señor esté siempre con vosotros.

Y con tu espíritu.

 

2.- Introducción al culto.

Esta tarde-noche hemos venido, juntos como hermanos y hermanas, a celebrar la memoria de la Cena de Despedida de Jesús...

 

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3.- Invocación.

Senor, en la eucaristia nos llamas a todos juntos para ser uno en ti, pero fallamos en poner aparte nuestras diferencias y edificar juntos justicia y amor entre nosotros.

Señor, ten piedad de nosotros.

Oh Cristo, Señor nuestro: En la eucaristía tú nos sirves pero el servicio y el sacrificio en beneficio de otros nos parecen con frecuencia demasiado humillantes y nos cuesta demasiado realizarlos.

Cristo, ten piedad de nosotros.

Señor, en la eucaristía tú sigues entregándote a ti mismo por nosotros, pero, cuando nosotros tenemos que compartir, con frecuencia medimos y pesamos nuestros dones y no nos damos a nosotros mismos.

Señor, ten piedad de nosotros.

Sabemos que nos amas, y que gracias a ti y a la Comunión que vamos a recibir, nuestras faltas son perdonadas. Enséñanos a servirte a ti y a la gente desde lo profundo de nuestros corazones.

Gracias por el sacrificio que has hecho por nosotros, Señor. En ti somos perdonados y nos salvamos.

Pidamosle a Dios fortaleza para continuar mejorando en el camino de nuestra vida cristiana. (breve silencio para meditar)

 

4.- Canto: ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪

 

5.- La Palabra. Salmo 115

¿Cómo pagaré al Señor

todo el bien que me ha hecho?

Alzaré la copa de la salvación,

invocando su nombre.

Mucho le cuesta al Señor

la muerte de sus fieles.

Señor, yo soy tu siervo,

hijo de tu esclava;

rompiste mis cadenas.

Te ofreceré un sacrificio de alabanza,

invocando tu nombre, Señor.

Cumpliré al Señor mis votos

en presencia de todo el pueblo.

 

1ª Lectura: Éxodo (12.1-8.11-14)

2ª Lectura: 1 Corintios (11,23-26)

Evangelio: Juan (13,1-15)

 

6.- Homilía.

 

7.- Lavatorio de los pies

Dice el Señor: “Si yo, que soy vuestro Maestro y Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros, porque os he dado ejemplo para que hagáis lo mismo que yo hice con vosotros”.

8.- Compromiso por la unidad.

Pablo retaba a los cristianos de Corinto a que conocieran en su corazon y mostraran en sus acciones que Cristo no esta dividido...

Con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de Jesucristo, Señor suyo y nuestro,

 Juntos, estamos llamados a ser santos.

 Agraciados por Dios en todas las maneras,

 Juntos, damos gracias los unos por los otros.

Enriquecidos sobremanera con toda clase de dones por medio de nuestra unión con Cristo,

 Juntos, no carecemos de ningún don espiritual.

Firmes en Dios que nos fortalece para el amor y el servicio,

Juntos, confesamos que Dios cumple su palabra.

Abrazados por Jesucristo,

 Juntos, estamos llamados a la concordia.

Unidos en un mismo pensar y sentir,

Juntos, buscamos la armonía.

Superando nuestras riñas por aquel que fue crucificado por nosotros,

 Juntos, pertenecemos a Cristo.

¿Es que Cristo está dividido?

 ¡No! ¡Juntos, salimos al mundo para proclamar su buena noticia!

 

9.- Ofrenda: Demos gloria y gracias a Dios con nuestras ofrendas.

 

10.- Bendición de las Ofrendas.

Te damos gracias Señor por estas ofrendas que nos brindas, las cuales nos permiten continuar con la misión de llevar el mandamiento del amor a los excluidos...

Amén.

 

11.- La Paz: ♪♪ ♪♪ ♪♪ La paz este con nosotros ♪♪ ♪♪ ♪♪

Como hermanos y hermanas en Cristo, nos damos la paz.

 

12.- Liturgia Eucarística / 13.- Santa Comunión y Cena Fraterna

14.- Oración C omunitaria.

En esta noche, tan diferente de otras noches, estamos invitados con los apóstoles a la Cena del Señor. Roguémosle que sepamos conectar íntimamente con su propia actitud y disposición interior, en aquella noche antes de su pasión, y digámosle:

R/ Quédate con nosotros, Señor.

Y ahora, en voz alta o en privado abrimos nuestros corazones y alzamos nuestras oraciones.

Señor te pedimos que escuches las plegarias de nuestra comunidad, y que seamos un hogar para todas las gentes sin importar su origen o condición. En tus muchos nombres oramos.

Amen.

 

15.- Padre Nuestro/ Oración Crismhom

Guiados por Jesús mismo, oramos con su plegaria confiada a Dios.

Oración

Señor, Jesucristo, imploramos tu protección e intersección ante el Padre, por toda la comunidad LGTB, por todos aquellas personas que no se aceptan a sí mismas, que sufren en soledad, son perseguidas por su orientación sexual o su identidad de género y que no son comprendidas ni aceptadas en su entrono mas cercano.

Te damos gracias y te pedimos por CRISMHOM. Para que juntos construyamos tu Reino y seamos luz y faro en nuestra comunidad LGTB de Madrid. Amen

 

16.- Bendición.

Después de la Última Cena, Jesús fue con sus apóstoles al huerto de Getsemaní a orar, antes de que lo apresaran y comenzara así su pasión, para morir al día siguiente en la cruz. Como a los apóstoles, el Señor nos pide a nosotros también vigilar y orar con él. Que la bendición de Dios, Padre-Madre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre nosotros y permanezca siempre!

 Amén.

 

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2014-04-18: Viernes Santo

I N T R O D U C C I Ó N

Vamos a hacer este rato de meditación y oración, trayendo ante nosotros el día de Viernes Santo, ese momento crucial en la vida de Jesús, en el que se desarrolla el drama entre el Padre y su Hijo. Jesús ha nacido para hacer la voluntad de Dios, su Padre, fuente de toda bondad y belleza. Al principio de su vida pública, la voluntad de Dios es alegre. Jesús junta a un grupo de amigos y sale a los caminos a predicar la Buena Nueva del Reino, el Evangelio de la misericordia y del perdón para todos. Y hay lirios del campo, y tesoros escondidos y perlas preciosas y bienaventuranzas aunque sean paradójicas.

 

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Pero poco a poco, las cosas se van torciendo y Jesús se va dando cuenta de que hay hombres que endurecen su corazón para no escucharle y de que su mensaje y su visión de Dios, provocan un enfrentamiento cada vez mayor con los guardianes de la Religión del Templo, que le va a conducir a la muerte. Y Jesús se va haciendo progresivamente consciente de esos negros presagios y la voluntad de Dios, que es amor y solo amor, se va volviendo oscura para él. Y hasta parece que el Padre Bueno se vuelve ausente en la cruz, aunque Jesús grita desde el madero su confianza en Él.

                         La realidad del mal

CANTO: A ti levanto mis ojos,a ti que habitas en el Cielo, a ti levanto mis ojos, porque espero tu misericordia.

Como están los ojos de los esclavos, fijos en las manos de sus señores, así están nuestros ojos en el Señor, esperando su misericordia

Como están los ojos de la esclava, fijos en las manos de su señora, así están nuestros ojos en el Señor, esperando su misericordia.

Misericordia, Señor, misericordia, que estamos saciados de burlas, misericordia, Señor, misericordia, que estamos saciados de desprecio.

Nuestra alma está saciada del sarcasmo de los satisfechos, nuestra alma está saciada del desprecio de los orgullosos.

ORACIÓN:  Jesús, hijo del Padre Bueno, ayúdanos a comprender la realidad del dolor, que se nos vuelve tan oscura, a combatir el mal en la forma en que tú lo has combatido y a vercon tus ojos de misericordia y amor a todos los que sufren. Amén.

CANTO: ¿ Hasta cuándo Señor, seguirás olvidándome?¿ hasta cuándo Señor, va a triunfar mi enemigo?

1-           En Uganda, el presidente Yoweri Miseveni ha firmado una ley que aumenta las penas de prisión para los homosexuales, incluyendo cadena perpetua para los reincidentes y que castiga a familiares y allegados que no denuncien estas prácticas.

 

LECTURA:Lamentaciones 3, 1-9

Yo soy un hombre que ha probado el dolor bajo la vara de su cólera,/ porque me ha llevado y conducido a las tinieblas y no a la luz;/ está volviendo su mano todo el día contra mí. / Me ha consumido la piel y la carne y me ha roto los huesos;/ en torno mío ha levantado un cerco de veneno y amargura/ y me ha confinado en las tinieblas, como a los muertos de antaño. / Me ha tapiado sin salida cargándome de cadenas; / por más que grito “Socorro” , se hace sordo a mi súplica; me ha cerrado el paso con sillares y ha retorcido mis sendas.

CANTO: ¿Hasta cuándo…

2-           En España, la valla que separa Marruecos de la Ciudad Autónoma de Melilla, está provista de unos objetos cortantes llamados concertinas que provocan graves lesiones en los inmigrantes africanos que, huyendo de las guerras y la miseria intentan saltarla para llegar a nuestro país.

LECTURA: Isaías II 50, 4-8 Tercer cántico del siervo

Mi Señor me ha dado una lengua de iniciado, / para saber decir al abatido una palabra de aliento. / Cada mañana me espabila el oído, / para que escuche como los iniciados. /El Señor me abrió el oído:/ yo no me resistí ni me eché atrás:/ ofrecí la espalda a los que me apaleaban, / las mejillas a los que mesaban mi barba; / no me tapé el rostro ante ultrajes y salivazos. / El señor me ayuda, por eso no sentía los ultrajes;/, por eso endurecí el rostro como pedernal,/ sabiendo que no quedaría defraudado./ Tengo cerca a mi defensor, ¿ quién pleiteará contra mí?

CANTO: ¿Hasta cuándo…

3-           En Rusia, el Presidente Vladimir Putin aprobó en junio de 2013 una ley que prohíbe la propaganda de las relaciones sexuales no tradicionales. La ley define como propaganda todas aquellas manifestaciones públicas sobre relaciones con personas del mismo sexo. Desde la aprobación de la ley, la violencia homófoba ha experimentado un crecimiento vertiginoso.

LECTURA: Salmo 13

¿Hasta cuándo, Señor, seguirás olvidándome,/ hasta cuándo me esconderás tu rostro?/ ¿ Hasta cuándo he de estar cavilando/ con el corazón apenado todo el día?/ ¿ Hasta cuándo va a triunfar mi enemigo?/ Atiende y respóndeme, Señor, Dios mío;/ sigue dando luz a mis ojos,/ líbrame del sueño de la muerte;/para que no diga mi enemigo:” Le he podido”,/ ni se alegre mi adversario de mi fracaso./ Pues yo confío en tu lealtad,/mi corazón  se alegra con tu salvación/ y cantaré al Señor por el bien que me ha hecho.

CANTO: ¿Hasta cuándo…

4-           En España, según el Informe de Cáritas, el riesgo de pobreza entre los niños menores de 18 años se situó en 2012 en el 29,9%, casi 9 puntos por encima de la media de la Unión Europea.

LECTURA:Hebreos 5, 7-10

Jesús, en lo días de su vida mortal, ofreció oraciones y súplicas, a gritos y con lágrimas, al que podía salvarlo de la muerte; y Dios lo escuchó, pero después de aquella angustia, Hijo y todo como era. Sufriendo, aprendió a  obedecer y así consumado, se convirtió en causa de salvación eterna para todos los que lo obedecen a él, pues Dios lo proclamó sumo sacerdote en la línea de Melquisedec.

CANTO: ¿Hasta cuándo…

5-           En Siria, tras tres años de conflicto han muerto más de 150.000 personas un tercio de ellas civiles.

LECTURA: Crucifixión y muerte de Jesús según san Mateo

Por el camino se encontraron con un hombre de Cirene, llamado Simón, y le obligaron a que cargara con la cruz de Jesús. Cuando llegaron al lugar que se llama Gólgota (o Calvario), o sea, «calavera», le dieron a beber vino mezclado con hiel. Jesús lo probó, pero no lo quiso beber.. Allí lo crucificaron y después se repartieron entre ellos la ropa de Jesús, echándola a suertes. Luego se sentaron a vigilarlo. Encima de su cabeza habían puesto un letrero con el motivo de su condena, en el que se leía: «Este es Jesús, el rey de los judíos.»  También crucificaron con él a dos ladrones, uno a su derecha y el otro a su izquierda.

 Los que pasaban por allí lo insultaban; movían la cabeza y decían: «¡Vaya! ¡Tú que destruyes el Templo y lo levantas de nuevo en tres días! Si eres el Hijo de Dios, líbrate del suplicio y baja de la cruz.» Los jefes de los sacerdotes, los jefes de los judíos y los maestros de la Ley también se burlaban de él. Decían: «¡Ha salvado a otros y no es capaz de salvarse a sí mismo! ¡Que baje de la cruz el Rey de Israel y creeremos en él!  Ha puesto su confianza en Dios. Si Dios lo ama, que lo salve, pues él mismo dijo: Soy hijo de Dios.»  Hasta los ladrones que habían sido crucificados con él lo insultaban.

 Desde el mediodía hasta las tres de la tarde todo el país se cubrió de tinieblas. A eso de las tres, Jesús gritó con fuerza: Elí, Elí, lamá sabactani, que quiere decir: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» Al oírlo, algunos de los presentes decían: «Está llamando a Elías.» Uno de ellos corrió, tomó una esponja, la empapó en vinagre y la puso en la punta de una caña para darle de beber. Los otros le decían: «Déjalo, veamos si viene Elías a salvarlo.»  Pero nuevamente Jesús dio un fuerte grito y entregó su espíritu.

En ese mismo instante la cortina del Santuario se rasgó de arriba abajo, en dos partes. La tierra tembló, las rocas se partieron, los sepulcros se abrieron y resucitaron varias personas santas que habían llegado ya al descanso. Estas salieron de las sepulturas después de la resurrección de Jesús, fueron a la Ciudad Santa y se aparecieron a mucha gente. El capitán y los soldados que custodiaban a Jesús, al ver el temblor y todo lo que estaba pasando, se llenaron de terror y decían: «Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios.».

SILENCIO: “Erbarme dich mein Gott” (Misericordia, Señor)

ADORACIÓN DE LA CRUZ.

ORACIÓN: Señor, Dios Padre bueno, Tú que estabas sosteniendo a Jesús, tu Hijo Amado, en la oscuridad de su noche en la cruz, ayúdanos a confiar en ti en el dolor y a sostener a nuestros hermanos que sufren por Jesucristo Nuestro Señor: Amén

CANTO FINAL: Nada te turbe

 

 

“A TI LEVANTO MIS OJOS”
Texto: SALMO 121
Música: MIGUEL MANZANO
Versión Original.

Intro: mim la mim

lam7 RE7 SOL7+ mim
A ti levanto mis ojos, __
lam6 SI7 mim
a ti, que habitas en el cielo,
lam7 RE7 SOL7+ mim
a ti levanto mis ojos, __
lam6 SI7 mim
porque espero tu misericordia.

mim lam6
1. Como están los ojos de los esclavos
SI7 mim
fijos en las manos de sus señores,
FA#7
así están nuestros ojos en el Señor
SI7 mim
esperando su misericordia.
 

 

2. Como están los ojos de la esclava
fijos en las manos de sus señora,
así están nuestros ojos en el Señor,
esperando su misericordia.

3. Misericordia, Señor, misericordia,
que estamos saciados de burla,
misericordia, Señor, misericordia,
que estamos saciados de desprecio.

4. Nuestra alma está saciada
del sarcasmo de los satisfechos;
nuestra alma está saciada
del desprecio de los orgullosos.

 

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2014-10-11 Celebracion ecumenica de la Palabra Shema Israel

Palabra de acogidaBienvenidos todos, hermanos, a esta contemplación de la Palabra; parece que la palabra es apenas escuchada, oída distraídamente las más de la veces.
Pero yo os propongo una contemplación más que una escucha, la Palabra es el Verbo de Dios, y en esta sociedad en que todo es ruido estridente, palabras vacías, música de relleno,  cuesta escuchar, todos queremos hablar, hablamos a la vez, nos interrumpimos unos a otros, pero es en el silencio en que se oye la Palabra, estamos sordos, tenemos oídos y no oímos, como tenemos ojos y no vemos.
Os invito al silencio, a la escucha, a la contemplación de lo que pasa al lado de nosotros, de la suave brisa en que esta Dios.
 
Shemá Israel, Deuteronomio 6,4
 
“Oye, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor.
Ama al Señor, tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas.
Graba en tu mente todas las cosas que hoy te digo,
ensénaselas continuamente a tus hijos; 
háblales de ellas tanto en casa como en camino,
cuando te acuestes y cuando te levantes.”

 
Palabra del Antiguo Testamento.
La Creación por la Palabra Génesis 1, 1ss
“En el comienzo de todo, Dios creó el cielo y la tierra.
la tierra no tenia entonces forma alguna;
todo era un mar profundo cubierto de oscuridad,
y el espíritu de Dios se movía sobre las aguas.
 
Dios dijo “Haya luz!”
 
Y hubo luz. Al ver que la luz era buena, la separó de la oscuridad
y la llamó “día,” y a la oscuridad la llamó “noche”.
De este modo se completó el primer día.
 
…Así fue, y vio Dios que todo lo que había hecho era bueno, muy bueno.”
 
Palabra en San Pablo.  Gálatas 3, 22-29 Todos sois hijos de Dios.
“Hermanos,
La Escritura presenta al mundo entero prisionero de pecado, para que lo prometido se dé por la unión en Jesucristo a todo el que cree en él.
Antes de que llegara la fe, estábamos prisioneros, custodiados por la ley, esperando que la ley se manifestase.
Así, le ley fue nuestra niñera, hasta que llegara Cristo y Dios nos aceptara por la fe.
 
Una vez que la fe ha llegado, ya no estamos sometidos a la ley, porque todos somos hijos de Dios por la fe en Cristo Jesus.
Los que os habéis incorporado a Cristo por el bautismo, os habéis revestido de Cristo.
 
Ya no hay distinción entre
 judíos y gentiles.
esclavos y libres,
hombres y mujeres,
homosexuales y heterosexuales
porque todos sois uno en Cristo Jesus.
 
Y si sois de Cristo, sois descendencia  de Abraham
y herederos de su promesa.”
 
Palabra del Evangelio.  Juan 1,1ss
En el principio era la Palabra.
 “Al principio existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios,
y la Palabra era Dios.
Al principio estaba junto a Dios.
Todas las cosas fueron hechas por medio de la Palabra
y sin ella no se hizo nada de todo lo que existe.
En ella estaba la vida,
y la vida era la luz de los hombres.
La luz brilla en las tinieblas,
y las tinieblas no la recibieron.
Apareció un hombre enviado por Dios,
que se llamaba Juan.
Vino como testigo,
para dar testimonio de la luz,
para que todos creyeran por medio de él.
Él no era la luz,
sino el testigo de la luz.
La Palabra era la luz verdadera
que, al venir a este mundo,
ilumina a todo hombre.
Ella estaba en el mundo,
y el mundo fue hecho por medio de ella,
y el mundo no la conoció.
Vino a los suyos,
y los suyos no la recibieron.
Pero a todos los que la recibieron,
a los que creen en su Nombre,
les dio el poder de llegar a ser hijos de Dios. 
Ellos no nacieron de la sangre,
ni por obra de la carne,
ni de la voluntad del hombre,
sino que fueron engendrados por Dios.
Y la Palabra se hizo carne
y habitó entre nosotros.
Y nosotros hemos visto su gloria, 
la gloria que recibe del Padre como Hijo único,
lleno de gracia y de verdad.
Juan da testimonio de él, al declarar:
"Este es aquel del que yo dije:
El que viene después de mí
me ha precedido,
porque existía antes que yo".
De su plenitud, todos nosotros hemos participado
y hemos recibido gracia sobre gracia:
porque la Ley fue dada por medio de Moisés,
pero la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo.
Nadie ha visto jamás a Dios; 
el que lo ha revelado es el Hijo único,
que es Dios y está en el seno del Padre.”
 
 
 
Momentos de escucha en el silencio 10’
 
Palabras de los Santos en Jesus.
 
Peticiones, Bendiciones, Agradecimientos.
 
Padrenuestro:
 
 
Oración Comunitaria: 
  Amén.
 
Bendición Mutua.
 
Que el Señor nos bendiga y nos guarde, nos muestre su Rostro, tenga misericordia de nosotros y nos conceda la paz. Amen.
 

2014-11-08 Culto Ecuménico " La casa de mi amigo"

Crismhom - ICM Pan de Vida  Sabado 8 de Noviembre 2014 Culto Ecuménico de la Palabra:  La casa de mi amigo

.- Introducción al culto y preludio.

(Celebrante)Los cristianos construimos templos para dar culto a Dios. Pero esos templos no tienen sentido si no apuntan hacia el Cuerpo de Cristo animado por su Espíritu. Dios está presente, en primer lugar, allí donde está el pueblo cristiano reunido con su fe, esperanza y amor. Nosotros somos la Iglesia, y por la gracia de Dios nosotros hacemos la Iglesia; somos sus piedras vivas para la construcción. Cuando venimos al templo, expresamos que somos el nuevo pueblo vivo de Dios que construye nuestras vidas en Cristo.

Recordar, hermanos y hermanas, que este lugar es santo, porque el Señor está aquí con nosotros.   Recordemos que nosotros mismos estamos llamados a ser santos ya que somos templo de Dios.  Que el Señor, Jesús, esté siempre con vosotros. (Todos/as) Y con tu espíritu.

 

2.- Invocación.

(C) Te alabamos y te bendecimos, Dios de Vida.

(T)  Bendícenos con tu presencia cada día de nuestra vida.

(C) Te vimos y te sentimos en la historia, siempre cercano a tu pueblo.

(T) Dios, esté presente en nuestras historias, en nuestras comunidades, haciéndote parte de nuestras vidas.

(C)Con amor y misericordia cuidaste, condujiste, animaste y sostuviste a tus hijos e hijas por muchas generaciones.

(T)  Cuídanos y anímanos también a nosotros, úsanos para hacer visible tu paz, justicia y verdad.                

(C)Sabemos que nos amas, y que gracias a ti, nuestras faltas son perdonadas. Enséñanos a servirte a ti y a la gente desde lo profundo de nuestros corazones.

(T) Gracias por el sacrificio que has hecho por nosotros, Señor. En ti somos perdonados y nos salvamos.

(C) Pidámosle a Dios fortaleza para continuar mejorando en el camino de nuestra vida cristiana. (breve silencio)

3.- Himno 

4. Salmo 45

Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza,

poderoso defensor en el peligro.
Por eso no tememos aunque tiemble la tierra,
y los montes se desplomen en el mar.

El correr de las acequias alegra la ciudad de Dios,
el Altísimo consagra su morada.
Teniendo a Dios en medio, no vacila;
Dios la socorre al despuntar la aurora.

El Señor de los ejércitos está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.
Venid a ver las obras del Señor,
las maravillas que hace en la tierra:
pone fin a la guerra hasta el extremo del orbe.

 

5.- La Palabra. (lectores/as)

 

1ª Lectura:  Ezequiel (47,1-2.8-9.12)

(Lector/a) Palabra de Dios. (Todos/as) Te alabamos, Señor.

2ª Lectura:Corintios (3,9c-11.16-17)

(L) Palabra de Dios. (T) Te alabamos, Señor.

Evangelio:Juan (2,13-22)

(L) Palabra del Señor. (T) Gloria a Ti, Señor Jesús.

6.- Reflexión y Ecos de La Palabra. (entre todos/as)

*Abrimos un espació de silencio y reflexión para que todos juntos y de forma breve podamos compartir lo que las lecturas de hoy nos inspiran.

 

7.- Confesión de Fe.

(Compendio en Credo Apostólico de M.L.)

(C)Tras escuchar la Palabra, y a quien le sea posible, puestos en pié confesemos nuestra fe.

(T) CREO que Dios me ha creado a mi juntamente con las demás criaturas... Por tanto, estoy obligado a darle gracias por todo, ensalzarle, servirle y obedecerle.

(T) CREO en Jesucristo, verdadero Dios, engendrado del Padre en la eternidad... que me ha redimido a mí.

(T) CREO que el Espíritu Santo me ha iluminado en sus dones y me ha santificado y guardado mediante la verdadera fe... Esto es ciertamente la verdad. Amen.

 

8.- Doxología.

(C) Te damos gracias siempre y en todo lugar, Dios todopoderoso...

 

9.- Acción de Gracias.

 

(C)San Pablo, en su Primera epístola a los Tesalonicenses (1 Tes. 5:18), nos dice lo siguiente: “Manteneos en constante acción de gracias, porque esto es lo que Dios quiere de vosotros como cristianos.” Sumándonos a lo que nos enseña San Pablo, abrimos un espacio para dar gracias en voz alta por todo lo que Dios a obrado en nuestras vidas.

10.- La Paz.

11.- Comunión Espiritual.

*Cada uno de forma individual y en silencio puede recitar esta oración u otra personal.

Creo, Jesús mío, que estás en el Sacramento de la Eucaristía: Te amo y deseo. Ven a mi corazón. Te abrazo; no te apartés nunca de mí. Amen.

 

12.- Peticiones Universales.

(C) Oremos a Jesús, Señor nuestro...

(C)…En tus muchos nombres oramos. (T) Amen.

13.- ???? ?? Padre Nuestro ?? ?? ?? (entre todo/as)

(T) Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros, venga tu reino; hágase tu voluntad; así en la tierra como en el cielo. El pan, danos hoy, nuestro pan de cada día; perdónanos nuestras ofensas, así como nosotros, perdonamos a quién nos ofende. Y no nos dejes caer en tentación, y líbranos del mal, Amén. Y tuyo, es el reino, y el poder. La gloria, es tuya, eternamente. Amén.

14.- Avisos.

15.- Oración Comunitaria. (entre todo/as)

(T)  Señor Jesucristo, imploramos tu protección e intercesión ante el Padre por toda la comunidad LGTB, por todas aquellas personas que no se aceptan a sí mismas, que sufren en soledad, son perseguidas por su orientación sexual o su identidad de género y que no son comprendidas, ni aceptadas en su entorno más cercano. También te damos gracias y te pedimos por Crismhom y por ICM Pan de Vida, para que juntos construyamos tu Reino y seamos luz y faro en nuestra comunidad LGTB de Madrid. Amén.

16.- Bendición final. (entre todo/as)

(T) Que el Señor nos bendiga y nos guarde, nos muestre su Rostro, tenga misericordia de nosotros y nos conceda la paz. Amen.

 

 

2015 Celebración ecuménica de la palabra

2015-01-10 Celebración Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos

Esta celebración de la palabra tuvo lugar el sábado 10 de enero de 2015 a las 20:30h en Barbieri 18. Es una celebración preparatoria de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos que tendrá lugar del 18 al 25 de enero. Contó con la presencia de Juan Larios, pastor de la Comunidad Cristiana La Esperanza de Alcorcón, perteneciente a la IERE (Iglesia Española Reformada Episcopal de comunión Anglicana). Esta comunidad recibió el premio Arco Iris CRISMHOM 2013, por su carácter inclusivo acogedor y abierto a la realidad LGTB.

Viaje, sol abrasador, cansancio, sed … «Dame de beber». Este es el deseo de todo ser humano. Dios, que se hace hombre en Cristo (Juan 1, 14) y se vacía a sí mismo para compartir nuestra humanidad (Filipenses 2, 6-7), es capaz de decirle a la mujer samaritana: «Dame de beber» (Juan 4, 7). Al mismo tiempo, este Dios que sale a nuestro encuentro nos ofrece el agua viva: «el que beba del agua que yo quiero darle, nunca más volverá a tener sed sino que esa agua se convertirá en su interior en un manantial capaz de dar vida eterna» (Juan 4, 14). Consejo Nacional de Iglesias Cristianas de Brasil (CONIC)

 

 

 

Celebración de la palabra

 

Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos

Viaje, sol abrasador, cansancio, sed … «Dame de beber». Este es el deseo de todo ser humano. Dios, que se hace hombre en Cristo (Juan 1, 14) y se vacía a sí mismo para compartir nuestra humanidad (Filipenses 2, 6-7), es capaz de decirle a la mujer samaritana: «Dame de beber» (Juan 4, 7). Al mismo tiempo, este Dios que sale a nuestro encuentro nos ofrece el agua viva: «el que beba del agua que yo quiero darle, nunca más volverá a tener sed sino que esa agua se convertirá en su interior en un manantial capaz de dar vida eterna» (Juan 4, 14). 

 

Canto: Busca el silencio, ten alerta el corazón, calla y contempla.

 

INTRODUCCIÓN

M: En el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea luz y paz.

C: Amén.

M: Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, sea alabado el nombre del Señor.

C: Sea el nombre del Señor bendito desde ahora y para siempre.

M: ¡Oh Dios, cuyo nombre es bendito desde la salida del sol hasta su ocaso! Llena de ciencia nuestros corazones y abre nuestros labios en tu alabanza, para que como eres bendito con el debido honor por todos los siglos, así seas alabado de oriente a occidente por todas las naciones.

C: Amén.

 

CONFESIÓN

 

Canto: En mi debilidad, me haces fuerte, en mi debilidad, me haces fuerte. Sólo en tu amor, me haces fuerte, sólo en tu vida, me haces fuerte, en mi debilidad, te haces fuerte

en mí.

 

M: Hermanos muy amados: Reconociendo con sinceridad lo lejos que estamos de haber cumplido fielmente la voluntad del Señor, humillémonos en su presencia y con un corazón arrepentido, confesemos todas nuestras faltas, seguros de que Él escuchará nuestras súplicas.

C: Dios misericordioso; confesamos que hemos pecado contra ti, por pensamiento, palabra y obra; por lo que hemos hecho y lo que hemos dejado de hacer. No te hemos amado con todo el corazón; no hemos amado a los demás como a nostros mismos. Sincera y humildemente nos arrepentimos. Ten piedad de nosotros: perdona lo que hemos sido, corrige lo que somos y dirige lo que seremos; así tu voluntad será nuestra alegría y andaremos por tus caminos, para gloria de tu Nombre. Por Jesuscrito, nuestro Salvador. Amén.

M: Dios todopoderoso tiene misericordia de vosotros y os perdona los pecados por medio de Jesucristo; os santifica y os da la vida eterna por el poder del Espíritu Santo. Amén.

C: Dios tenga también de ti misericordia, perdone tus pecados por medio de Jesucristo y te dé la vida eterna por el poder del Espíritu Santo. Amén.

M: El Señor sea siempre con vosotros.

C: Y con tu espíritu.

 

Canto: En mi debilidad

 

LECTURAS BÍBLICAS

 

Efesios 4, 1-17: Yo, que estoy preso por causa del Señor, les ruego que vivan como es digno del llamamiento que han recibido, y que sean humildes y mansos, y tolerantes y pacientes unos con otros, en amor. Procuren mantener la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz. Así como ustedes fueron llamados a una sola esperanza, hay también un cuerpo y un Espíritu, un Señor, una fe, un bautismo, y un Dios y Padre de todos, el cual está por encima de todos, actúa por medio de todos, y está en todos. Pero a cada uno de nosotros se nos ha dado la gracia conforme a la medida del don de Cristo.

 

Canto: Canta aleluya al Señor, canta aleluya al Señor. Canta aleluya, canta aleluya, canta aleluya al Señor.

 

Juan 4, 1-42: Se enteró Jesús de que los fariseos supieron que cada vez aumentaba más el número de sus seguidores y que bautizaba incluso más que Juan, aunque de hecho no era el mismo Jesús quien bautizaba, sino sus discípulos. Así que salió de Judea y regresó a Galilea. Y como tenía que atravesar Samaría, llegó a un pueblo de esa región llamado Sicar, cerca del terreno que Jacob dio a su hijo José. Allí se encontraba el pozo de Jacob. Jesús, fatigado del camino, se sentó junto al pozo. Era cerca de mediodía.

 

Y en esto que llega una mujer samaritana a sacar agua. Jesús le dice: «Dame de beber». Los discípulos habían ido al pueblo a comprar comida. La mujer samaritana le contesta: «¡Cómo! ¿No eres tú judío? ¿Y te atreves a pedirme de beber a mí que soy samaritana?» (Es que los judíos y los samaritanos no se trataban). Jesús le responde: «Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice: "dame de beber", serías tú la que me pedirías de beber, y yo te daría agua viva».«Pero Señor —replica la mujer—, no tienes con qué sacar el agua y el pozo es hondo. ¿Dónde tienes esa agua viva? Jacob, nuestro antepasado, nos dejó este pozo, del que bebió él mismo, sus hijos y sus ganados. ¿Acaso te consideras de mayor categoría que él?» Jesús le contesta: «Todo el que bebe de esta agua volverá a tener sed; en cambio, el que beba del agua que yo quiero darle, nunca más volverá a tener sed sino que esa agua se convertirá en su interior en un manantial capaz de dar vida eterna». Exclama entonces la mujer: «Señor, dame de esa agua; así ya no volveré a tener sed ni tendré que venir aquí a sacar agua».

 

Jesús le dice: «Vete a tu casa, llama a tu marido y vuelve acá». Ella le contesta: «No tengo marido». «Es cierto —reconoce Jesús—; no tienes marido. Has tenido cinco y ese con el que ahora vives no es tu marido. En esto has dicho la verdad». Le responde la mujer: «Señor, veo que eres profeta. Nuestros antepasados rindieron culto a Dios en este monte; en cambio, ustedes los judíos dicen que el lugar para dar culto a Dios es Jerusalén». Jesús le contesta: «Créeme, mujer, está llegando el momento en que, para dar culto al Padre, ustedes no tendrán que subir a este monte ni ir a Jerusalén. Ustedes los samaritanos rinden culto a algo que desconocen; nosotros sí lo conocemos ya que la salvación viene de los judíos. Está llegando el momento, mejor dicho, ha llegado ya, en que los verdaderos adoradores rendirán culto al Padre en espíritu y en verdad, porque estos son los adoradores que el Padre quiere. Dios es espíritu, y quienes le rinden culto deben hacerlo en espíritu y en verdad». La mujer le dice: «Yo sé que el Mesías (es decir, el Cristo) está por llegar; cuando venga nos lo enseñará todo». Jesús, entonces, le manifiesta: «El Mesías soy yo, el mismo que está hablando contigo».

 

En ese momento llegaron los discípulos y se sorprendieron al ver a Jesús hablando con una mujer; pero ninguno se atrevió a preguntarle qué quería de ella o de qué estaban hablando. La mujer, por su parte, dejó allí el cántaro, regresó al pueblo y dijo a la gente: «Vengan a ver a un hombre que me ha adivinado todo lo que he hecho. ¿Será el Mesías?» Ellos salieron del pueblo y fueron a ver a Jesús.

 

Mientras tanto, los discípulos le insistían: «Maestro, come». Pero él les dijo: «Yo me alimento de un manjar que ustedes no conocen». Los discípulos comentaban entre sí: «¿Será que alguien le ha traído comida?» Jesús les explicó: «Mi alimento es hacer la voluntad del que me ha enviado y llevar a cabo sus planes. ¿No dicen ustedes que todavía faltan cuatro meses para la cosecha? Pues fíjense: los sembrados están ya maduros para la recolección. El que trabaja en la recolección recibe su salario y recoge el fruto con destino a la vida eterna; de esta suerte, se alegran juntos el que siembra y el que hace la recolección. Con lo que se cumple el proverbio: "Uno es el que siembra y otro el que cosecha". Yo los envío a ustedes a recolectar algo que no han labrado; otros trabajaron y ustedes se benefician de su trabajo».

 

Muchos de los habitantes de aquel pueblo creyeron en Jesús movidos por el testimonio de la samaritana, que aseguraba: «Me ha adivinado todo lo que he hecho». Por eso, los samaritanos, cuando llegaron a donde estaba Jesús, le insistían en que se quedara con ellos. Y en efecto, se quedó allí dos días, de manera que fueron muchos más los que creyeron en él por sus propias palabras. Así que decían a la mujer: «Ya no creemos en él por lo que tú nos has dicho, sino porque nosotros mismos hemos escuchado sus palabras, y estamos convencidos de que él es verdaderamente el salvador del mundo».

 

 

CREDO APOSTÓLICO

M: Hermanos, confesemos nuestra fe.

C: Creo en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra del Espíritu Santo; nació de María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos; está sentado a la diestra de Dios, Padre todopoderoso; de donde ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; en la santa Iglesia Universal, la comunión de los santos, el perdón de los pecados; la resurrección de la carne; la vida eterna. Amén.

M: El Señor sea siempre con vosotros.

C: Y con tu espíritu.

PREDICACIÓN

TIEMPO DE ORACIÓN

ORACIÓN DEL SEÑOR

Padre nuestro, que estás en los cielos: Santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánolo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos dejes caer en la tentación, más líbranos del mal, porque tuyo es el reino, y el poder y la gloria, por todos los siglos. Amén.

 

Canto: Qué te puedo dar ¿Qué te puedo dar que no me hayas dado Tú? ¿Qué te puedo decir que no me hayas dicho Tú? ¿Qué puedo hacer por ti? Si yo no puedo hacer nada, si yo no puedo hacer nada si no es por ti, mi Dios.

Todo lo que sé, todo lo que soy, Todo lo que tengo es tuyo. (bis)

OFRENDA: rito de entrada de nuevos socios

RITO DE LA PAZ

ANUNCIOS

BENDICIÓN

M: En el nombre de Jesucristo, nuestro Señor, terminemos con paz. La iglesia del Señor Jesucristo y el amor de Dios y la participación del Espíritu Santo, sea con todos vosotros Amén.

Canto despedida: Llevad la buena noticia, a todo ser que respira y decidles que la paz está dentro de sus vidas, y que ellos paz serán si desparraman amor, a todos los hombres que encuentren, por esos caminos de Dios...

 
Nuevo evento: 
Sáb, 10/01/2015 - 20:30 - 22:00

2015-04-03 VIERNES SANTO ADORACIÓN DE LA CRUZ

                      INTRODUCCIÓN   VIERNES   SANTO   2015

Esta celebración de Viernes Santo, he querido que fuese una oración eminentemente contemplativa, de silencio y meditación ante el misterio del dolor. También de adoración silenciosa de nuestro Dios, que ha querido compartir con nosotros todas las tragedias. Para ello, he elegido una travesía por varios autores del siglo XX, músicos y poetas no necesariamente cristianos, pero que han gritado a Dios, como Jesús en la cruz.

El primero es Francis Poulenc, un músico francés, este sí, cristiano, con el sobrecogedor comienzo de su Stabat Mater. El segundo es Paul Celan, un poeta judío de habla alemana, poeta suicida, que grita a Dios todo el horror del Holocausto. Vamos a escuchar también a Job, que litiga incansablemente contra Dios, porque sabe que el daño que sufre no es fruto de su pecado. Y también una saeta del pueblo gitano, un pueblo que a lo largo de la Historia ha sufrido todo tipo de discriminaciones. Escucharemos también a George Trakl, poeta austriaco, drogadicto, atormentado por el amor incestuoso por su hermana, que se suicidó ante la visión de los horrores del frente en la Primera Guerra Mundial. Y por supuesto, escucharemos la voz de Jesús en su Pasión.

Como cristianos, sabemos que la única respuesta que Dios da al dolor del ser humano, es la entrega a ese mismo sufrimiento por amor. Y que la gloria de Dios, que atraviesa la muerte, se revela al tercer día en resurrección de la carne herida.

 

A D O R A C I Ó N   D E   L A   C R U Z

STABAT MATER  ( F. Poulenc )

Stabat mater dolorosa                              Estaba la madre dolorosa

Justa crucem lacrimosa                           junto a la cruz llorosa

Dum pendebat filius                                de la que pendía su hijo.

TENEBRAE 

Estamos próximos, Señor,

próximos y apresables.

Ya apresados, Señor,

Uno en otro enzarzados, como

si la carne de cada uno de nosotros fuese

tu carne, Señor.

Ora, Señor,

invócanos,

estamos próximos.

Ladeados por el viento íbamos,

caminábamos para inclinarnos

sobre la zanja y la oquedad.

Al abrevadero íbamos, Señor.

Era sangre, era

lo que tú has derramado, Señor.

Brillaba.

Nos arrojó tu imagen a los ojos, Señor.

Los ojos y las bocas tan abiertos están, tan vacíos, Señor.

Hemos bebido, Señor,

la sangre con la imagen que en ella estaba.

Ora, Señor.

Estamos próximos.

 

                                                                                   Paul  Celán

 

SILENCIO ( 10 minutos )

 

 

Jesús llegó con sus discípulos a un huerto que llamaban Getsemaní, y les dijo:

- Sentaos aquí, mientras yo me voy allí a orar.

Y llevándose a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, empezó a entristecerse y a angustiarse. Entonces les dijo:

- Me muero de tristeza. Quedaos aquí y estad en vela conmigo.

Adelantándose un poco, cayó rostro en tierra y se puso a orar diciendo:

- Padre mío, si es posible, que se aleje de mí ese trago. Sin embargo, no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú.

 

                                                                             Mateo 26, 36-39

SILENCIO (10  minutos )

 

“ …Una sombra soy yo lejos de oscuras aldeas.

 Silencio de Dios

Bebí en la fuente del bosque.

Frío metal huella mi frente.

Arañas buscan mi corazón.

Hay una luz que se apaga en mi boca…”

 

                                                                               George Trakl

 

SILENCIO ( 10 minutos )

 

Vivía yo tranquilo cuando me trituró

me agarró por la nuca y me descuartizó, hizo de mí su blanco:

cercándome con sus saeteros

me atravesó los riñones sin piedad y derramó por tierra mi hiel,

me abrió la carne brecha a brecha

y me asaltó como un guerrero.

 

Me he cosido un sayal sobre el pellejo

y he hundido en el polvo mi hombría;

tengo la cara enrojecida de llorar

y la sombra me vela los párpados;

aunque en mis manos no hay violencia

y es sincera mi oración.

 

                                                                        Job 16, 12-17

 

SILENCIO( 10 minutos )

SAETA AL CRISTO DE LOS GITANOS

¿Quién me presta una escalera para subir al madero

Para quitarle los clavos a Jesús el Nazareno?

Al llegar el mediodía toda aquella tierra quedó en tinieblas hasta media tarde. A media tarde gritó Jesús muy fuerte:

- Eloí, Eloí lemá sabaktani (  que significa: “ Dios mío, Dios mío ¿ por qué me has abandonado?”)

Algunos de los presentes, al oírlo,decían:

- Mira, está llamando a Elías.

Uno echó a correr y, empapando una esponja en vinagre, la sujetó a una caña y le dio de beber diciendo:

- Dejadlo, a ver si viene Elías a descolgarlo.

Pero Jesús, lanzando un fuerte grito, expiró, y la cortina del santuario se rasgó en dos, de arriba abajo.

El capitán, que estaba frente a él, al ver que había expirado dando aquel grito, dijo:

- Verdaderamente este hombre era hijo de Dios.  

                

                                                                            Marcos  15, 33-39 

 

SILENCIO( 10 minutos )

 

PADRE  NUESTRO

 

CANTO FINAL: Nada Te Turbe

( 4 veces )     

2016 Celebración de la palabra y cultos ecuménicos

2016-01-09 Celebración de la palabra: El bautismo del Señor

El sábado 9 de enero tuvo lugar esta celebración de la palabra conducida por Jesús. Se celebró en torno al bautismo de Jesús. Herman@s, Sed bienvenidos a esta celebración de oración, de acción de gracias y de alabanza al Señor, por el año que empezamos 2016. Juntos en nuestra casa común, en la comunidad, queremos decir a Jesus encarnado todo nuestro amor toda nuestra gratitud, nuestra acción de gracias y alabanza por el don de la vida y cuantas gracias recibiremos durante este año. También queremos pedirle perdón al Señor, pues no siempre corresponderemos a su gran amor, y reconocemos que necesitamos su misericordia.

 
 
Celebración de la Palabra: El Bautismo del Señor 
 
1.-BIENVENIDA – INTRODUCCIÓN (Liturgo)
 
Herman@s, Sed bienvenidos a esta celebración de oración, de acción de 
gracias y de alabanza al Señor, por el año que empezamos 2016. Juntos en 
nuestra casa común, en la comunidad, queremos decir a Jesus encarnado todo 
nuestro amor toda nuestra gratitud, nuestra acción de gracias y alabanza por el 
don de la vida y cuantas gracias recibiremos durante este año. 
 
También queremos pedirle perdón al Señor, pues no siempre corresponderemos 
a su gran amor, y reconocemos que necesitamos su misericordia. 
 
Nos sentimos pequeños y vulnerables, y ante Jesus, hecho niño, con sencillez le 
suplicamos su ayuda, para comenzar este año con entusiasmo renovado; con 
una determinación de ser mejores, mas fieles a su amor, queriendo vivir este 
año desde la misericordia, para con todos y especialmente con los más 
cercanos y necesitados de entre nosotros. 
 
Somos conscientes de que el tiempo pasa y corre muy deprisa, y con el también 
nuestra vida y ante, un nuevo año que se nos abre en el horizonte, no queremos 
que el tiempo, la vida, sin vivirla en su plenitud. 
 
Por esto queremos “pararnos” en el tiempo y alabar, dar gracias al Señor, y 
reflexionar para así mejor vivir el tiempo bajo la mirada de Dios, en profundidad, 
verdad y libertad. 
 
Dispongámonos a acoger la vida y vivirla en toda su plenitud. 
 
 
2.- CANTO/HIMNO (Tod@s) 
 
Tu eres el Dios, la luz que nos ilumina, la mano que nos sostiene, y el techo 
que nos cobija. 
 
Y sacaremos con gozo del manantial de la vida, las aguas que dan al 
hombre, las fuerzas que resucitan. 
 
Entonces proclamaremos: ¡Cantadle con alegría! ¡El nombre de Dos es 
grande, su caridad infinita! 
 
¡Que alabe al Señor la tierra, contadles sus maravillas! ¡Que grande en 
media del pueblo, el Dios que nos justifica! 
 
3.- LECTURAS 
 
Isaias 43,1-4. 6-7 (Lector/a) 
 
Salmo 28 (Tod@s) 
 
Hijos de Dios, aclamad al Señor, 
aclamad la gloria del nombre del Señor, 
postraos ante el Señor en el atrio sagrado. 
 
La voz del Señor sobre las aguas, 
el Señor sobre las aguas torrenciales. 
La voz del Señor es potente, 
la voz del Señor es magnífica. 
 
El Dios de la gloria ha tronado. 
En su templo un grito unánime: “¡Gloria!” 
El Señor se sienta por encima del aguacero. 
el Señor se sienta como rey eterno. 
 
Hechos de los Apóstoles 10, 34-38 (Lector/a) 
 
Lucas 3,15-16 16.21-22 (Lector/a) 
 
 
4.- REFLEXIÓN COMUNITARIA (Tod@s) 
 
Quien lo desee puede hacer una intervención o decir unas palabras 
personales, peticiones, acciones de gracias ...
 
5.-CONFESIÓN DE FE 
 
Adaptación del “Credo por la Paz”, elaborado por Martin Luther King. 
 
Hoy, en la noche del mundo, con la esperanza de la Buena Nueva, 
afirmo con audacia mi fe en el porvenir de la Humanidad. 
 
Rechazo la idea de que en las actuales circunstancias las personas 
estén incapacitadas para hacer un Mundo mejor. 
 
Rechazo la opinión de quienes consideran que las personas estamos 
prisioneras de la guerra, el racismo, la homofobia, y que nunca podremos 
llegar a la realidad luminosa de paz y fraternidad. 
 
Rechazo la predicción según la cual los pueblos descenderán uno tras 
otro por el torbellino del militarismo hasta el infierno de la destrucción. 
 
Creo que la verdad y el amor sin condiciones tendrán efectivamente la 
última palabra, pues la vida es siempre más fuerte que la muerte. 
 
Creo firmemente que aun en medio de las bombas que estallan y los 
cañones que truenan, permanece la esperanza de un mañana de paz y 
justicia. 
 
Tengo el coraje de creer que un día todos los habitantes de la Tierra 
tendrán derecho a tres comidas por día, a la educación y la cultura para 
la salud de su espíritu, a la igualdad y la libertad para la vida de sus 
corazones. 
 
Creo igualmente que un día toda la humanidad reconocerá en Dios la 
fuente del amor, que la bondad salvadora y pacífica será algún día la 
Ley, que el lobo y el cordero reposarán juntos, que toda persona se 
sentará bajo su higuera en su propia viña y que nadie tendrá motivo para 
tener miedo. 
 
Creo firmemente que obtendremos la victoria.

2016-03-05 Celebración comunitaria del perdón y la reconciliación

En este camino cuaresmal, hoy nos reunimos como comunidad para recibir la fuerza de Jesús. Una fuerza que se manifiesta en nuestra debilidad, que nos levanta y nos grita ¡VIVE!, la fuerza de su amor que nos posibilitará celebrar las fiestas de la Pascua, donde junto a toda la Iglesia reconoceremos a Cristo vivo y resucitado en su palabra y en la fracción del pan, proclamaremos nuestra fe en la Resurrección y renovaremos nuestras promesas bautismales, por las cuales estamos llamados y posibilitados a vivir como hombres y mujeres nuevos.Vivamos con ilusión esta celebración, en la cual por el sacramento del perdón, seremos reconciliados con Dios y con nuestros hermanos.

canto

 

saludo del celebrante

La gracia y la paz de Dios Padre y de Jesucristo, el Señor, que se entregó a SÍ mismo a la muerte, por nuestros pecados, este con todos vosotros.

 

  • Y con tu espíritu

oración

Cel.: Oremos hermanos y hermanas, para que con Dios, que nos llama a la conversión, nos conceda la gracia de una verdadera y fructuosa penitencia.

 

(Todos oran durante algunos momentos. Luego, el sacerdote recita la siguiente plegaria.)

 

Cel.: Dios Padre Bueno, que nos has reunido en nombre de tu Hijo para alcanzar misericordia y encontrar gracia que nos auxilie. Abre nuestros ojos para que descubramos el mal que hemos hecho; mueve nuestro corazón, para que, con sinceridad, nos convirtamos a ti; para que, restaurado tu amor en nosotros, resplandezca en nuestra vida la imagen de tu Hijo que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

  • Amén

Canto

 

 

Liturgia de la palabra

 

Lectura del Santo Evangelio según S. Juan.

 

En aquel tiempo Jesús se retiró al monte de los olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo y todo el pueblo acudía a Él y sentándose, les enseñaba.

Los letrados y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio y colocándola en medio, le dijeron: - Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en fragante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras: tú ¿qué dices?

Le preguntaron esto para comprometerlo y poder acusarlo. Pero Jesús inclinándose, escribía con el dedo en el suelo. Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo. – El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra. E inclinándose otra vez, siguió escribiendo.

Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo unos a uno, empezando por los más viejos, hasta el último. Y quedó solo Jesús y la mujer en medio, de pie. Jesús se incorporó y le preguntó: - Mujer, ¿dónde están tus acusadores?, ¿Ninguno te ha condenado?

Ella contestó: - Ninguno Señor.

Jesús dijo: - Tampoco yo te condeno. Anda y en adelante no peques más.

  • Palabra del Señor

 

 

homilía

 

 

confesión general de los pecados

 

Cel.: Recordando hermanos y hermanas la bondad de Dios, nuestro padre, confesemos como comunidad nuestros pecados.

 

Señor, como miembro de esta comunidad, te pido perdón por mis pecados personales. Los que cometí de pensamientos, sentimientos, emociones, actos; todas las cosas erradas que hice.

Te pido perdón, Señor, por todas las palabras erradas que dije, palabras falsas, ofensivas, que hirieron a nuestras hermanas y hermanos y que no fueron convenientes.

Te pido perdón por todas mis omisiones; por todas las cosas que debía hacer y no hice, por no haber orado como debía, por no interceder cómo debía, por no vigilar cómo debía, por no hablar cuando debía, por no callarme cuando debía,… finalmente Señor, todas mis omisiones.

Te pido perdón por toda mi malicia, maldad, falsedad, hipocresía… de todo mi pecado, Señor. Tú sabes de la sinceridad de mi corazón.

Digo sinceramente, delante de Ti: rompo con el pecado. No quiero pecar, Señor. Digo “no” al pecado.

Ahora asumo la autoridad espiritual que no es mía, pero que tú me diste, sobre mi comunidad. Asumiendo esta autoridad espiritual, digo:

Perdón Señor, por los pecados de la comunidad que me diste. Los asumo sobre mí, como tú asumiste sobre ti los pecados de tu pueblo y los de la familia, que el Padre te dio. Tú fuiste hasta la cruz y derramaste Tu Sangre por esta familia.

Señor, te pido perdón por todos los pecados de pensamientos, de juicios, de palabras, de sentimientos, de emociones que – por mi culpa o sin mi culpa –mi comunidad cometió.

Te pido también perdón por todas las omisiones de mi comunidad. Por todo aquello que mis hermanas y hermanos queridos, hicieron ofendiendo tu Corazón, disgustando e hiriendo a los demás.

Hoy rompemos con el pecado, ya no queremos seguir este camino. Yo y mi comunidad, ya no queremos ser una “hija apóstata”. Ya no queremos quedarnos vagando por caminos errados, por los caminos de la tentación, resbalando en el pecado y dando apertura a él.

Sabemos de nuestra fragilidad, Señor, pero firmes en la fe, firmes en tu poder, en el poder de tu cruz, hacemos esta proclamación: “Mi comunidad y yo rompemos con el pecado”. Mi Señor y mi Dios, lávanos ahora con tu Sangre preciosa. Lava toda mi comunidad a todos aquellos que bondadosamente me diste.

  • Amén 

 

 

 

padre Nuestro (cantado)

 

Oh Dios, que has dispuesto los auxilios que necesita nuestra debilidad: Concédenos recibir con alegría los frutos de tu perdón y mantenerlos con una vida santa.

 


 

confesión y absolución individual

Soy pecador

Soy pecador Señor y vengo ante Ti porque tienes manos que levantan, ojos que atraen y acogen, palabras que regeneran. Señor vengo ante Ti con la alegría de quien puede confiar y salir del frío de la noche. Vengo ante Ti Señor porque tengo donde arrojarme, donde cobijarme, tengo una casa donde entrar, un Dios que me vuelve feliz. Porque puedo volver a decir: «Padre no soy digno, pero regreso para decirte de nuevo: ¡Padre!»

(Canto y tiempo de silencio)

¿Dónde estás?

 

Señor, como siempre tomé el camino fácil y corrí a esconderme entre los árboles, lejos de tu vista, lejos de la verdad. Pero sonaron tus palabras en el silencio de mi corazón cansado. -¿Dónde estás? -Estoy aquí, Señor. Fui donde Tú me dijiste que no entrara; fui para levantarme un pedestal y hacerme yo mismo dios. Fui y sólo tengo vacías las manos. Pero Tú has vuelto a hablar y has ido a buscarme. Aquí estoy Señor, de vuelta, para ir donde Tú me mandes y hacer caminos nuevos porque hoy reconozco que Tú eres mi Dios y mi Señor.

(Canto y tiempo de silencio)

Acéptanos como somos

 

No has venido, Señor, para juzgar, sino para buscar lo que estaba perdido; para liberar a quien está aprisionado por la culpa y el temor, y para salvarnos, cuando el corazón nos acusa. Acéptanos como somos: con nuestro pasado de pecado y lo del mundo, con nuestra infidelidad al amor actual. Tú eres mayor que nuestro corazón y nuestra maldad e infidelidad. Tú eres el creador de un futuro nuevo, un Dios de amor hasta la eternidad. Acéptanos, Dios, como somos.

(Canto y tiempo de silencio)

Desde el desierto

 

Señor, desde el desierto de nuestras tentaciones elevamos nuestro corazón para que nos eches una mano. Sentimos hambre de tener cosas y más cosas, ayúdanos a alimentarnos del pan de tu Palabra para que te sintamos cerca. Sentimos también el deseo de mandar sobre los demás. Danos tu Espíritu que nos haga capaces de servirte sólo a Ti y a los que están cerca de nosotros con un corazón nuevo. Muchas otras veces queremos destacar, ser los mejores. Danos la humildad de Jesús, sentirnos pequeños, entre tus manos, acompañados por tu presencia en este lugar de desierto.

(Canto y tiempo de silencio)

Danos tu luz

Señor Jesús, danos tu luz que romperá la noche de nuestros miedos, de nuestras mentiras y engaños. Cuenta con nosotros. Ayúdanos a ver las cosas con tu mirada, a hablar a los que nos rodean con tu verdad y amar a todos con tu amor. Quita la venda de nuestros ojos y haz que abracemos tu luz, que caminemos con ella y hacia ella.

(Canto y tiempo de silencio)

Hombres nuevos

Señor, haz de mí una persona nueva que no tenga un corazón de piedra, sino de carne; que no quiera acaparar, sino compartir; que no quiera ser servido, sino servir; que no desee aparentar, sino ser; que no siembre discordia, sino paz; que no viva para mismo, sino para los demás; que no me fíe tanto de mí, y mucho más de ti; que no vea primero el pecado ajeno, sino el mío; que no me empeñe tanto en evidencias, sino en confiar en Ti. Señor, haz de mí una persona nueva.

(Canto y tiempo de silencio)

 

 

 

acción de gracias por la misericordia de dios

 

El Señor esté con vosotros ---- Y con tu espíritu

Levantemos el corazón ----Lo tenemos levantado hacia el Señor

Demos gracias al Señor nuestro Dios -----Es justo y necesario

 

 

En verdad es justo y necesario darte gracias, Señor, Padre santo,

porque no dejas de llamarnos a una vida plenamente feliz.

 

Tú, Dios de bondad y misericordia,

ofreces siempre tu perdón y nos invitas a recurrir confiadamente a tu misericordia.

 

Muchas veces hemos quebrantado tu alianza;

pero Tú en vez de abandonarnos, has sellado de nuevo con la familia humana,

un pacto tan sólido, que ya nada lo podrá romper.

 

Y ahora, mientras ofreces a tu pueblo un tiempo de gracia y reconciliación,

lo alientas en Cristo para que vuelva a ti,

obedeciendo más plenamente al Espíritu Santo

y se entregue al servicio de todos los hombres y mujeres.

 

Por eso, llenos de admiración y agradecimiento por la reconciliación,

unimos nuestras voces a las de los coros celestiales para cantar la grandeza de tu amor

y proclamar la alegría de nuestra salvación.

 

 

rito de conclusión

 

El Señor esté con vosotros - Y con tu espíritu

 

La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre vosotros y os acompañe siempre. - Amén

 

El Señor nos ha perdonado. Podéis ir en paz -Demos gracias a Dios.

 

Lectio Divina

Esta sección recoge oraciones según el método de la "Lectio Divina" que se explica a continuación. Para encontrar oraciones particulares siguiendo este método pulsa aquí o vete al final de este artículo.

Lectio Divina

Algunas veces se ha complicado demasiado la oración; otras veces se convierte en una búsqueda individual o comunitaria de búsqueda de sentimientos o de una paz transitoria. Las primeras comunidades cristianas tenían una forma muy sencilla, a la par que práctica de oración: la “lectio divina”. Por eso os quiero sugerir este modo práctico y sencillo de vida espiritual, basado en la Palabra de Dios. Si nos comprometemos a perseverar en él con determinación, será para ti un camino de crecimiento en la fe y en la oración de cada día.


El tiempo de la “lectio divina”, es un momento de confrontarse personalmente con Dios. Es hacer de tu vida una prolongación de esa Palabra que es escuchada, interiorizada y orada. El sentido de la “lectio divina” es llevar al creyente a la experiencia de Dios. Si uno lee la Palabra movido por el mismo Espíritu que la inspiró, esa Palabra leída, medita e interiorizada conduce a la oración, que es trato de amistad con Dios, y transforma la vida.


Diversos Pasos (sólo son orientativos)

1)    Invoca al Espíritu Santo para que te ilumine y descendiendo a ti, te haga comprender su Palabra en la hondura de la fe. NO se trata de que la Palabra te diga lo que necesitas oír, sino que te dejes envolver por ese Espíritu del que la Palabra es cauce. Por eso invocando al Espíritu estás diciendo a tu corazón que se ponga a la escucha de una Palabra que te lleva a un camino desconocido, pero en la seguridad de la fe, de que estás siempre en manos de un Dios que es todo amor. Ponte alerta, invoca con fuerza, con intensidad al Espíritu, que te hará llegar a la hondura de esa Palabra material, escrita, que tienes delante de tus ojos. NO es una Palabra muerta, sino que el Espíritu hará que se convierta para ti en fuente de vida y esperanza.

Te sugiero por si te ayuda esta oración: “Abba, Padre bueno, que eres la luz y la vida, abre mis ojos y mi corazón para que pueda penetrar y comprender tu Palabra.
Envía al Espíritu Santo, al Espíritu de tu Hijo Jesús, para que acoja dócilmente tu Verdad.
Concédeme un ánimo abierto y generoso, para que dialogando contigo pueda conocer y amar a tu Hijo Jesús para mi salvación y pueda testimoniar tu Evangelio a todos mis hermanos.


Te lo pido por Jesucristo, nuestro Señor.

2)    Leer la Palabra atentamente y con atención tratando de que llegue al corazón. Este es el momento de perder el tiempo leyendo, sin cansarse, una y otra vez. NO tengas prisa por terminar el texto. Lee, una y otra vez, tres, cinco, diez, hasta que mueva el corazón. Lee incluso en voz alta. La lectura de la Palabra se hace con la certeza de estar escuchando a Alguien: la persona viva que te habla es el mismo Jesús. Subraya aquella palabra o frase que más te llegue. La Biblia es un libro para no pasar corriendo, dedícate a ello sin prisas, sin querer terminar la lectura. Lee desde el corazón. Subraya aquellas palabras o frases que más te llegan, que te mueven, y vuélvelas a leer, reléelas.


3)    Medita la Palabra de Dios. Busca el sabor de la Palabra, cierra los ojos y contrasta el texto con tu vida. Plantéate algunas preguntas. ¿Qué dice el texto? ¿Qué me dice? La Biblia no es una Palabra extraña, sino una Palabra que toca lo más hondo de nuestro corazón, como si se tratase de sentimientos que forman nuestro propio ser. La Biblia es como una partera, que saca de nosotros aquello que Dios ha puesto en lo más íntimo de nuestro corazón. Detente en los distintos personajes, mira que tienen que ver contigo. Trasládate a su mundo, y después tráelos al tuyo. Déjate interpelar por la Palabra; no tengas miedo si acusa tus pecados, si te mueve a cambiar de vida. Confía en Dios, que te llama a una vida nueva, pero una vida de felicidad, de confianza total en ÉL.


4)    Orar la Palabra de Dios. Orar es decir sí a Dios, a su voluntad sobre nosotros. Orar es pedir fuerzas cuando nos puede el desaliento, cuando vemos nuestras pocas fuerzas. Orar es pedir perdón, porque no vivimos según esa Palabra. Orar es poner nuestra vida en manos de Dios, sabiendo que nuestra conversión sólo depende de su gracia.


5)    Contempla la Palabra. La contemplación es un don del Espíritu que brota de la experiencia de la lectura de la Palabra bien hecha. Es un momento pasivo de intimidad en que la acción corresponde a Dios. Contemplar es olvidar los detalles para llegar a lo esencial. Ya no hacen falta las palabras; es dejar que Dios actúe en nosotros. La contemplación es mirar con agradecimiento, con admiración, en silencio, el misterio de Dios-Amor. En este punto tus situaciones personales pasan a segundo plano y la experiencia objetiva de la contemplación te llevará necesariamente a la praxis, ala evangelización, a la caridad del servicio.


6)    Lleva la Palabra a la vida. No te quedes en consideraciones abstractas que no valen para nada. Toma compromisos concretos, aunque te duela. Busca una frase que te acompañe toda la semana. Es el momento de vivir aquello que Dios ha puesto en tu corazón en este rato que has pasado en diálogo con ÉL.

Y no olvides nunca que lo más importante en la oración es la perseverancia. La oración cuesta, se nos hace pesado, nos dormimos y aburrimos. Por eso el perseverar es fundamental, pues nos jugamos mucho en ese dialogo, amoroso y sencillo con Dios. Jesús pasaba muchas noches dedicado a la oración. A lo largo de los siglos muchos seguidores y seguidoras de Jesús han dedicado su vida a la oración, una oración que transformo sus vidas y el mundo.

Lectio Divina 2011

27/11/2011: Primer domingo de Adviento.

04/12/2011: Segundo domingo de Adviento.

11/12/2011: Tercer domingo de Adviento.

18/12/2011: Cuarto domingo de Adviento: pronto vendrá el Señor y veréis su gloria.

Lectio Divina 2012

01/01/2012: Santa María Madre de Dios.

08/01/2012: Bautismo del Señor.

15/01/2012: Segundo domingo del tiempo ordinario.

22/01/2012: Tercer domingo ordinario.

20/01/2012: Cuarto domingo del tiempo ordinario.

05/02/2012: Quinto domingo del tiempo ordinario.

12/02/2012: Sexto domingo del tiempo ordinario.

19/02/2012: Séptimo domingo del tiempo ordinario.

01/03/2012: Primer domingo de cuaresma.

04/03/2012: Segundo domingo de Cuaresma.

11/03/2012: Tercer domingo de Cuaresma.

Lectio Divina 2013

Esta página contiene la Lectio Divina con reflexiones escritas por el Reverendo D. Mariano Perrón, sacerdote católico de la archidiócesis de Madrid. Mariano Perrón es entre otras cosas licenciado en filosofía y teología por la Universidad Pontificia Comillas, ha sido delegado diocesano y episcopal para ecumenismo y relaciones interconfesionales de la diócesis de Madrid durante 38 años y notario de matrimonios mixtos interconfesionales. La versión en inglés de esta Lectio Divina es publicada por la American Bible Society.

Lectio Divina 2013-10-27: Dios ha puesto sus ojos en mí, su humilde esclava

27 de Octubre de 2013 (San Odrano, Abad)
Trigésimo domingo del Tiempo Ordinario
 
DIOS HA PUESTO SUS OJOS EN MÍ, SU HUMILDE ESCLAVA
Lucas 18, 9-14
"El publicano bajó a su casa justificado, y el fariseo no"
En aquel tiempo, a algunos que, teniéndose por justos, se sentían seguros de sí mismos y despreciaban a los demás, dijo Jesús esta parábola: "Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, un publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior:"¡Oh Dios!, te doy gracias, porque no soy como los demás: ladrones, injustos, adúlteros; ni como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo."El publicano, en cambio, se quedó atrás y no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo; sólo se golpeaba el pecho, diciendo:"¡Oh Dios!, ten compasión de este pecador. "Os digo que éste bajó a su casa justificado, y aquél no. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido."
 
Otras lecturas: Sabiduría 35:12-14, 16-18; Salmo 34:2-3, 17-18, 19, 23; 2 Timoteo 4:6-8, 16-18
 
 
Lectio:
Volvemos a encontrar este domingo el tema de la oración. Pero no es precisamente de la oración de lo que Jesús quiere hablar a sus discípulos (o más bien, al grupo de oyentes seguros de sí mismos y llenos de orgullo religioso). Lo cierto es que la oración no es más que una excusa para mostrar dos maneras distintas de acercarse a Dios y relacionarse con él. Desde el comienzo mismo de su ministerio, Jesús ha proclamado el Reino de Dios como un don para los pobres, los abandonados, los miembros más olvidados de Israel. Incluyendo, claro está, a quienes eran considerados los “pecadores oficiales” de aquella sociedad. Cuando define su papel como el Enviado de Dios a su pueblo, Jesús se compara con un médico que ha venido a curar a los enfermos y a liberar a cuantos se veían oprimidos por el mal, la injusticia ajena o sus propios pecados (Lucas 4:17-21;5:31-32;7:21-23). Mateo (11:28-30) va todavía más lejos y desvela una dimensión más honda de la misión de Jesús: consolar a quienes han perdido hasta la última migaja de esperanza en sus vidas: “Vengan a mí todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas, y yo los haré descansar…” Y, sin duda, una de las cargas más pesadas que han de soportar los humanos es la de sus propios pecados. 
 
En este contexto es donde debemos leer el pasaje del evangelio de hoy. En buen número de ocasiones hemos oído cómo criticaba Jesús a los maestros de la Ley y a los fariseos por su falta de coherencia entre lo que proclamaban y lo que vivían. “Hipócritas”, “sepulcros blanqueados”, “guías ciegos”, “serpientes”, “raza de víboras”… son algunos de los términos usados por Jesús para describirlos (Mateo 15:1-9; 23:1-22; Marcos 7:1-13; 12:37-40; Lucas 11:37-54).
 
No es este el caso del fariseo mencionado en el evangelio de hoy. La verdad es que, al menos según sus propias palabras, es un judío fiel, observante de la Ley, cuyo género de vida es totalmente coherente con sus creencias y sus principios morales. Nadie puede reprocharle acciones ilícitas o transgresiones de la Alianza. Va incluso “más allá” de sus exigencias y reglas más estrictas. Por eso, tiene razones más que de sobra para sentirse orgulloso de su conducta. Hasta cierto punto, podría ufanarse ante Dios: cinco veces usa los verbos en primera persona del singular. Y por eso, no pide nada en su oración. A lo sumo, la suya es una oración de acción de gracias por ser tan piadoso y observante. Por el contario, Dios debería “sentirse agradecido” por tener fieles de tal categoría en Israel. 
 
No sucede lo mismo con el recaudador de impuestos, cargado sin duda con su “pecado oficial” (colaboracionismo con el opresor romano, extorsión…) y, además, con su propios fallos personales. Su actitud, desde el hecho de quedarse al final del templo y tener clavados los ojos en el suelo, hasta su oración pidiendo misericordia, nos muestra abiertamente que necesita por todos los medios ser justificado: en su vida no hay ni un ápice de “justicia” o virtud que pueda presentar como algo positivo en favor suyo. Por eso vuelve a casa justificado por la misericordia de Dios, mientras que el fariseo regresa tal como llegó. Al cabo, se cumple lo que había anunciado María en el “Magníficat”: “puso en alto a los humildes”, “llenó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías” (Lucas 1:46-55). 
 
Meditatio:
Tras contemplar a los dos personajes del texto de Lucas, admitamos que nuestra respuesta al evangelio puede ser peligrosamente ambigua. Podemos identificarnos fácilmente, al menos en parte, con el fariseo, aun cuando aceptemos ciertas “limitaciones” en nuestra vida cristiana. Pero lo cierto es que frecuentamos la iglesia, rezamos, contribuimos a las necesidades de nuestra comunidad, realizamos alguna labor de voluntariado, incluso pertenecemos a un grupo de Lectio Divina, donde oramos y tratamos de profundizar en nuestra fe… Por otra parte, no somos tan vanamente orgullosos como él: sabemos que, también hasta cierto punto, compartimos los sentimientos de culpa del recaudador. Claro que tampoco hasta el extremo de quedarnos en un rincón de nuestra iglesia: a veces aceptamos alguna tarea en la liturgia, hablamos y compartimos nuestros sentimientos religiosos en las reuniones… Podemos decir, pues, que compartimos rasgos de los dos “tipos”. Si al menos fuéramos un poco más objetivos. Por lo menos, hasta atrevernos a mirar en nuestro propio interior y reconocer que, en el fondo, tratamos más o menos conscientemente de identificarnos con el “lado bueno” de los dos personajes y, de ese modo, alcanzar nuestra propia justificación. Francamente, ¿aceptamos que necesitamos del perdón? ¿Admitimos que en algunos casos no estamos pidiendo perdón por nuestras culpas reales, las más hondas, sino por nuestros fallos y errores más superficiales y “periféricos”? Desde sus propias posturas, los dos personajes eran sinceros y veraces. ¿Podemos decir lo mismo de nosotros? Tal vez, la única respuesta válida sea un silencio profundo y humilde en la presencia del Señor.
 
Oratio:
Ante todo, recemos por nosotros mismos: por cuanto de fariseo y recaudador hay en nuestro interior, por nuestras hipocresías y por nuestra suficiencia, por nuestros pecados reales y por los que nos inventamos: para que sepamos presentarnos ande Dios tal como somos y aceptemos su perdón.
Pidamos por los marginados de nuestra sociedad, por los oficialmente pecadores, impuros, despreciados y marginados: para que encuentren acogida y el anuncio gozoso de la justificación que sólo Cristo nos pude ofrecer. 
 
Contemplatio:
Vuelve a recitar los dos himnos en que Lucas narra la incomparable misericordia de Dios para con su pueblo, para con nosotros necesitados de perdón y justificación: el “Magníficat” (1:46-55) y el “Benedictus” (1:67-79).  
 
Reflexiones escritas por el Rvdo. D. Mariano Perrón, Sacerdote católico, 
Arquidiócesis de Madrid, España
 
 
Primera Lectura: Eclesiástico 35, 12-14. 16-18
"Los gritos del pobre atraviesan las nubes"
El Señor es un Dios justo, que no puede ser parcial; no es parcial contra el pobre, escucha las súplicas del oprimido; no desoye los gritos del huérfano o de la viuda cuando repite su queja; sus penas consiguen su favor, y su grito alcanza las nubes; los gritos del pobre atraviesan las nubes y hasta alcanzar a Dios no descansan; no ceja hasta que Dios le atiende, y el juez justo le hace justicia.
 
Salmo Responsorial: 33
"Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha."
Bendigo al Señor en todo momento, su alabanza está siempre en mi boca; mi alma se gloría en el Señor: que los humildes lo escuchen y se alegren. R.El Señor se enfrenta con los malhechores, para borrar de la tierra su memoria. Cuando uno grita, el Señor lo escucha y lo libra de sus angustias. R.El Señor está cerca de los atribulados, salva a los abatidos. El Señor redime a sus siervos, no será castigado quien se acoge a él. R.
 
Segunda Lectura: II Timoteo 4, 6-8. 16-18
"Ahora me aguarda la corona merecida"
Querido hermano:Yo estoy a punto de ser sacrificado, y el momento de mi partida es inminente.He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe.Ahora me aguarda la corona merecida, con la que el Señor, juez justo, me premiará en aquel día; y no sólo a mí, sino a todos los que tienen amor a su venida.La primera vez que me defendí, todos me abandonaron, y nadie measistió. Que Dios los perdone.Pero el Señor me ayudó y me dio fuerzas para anunciar íntegro el mensaje, de modo que lo oyeran todos los gentiles. Él me libró de la boca del león.El Señor seguirá librándome de todo mal, me salvará y me llevará a su reino del cielo.A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
 
Evangelio: Lucas 18, 9-14
"El publicano bajó a su casa justificado, y el fariseo no"
En aquel tiempo, a algunos que, teniéndose por justos, se sentían seguros de sí mismos y despreciaban a los demás, dijo Jesús esta parábola: "Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, un publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior:"¡Oh Dios!, te doy gracias, porque no soy como los demás: ladrones, injustos, adúlteros; ni como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo."El publicano, en cambio, se quedó atrás y no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo; sólo se golpeaba el pecho, diciendo:"¡Oh Dios!, ten compasión de este pecador. "Os digo que éste bajó a su casa justificado, y aquél no. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido."
 
Liturgia de las Horas: 2da. Semana del Salterio

Lectio Divina 2013-11-03: Hoy ha llegado la salvación a esta casa …

A veces son las opiniones políticas o la orientación religiosa e incluso cristiana, o la situación matrimonial o afectiva… Por las razones que sean, todos tendemos a crearnos nuestros propios “pecadores públicos oficiales”, aquellos a los que menospreciamos o evitamos. Seamos sinceros e intentemos identificarlos y las razones por las que los miramos con espíritu de superioridad. ¿Hay alguna manera de vencer esos sentimientos, de convertirnos en signos de reconciliación? ¿Qué pasos tendríamos que dar para “compartir nuestra mesa” con ellos?

 

 

 

3 de Noviembre de 2013

Trigésimo Primer Domingo del Tiempo Ordinario

 

HOY HA LLEGADO LA SALVACIÓN A ESTA CASA …

Lucas 19:1-9

"El Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido"
En aquel tiempo, entró Jesús en Jericó y atravesaba la ciudad.Un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de distinguir quién era Jesús, pero la gente se lo impedía, porque era bajo de estatura. Corrió más adelante y se subió a una higuera, para verlo, porque tenía que pasar por allí.Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y dijo: "Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa."Él bajo en seguida y lo recibió muy contento.Al ver esto, todos murmuraban, diciendo: "Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador."Pero Zaqueo se puso en pie y dijo al Señor: "Mira, la mitad de mis bienes, Señor, se la doy a los pobres; y si de alguno me he aprovechado, le restituiré cuatro veces más."Jesús le contestó: "Hoy ha sido la salvación de esta casa; también este es hijo de Abrahán.Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido."

 

Otras lecturas: Sabiduría 11:22 – 12:1; Salmo 145:1-2, 8-9, 10-11, 13, 14;

2 Tesalonicenses 1:11 -2:2

 

Lectio:

            “Cuando ya se acercaba el tiempo en que Jesús había de subir al cielo, emprendió con valor su viaje a Jerusalén” (Lucas 9:51)… Esas eran las palabras que señalaban el comienzo del largo viaje de Jesús que terminará inmediatamente después de su encuentro con Zaqueo. Y las últimas palabras de esta sección son sumamente significativas: “El Hijo del Hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido” (19:10). A partir de este momento, en que “Jesús siguió su viaje a Jerusalén” (19:28), el resto de su misión se desarrollará en la ciudad santa. Su ascensión, cuando “fue llevado al cielo” (24:51), significará el cumplimiento de todas las promesas de salvación para su pueblo y para todas las naciones.

            Curiosamente, el pasaje de hoy tiene también una conexión muy importante con el que leíamos la semana pasada. En ambos casos, encontramos a un personaje que encarna lo más opuesto al “pueblo santo” de Israel: un “jefe de recaudadores”, un pecador público, despreciado por cooperar con los romanos, inclinado al cohecho y la extorsión, alguien cuya compañía evitaba cualquier judío piadoso y observante de la Ley. El personaje que veíamos el domingo pasado no se atrevía a “levantar los ojos al cielo” (Lucas 18:13). Por el contrario, Zaqueo intentará ver a Jesús, aunque eso signifique trepar a un árbol, ya que la multitud y su corta estatura le impiden alcanzar a ver al Señor. Fuera por pura curiosidad o porque tenía la intuición de que Jesús podría realizar algo importante en su propia vida, el hecho es que no sólo pudo ver a Jesús, sino que también él “fue visto” y se encontró con el compromiso inesperado de tener que ser su anfitrión.    

            Tal como había sucedido cuando a Jesús le ungió los pies la mujer pecadora en casa de Simón e fariseo, el hecho de entrar en casa de Zaqueo provoca una reacción entre la multitud. En aquel otro caso, su silenció arrojaba la sombra de la duda sobre su condición de “hombre de Dios”: “Si este hombre fuera de veras un profeta… (Lucas 7:39). En esta ocasión, “todos comenzaron a criticar a Jesús”: entrar  en casa de un pecador implica aceptar y compartir la condición pecaminosa del anfitrión. Sin embargo, lo que transmite la visita a la casa de Zaqueo es una serie de mensajes distintos para quienes la contemplaron… y para nosotros mismos. La salvación es siempre posible para el pecador; pero, aunque sea siempre un regalo, un don de parte de Dios, también requiere una acción de nuestra parte: “subirse a un árbol”, ver y “hacerse ver”, descubrir la paradoja de que nuestra búsqueda es en el fondo una respuesta a la llamada misteriosa de Dios. Además, implica aceptar al Salvador que “llama a nuestra puerta” y se invita a compartir nuestra mesa (Apocalipsis 3:20); así como cambiar nuestro género de vida: “Voy a dar a los pobres la mitad de todo lo que tengo…, y devolveré cuatro veces más…” (Lucas 19:8). Lo que podría haber sido un momento de condena para el pecador, se conviertes en un signo de la misericordia de Dios: “Hoy ha llegado la salvación a esta casa”. Y frente a los que se presentaban como auténticos herederos de Abraham, Jesús hace que se cumpla lo que ya había anunciado Juan Bautista; “A estas piedras puede convertirlas Dios en descendientes de Abraham” (Lucas 3:8). Puede decirse que, dando un rodeo, el texto del evangelio nos remite a la primera lectura de hoy: “Dios no se fija en los pecados de los hombres, para que se arrepientan…  hace que reconozcan sus faltas para que, apartándose del mal, crean en él.” (Sabiduría 11:23, 12:2).

 

Meditatio:

            Aunque pueda parecer una aproximación “poética” o simbólica al evangelio de hoy, no sería mala idea compararnos, no con Zaqueo, sino con las gentes que le rodeaban. ¿Hasta qué punto nosotros, “el pueblo de Dios”, impedimos que otros (ya sean “pecadores”, no creyentes o sencillamente personas que tratan de descubrir al Señor) puedan ver a Jesús? ¿Nos alegramos de verdad cuando alguien se convierte al Señor, o nos sentimos escandalizados y criticamos frente a las conversiones? Seamos “poéticos” una vez más: ¿a cuánto dinero, tiempo, espacio de ocio o comodidad estaríamos dispuestos a renunciar si Jesús se invitara a quedarse en nuestra casa? “¿A qué “árbol” seríamos capaces de encaramarnos para ver al Señor cara a cara?    

 

Oratio:

            Recemos por nosotros mismos para que sepamos superar los obstáculos que nos impiden ver a Jesús: nuestra pereza espiritual, nuestro conformismo con la rutina de nuestra vida cristiana de cada día, nuestra falta de interés por maneras nuevas de abordar el evangelio y su mensaje, nuestros prejuicios, nuestra codicia…

            Recemos por quienes están buscando a Jesús pero se sienten desencantados por la falta de auténticos ejemplos de vida cristiana a su alrededor: para que quienes nos llamamos miembros de su Cuerpo seamos testigos vivos de Jesús y comuniquemos su mensaje de misericordia y esperanza. 

 

Contemplatio:

            A veces son sus opiniones políticas o su orientación religiosa e incluso cristiana, o su situación matrimonial o afectiva… Por las razones que sean, todos tendemos a crearnos nuestros propios “pecadores públicos oficiales”, aquellos a los que menospreciamos o evitamos. Seamos sinceros e intentemos identificarlos y las razones por las que los miramos con espíritu de superioridad. ¿Hay alguna manera de vencer esos sentimientos, de convertirnos en signos de reconciliación? ¿Qué pasos tendríamos que dar para “compartir nuestra mesa” con ellos?

 

Reflexiones escritas por el Rvdo. D. Mariano Perrón,

Sacerdote católico,

Arquidiócesis de Madrid, España

 

Lectio Divina 2013-11-10: No es Dios de muertos, sino de vivos

El año litúrgico está a punto de terminar, al igual que el evangelio de Lucas, que ha sido nuestro hilo conductor a lo largo del ciclo C. También se acerca Jesús al su propio final: está a un paso de dar cumplimiento a su misión por medio de la muerte… y la resurrección.
 
 
Lucas 20:27-38
 
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos saduceos, que niegan la resurrección, y le preguntaron: "Maestro, Moisés nos dejó escrito: Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer, pero sin hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano. Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos. Y el segundo y el tercero se casaron con ella, y así los siete murieron sin dejar hijos. Por último murió la mujer. Cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será la mujer? Porque los siete han estado casados con ella." Jesús les contestó: "En esta vida, hombres y mujeres se casan; pero los que sean juzgados dignos de la vida futura y de la resurrección de entre los muertos no se casarán. Pues ya no pueden morir, son como ángeles; son hijos de Dios, porque participan en la resurrección. Y que resucitan los muertos, el mismo Moisés lo indica en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor "Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob". No es Dios de muertos, sino de vivos; porque para él todos están vivos."
 
 
Lectio:
El año litúrgico está a punto de terminar, al igual que el evangelio de Lucas, que ha sido nuestro hilo conductor a lo largo del ciclo C. También se acerca Jesús al su propio final: está a un paso de dar cumplimiento a su misión por medio de la muerte… y la resurrección. Después de su llegada a Jerusalén (Lucas 19:28) y su entrada en medio de la aclamación popular, el evangelista describe la actividad de Jesús como una serie de enfrentamientos con las autoridades religiosas. Desde la purificación del Templo (19:45-46), el tono de sus parábolas y discusiones con los jefes de los sacerdotes, los maestros de la Ley, los fariseos y los saduceos va in crescendo, y el resultado será la decisión final de sus enemigos: “los jefe de los sacerdotes y los maestros de la Ley, que tenían miedo de la gente, buscaban la manera de matar a Jesús” (Lucas 22:2). Le ha llegado el momento de enfrentarse a su final inmediato y definitivo.
La idea de una vida después de la muerte, de algún tipo de vida eterna, la resurrección como tal, tardó mucho en desarrollarse en Israel. Aparte de un par de ejemplos en Isaías 26:19 y Job19:26-27, el pasaje de Macabeos que hoy leemos es tal vez la expresión más antigua de la resurrección en todo el Antiguo Testamento, y debemos tener en cuenta que ya estamos en el siglo segundo antes de Cristo, y en un libro deuterocanónico. Que no existía una doctrina común y bien definida sobre la resurrección queda bien claro cuando vemos que, incluso en tiempos de Jesús, uno de los “dogmas” de los saduceos era su oposición frente a la misma.
Es en este contexto ideológico y en este momento histórico en el que hemos de situar la discusión entre Jesús y los saduceos. Para sus oponentes, se trata tan sólo de una mera cuestión que le plantean a Jesús para ponerle a prueba y, en cierto sentido, dejarle en ridículo tanto a él como a los fariseos, que defendían la idea de la resurrección del cuerpo después de la muerte. Pero para Jesús, se trata de algo más que teología: la cuestión le hace pensar en su destino inminente y le lleva a comunicar a sus oyentes una nueva dimensión de Dios y una concepción nueva de la otra vida. Según el razonamiento de Jesús, es un error considerar la otra vida, la vida tras la resurrección, como si se tratara de volver a la vida ordinaria sin más, teniendo que seguir las mismas reglas y mandamientos por los que se regían los humanos antes de la muerte. En realidad, se tratará de una nueva dimensión que Jesús compara con la condición de los ángeles. Así, no tiene sentido preocuparse por unos descendientes que garanticen la supervivencia del hombre: ya no se aplica la ley del Levirato y, por tanto, el argumento de los saduceos se nos muestra como vacío y falso. 
Pero hay, además, algo muchísimo más importante. Al hablar de la resurrección, Jesús no menciona ni recurre a la inmortalidad de las almas ni a otro tipo de cualidad espiritual humana referente a la vida después de la muerte. Subraya, por el contrario, la cualidad divina del amor. Abraham, Isaac, Jacob, todos ellos están vivos porque Dios los ha amado y su amor supera cualquier frontera, incluso la barrera que separa la vida y la muerte. Jesús está poniendo así los cimientos para la teología que desarrollará Pablo más tarde, y que Juan expresará con palabras sencillas y limitadas: “Dios es amor”, y quienes entran en el ámbito del amor, entran también en el ámbito de Dios, el mundo de la  nueva vida en Cristo. Aunque se trate tan sólo de una vislumbre de nuestra propia resurrección, “hemos pasado de la muerte a la vida, y lo sabemos porque amamos a los hermanos” (1 Juan 3:14).  
 
Meditatio:
Cada vez que recitamos el Credo de los Apóstoles proclamaos que creemos en “la resurrección de la carne y la vida eterna”; o, si usamos el Credo de Nicea, decimos que esperamos “la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro”. Esa es nuestra práctica litúrgica, repetida mil veces en nuestra vida cristiana. ¿Representa de verdad lo que creemos? ¿Qué idea tenemos de nuestra propia resurrección? ¿Cómo concebimos la vida después de la muerte? ¿Es la esperanza nuestro sentimiento fundamental de cara a la muerte? Como verás, la lista de preguntas es demasiado larga. Podría reducirse a una sola y bien sencilla: ¿Creemos, confiamos en Cristo Resucitado, dador de vida? 
 
Oratio:
Reza por quienes ven la muerte como un agujero oscuro y profundo, donde quedan absorbidos la esperanza y el sentido: para que Cristo resucitado disipe sus dudas, aleje sus temores y los colme de esperanza.
Reza por quienes han perdido a sus seres queridos: para que la esperanza de la resurrección en Cristo les ayude a encontrar consuelo en su dolor.
Oremos por nosotros mismos: para que el don de la esperanza en Cristo resucitado nos ayude a vencer nuestros temores y nos convierta en testigos de la resurrección.
 
Contemplatio:
Dos pasajes muy breves de Pablo nos pueden ofrecer material para repensar nuestra actitud respecto a la muerte y la resurrección. Para el apóstol, en cualquier momento y en cualquier circunstancia, la confianza es la única manera en que un cristiano puede enfrentarse a cualquier acontecimiento, en la vida o en la muerte: el amor de Dios lo penetra todo y abraza a cuantos confían en él. Lee en paz silenciosa estos dos pasajes de la carta a los Romanos: 8:31-39 y 14:7-9.  
 
Reflexiones escritas por el Rvdo. D. Mariano Perrón,
Sacerdote católico,
Arquidiócesis de Madrid, España

 

Lectio Divina 2013-11-17: La piedra que los constructores desecharon

Las palabras de Jesús anuncian un orden nuevo. Podrían interpretarse y aplicarse a cualquier momento de la historia: ¿ha tenido la humanidad algún momento en que no hubiera guerras, revoluciones o inestabilidad política o social? Pero aunque los tiempos que seguirán a la muerte de Jesús, especialmente la guerra contra los ocupantes romanos y la destrucción del Templo y la ciudad santa, sean peligrosos y sobrecogedores, ese no será el fin. En cierto sentido, para los cristianos seguidores del “nuevo camino” proclamado por Jesús, su actitud siempre se enfrentará a los poderes de este mundo, y esa lucha será una guerra constante a lo largo de la historia.

17 de Noviembre de 2013, Trigésimo Tercer Domingo del Tiempo Ordinario

 

LA PIEDRA QUE LOS CONSTRUCTORES DESPRECIARON…

Lucas 21, 5-19:

En aquel tiempo, algunos ponderaban la belleza del templo, por la calidad de la piedra y los exvotos. Jesús les dijo: "Esto que contempláis, llegará un día en que no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido."Ellos le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder? "Él contesto: "Cuidado con que nadie os engañe. Porque muchos vendrán usurpando mi nombre, diciendo: "Yo soy", o bien: "El momento está cerca; no vayáis tras ellos. Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico. Porque eso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendrá en seguida. "Luego les dijo: "Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países epidemias y hambre.Habrá también espantos y grandes signos en el cielo. Pero antes de todo eso os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y a la cárcel, y os harán comparecer ante reyes y gobernadores, por causa mía. Así tendréis ocasión de dar testimonio.Haced propósito de no preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro. Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os traicionarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán por causa mía. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas."

Otras lecturas: Malaquías 3:19-20; Salmo 98:5-6, 7-8, 9; 2 Tesalonicenses 3:7-12

Lectio:

Falta muy poco tiempo para que detengan, torturen, juzguen y ejecuten a Jesús. Las discusiones con los saduceos y los maestros de la Ley han llegado a un punto sin retorno: no se trata tan sólo de una cuestión de debates teológicos, sino que incluso las parábolas de Jesús son una crítica permanente de la hipocresía y la falta de coherencia de las autoridades religiosas. Está cerca el final de Jesús, y el Templo es precisamente el punto de partida para el anuncio de otro “fin”. En tono escatológico, el Maestro trata de impartir una última lección a sus discípulos. La admiración que sienten por el Templo encarna la misma actitud religiosa del resto del pueblo: la reverencia ante las creaciones humanas que, más pronto o más tarde, habrán de desaparecer. A pesar de estar tan cerca de Jesús, todavía no han entendido lo que significan el Reino y su venida, y cómo todas las cosas pierden su valor supuestamente  “absoluto” cuando se comparan con él.

Las palabras de Jesús anuncian un orden nuevo. Podrían interpretarse y aplicarse a cualquier momento de la historia: ¿ha tenido la humanidad algún momento en que no hubiera guerras, revoluciones o inestabilidad política o social? Pero aunque los tiempos que seguirán a la muerte de Jesús, especialmente la guerra contra los ocupantes romanos y la destrucción del Templo y la ciudad santa, sean peligrosos y sobrecogedores, ese no será el fin. En cierto sentido, para los cristianos seguidores del “nuevo camino” proclamado por Jesús, su actitud siempre se enfrentará a los poderes de este mundo, y esa lucha será una guerra constante a lo largo de la historia.

Este pasaje (y la siguiente sección del evangelio de Lucas) podría enmarcarse con toda validez en un contexto doble y bien distinto. El de la lectura de la carta de Pablo a los Tesalonicenses: tras la vuelta de Jesús al Padre, la comunidad cristiana espera el regreso inmediato del Señor. Eso hace que algunos de sus miembros piensen que todo es “provisional” y por eso viven como auténticos entrometidos ociosos. El consejo de Pablo de que lleven una vida ordenada refleja la dimensión práctica de alerta realista recomendada por Jesús: “Tengan cuidado para no dejarse engañar” (Lucas 21:8), que puede aplicarse también a aquellas circunstancias.

El otro contexto, sin duda, se acerca más al nuestro. En momentos históricos críticos e inestables, la zozobra y la ansiedad empujan a la gente a buscar nuevos “mesías” que puedan ofrecer soluciones, respuestas, esperanzas e ilusiones. Poco importa que sean totalmente falsas e irreales: son la respuesta que todos están necesitando en tiempos de angustia. Jesús es bien consciente de esa tentación: cuando estaba hambriento en el desierto, también a él se le ofrecieron pan, poder y riquezas, con tal que aceptara la autoridad del tentador y se sometiera a él. “Dirán ‘Yo soy’” significa en realidad ”Soy vuestro dios, adoradme”. Jesús también es consciente de los temores y angustias que habrán de experimentar los discípulos cuando se vean sometidos a la persecución: serán los mismos que él sentirá cuando le entreguen a “los poderes de este mundo”. Pero incluso en circunstancias como las descritas por Lucas o las anunciadas por Malaquías, no tiene sentido preparar las palabras para la propia defensa o buscar cómo escapar de la persecución. Sólo la perseverancia fiel y confiada salvará a quienes han puesto su confianza en el Señor. Tal como leíamos hace una semanas en el profeta Habacuc (2:4) “los justos vivirán por su fidelidad a Dios”

Meditatio:

A no ser que vivamos en uno de esos países donde la regla común es la intolerancia religiosa y política, sería muy extraño que los cristianos nos viéramos sometidos a discriminación, persecución o cualquier tipo de obstáculo para vivir en conformidad con nuestra fe. Por eso me sigue resultando un tanto sospechosa la facilidad con que vivimos en un mundo que no es tan distinto del de tiempos de Jesús. ¿No tendría que “chirriar” nuestro género de vida al contrastarlo con los valores de este mundo? ¿Tanto miedo nos da no ser social o políticamente “correctos”, que nos olvidamos de nuestra vocación a una vida radicalmente nueva? Otro aspecto de nuestras lecturas es la admiración de los discípulos ante “las piedras” del Templo. Podríamos trasladar la imagen a nuestra devoción ante otros “templos” y otras “piedras”: las instituciones, las ideologías, el poder y el dinero... ¿Es Jesús la auténtica piedra angular de nuestra existencia? ¿Sobre qué cimiento construimos nuestra vida cristiana?

Oratio:

Reza por los creyentes, cristianos o no cristianos, cuyas vidas se ven realmente amenazadas o sufren en la actualidad cualquier tipo de persecución o discriminación a causa de su fe: para que encuentren valor en el ejemplo de los primeros mártires y auxilio en la presencia salvadora del Señor.

Recemos por nosotros mismos: para que sepamos vivir en confianza y esperanza incluso en medio de las circunstancias más adversas; para que sepamos apoyarnos por completo en Cristo y podamos dar testimonio del Evangelio.

Contemplatio:

Recuerda las palabras de Jesús sobre el rechazo que sufrió de parte de los maestros de la Ley y los sacerdotes (Lucas 20:9-19), y vuelve a leer la parábola de los dos constructores (Lucas 6:46-49). “Señor, tú eres mi roca, tú eres mi fortaleza” podría ser una brevísima oración para repetir confiadamente cuando notemos que estamos perdiendo el ánimo.

 

Reflexiones escritas por el Rvdo. D. Mariano Perrón,
Sacerdote católico,
Arquidiócesis de Madrid, España

 

Lectio Divina 2013-11-24: Cristo, imagen visible del Dios invisible

Lucas 23, 35-43

En aquel tiempo, las autoridades hacían muecas a Jesús, diciendo: "A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido." Se burlaban de él también los soldados, ofreciéndole vinagre y diciendo: "Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo." Había encima un letrero en escritura griega, latina y hebrea: "Éste es el rey de los judíos." Uno de los malhechores crucificados lo insultaba, diciendo: "¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros." Pero el otro lo increpaba: "¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en el mismo suplicio? Y lo nuestro es justo, porque recibirnos el pago de lo que  hicimos; en cambio, éste no ha faltado en nada." Y decía: "Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino." Jesús le respondió: "Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso."

Otras lecturas: 2 Samuel 5:1-3; Salmo 122:5-6, 7-8, 9; Colosenses 1:12-20

 

 

 

JESÚS, REY DEL UNIVERSO

-Último domingo del tiempo ordinario y del Año Litúrgico - 

 

Lectio:

            Por fin hemos llegado al final (aparente) de nuestra historia. El Mesías, el heredero de David, esperado y deseado, el Rey de Israel, ha sido entronizado (¡en una cruz!). Como en el caso de los demás reyes, comienza su reinado con un regalo para su pueblo. ¿Y hay acaso mejor regalo que un gesto de buena voluntad y misericordia para los necesitados que viven en la miseria? “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34). A partir de este momento, la historia se desarrolla con toda fluidez, como si se hubiera escrito el guión para filmarlo plano a plano.

            La sucesión de las imágenes es, en cierto modo, un resumen de los motivos que ha usado Lucas en su evangelio. Tal como veíamos al comienzo de la vida de Jesús, sólo los humildes, los olvidados, los que para nada cuentan, son capaces de entender la importancia de los hechos de la historia de la salvación. Recordemos una vez más a los pastores de Belén, a Simeón y Ana en el Templo, al leproso samaritano, o los pecadores “oficiales” como la mujer que le ungió los pies a Jesús o Zaqueo el recaudador, o la mujer que sufría flujos de sangre… todos ellos eran personajes secundarios y en cierto sentido “marginados”. Pero fueron los únicos capaces de reconocer quién era y qué significaba Jesús. En torno a la cruz, la muchedumbre observaba sin entender; las autoridades miraban con desprecio y se mofaban de Jesús; también los soldados se burlaban de él, e incluso uno de los dos malhechores crucificados con él le insultaba. De todos estos personajes, sólo el otro criminal es capaz de “ver”, reconocer a Jesús y llamarle por su nombre… y recibir la promesa de su compañía.

            Todo esto podría considerarse como el enfoque humano frente a la realeza de Jesús, la manera en que podemos acercarnos a él y adoptar la actitud adecuada para reconocerle y aceptarle como nuestro Salvador y Rey. Hay, además, otra dimensión: el contraste entre la idea que podemos tener de Dios y la manera en que llevó a cabo nuestra salvación. En todos nosotros hay un profundo sustrato de mentalidad pagana: inconscientemente pensamos en un dios procedente del “espacio exterior”, que se “disfraza” como si fuera un hombre, pero que en realidad es ajeno a nuestra naturaleza humana. Esa es la conclusión  que podríamos sacar del himno de Pablo en Colosenses si limitáramos nuestra lectura a 1:12-19. Pero en el verso 20 tenemos un elemento totalmente inesperado. La naturaleza divina y gloriosa de Cristo, por el que se realizó nuestra salvación, tiene una dimensión totalmente insospechada: “Dios hizo la paz mediante  la sangre que Cristo derramó en la cruz”. Todos nuestros esquemas mentales se ven sacudidos por un Dios que asume y comparte de verdad nuestra condición humana sin excluir ninguna de sus limitaciones y miserias. Debemos recordar ahora otro himno paulino, el de Filipenses 2:6-11, según el cual la aceptación por parte de Cristo de su misión como Salvador implicaba también asumir el nivel más bajo de la naturaleza y el destino humanos: el de esclavo, criminal y falso Mesías.

Así, Cristo como “imago Dei” implica también su condición de “imago hominis”. Non podemos decir “¡Hemos visto al Señor!”, el Cristo Resucitado (Juan 20:24), sin aceptar también “¡Ahí tienen a este hombre!”, el  profeta de Galilea abandonado, torturado y ejecutado (Juan 19:5). Al cabo, nuestros esquemas se ven zarandeados y muy poco es lo que queda de lo que nos había hecho creer nuestro razonamiento humano. ¿Podría ser de otro modo? “A pesar de ser Hijo, sufriendo aprendió lo que es la obediencia…y llegó a ser fuente de salvación eterna para todos los que le obedecen” (Hebreos 5:8-9). 

 

Meditatio:

            Resulta sumamente difícil entender y adaptar la idea de Cristo como “rey” en la sociedad del siglo XX. Pocas son las monarquías reinantes, y su manera de gobernar (si es que gobiernan) en Occidente tiene muy poco que ver con el viejo sistema de antaño o el de los reinos que subsisten hoy día en Oriente o en algunos países de África. En el antiguo Israel, a pesar de la aceptación de la institución política, el único rey verdadero era Yahveh. Él era el modelo de los reyes del mundo, ya que era misericordioso y administraba la justicia con equidad; cuidaba de los pobres, las viudas y los huérfanos, y defendía a su pueblo frente a sus enemigos… Eso es lo que exigía y esperaba el pueblo de un verdadero rey. La realidad, con todo, era bien distinta: “Entre los paganos, los jefes gobiernan con tiranía a sus súbditos” (Mateo 20:25), y eso, obviamente, no siempre significaba justicia o misericordia. En el Reino de Dios, las normas son diferentes: “Pero entres ustedes no debe ser así… el que entre ustedes quiera ser el primero, deberá ser su esclavo” (vv. 26-28). Esta es la clave para entender las palabras de Jesús cuando dice que su reino no es de este mundo y que ha venido a servir y no a ser servido. Su muerte es precisamente la manera en que puso en práctica su doctrina. No añado más citas, ya que pueden encontrar un buen número de ellas por sí solso. Sobre estos cimientos, tan sólo una pregunta para nuestra Meditatio: ¿Es esta nuestra manera de entender el Reino de Dios, nuestra manera de concebir el poder, de responder a la llamada de Cristo, la manera de actuar entre nosotros, en el seno de nuestra Iglesia particular?

 

Oratio:

            Oremos por nosotros mismos: para que seamos capaces de entender que seguir a Cristo significa aceptarle como Rey y Señor y que en su reino “servir es reinar”.

            Recemos por quienes sufren bajo los “poderes de este mundo”, los que padecen explotación, abusos, opresión o humillación, cuantos viven sometidos a cualquier tipo de esclavitud: para que Jesús, que sufrió bajo esos mismos poderes, les conceda la libertad y la dignidad de los hijos de Dios.

            Termina el año litúrgico: demos gracias por todos los dones que nos ha otorgado el Señor, especialmente el hecho de estar unidos a él mediante la meditación de sus palabras y el espíritu de oración que ha derramado en nosotros.

 

Contemplatio:

            Lee y compara las dos versiones de la “constitución” del Reino de Dios, las Bienaventuranzas (Mateo 5:1-12 y Lucas 6:17-22). Luego, trata de ver en qué medida puedes experimentar el Reino en tu espíritu de pobreza, en tu aceptación del sufrimiento, en tu esfuerzo por construir un mundo conforme a los planes de justicia y paz que Dios nos propone… 

 

            Sé que este último domingo de nuestro ciclo es mucho más largo de lo acostumbrado. Con todo, permítanme una nota personal. Quiero darles las gracias a todos ustedes con quienes he recorrido el camino de estos tres años compartiendo mis meditaciones, contemplaciones y oraciones. Aunque no podamos vernos, formamos una comunidad unida en el mismo esfuerzo por seguir a Jesús. En la American Bible Society me han concedido el regalo de encomendarme de nuevo las reflexiones para el “ciclo A”. Si Dios quiere, seguiré con ustedes un año más. Recen para que ese mismo espíritu de oración permanezca en nosotros durante las semanas que vienen y nos haga crecer en fidelidad al Señor.

 

Reflexiones escritas por el Rvdo. D. Mariano Perrón,

Sacerdote católico,

Arquidiócesis de Madrid, España

Lectio Divina 2013-12-01: Manténganse despiertos porque no saben qué día ...

Y aquí estamos de nuevo, dispuestos a comenzar un nuevo año litúrgico, el ciclo A, en el que el evangelio de Mateo será la columna vertebral de la nueva serie de pasajes de la Escritura que leeremos cada domingo. Es también el comienzo de un nuevo tiempo litúrgico, el Adviento, nuestra preparación para la celebración del nacimiento de Jesús.

“¡Caminemos a la luz del Señor!” (Isaías 2:5) y “Manténganse despiertos… Estén preparados” (Mateo 24:42, 44). Estas dos frases contienen el núcleo de este denso periodo litúrgico, cuya culminación será la celebración de la Natividad: Dios se hizo hombre y compartió nuestra condición para hacernos partícipes de su propia divinidad. En el proceso hacia esa festividad, la “luz” y el “estar en vela y despiertos” son los símbolos a los que nos referiremos constantemente. Los cristianos de “la primera generación”, interpretaron las palabras del Señor como el anuncio y la voz de alerta respecto a su vuelta gloriosa, que ellos creían inminente; para nosotros, su significado puede ser menos urgente, pero implica las mismas exigencias en lo que toca a nuestra vida diaria.

1 de Diciembre de 2013

Primer Domingo de Adviento

 

MANTÉNGANSE DESPIERTOS, PORQUE NO SABEN QUÉ DÍA…

Mateo 24:37-44

Cuando venga el Hijo del hombre, sucederá como en tiempos de Noé. En los días que precedieron al diluvio, la gente comía, bebía y se casaba, hasta que Noé entró en el arca; y no sospechaban nada, hasta que llegó el diluvio y los arrastró a todos. Lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre. De dos hombres que estén en el campo, uno será llevado y el otro dejado. De dos mujeres que estén moliendo, una será llevada y la otra dejada. Estén prevenidos, porque ustedes no saben qué día vendrá su Señor. Entiéndanlo bien: si el dueño de casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, velaría y no dejaría perforar las paredes de su casa. Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada.

 

Otras lecturas: Isaías 2:1-5; Salmo 122:1-2, 3-4, 4-5, 6-7, 8-9; Romanos 13:11-14

 

Lectio:

            Y aquí estamos de nuevo, dispuestos a comenzar un nuevo año litúrgico, el ciclo A, en el que el evangelio de Mateo será la columna vertebral de la nueva serie de pasajes de la Escritura que leeremos cada domingo. Es también el comienzo de un nuevo tiempo litúrgico, el Adviento, nuestra preparación para la celebración del nacimiento de Jesús. Como puedes ver, hay tal vez demasiadas cosas para una sola Lectio. Sin embargo, dos sencillas frases de las lecturas de hoy pueden proporcionarnos un punto de partida realista. Aunque nos parezcan muy simples y humildes, pueden convertirse en los hitos que nos guíen en nuestro camino y nos conduzcan de manera eficaz en este tiempo de esperanza.

            “¡Caminemos a la luz del Señor!” (Isaías 2:5) y “Manténganse despiertos… Estén preparados” (Mateo 24:42, 44). Estas dos frases contienen el núcleo de este denso periodo litúrgico, cuya culminación será la celebración de la Natividad: Dios se hizo hombre y compartió nuestra condición para hacernos partícipes de su propia divinidad. En el proceso hacia esa festividad, la “luz” y el “estar en vela y despiertos” son los símbolos a los que nos referiremos constantemente. Los cristianos de “la primera generación”, interpretaron las palabras del Señor como el anuncio y la voz de alerta respecto a su vuelta gloriosa, que ellos creían inminente; para nosotros, su significado puede ser menos urgente, pero implica las mismas exigencias en lo que toca a nuestra vida diaria.

            La primera lectura de la misa de Medianoche de Navidad comenzará con un texto de Isaías (9:1): “El pueblo que andaba en la oscuridad vio una gran luz”. Y en el pasaje del evangelio de Juan (1:9) que se lee en la misa durante el Día, escucharemos: “La luz verdadera que alumbra a toda la humanidad venía a este mundo”. Esa luz, Cristo mismo, es el tema central de este tiempo litúrgico y expresa el misterio de la Encarnación: la presencia de Dios en medio de nosotros, como un hermano dispuesto a compartir nuestro destino y conducirnos a la vida verdadera. Por eso, a medida que avanzamos por el camino del Adviento, que es también un símbolo de nuestro esfuerzo por aceptar con gratitud el don de Dios, encendemos nuestras velas de Adviento, como si fueran jalones en nuestro caminar hacia el nacimiento de Jesús.

            La liturgia de hoy, no obstante, va más allá de este ámbito que puede resultarnos demasiado simbólico, demasiado poético tal vez, y nos obliga a enfrentarnos a la realidad, tan alejada de las imágenes dulzonas a las que estamos acostumbrados. Hay mucho más que luz en este tiempo litúrgico: hay exigencias vitales. No se trata tan sólo de esperar que la luz salvífica de Cristo brille en nuestro cielo. La venida del Señor, su “adviento”, nos hace repensar nuestra relación con el Cristo al que a veces dejamos en el pasado, como si fuera un mero personaje religioso histórico que rememoramos en la liturgia. O como un juez de la historia y de las naciones en un futuro distante; habría en este caso una mezcla de temor a ser juzgados y de confianza en su misericordia. Historia antigua, celebración litúrgica inmediata, venida futura en gloria para juzgar a vivos y muertos… esas tres dimensiones pueden constituir un verdadero peligro. Pueden impedir que mantengamos el estado de alerta en nuestras vidas. Y eso significaría perdernos la venida de Cristo a nosotros aquí y ahora: podemos dormitar y caer en la rutina perezosa de una familiaridad con el Señor que damos por sentada. El Adviento está aquí para despertarnos: es tiempo de dejar atrás las tinieblas, de entender que la salvación está ahora más cerca. Como no sabemos la hora de la venida del Señor, tenemos que mantener los ojos abiertos de par en par y estar alerta para descubrirle y “verle” entre nosotros.

 

Meditatio:

            Isaías habla de un futuro de paz y concordia entre las naciones, y de un conocimiento del Señor. ¿De qué manera cooperamos en la creación de ese mundo nuevo? ¿Hasta qué punto consideramos el Reino de Dios, no sólo como un don, sino como una tarea que hemos de emprender y llevar a cabo aquí y ahora? Las promesas que hicimos la noche de Pascua implicaban cambiar de vida, abandonar la vieja mentalidad pagana que llevamos en lo más hondo de nuestro ser: ¿No podría ser el Adviento la ocasión para descubrir la venida del Señor con un auténtico deseo de acogerle en nuestra vida? ¿Seremos capaces de hacer que esa luz alumbre la oscuridad de nuestro mundo?  

 

Oratio:

            Reza por quienes piensan que la situación presente es un punto sin retorno y han  perdido la esperanza en la posibilidad de transformar este mundo o su propia condición: para que el anuncio de la venida de Cristo ilumine nuestras vidas y nos renueve con su nacimiento.

            Demos gracias por este tiempo de gracia que se nos concede para acoger al Señor. Recemos también para que sepamos mantenernos despiertos y descubrirle no sólo en la liturgia sino en nuestra vida diaria. 

 

Contemplatio:

Vivimos “tiempos oscuros”, una época de profunda crisis en todos los ámbitos. Los titulares de nuestros noticiarios sobre la política y la economía, la moral y los valores, son sombríos y parecen gravitar sobre nosotros como nubes de tormenta. En medio de tanta angustia y desazón, repitamos con el salmista: “El Señor es mi luz y mi salvación, ¿de quién podré tener miedo?” (Salmo 27). Lee el salmo entero y usa ese primer verso como jaculatoria a lo largo de la semana que hoy empezamos.

 

Reflexiones escritas por el Rvdo. D. Mariano Perrón,
Sacerdote católico,
Arquidiócesis de Madrid, España

Lectio Divina 2013-12-08: Preparad el camino del Señor

 Mateo 3,1-12

 

Por aquel tiempo, Juan Bautista se presentó en el desierto de Judea, predicando: "Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos." Éste es el que anunció el profeta Isaías diciendo: "Una voz grita en el desierto: "Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos." Juan llevaba un vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y acudía a él toda la gente de Jerusalén, de Judea y del valle del Jordán; confesaban sus pecados y él los bautizaba en el Jordán.

 

Al ver que muchos fariseos y saduceos venían a que los bautizara, les dijo: "¡Camada de víboras!, ¿quién os ha enseñado a escapar del castigo inminente? Dad el fruto que pide la conversión. Y no os hagáis ilusiones, pensando: "Abrahán es nuestro padre", pues os digo que Dios es capaz de sacar hijos de Abrahán de estas piedras. Ya toca el hacha la base de los árboles, y el árbol que no da buen fruto será talado y echado al fuego. Yo os bautizo con agua para que os convirtáis; pero el que viene detrás de mí puede más que yo, y no merezco ni llevarle las sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego. Él tiene el bieldo en la mano: aventará su parva, reunirá su trigo en el granero y quemará la paja en una hoguera que no se apaga."

 

 

Otras lecturas: Isaías 11:1-10; Salmo 72:1-2,  7-8, 12-13, 17; Romanos 15:4-9

 

Lectio:

            De pronto, en nuestro paisaje litúrgico han “aparecido” literalmente nuevos elementos: el desierto, un lugar especial que a los Israelitas les trae a la memoria su peregrinar camino de la Tierra Prometida, las dudas y tentaciones, la revelación de Yahveh y la Alianza… Un personaje peculiar, único: Juan el Bautista. Además, una nueva dimensión temporal: no sólo el futuro escatológico anunciado en Isaías y en el Evangelio de la semana pasado, sino un presente relativamente  cercano a los lectores de Mateo (3:1): “Por aquel tiempo se presentó Juan el Bautista…” Y también un recordatorio para todos nosotros: se acerca la salvación y tenemos que prepararnos para recibir el don  de Dios.   

            Todo esto nos obliga a abordar el Adviento con  un enfoque nuevo y distinto. Acostumbrados a celebrar el nacimiento de Jesús, corremos el riesgo de perdernos el resto de su historia. Recordemos que, después de la Epifanía, nuestra primera celebración será el bautismo de Jesús, las tentaciones y el comienzo de su ministerio. También es importante recordar que ni Marcos ni Juan mencionan el nacimiento de Jesús, sino que ambos comienzan sus evangelios con la predicación de Juan.  

            Así pues, tratemos de profundizar en los elementos nuevos de la liturgia de hoy. El desierto, donde predica Juan, nos proporciona el “ambiente”: al igual que en las tentaciones de Jesús, es en la soledad donde se manifiestan Dios y su mensaje, con tal que nos atrevamos a abrir los ojos y los oídos para entender nuestra situación actual. El clima sociopolítico en que vivimos se parece mucho al de tiempos de Jesús: un periodo de desasosiego, en el que se han abandonado los valores tradicionales; la gente ya no confía en la autoridad, ni política ni religiosa; y, al mismo tiempo, hay una honda necesidad de un líder, un héroe, alguien que encarne las promesas del pasado e instaure un orden nuevo de paz y reconciliación. Juan no es el único predicador de aquel momento, ni su mensaje es muy diferente del que proclaman otros profetas de desgracias. Hay, sin embargo, algo especial: además de animar a la gente a que se convierta, anuncia la venida del Reino de Dios y de alguien que será el verdaderamente Enviado de lo alto para bautizar a Israel, no con agua como hace él, sino con fuego y Espíritu santo y transformar la sordidez de su existencia.

            Según el texto de Mateo (3:2, 4:17), las palabras de Juan y las que usará Jesús desde el comienzo mismo de su ministerio son exactamente idénticas: “Conviértanse, porque el reino de los cielos está cerca”. Con todo, cuando comparamos la manera en que expresan esa “conversión” Jesús y Juan, encontramos una tremenda diferencia: el mensaje de Juan es básicamente “ascético”, da la impresión de que sólo implica renuncia; mientras que Jesús añadirá un tono y un contenido esencialmente salvíficos. Él es quien anuncia  “las buenas noticias del Reino” y trae consigo perdón, misericordia, reconciliación, salud de alma y cuerpo. Sin duda, su vida será el cumplimento del pasaje de Isaías que hoy leemos: juzgará a los pobres con justicia, y la tierra se llenará del conocimiento del Señor. Incluso la naturaleza vivirá en un estado de paz y concordia.

            Aun así, a pesar de ver en Jesús al niño que traerá paz a la tierra y reconciliación a nuestro mundo humano, tenemos por delante la tarea de preparar el camino al Señor que viene a salvarnos. Por eso sigue siendo válido y necesario el mensaje de Juan, ya que corremos el verdadero riesgo de los saduceos y los fariseos: reducir nuestro “bautismo de Adviento” a un ritual meramente religioso (la corona de Adviento, los cánticos navideños, tal vez la misa de Medianoche…), o incluso al rito respetable, pero puramente pagano, de compartir una comida familiar o intercambiar regalos. Como les sucedía a ellos, dar por supuesta o incluso alardear de nuestra condición de “cristianos o descendientes de Abraham” no puede eximirnos de la exigencia de conversión.

 

Meditatio:

            Se ha producido este domingo un cambio de rumbo en nuestra trayectoria de Adviento: hemos pasado de anunciar un mensaje de esperanza a adoptar las actitudes que exige de nosotros aquella promesa. ¿Cuáles son las palabras de Juan que se aplican a nuestra propia manera de vivir? ¿Cuáles son los frutos que podría esperar de nosotros el Señor cuando llegue? ¿En qué medida reflejan nuestra mentalidad y nuestra actitud las exigencias del evangelio? ¿Es el “espíritu de la Navidad” algo más que un eslogan comercial o un “fruto del tiempo”? Pablo (¡con cuánta frecuencia dejamos a un lado la “segunda lectura”!) insiste en la importancia de la reconciliación y la armonía entre los cristianos de origen judío y gentil. ¿Cuáles son las “fronteras” que trazamos nosotros, y quiénes son los “otros” cristianos con los que deberíamos reconciliarnos?

 

Oratio:

            Reza por quienes ven cómo se ignoran o pisotean sus derechos, que buscan justicia y sentencias justas en sus vidas, que necesitan superar la angustia de una vida sin esperanza: para que el Señor, juez justo, haga que puedan ver satisfecha su sed de justicia.

            Recemos por nosotros mismos: para que el mensaje de Juan nos impulse hacia una nueva manera de vivir el Adviento como periodo de transformación, recibir al Señor en nuestras vidas y reflejar en ellas su presencia salvadora.

 

Contemplatio:

            La Navidad es la celebración de la venida de Dios y su comunicación con nosotros. Preparémonos acercándonos más los unos a los otros. Todos tenemos un número de familiares o amigos “olvidados”, que se pasan meses en un rincón oscuro de nuestra memoria. Antes de que llegue el barullo de las fiestas, ¿no podríamos hacerles una vista? O, al menos, una llamada de teléfono o unas líneas (¡no una tarjeta de Navidad!) para hacerles sentir que no los ignoramos del todo…

 

Reflexiones escritas por el Rvdo. D. Mariano Perrón,

Sacerdote católico,

Arquidiócesis de Madrid, España

Lectio Divina 2013-12-15: ¿Quién decís que soy yo?

Evangelio, Mateo 11, 2-11
 
En aquel tiempo, Juan se encontraba en la cárcel, y habiendo oído hablar de las obras de Cristo, le mandó preguntar por medio de dos discípulos: “¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?”
 
Jesús les respondió: “Vayan a contar a Juan lo que están viendo y oyendo: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios de la lepra, los sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia el Evangelio. Dichoso aquel que no se sienta defraudado por mí”.
 
Cuando se fueron los discípulos, Jesús se puso a hablar a la gente acerca de Juan: “¿Qué fueron ustedes a ver en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? No. Pues entonces, ¿qué fueron a ver? ¿A un hombre lujosamente vestido? No, ya que los que visten con lujo habitan en los palacios. ¿A qué fueron, pues? ¿A ver a un profeta? Sí, yo se lo aseguro; y a uno que es todavía más que profeta. Porque de él está escrito: He aquí que yo envío a mi mensajero para que vaya delante de ti y te prepare el camino. Yo les aseguro que no ha surgido entre los hijos de una mujer ningu no más grande que Juan el Bautista. Sin embargo, el más pequeño en el Reino de los cielos, es todavía más grande que él”.
 

Otras lecturas: Isaías 35:1-6, 10; Salmo 146:6-7, 8-9, 9-10; Santiago 5:7-10 

 
 

 Lectio:

            La pregunta que he tomado como título para la Lectio de hoy (Mateo 16:13-28) puede chocar, ya que es la misma que les hizo Jesús a los discípulos para explicarles después qué clase de Mesías era él (algo totalmente distinto de lo que ellos esperaban). Pero puede darnos una pista muy especial sobre las cuatro preguntas que leemos en nuestro pasaje del evangelio. En realidad, reflejan el constante malentendido que hallamos cada vez que tratamos de acercarnos al significado más profundo de las palabras de Jesús. Dejando al margen las conjeturas en torno a las supuestas dudas de Juan respecto a la naturaleza y la misión de Jesús, lo cierto es que nadie parece captar el papel y la significación  de Jesús o de Juan.

            Comencemos con la pregunta de Juan. Creo que estaba convencido de que Jesús era “el que había de venir”, pero también es obvio que Jesús venía de una manera que él no podía entender. Como vimos la semana pasada, ambos proclamaban el mismo mensaje: “Conviértanse, porque el reino de los cielos está cerca.” Pero, para el Bautista, el papel de Jesús tendría que haber consistido en hacer que se cumpliera lo que él había anunciado: terminar con el viejo orden de pecado, utilizando su bautismo con Espíritu santo y fuego para quemar la paja. Pero no. Jesús, por el contrario, anuncia el comienzo de una nueva época, la llegada de un reino de misericordia, perdón y esperanza. Hay, además, algo peculiar en las respuestas de Jesús a la preguntas de los discípulos de Juan. En vez de contestar, “Yo soy la luz verdadera”, dice “los ciegos ven”; en vez de “Yo soy la Palabra de Dios”, recuerda que “los sordos oyen”; en vez de “Yo resucitaré de entre los muertos”, “los muertos vuelven a la vida”… Frente a las formulaciones teológicas de nuestro credo, Jesús responde citando acciones concretas.

            Los malentendidos en torno al papel de Juan se resuelven también de manera semejante: el Bautista no es lo que la gente esperaba ver en el desierto. No es un mero predicador o profeta callejero, sino el Profeta, con “P” mayúscula, la encarnación de Elías, ya que ha cumplido la misión más importante que ningún otro mensajero de Dios había realizado hasta entonces: señalar al que había de venir a realizar las promesas de antiguo. Las palabras de Isaías, no sólo las que leemos en la liturgia de hoy, sino también las de 26:19; 28:18-19; 61:1, son la prueba de la naturaleza mesiánica de Jesús, pero son también la confirmación de Juan como varón enviado por Dios, el mayor de los nacidos de mujer. 

            Hay, con todo, una pequeña pega, un cabo suelto, en todo el pasaje. Entre las promesas referentes a la venida del Mesías, hay una que no parece haberse realizado: “anunciar libertad a los presos, libertad a los que están en la cárcel” (Isaías 61:1). Y eso que Jesús lo había anunciado en la sinagoga de Nazaret (Lucas 4:16-30). Esto no parece haberse cumplido en la vida de Juan, que sigue en la cárcel y acabará siendo decapitado. En este caso, hemos de recurrir a la lectura de Santiago. La paciencia esperanzada o la espera paciente es un rasgo que comparten muchos en este tiempo de Adviento: Juan, que esperaba la realización del Reino a la vez que aguardaba su propia muerte; la primera comunidad cristiana, que pensaba que era inmediata la vuelta del Señor; María, a la que veremos el domingo próximo esperando el nacimiento de Jesús; y nosotros, que nos preparamos para su nacimiento en la liturgia. Como al labrador, la paciencia nos da fuerzas para esperar la eclosión definitiva del Reino que, como semilla humilde caída en el terreno o levadura dentro de la masa, crece de manera lenta pero eficaz: así lo promete Jesús en las parábolas que recogen Mateo 13:31-33, Marcos 4:26-33 y Lucas 13:18-21.

 

 Meditatio:

            No es preciso verse en una situación tan dura como la de Juan para pronunciar su pregunta: “¿Eres tú el que…?” Aunque nos consideremos creyentes “profundos”, dispuestos a plantearnos la fe como algo más serio que una tradición familiar, el problema del mal, incluso el de nuestros pequeños “males” de cada día, pueden crear dudas en torno a la naturaleza de Jesús y su poder salvífico. Tal vez podríamos plantearnos la cuestión de manera distinta:¿es Jesús el único y verdadero Mesías, el que había de venir? ¿Elegimos bien cuando decidimos seguirle? O en un plano más a ras de tierra: ¿es esta la verdadera Iglesia, la comunidad adecuada en la que puedo encontrar al Jesús verdadero? En cualquier caso, incluso cuando nos enfrentamos al grave problema de nuestras contradicciones internas, hemos de dar una respuesta en libertad: “¿También ustedes quieren irse?” fue la pregunta crucial que les planteó Jesús a los discípulos cuando algunos de ellos comenzaron a abandonarle. La respuesta de Pedro, como entonces, es la única válida que nosotros podemos pronunciar: “Señor, a quién podemos ir?” (Juan 6:66-71).

 

 Oratio:

            Cerca ya de la Navidad (faltan sólo diez días), es el momento adecuado para darle gracias a Dios por su regalo a la humanidad: su Hijo único supera todo lo que podríamos imaginar. Reza por quienes abrigan dudas sobre el poder salvador de Jesús, por los que le consideran un mero profeta o un maestro espiritual… Pero recemos especialmente por nosotros mismos, por nuestra actitud frágil y contradictoria de discípulos y creyentes: para que nuestra respuesta ante Dios sea un “Sí” sin límite alguno.

            Reza para que por debajo y más allá de las celebraciones coloristas y comerciales de la Navidad podamos hallar al Jesús verdadero que nos llama a dar testimonio de amor a los pobres, los que están solos, los enfermos… todos aquellos que yacen en la oscuridad de sus propias prisiones.

 

 Contemplatio:

            Mira a tu alrededor, a tu entorno presente y pasado. Trata de descubrir alguno de los pequeños signos de curación, de salvación limitada que cerca de ti. ¿No hay ningún caso de sordera a la reconciliación que haya sido curada por los consejos de un amigo? ¿Ni una palabra de esperanza que le haya abierto los ojos a alguien y le haya hecho ver la luz en su vida? ¿Ni alguien que haya resucitado después de estar enterrado en la soledad y la desesperanza? ¿No podemos descubrir alguna acción salvadora de Jesús, limitada pero real, para disipar nuestras dudas? Vuelve a mirar a tu alrededor.

 

Reflexiones escritas por el Rvdo. D. Mariano Perrón,

Sacerdote católico,

Arquidiócesis de Madrid, España

Lectio Divina 2013-12-25: La Palabra se hizo carne

NAVIDAD
 
Juan 1,1-18
En principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. La Palabra en el principio estaba junto a Dios. Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho. En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió. Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz. La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre. Al mundo vino, y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre. Éstos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios.
 
Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de él y grita diciendo: "Éste es de quien dije: "El que viene detrás de mí pasa delante de mí, porque existía antes que yo."" Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Porque la Ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.
 
 
Otras lecturas: Misa de la Vigilia: Isaías 62:1-5; Salmo 89:4-5, 16-17, 29; Hechos 13:16-17, 22-25; Mateo 1:1-25. Misa de Medianoche: Isaías 9:1-6; Salmo 96:1-2, 2-3, 11-12, 13; Tito 2:11-14; Lucas 2:1-14. Misa de la Aurora: Isaías 62:11-12; Salmo 97:1, 6, 11-12; Tito 3:4-7; Lucas 2:15-20. Misa del Día: Isaías 52:7-10; Salmo 98:1, 2-3, 3-4, 5-6; Hebreos 1:1-6; Juan 1:1-18. 
 
 
Lectio:
 
Todos los años, al llegar la Navidad y la Pascua, me siento abrumado por el número de lecturas de la Sagrada Escritura que despliega nuestra liturgia. Son tantas las posibilidades que se nos ofrecen para la Lectio, que siempre tengo la sensación de he dejado de lado o he prestado poca atención a dimensiones, aspectos o incluso a temas básicos que ni he llegado a mencionar. Lo cierto es que nuestra Lectio semanal no es un curso de teología bíblica ni un manual para la oración o la meditación. Los límites y el objetivo de estas páginas de la web están muy claros: ofrecer algunas pistas a los lectores para que sigan su propio camino en el proceso de acercamiento a Jesús y a sus palabras. Tenemos que recordar una vez más que la Lectio no es más que un “método”, una manera de orar. Y en la oración, aun cuando esto pueda resultar chocante, “todo vale”, con tal que alcancemos un conocimiento personal, cercanía e intimidad con el Señor. Ese es el fin y lo demás, medios. Tengamos esto muy en cuenta. 
 
Como otras veces, podríamos abordar nuestra Lectio de hoy como si fuera un mosaico, donde las piececitas difícilmente pueden entenderse aisladamente, sino que cobran todo su significado cuando las ensamblamos y las situamos en un contexto más amplio. Comencemos con los dos relatos del nacimiento de Jesús: el de Mateo, que se lee en la misa de la Vigilia, y el de Lucas, de la misa de Medianoche. Debo reconocer que me quedé sorprendido cuando, de repente, tuve la impresión de que estas historias eran una especie de “introducción”, una síntesis mínima de todo el Evangelio. 
 
El anunciado “Príncipe de la Paz” nace en un momento histórico llamado “Pax Augusta”, un periodo de calma social: el final de inacabables guerras civiles significa solaz y progreso. Aquella paz, sin embargo, tiene muy poco que ver con la paz anunciada por los ángeles, y cuyos destinatarios son “los hombres que gozan de su [de Dios] favor” (Lucas 2:14); y menos aún con la paz que les dará Jesús a sus discípulos: “No se la doy como la dan los que son del mundo. No se angustien ni tengan miedo” (Juan 14:27). De hecho (dejemos al margen las consideraciones históricas), para la familia de Jesús implica trastorno y desconcierto: tienen que dejar su propia aldea y desplazarse a Belén. 
 
Nuestro “Príncipe”, heredero del trono de David, no nacerá en la capital, Roma, ni siquiera en Jerusalén, sino en “la más pequeña” de las principales de Judá. E incluso Belén no es bastante pequeña, ya que “no había alojamiento para ellos en el mesón” (Lucas 2:7). “Vino a su propio mundo, pero los suyos no lo recibieron” (Juan 1:11). Así que María tuvo que acostarlo en un pesebre. Lo cierto es que “Las zorras tienen cuevas y las aves tienen nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene donde recostar la cabeza” (Mateo 8:20).
 
“La luz brilla en las tinieblas” (Juan 1:5), pero aquellos a los que vino no le reconocieron: de hecho, había venido “para que los ciegos vean” (Juan 9:39)… y fueron los Magos (que carecían de la visión de la fe de Israel) quienes “vieron la estrella y se alegraron mucho… y vieron al niño con María, su madre” (Mateo 2:10). Los que tenían que haber sido capaces de ver y entender –la corte con el rey, los sacerdotes de Jerusalén- no tenían ni la menor idea de la presencia del Mesías en medio de ellos. Pero los pastores, los más bajos de los más bajos de la escala social y cultural de Israel “fueron deprisa y encontraron a María y a José, y al niño acostado” (Lucas 2:16)… “Has mostrado a los sencillos las cosas que escondiste de los sabios y entendidos” (Mateo 11:25).
 
 “Su hijo lo ha concebido [María] por el poder del Espíritu Santo” (Mateo 1:20): lo que parecía una excepción a la “naturaleza” es el dato que confirma, sin más, lo que leemos en Juan 1:12-13 y manifiesta lo que para nosotros significa la Encarnación como imagen de nuestra propia fe y nuestro nacimiento a la vida nueva: “quienes lo recibieron y creyeron en él… son hijos de Dios no por la naturaleza ni los deseos humanos, sino porque Dios los ha engendrado”. 
 
Meditatio:
Como podrás ver, hay demasiados temas (y, como dije al comienzo, ha quedado al margen un número mayor) para una sola “sesión” de oración. La única sugerencia que hago, no sólo para hoy sino para el resto de estos días en que todos nos vemos arrastrados por la locura fundamentalmente pagana de “las fiestas”, es seguir el humilde ejemplo de María en medio de tantos acontecimientos y en un mar de imágenes y mensajes: “María guardaba todo esto en su corazón, y lo tenía muy presente” (Lucas 2:19, 50-51). Cualquiera de los personajes o de las situaciones de estos pasajes del evangelio suscitará peguntas en torno al significado de nuestras actitudes y respuestas frente a la presencia de Jesús en medio de nosotros. ¿Quiénes son los pastores de nuestro mundo y cómo podemos anunciarles la buena noticia del nacimiento del Salvador? ¿Hasta qué punto seguimos teniéndole miedo a las maneras tan inesperadas en que se manifiesta Dios y hemos restringido nuestra búsqueda a las sendas que nos son familiares? ¿En qué pesebres podemos descubrir a Jesús? 
 
Oratio:
Que de nuevo nos sirva de ejemplo María y su humilde silencio. Aunque tampoco nosotros lo “entendamos” todo, que nuestra oración gravite en torno a dos puntos: la gratitud y la humildad. Que nuestra oración sea, ante todo, un susurro de acción de gracias por el don de Jesús, Hijo del Padre y hermano nuestro. Que el humilde entorno de su nacimiento dirija nuestras miradas hacia los humildes y humillados de nuestro mundo y nos impulse a rezar por ellos: recordemos que no hace falta pensar en los olvidados del Tercer Mundo, tenemos multitudes a nuestro alrededor. Procuremos en medio de tanto trajín buscar unos momentos de silencio para contemplar, sin más, al recién nacido.
 
Contemplatio:
Uno de los errores que con mayor frecuencia cometemos durante la Navidad es dejarnos arrastrar por los sentimientos de nostalgia: “antes”, “en el pasado”, las Navidades eran siempre más sinceras, más religiosas, se centraban más en la familia y no estaban tan “comercializadas”… Francamente, en la mayor parte de los casos la verdadera diferencia es que éramos más jóvenes. Sin embargo, volvamos la mirada a alguna Navidad especialmente significativa de nuestra vida y veamos si hay en ella algo que podamos aportar a nuestra celebración del presente para hacerla más llena de sentido, más cálida y gozosa.
 
Reflexiones escritas por el Rvdo. D. Mariano Perrón,
Sacerdote católico,
Arquidiócesis de Madrid, España
 

Lectio Divina 2013-12-29: La Sagrada Familia

La Sagrada Familia: Jesús, María y José. Pues sí: familia, y santa, porque en medio de las circunstancias más duras y angustiosas, pueden permanecer unidos y dar una respuesta de fidelidad a los planes de Dios. Sí, porque conocen y viven “revestidos” de compasión, humildad y paciencia; porque entienden que el único tipo de sometimiento, obediencia o consideración que observa un cristiano es el que se le debe a Dios. Edificada sobre ese cimiento, el amor de Dios al hombre y del hombre a Dios, cualquier relación humana, cualquier gesto de servicio y cariño, de sacrificio y vida en común, los trabajos y los gozos, todo se convierte en culto y comunión. El texto de Colosenses, insisto, puede darnos a clave para entender esta fiesta. 

 

Mateo 2:13-15, 19-23

Cuando se marcharon los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: "Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo." José se levantó, cogió al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por el profeta: "Llamé a mi hijo, para que saliera de Egipto".

Cuando murió Herodes, el ángel del Señor se apareció de nuevo en sueños a José en Egipto y le dijo: "Levántate, coge al niño y a su madre y vuélvete a Israel; ya han muerto los que atentaban contra la vida del niño." Se levantó, cogió al niño y a su madre y volvió a Israel. Pero, al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea como sucesor de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allá. Y, avisado en sueños, se retiró a Galilea y se estableció en un pueblo llamado Nazaret. Así se cumplió lo que dijeron los profetas, que se llamaría Nazareno.

 

Colosenses 3,12-21

Hermanos: Como elegidos de Dios, santos y amados, vestíos de la misericordia entrañable, bondad, humildad, dulzura, comprensión. Sobrellevaos mutuamente y perdonaos cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo. Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada. Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón; a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo. Y sed agradecidos. La palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; corregíos mutuamente.

Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados. Y, todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

Mujeres, vivid bajo la autoridad de vuestros maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, que eso le gusta al Señor. Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que pierdan los ánimos.

 

Lectio:

            Resulta sumamente difícil –por no decir imposible- leer la Sagrada Escritura sin algún tipo de prejuicio o postura preconcebida. Incluso el hecho de escoger u omitir ciertos pasajes puede ser una buena pista que nos delata. Tomemos como ejemplo la liturgia de hoy. En la lectura de Colosenses “puede omitirse” el último párrafo (versículos 18-21). El Evangelio “da un salto” para evitar los versículos 16-18. ¿A qué viene esta lectura “selectiva”? Me temo que la razón es bien sencilla: el texto de Colosenses, y en ese sentido también el del Eclesiástico, no es “políticamente correcto”. El papel sumiso de la mujer descrito en el texto de Pablo no cuadra con nuestros actuales esquemas mentales. Ni el relato de la matanza de los inocentes de Mateo le resulta aceptable a nuestra mentalidad, que rechaza radicalmente la crueldad o la violencia, en especial contra los niños.

            Así, tenemos que admitir que incluso quienes seleccionaron los textos que usamos en nuestra liturgia tenían su propio enfoque personal. Tal vez, el miedo a ofender ciertos sentimientos o a contravenir nuestros esquemas mentales socialmente aceptables. En cualquier caso, todos nos acercamos a la Escritura con nuestro propio bagaje de preferencias y antipatías. ¿Cómo, pues, podemos entender la celebración de la “Sagrada Familia” utilizando estos textos? En primer lugar, debemos aceptar que los libros de la Biblia tienen su propio trasfondo histórico, social e ideológico que no podemos ignorar ni modificar para que se acomode, además, a nuestro propio contexto. Para superar estas cortapisas, creo que el fragmento de Colosenses puede ofrecernos una perspectiva más amplia: la de la familia cristiana. Recordemos las palabras de Jesús: “No llamen ustedes padre a nadie en la tierra, porque tienen sólo un padre, el que está en el cielo” (Mateo 23:9). Sólo desde este punto de partida, situando todos los detalles dentro de ese marco, podemos entender por qué podemos llamar no sólo “santa” sino incluso “familia” al grupo constituido por Jesús, María y José, tan poco común y tan difícil de clasificar.

            En el relato del nacimiento de Jesús, Mateo reelabora y entremezcla las historias de José, Moisés y el mismo pueblo hebreo. El Evangelio (2:10-11) describe a los Magos: “Arrodillándose le rindieron homenaje. Abrieron sus cofres y le ofrecieron oro, incienso y mirra”. Son casi las mismas palabras con que se describen los gestos que habían realizado en el pasado los hermanos de José (Génesis 43:25-26). Y lo mismo que Moisés (y los demás niños hebreos) habían visto amenazada su vida por el decreto del Faraón (Éxodo 1:15-22), también se ven en peligro Jesús y los niños de las aldeas cercanas (2:13-18). Pero en nuestro caso, la historia da un giro inesperado y la huida a Egipto se convierte en una auténtica paradoja: para escapar a la muerte, el Mesías tiene que refugiarse en la tierra de la esclavitud y el exterminio…

            Contra este telón de fondo (y el del relato de Lucas) debemos situar a nuestros personajes. Según la oración inicial de la liturgia católica, son una “familia santa”, “ejemplo maravilloso” cuyas “virtudes domésticas” debemos imitar. ¿Una “familia santa” cuando la novia se queda embarazada antes de convivir con su prometido? ¿Un ejemplo ellos, que no pueden ofrecerle al recién nacido las condiciones humanas más básicas? ¿Ellos, que tienen que abandonar a toda prisa el país, no sea que les maten al niño? ¿“Virtudes domésticas” cuando el niño puede ausentarse tres días y ni siquiera es capaz de ofrecer una humilde excusa por su desobediencia y desconsideración…?

            Pues sí: familia, y santa, porque en medio de las circunstancias más duras y angustiosas, pueden permanecer unidos y dar una respuesta de fidelidad a los planes de Dios. Sí, porque conocen y viven “revestidos” de compasión, humildad y paciencia; porque entienden que el único tipo de sometimiento, obediencia o consideración que observa un cristiano es el que se le debe a Dios. Edificada sobre ese cimiento, el amor de Dios al hombre y del hombre a Dios, cualquier relación humana, cualquier gesto de servicio y cariño, de sacrificio y vida en común, los trabajos y los gozos, todo se convierte en culto y comunión. El texto de Colosenses, insisto, puede darnos a clave para entender esta fiesta. 

 

Meditatio:

            A veces, uno tiene la sensación de que a Dios le encanta complicar las cosas, hacérselas más difíciles a quienes tienen que desempeñar un papel crucial en la historia de la salvación. Imaginemos que la estrella no hubiera desaparecido y los Magos hubieran encontrado a Jesús directamente: ni visita a Herodes, ni necesidad de volverse a casa por otro camino, ni cólera del rey, ni matanza de inocentes, ni huida a Egipto… Jesús y su familia habrían vuelto a Nazaret y a la vida ordinaria. Pero en ese caso, Jesús no habría compartido la suerte de los perseguidos, los amenazados o los inmigrantes en tierra extraña, los zarandeados por la zozobras de la vida. Tenía que sentir lo que significa ser hombre para tantos seres humanos en Palestina de hace veinte siglos, o ahora en el Tercer Mundo o los barrios bajos de cualquier gran ciudad del próspero Occidente. Una pregunta-reflexión nada más: ¿somos conscientes de cuántas personas de nuestro entorno viven en situaciones semejantes a las de Jesús? Otra más: como seguidores suyos, ¿aceptaríamos o estaríamos dispuestos a compartir la suerte de quienes hoy padecen las mismas condiciones a las que él se sometió? La última: ¿estamos dispuestos a trabajar y luchar por la defensa de su dignidad y sus derechos humanos?

 

Oratio:

            Este es el último domingo del año. Creo que es un buen momento para buscar la intimidad y convertir nuestra oratio en una contemplatio. Recorramos estos doce meses pasados y descubramos las mil razones que tenemos para alabar a Dios y darle gracias por los dones recibidos. Seamos sinceros y humildes, y pidamos perdón por nuestros errores y culpas, en especial por todo lo que hemos dejado de hacer. Y, sobre todo, traigamos a nuestra memoria y presentémosle a Jesús los sufrimientos de nuestro mundo, incluyendo sin miedo a quienes tenemos más cerca, pero pensando en los más olvidados, aquellos que no tienen quien les recuerde en sus oraciones.

 

Contemplatio:

            Creo que es suficiente lo dicho en el párrafo anterior. Con todo, permíteme añadir mis mejores deseos de paz para ti y todos los tuyos en el año que está a punto de comenzar. Siempre estás presente en mis oraciones. No me olvides en las tuyas: las necesito para poder seguir sirviéndote humildemente en este  ministerio que se me ha confiado. Gracias.

 

Reflexiones escritas por el Rvdo. D. Mariano Perrón,
Sacerdote católico,
Arquidiócesis de Madrid, España

 

Lectio Divina 2014

Esta página contiene la Lectio Divina con reflexiones escritas por el Reverendo D. Mariano Perrón, sacerdote católico de la archidiócesis de Madrid. Mariano Perrón es entre otras cosas licenciado en filosofía y teología por la Universidad Pontificia Comillas, ha sido delegado diocesano y episcopal para ecumenismo y relaciones interconfesionales de la diócesis de Madrid durante 38 años y notario de matrimonios mixtos interconfesionales. La versión en inglés de esta Lectio Divina es publicada por la American Bible Society.

2014-11-02: Lectio Divina: "Yo soy el camino" (Conmemoración de todos los Fieles Difuntos)

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 14, 1-6
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: -No perdáis la calma: creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias, y me voy a prepararos sitio. Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y a donde yo voy, ya sabéis el camino. Tomás le dice:
--Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?
Jesús le responde: 
--Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre sino por mí.
Palabra del Señor.
 

Otras lecturas: Isaías 25:6-9; Salmo 27:1, 4, 7-8, 9; Romanos 8:28-39 (Día de los Fieles Difuntos); Apocalipsis 7:2-4, 9-14; Salmo 24:1-2, 3-4, 5-6; 1 Juan 3:1-3; Mateo 5:1-12 (Fiesta de Todos los Santos).

 Lectio:

            El hecho de que ambas fiestas coincidan en un fin de semana, cuando disponemos de más tiempo libre (y más ocupados estamos) me hizo pensar en la posibilidad de unir las lecturas y las ideas de las dos celebraciones en una misma Lectio. De hecho, en España y en otros países católicos hispanos, la gente suele hablar del “Día de los Santos”, refiriéndose la mayor parte de las veces al Día de Difuntos. Esa expresión popular revela, al cabo, la profunda unidad que existe en esa doble celebración. En cuanto a los textos como tales, los de Todos los Santos vienen impuestos por el leccionario, pero los de los Fieles Difuntos los escoge el celebrante o la comunidad litúrgica. 

            La combinación de lecturas pretende comunicar un mensaje que pueda aunar la doble dimensión de las dos fiestas en una sola Lectio. Lo cierto es que estamos ante una sola realidad: la de los cristianos que están “del otro lado” de la existencia humana. El grupo de los “santos” es el de las personas que, según las tradiciones de antaño o las declaraciones solemnes de hoy día, creemos que ya están en la presencia de Dios contemplando su gloria. El grupo de los “difuntos” es el de quienes ya han dejado este mundo y a los que encomendamos a la misericordia de Dios, con la esperanza de que también ellos participen en la  resurrección de Cristo. En cualquier caso, ambos grupos ya han compartido la fe cristiana y el seguimiento de Jesús mediante el mandamiento del amor.

            Los textos evangélicos se complementan, reuniendo el llamamiento radical que pronuncia Jesús en el Sermón de la Montaña y la esperanza sobre la que construimos nuestra confianza en él. Para los creyentes, la vida puede ser arriesgada. Como Jesús, pueden estar bajo la amenaza de la persecución; o sometidos a situaciones y pruebas tan arduas como asumir libremente la pobreza asumida, defender la justicia o compartir la suerte de los más humildes… Pero, pase lo que pase, la certeza de que el “el Reino de los cielos es suyo”, de que la promesa de Dios es la garantía de la felicidad, siempre los sostendrá en cualquier momento de aflicción. No hay nada que temer, porque “Dios es su luz y su salvación” (Salmo 27). Tampoco hay nada que temer respecto al momento de nuestra partida, o la de aquellos a quienes amamos y ya nos han dejado. Jesús ha vuelto al Padre antes que nosotros para prepararnos el lugar donde estemos con él (Juan 14:1-13). Y recordemos que, lo mismo que el nuevo Templo no es un edificio, sino el cuerpo de Jesús, la casa o la morada que nos ha preparado tampoco es un lugar, sino la realidad de “permanecer en él”, lo mismo que él permanece en el Padre (Juan 15:1-10).

            Podemos anticipar ese estado en nuestra vida común. Formar parte del cuerpo de Cristo (para ser más precisos, somos el cuerpo de Cristo) puede hacernos vivir ya la imagen usada por los profetas para anunciar y describir el llamamiento de Dios a todas las naciones a sentarse a la mesa y disfrutar de un banquete de comunión (Isaías 25:6-9) al compartir la cena eucarística. Caminar juntos siguiendo a Jesús y su mandamiento del amor también podría ser un adelanto de la muchedumbre del texto del Apocalipsis, pues tenemos la certeza de llevar el sello de nuestro bautismo como signo de que pertenecemos al Señor. En cualquier caso, quienes nos han precedido y a los que la Iglesia llama “santos” son una prenda de nuestro propio llamamiento a la santidad y a la salvación, y de la de quienes ya han dejado este mundo.

Meditatio:

            Siempre hubo (y ahí sigue) una auténtica tentación de concebir la salvación, el sentido y el destino de nuestra vida, como si fuera una especie de negocio, una “inversión” en buenas obras. Como si fuéramos niños buenos, debemos ser obedientes a las órdenes y mandatos recibidos para que, al final, nos recompensen con un postre o un juguete. La vida eterna, la vida “en el Señor” es algo mucho más serio que todo eso. Deberíamos preguntarnos: ¿Cómo entendemos las Bienaventuranzas? ¿Como un llamamiento a buscar el sacrificio en cuanto tal, como si la pobreza y la persecución fuesen el objeto de nuestra vida cristiana? ¿O más bien, como poner toda nuestra confianza en el amor de Dios? Porque si esto último es nuestra manera de entender nuestra salvación, entonces podemos estar seguros de que ni “el sufrimiento, las dificultades, la persecución, el hambre… ni la muerte, ¡nada podrá separarnos del amor que Dios  nos ha mostrado en Cristo Jesús nuestro Señor!” (todo nuestro texto de Romanos). Pero si pensamos que la salvación es un premio a nuestros méritos, estamos muy lejos de entender que es por la gracia como estamos salvados (Efesios 2:1-10). Creo que estas dos simples pistas son más que suficientes para nuestra Meditatio.

Oratio:

            Reza por quienes hacen duelo y lloran con desesperanza la pérdida de sus seres queridos: para que comprendan que es por estamos salvados por la muerte de Jesús y encuentren consuelo en el Cristo resucitado.

            Da gracias porque mediante el bautismo hemos sido llamados a participar en la resurrección de Jesús, y pide que sepamos dar testimonio de él y comunicar un mensaje de esperanza a los que sufren.  

 Contemplatio:

            A veces pensamos que nuestra esperanza en la resurrección nos haría más insensibles al dolor y la pena de la pérdida. Incluso consideramos a Jesús como si fuera inmune a esos sentimientos. Creo que en el Evangelio de Juan (11:17-44) tenemos un hermoso ejemplo de las dos dimensiones implicadas en presencia de la muerte: el dolor y la angustia, junto con una profunda fe en la resurrección. Vuelve a leer el pasaje. Intentar dar una respuesta a los versículos 25-26 puede ser una manera de comprobar nuestra propia fe. 

Reflexiones escritas por el Rvdo. D. Mariano Perrón, Sacerdote católico, Arquidiócesis de Madrid, España

Lectio 2014-09-21: "Los últimos serán los primeros"

DEL EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO 20, 1-16
 
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
 
-- El Reino de los Cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: "Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido." Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: "¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?" Le respondieron: "Nadie nos ha contratado." Él les dijo: "Id también vosotros a mi viña."
 
Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz: "Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros." Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: "Estos últimos han trabajado sólo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno." Él replicó a uno de ellos: "Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?" Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos.
 
Palabra del Señor.
 
 

[or] Otras lecturas: Isaías 55:6-9; Salmo 145:2-3, 8-9, 17-18; Filipenses 1:20-24, 27

 

[h1] Lectio:

            “Mis ideas no son como las de ustedes, y mi manera de actuar no es como la suya”. Este texto de Isaías 55:8 nos da la clave para leer y captar en profundidad el contenido de la liturgia des hoy. Podríamos ir más lejos todavía: pone de relieve uno de nuestros errores fundamentales de nuestra comprensión de Dios: nuestra tendencia a proyectar sobre él nuestros sentimientos e ideas, nuestra manera de comprender la vida y el mundo como tales. Esa diferencia básica entre las ideas de Dios y las nuestras es lo que nos conduce con tanta frecuencia a nuestro desencanto ante la manera en que se desarrolla la historia y se hace presente entre nosotros la salvación.

            La parábola que hoy leemos debe ubicarse en su contexto: la de los capítulos 19 -22 de Mateo. El leccionario ha omitido el capítulo 19 entero, así que debemos salvar un hueco largo y muy significativo. Se trata del comienzo de una sección nueva. “Después de decir estas cosas, Jesús se fue de Galilea “. Emprende el camino hacia Jerusalén, a su pasión, muerte y resurrección. Y es el momento oportuno para hablarles a los discípulos y anunciarles, mediante una serie de temas que Jesús aborda desde una perspectiva nueva y personal, la concepción distinta de la vida que deben aprender. Sólo desde esa perspectiva podrán captar el significado del Reino y de los acontecimientos que presenciarán bien pronto en Jerusalén. Aparecen los temas del divorcio y el celibato, la importancia de los más pequeños, los niños, la observancia de la Ley y la renuncia a las riquezas… En todos los casos, Jesús transmitirá el mismo mensaje básico: en el Reino hay un sistema de valores diferente y una necesidad de juzgar las cosas según unos criterios distintos. Una sencilla frase podría resumir tal concepción: “Los últimos serán los primeros” (Mateo 20:16).

            Debemos recordar aquí cómo desde su nacimiento en un establo, la vida de Jesús presenta una discordancia radical con lo que se espera del Mesías: le consideran un transgresor de la Ley, anuncia su ignominiosa pasión y muerte (una vez más en 19:1-19), aconseja a sus discípulos a renunciar a las riquezas (¡que eran un signo de bendición!), urge al rico observante de la Ley a que lo venda todo y se lo dé a los pobres para alcanzar la vida eterna… En este contexto, nuestra parábola es un ejemplo de “últimos y primeros”. La conocemos de sobra y sigue sorprendiéndonos. Sin duda, la parábola no es un ejemplo de “justicia laboral distributiva”, pero subraya en cambio la gratuidad de la salvación de Dios: no es por nuestros méritos ni por nuestra santidad por lo que nos concede sus dones, sino que gracias a su generosidad recibimos al Mesías, la reconciliación y el don de la vida eterna. En la parábola no se trata injustamente a ningún obrero: a los que comenzaron de mañana se les da lo convenido, el salario habitual, por lo que no puede hablarse de explotación. ¿Podrían acusar al propietario por ser generoso y darles la misma paga a los obreros de la última hora…? Al cabo, la parábola refleja los sentimientos que provocaba la actitud de Jesús hacia los “últimos” (los pecadores públicos, recaudadores de impuestos, samaritanos…) en  quienes se consideraban “primeros” (los fariseos, maestros de la Ley, los judíos piadosos y observantes), que confiaban en su “duro trabajo religioso” más que en la gracia de Dios.  

 

[h2] Meditatio:

            La parábola, como se dice en las líneas anteriores, podría aplicarse al grupo de “creyentes oficiales” que no podía aceptar que se invitara a los “últimos” a participar de los planes salvíficos de Dios, destinados exclusivamente a Israel. También podría aplicarse a los “primeros” cristianos que procedían de la comunidad judía y se sentían superiores a los gentiles, los “últimos” en llegar a la salvación. Pero, claro está, también puede entenderse como dirigida a todos los que, por las razones que fueren, nos consideramos superiores a los cristianos “nuevos”, “conversos”, que carecen de raíces o “veteranía” en la fe. Hay, con todo, algo más hondo en nuestros sentimientos. ¿En qué medida creemos que seguir la Ley (en nuestro caso, el mandamiento del amor) es una pesada carga que llevamos sobre los hombros?¿Por qué ese deseo ciego de imponer a los demás las cargas que nosotros mismos somos incapaces de llevar? ¿Por qué esa tendencia pueril a comparar nuestras acciones con las de los demás, nuestras “recompensas” con las de los otros? Vuelve a leer Hechos 15:6-11 y podrás formular un buen número de preguntas en torno a nuestra actitud respecto a la gracia…

 

[h3] Oratio:

            Reza por la comunidad cristiana a la que perteneces: para que sea signo de la generosidad y la misericordia de Dios para con los “últimos” de nuestra sociedad, los pobres, las gentes del Tercer Mundo, quienes padecen discapacidades físicas o psíquicas, los “pecadores públicos”, las personas “grises”, sin importancia, los que siempre pasan desapercibidos…

            Recemos por nosotros: para que descubramos la distancia que hay entre los pensamientos de Dios y los nuestros y dejemos que el Señor de las misericordias configures nuestra mentalidad a imagen de la suya y aprendamos a juzgar con sus mismos criterios.

 

[h4] Contemplatio:

            Vuelve a leer Efesios 2:4-13, prestando especial atención a esta frase: “Por la bondad (gracia) de Dios han recibido ustedes la salvación por medio de la fe. No es algo que ustedes mismos hayan conseguido, sino que es un don de Dios” (2:8). Ese es el misterio de nuestra salvación: Dios se rebaja hasta nosotros, comparte nuestra naturaleza humana, se nos da a sí mismo como regalo. Precisamente, lo que celebrábamos la semana pasada, la exaltación de la Cruz. Una sencilla sugerencia para esta semana, aunque parezca ingenua: repasa los dones más importantes que has recibido de Dios. No pienses sólo en los “grandes acontecimientos”, sino en los regalos sencillos, pequeños, que puedes descubrir en tu vida diaria. Y di humildemente “Gracias”.

Reflexiones escritas por el Rvdo. D. Mariano Perrón, Sacerdote católico, Arquidiócesis de Madrid, España

Lectio Divina 04-05-2014: "Quédate, es tarde" (Camino a Emaús)

13 Y he aquí, dos de ellos iban el mismo día a una aldea llamada Emaús, que estaba a sesenta estadios de Jerusalén.
14 E iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habían acontecido.
15 Sucedió que mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos.
16 Mas los ojos de ellos estaban velados, para que no le conociesen.
17 Y les dijo: ¿Qué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes?
18 Respondiendo uno de ellos, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días?
19 Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo; (...) 
 
 
20 y cómo le entregaron los principales sacerdotes y nuestros gobernantes a sentencia de muerte, y le crucificaron.
21 Pero nosotros esperábamos que él era el que había de redimir a Israel; y ahora, además de todo esto, hoy es ya el tercer día que esto ha acontecido.
22 Aunque también nos han asombrado unas mujeres de entre nosotros, las que antes del día fueron al sepulcro;
23 y como no hallaron su cuerpo, vinieron diciendo que también habían visto visión de ángeles, quienes dijeron que él vive.
24 Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho, pero a él no le vieron.
25 Entonces él les dijo: !!Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho!
26 ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria?
27 Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían.
28 Llegaron a la aldea adonde iban, y él hizo como que iba más lejos.
29 Mas ellos le obligaron a quedarse, diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde, y el día ya ha declinado. Entró, pues, a quedarse con ellos.
30 Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les dio.
31 Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; mas él se desapareció de su vista.
32 Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?
33 Y levantándose en la misma hora, volvieron a Jerusalén, y hallaron a los once reunidos, y a los que estaban con ellos,
34 que decían: Ha resucitado el Señor verdaderamente, y ha aparecido a Simón.
35 Entonces ellos contaban las cosas que les habían acontecido en el camino, y cómo le habían reconocido al partir el pan.

 

Otras lecturas: Hechos 2:14, 22-33; Salmo 16:1-2, 5, 7-8, 9-10, 11; 1 Pedro 1:17-21

 

[h1] Lectio:

            “Aquel mismo día [el primero de la semana] dos de los discípulos se dirigían…” La construcción de tiempo, “Aquel mismo día”, puede parecer un mero detalle sin importancia en el relato de Lucas, pero en realidad revela y subraya una rasgo peculiar de este “apartado de la Resurrección” de su evangelio. Todos los acontecimientos referentes a la resurrección del Señor hasta la Ascensión, parecen desarrollarse, uno tras otro, en un único día (al menos, no hay indicación alguna de que se llegase a interrumpir la serie). Así que estamos en el domingo siguiente a “lo que ha pasado allí en estos días”. Los dos discípulos que se dirigen a Emaús, han estado en Jerusalén y han debido presenciar el proceso, ejecución y entierro de Jesús, el “profeta” en quien habían puesto la esperanza de una nueva era para Israel: debía haber liberado a su pueblo de la opresión romana… y ya han pasado tres días desde su muerte sin ninguna señal del cumplimiento  de sus promesas. No es difícil imaginar el tipo de “conversación” que debían estar manteniendo mientras “se dirigían…”  Si aquello hubiera ocurrido en nuestra época, podríamos pensar en los seguidores  de un candidato a la presidencia que hubiera perdido las elecciones. “Nosotros teníamos la esperanza de que…”Los sentimientos de frustración, desencanto y fracaso son comunes en todo tipo de naufragio. La diferencia es que aquí se trata de un proyecto referente a la llegada del Reino de Dios… Este es el contexto. A partir de aquí, permíteme que realice la misma tarea que puedes reconocer por otras Lectiones anteriores: ofreceré tan sólo algunas pistas o sugerencias de un texto cargado de alusiones y referencias constantes a otros pasajes de la Escritura.

            “… dos de los discípulos se dirigían…” En el pasaje son numerosos los verbos que indican movimiento: “dirigirse” es el más sencillo, pero todos ellos están relacionados con un concepto básico para entender el evangelio de Lucas. En cierto sentido, la vida de Jesús es un viaje, un camino cuya meta es Jerusalén, donde morirá y recibirá la gloria de la resurrección. Debemos recordar la palabra tan especial de la Transfiguración: Moisés y Elías hablaban con Jesús  de “su éxodo” (Lucas 9:31). En cierto sentido, el viaje de los discípulos de Jerusalén a Emaús y su vuelta es una parábola de la propia historia de Jesús: en el evangelio de Lucas, todo había empezado en el Templo, con el mensaje a Zacarías y el anuncio de la salvación que estaba a punto de realizarse en favor de Israel. Y todo, la muerte y la gloria, terminaba también en Jerusalén. Los dos discípulos se habían marchado de la ciudad como si quisieran dejar atrás lo que había sido el escenario de un triste final para la carrera prometedora de un profeta “poderoso en hechos y palabras”. Pero, y este es el final inesperado e increíble de su viaje, volverán para anunciar la noticia gozosa de su encuentro con el Cristo resucitado.

            Mientras camina con  ellos, Jesús adopta el enfoque “teológico” y les ex plica los que habían anunciado la Ley y los Profetas sobre él y cómo todo lo que era preciso según los planes de Dios se había ejecutado y cumplido debidamente. Más tarde, en su nueva aparición en Jerusalén (24:44), recurrirá también a una tercera parte de la Escritura, los Salmos. Pero la ciencia bíblica no parece resultar efectiva para superar la incredulidad y el desencanto de los discípulos. Sólo cuando comparten una comida y ven a Jesús partiendo el pan “se les abrieron los ojos”. Un par de observaciones en torno a este texto. Aunque no habla expresamente de una comida eucarística, están presentes todos sus detalles. Las palabras para describir los gestos de Jesús son las mismas utilizadas en la multiplicación del pan y en la Última Cena. Y encontramos incluso un “término técnico”: cuando regresan a Jerusalén, los discípulos les contarán a los otros que reconocieron a Jesús, no por la voz o al verle el rostro, si no “én tê klasei toû ártou”, “en la fracción del pan” (24:35; véase Hechos 2:42; 7:11). Además, es “el primer día de la semana”, el comienzo de la nueva creación  en la muerte y resurrección de Jesús: lo mismo que les había pasado a Adán y Eva después de comer de la fruta prohibida (Génesis 3:7), también a ellos “se les abrieron los ojos”, no a un mundo bajo el poder del pecado y de la muerte, sino bajo el signo de la resurrección de Jesús: su muerte salvadora ha vencido a la muerte y ha abierto el camino hacia la vida eterna. Y. así, pueden ver la realidad bajo la luz de la esperanza cristiana.

 

[h2] Meditatio:

            El texto es tan rico que puede suscitar preguntas sobre un buen número de dimensiones básicas de nuestra vida cristiana. Permíteme sugerir un par de ellas. El concepto de “camino” usado para definir la vida de Jesús puede aplicarse también a nuestra andadura como creyentes: Lucas habla de los cristianos como los que “seguían el Camino” (Hechos 9:2; 16:17; 24:14, 22). ¿En qué medida hemos transformado ese estilo dinámico en una religiosidad “sedentaria”? ¿Por qué insistimos y nos apoyamos tanto en la exposición teológica de nuestra fe, en vez de en los gestos que la gente pudiera en verdad entender? ¿Es la comida eucarística de nuestras Iglesias un auténtico signo de que compartimos la misma vida, o la hemos reducido a una pobre rutina piadosa? ¿Dejamos que la gracia de Dios nos “abra los ojos” para reconocer al Señor en quienes caminan a nuestro lado, o con los que nos cruzamos en la orilla de la vida (Juan 21:12-13), o nos muestran las heridas de su dolor (Juan 20:27-29)? 

 

[h3] Oratio:

            Reza por quienes sufren bajo la carga del duelo por la pérdida de un ser querido: para que encuentren el consuelo de la esperanza cristiana en los gestos de compañía y comprensión compartidas de los demás y puedan también descubrir el rostro del Cristo resucitado.

            Da gracias por las mil razones que tenemos para mantenernos firmes en el seguimiento de Jesús: incluso el humilde hecho de leer estas páginas es un signo de su llamamiento a la salvación que sólo él nos puede dar.

            Reza por quienes han perdido la esperanza en sus vidas: para que encuentren una comunidad cristiana en la que puedan comunicarse con el Cristo vivo.

 

[h4] Contemplatio:

            Admitamos que en demasiadas ocasiones nuestras celebraciones eclesiales, incluyendo la eucaristía, están bastante lejos de ser gozosas o de hacer que nos “arda el corazón”. Aunque esto te suponga un auténtico esfuerzo, trata de asistir a la próxima misa o celebración religiosa con los ojos abiertos y dispuestos a reconocer al Señor. Y, seamos realistas, si esto no da resultado, repite humildemente y con confianza: “Quédate con nosotros, porque ya es tarde…”

 

Reflexiones escritas por el Rvdo. D. Mariano Perrón,

Sacerdote católico,

Arquidiócesis de Madrid, España

Lectio Divina 05-10-2014: "La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular"

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO 21, 33-43
 
En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:
 
-- Escuchad otra parábola: Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, construyó la casa del guarda, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje. Llegado el tiempo de la vendimia, envió sus criados a los labradores, para percibir los frutos que le correspondían. Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro, y a otro lo apedrearon. Envió de nuevo otros criados, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo. Por último les mandó a su hijo, diciéndose: "Tendrán respeto a mi hijo." Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron: "Éste es el heredero: venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia." Y, agarrándolo, lo empujaron fuera de la viña y lo mataron. Y ahora, cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?
 
Le contestaron:
 
-- Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores, que le entreguen los frutos a sus tiempos.»
 
Y Jesús les dice:
 
-- ¿No habéis leído nunca en la Escritura?: "La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente" Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos.
 
Palabra del Señor.
 
 
[or] Otras lecturas: Isaías 5:1-7; Salmo 80:9, 12, 13-14, 15-16, 19-20; Filipenses 4:6-9
 
[h1] Lectio:
Un viñedo, unos labradores, un propietario que se va de viaje; unos criados a quienes se envía para que pidan lo que le corresponde y a quienes, en vez de entregarles los beneficios, los apedrean y matan; un hijo a quien también se envía y a quien también matan… Algunos de los ingredientes de esta “receta” los conocen bien los lectores o quienes escuchan la parábola de Jesús. Como de costumbre, se da por sabido que el contexto es vital para enmarcarla y sacar las correspondientes consecuencias. 
Con todo, en esta ocasión el punto de vista de los oyentes es más importante de lo que solemos ver al abordar las parábolas y las imágenes bíblicas. Lo cierto es que la manera de comprender y reaccionar ante la parábola de los labradores malvados podría ser por completo diferente según el grupo que la escuchara. Aquellos a quienes iba dirigida, los jefes de los sacerdotes y los fariseos, “se dieron cuenta de que [Jesús] hablaba de ellos” (21:45) y sus palabras les impulsaron a provocar su arresto, pero no se atrevieron por temor a la gente. Es importante señalar que, aunque Jesús había dicho que hablaba en parábolas porque tenían “tapados los oídos” y habían “cerrado sus ojos para no ver ni oír” (Mateo 13:15), los oyentes en este caso parecen captar el mensaje sin la sombra de una duda.
Más tarde, la primera comunidad cristiana podría interpretar la parábola y aplicársela a esos mismos personajes y sacar sus propias consecuencias: los labradores que no habían entregado los frutos debidos y habían matado al Hijo (con “H” mayúscula”) eran no sólo los dirigentes religiosos, sino el mismo Israel de antaño, mientras que ellos eran los “otros labradores”: responderían fielmente a la labor encomendada y entregarían sus frutos a su debido tiempo. Este mismo proceso de interpretación habría de repetirse en los momentos históricos en los que un grupo de “otros labradores” se sintieran legitimados para hacerse cargo del viñedo porque quienes lo trabajaban no producían los frutos esperados…
En cualquier ca