2018-09-27: “Padre/Madre/Todo, Hijo, Espíritu de diversidad: Nuestro Dios”

 
ORACIÓN ECUMÉNICA FRATERNA
“Padre/Madre/Todo, Hijo, Espíritu de diversidad: Nuestro Dios”

Nos congregamos en oración ante el Señor como comunidad cristiana ecuménica y de diversidad afectiva, comunidad que quiere celebrar nuestra Fe en unión con nuestra orientación sexual. Ambas son partes esenciales de nuestra vida, porque con ellas materializamos nuestro Amor, cualidad humana recibida de Dios.
 
Creo en ti  (Viatores)
Creo en Dios creador, que nos creó por Amor.
En ese amor estás tú, estoy yo, con las flores, peces y demás criaturas.
 
Creo en Jesús Salvador, que murió por Amor.
Y en ese amor estás tú, estoy yo, con María, Pedro y las demás criaturas.
 
Creo en ti, Señor; creo en ti, Señor.
Creo en ti, Señor, Jesús (Bis)
 
Creo en su fuego interior, viento que impulsa al Amor.
En ese amor estás tú, estoy yo, con los tristes, pobres y demás criaturas.
 
Creo en la comunidad, Testigo de tu amor.
En ese amor estás tú, en ese amor estoy yo,
con aquellos que aman las demás criaturas.
 
Creo en la resurrección, que Él nos da por Amor;
Y en ese amor estás tú, estoy yo, el ladrón, mi padre y las demás criaturas.
 
Creo en ti, Señor; creo en ti, Señor.
Creo en ti, Señor, Jesús (Bis)
 
Creo en ti, Señor, Jesús
Creo en Dios Creador. Creo en Jesús Salvador. Creo en su fuego interior.
Creo en la comunidad. Creo en la resurrección. Creo en Dios Creador.
 
Génesis, 1, 30-31
Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.
 
Sabiduría, 11, 24
Amas a todos los seres y no aborreces nada de lo que hiciste, porque, si algo odiaras, no lo habrías creado.
 
En estas dos primeras lecturas de la Biblia destaca que Dios es, ante todo, Creador. Todo (nosotr@s, los animales, las plantas, hasta una roca misma) ha sido creado a “su imagen y semejanza”. Por eso, y ante las dudas de algunas personas (que no son sino falta de humanidad), ¿cómo iba yo a estar “mal hecho”? ¿Cómo ibas a ser tú un error biológico de la Naturaleza? Dios te ama como Madre, como Padre y como Espíritu insondable de Amor, de un amor que va mucho más allá de lo que cualquier ser humano podrá llegar a comprender, y que, a veces, se refleja en nuestros benditos amores humanos.

"Dios -ha dicho el Papa- es la fuente de todas las cosas y la belleza de la creación revela su omnipotencia de Padre amoroso. En cuanto origen de la vida, (....) se ocupa de lo que ha creado con un amor y una fidelidad que nunca cesan. Por lo tanto, la creación se convierte en un lugar en el que conocer la omnipotencia de Dios y su bondad, y en una llamada a la Fe de los creyentes, para que proclamemos a Dios como Creador (...). En la Sagrada Escritura la inteligencia humana puede encontrar, a la luz de la Fe, la clave interpretativa para entender el mundo. En particular (...) en el primer capítulo del Génesis, con la presentación solemne de la creatividad divina (...). Durante seis veces se repite la frase: "Y vio Dios que era bueno" (...) Todo lo que Dios creó es bueno y hermoso, lleno de sabiduría y de amor, la acción creadora de Dios aporta orden, insufla armonía, da belleza. En el relato del Génesis se dice más tarde que el Señor crea con su palabra y en el texto se repite diez veces el término "dijo Dios" (...) La vida brota, el mundo existe, porque todo obedece la Palabra de Dios".
 
Mateo, 19, 12
Pues hay eunucos que nacieron así del vientre de su madre, y hay eunucos que son hechos eunucos por los hombres, y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por causa del reino de los cielos. El que sea capaz de recibir esto, que lo reciba.
 
Creatura habitada  (Ain Karem)
TÚ ME SONDEAS Y ME CONOCES,
SOY CREATURA DE TUS MANOS.
TÚ ME SONDEAS Y ME CONOCES,
PORQUE HABITAS EN MÍ.
 
Sabes si me siento o me pongo en pie,
desde lejos conoces mi pensamiento.
Adviertes si camino, si descanso,
todas mis sendas las trazaste tú.
Antes de que hable mi boca,
Tú acoges mi palabra.
 
Me envuelves por detrás y por delante,
tu abrazo me sostiene.
Si subo hasta los cielos allí estás Tú,
si me acuesto en el abismo allí te encuentro.
 
Aunque volara hasta el confín del mar,
al final te encontraría a Ti.
Si me escondo en la tiniebla,
tus ojos me divisan en mi noche
¿A dónde podré ir sin tu presencia?
¿Por qué escapar de tu mirada?
Tus manos modelaron todo mi ser,
me tejieron en el vientre de mi madre.
 
Creaste cada parte de mi cuerpo,
mis entrañas las formaste Tú.
Tú saber es desbordante,
me sobrecoge Tu Misterio,
Mi ser entero canta agradecido
ante su Creador.
 


Jesús, el amigo, el hermano, el maestro, el buen pastor... Cuántos títulos (y qué buenos) para explicar que nuestro Dios nos amó hasta el extremo de hacerse carne, quizá para “acercarnos” un poco al misterio de su realidad.

 

Jesús, más “ser humano” que “hombre”, es la identificación más perfecta que podemos tener con nuestro Dios. El Hijo es el resumen perfecto del Amor que Dios siente por nosotras y nosotros. Carne de Dios, que sufre, llora y siente como cualquier otra del resto de los humanos.
 
Un Jesús que, al acercarse a los demás, nunca se paró a mirar qué había debajo de la ropa o qué pasaba en los dormitorios... Repartió su Mensaje a todos, a todas, por igual. Aceptó toda realidad humana sin prejuicio alguno: razas, religiones, aspectos, caracteres, gustos y profesiones. También, como vemos, aquello que la palabra “eunuco” quería decir en su época, no sólo los castrados que hoy entendemos: diversidad afectiva y sexual (los que nacen LGTBI, los que eran mutilados por tradiciones de la época, o los que elegían el celibato como complemento a su devoción y servicio a Yahvé).
 
¿De veras sigues creyendo que Él te hubiera mirado distinto?

Hechos, 2, 2-4
De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa donde estaban sentados, y se les aparecieron lenguas como de fuego que, repartiéndose, se posaron sobre cada uno de ellos. Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba habilidad para expresarse.
 
Joel, 2, 28-29
Y sucederá que después de esto, derramaré mi Espíritu sobre toda carne; y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, vuestros ancianos soñarán sueños, vuestros jóvenes verán visiones. Y aún sobre mis siervos y sobre mis siervas derramaré mi Espíritu en esos días, y profetizarán.

La “tercera cara” de nuestro Dios (si es que sólo tiene tres, algo muy dudoso...) es un viento, un susurro, un fuego que calienta sin quemar... El Espíritu es, quizá, la parte más incomprensible, pero a la vez es la que transmite la vida, la fuerza, la sabiduría, el consejo y tantos otros dones.

¿Por qué negar la diversidad como uno más de esos dones del Espíritu? La diversidad cultural, racial, funcional, afectiva, de género, y de cualquier otro tipo, es claramente obra de Dios. Él siempre suma, nunca resta. Así que nuestra condición de LGTBIs no es más que expresión de los dones que el Espíritu reparte a cada cual y que, como todos los demás dones, debemos, como cristianos y cristianas que somos, poner en sus manos y al servicio del Reino.
 
En fin, Dios es un ser infinito, que nos ama hasta el extremo. Nosotros somos criaturas limitadas, que no llegamos a entender completamente ese Amor que Dios nos tiene. Sin embargo, somos sus hijas e hijos, y como criaturas hechas a su imagen y semejanza, poseemos algo de ese infinito.

Que nadie te quite el santo orgullo de ser hija o hijo de Dios.
Humildad.
Todo es de Dios.
 
Meditación y reflexión personal
 
Ecos de la meditación, peticiones, palabras de agradecimiento...
 
Padre Nuestro

Intención de septiembre (elaborada por Comisión de Evangelización)
Señor Jesús, en este comienzo de curso danos la luz de tu Espíritu, para que sepamos orientar adecuadamente la misión que nuestra comunidad Crismhom tiene encomendada, siendo testigos de tu Reino y anunciando la Buena Noticia entre las personas LGTBI y luchando por nuestro derecho a vivir, compartir y celebrar la fe cristiana de manera libre y abierta con nuestra propia identidad personal en el seno de las diversas iglesias.
 
Oración comunitaria
Señor Jesucristo, imploramos tu protección e intercesión ante el Padre por toda la comunidad LGTBI, por todas aquellas personas que no se aceptan a sí mismas, que sufren en soledad, son perseguidas por su orientación sexual o su identidad de género y que no son aceptadas en su entorno más cercano. También te damos gracias y  te pedimos por CRISMHOM, para que construyamos Reino, y seamos luz y faro en nuestra comunidad LGTBI de Madrid.
 
Bendición
El Señor nos bendiga y nos guarde, nos muestre su misericordia,
vuelva su rostro a nosotros y nos conceda la paz. Amén.