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Mi primera celebración en Navidad

Por estos lares ya se celebra el nacimiento de un hermoso niño/hombre/Dios que cambió el mundo de occidente y muchas vidas (entre ellas la mía).

Hace décadas que mi primera celebración en este día está dedicada al vientre que parió a ese niño/hombre/Dios: María de Nazaret.

Alégrate María... Llena eres de Gracia... El Señor está contigo... Bendita tú eres entre todas las mujeres y Bendito el fruto de tu vientre...

Gracias a ti mi corazón está encendido.

in-có-mo-do

Esta es la imagen más panoli que he encontrado ―bueno por otra parte es un encanto y una obra de arte bien hecha, sí. Juan Ferrándiz―. Navidad pasado mañana. Se nos  tacha de panolis, de tener amigos imaginarios y de saltarnos las leyes de no sé qué.

 



 

Wikipedia: en griego antiguo: Ἰησοῦς, Iesous; en arameo: ܝܫܘܥ, Išo; en hebreo antiguo: יְהוֹשֻׁע, Yehošuaʕ, o יֵשׁוּעַ, Yešuaʕ. en griego antiguo: Χριστός, Christós sigues siendo incómodo. Era incómodo el pesebre. Todo incómodo cuando Roma porque los cristianos estaban contentos de la mañana a la noche y compartían las cosas, cuidaban de los viejos y eso parecía intolerable. No confortable en las misiones del siglo XVI e incómodo también hoy cuando gastamos tacto en no mencionar a Dios ―y por eso yo la llamo DiosaDios, para sí, nombrarla, sí, al estilo chorra contemporáneo 2018.


Para terminar con mejor sabor de boca os diré que en cuanto suelte este teclado agarro el Rosario, arma de bendición masiva, sesenta bombas de racimo contra el Tiñoso envidioso,  voy a orarlo por vosotros.  Sesenta volquetes contáiner de gracias y bendiciones. Primera persona del singular del presente de indicativo del verbo orar:

 

O r o

O r o

 

Nos sale oro del cuerpo cuando oramos. También incienso y mirra.

 

¡Feliz Navidad!

 

La noche más larga del año

 Hoy será la noche más larga del año. Una noche que se llena de LUZ por la esperanza de AQUEL que estamos esperando. Una noche para bendecir.

Hoy bendigo cada viaje realizado en mi vida. Tanto a las alturas como a las profundidades. Tanto al este como al oeste de mi Ser.

Hoy bendigo a cada una de esas personas que me he encontrado en estos viajes y, por sobre todas las cosas... ¡hoy bendigo a Aquel que nos bendice!

"Bendigo la luna porque fue testigo,

Bendigo el silencio que fue nuestro abrigo

Bendigo el momento de haber decidido... la vida es toda para mí.

Bendigo la suerte de haber decidido correr el riesgo de vivir…

Lo mejor de esta vida es buscar ser feliz"

Día Bendecido

 El día de ayer se ha celebrado a Nuestra Señora de Guadalupe que ostenta los títulos de Patrona, Emperatriz y Madre de las Américas.

Su imagen es la que me ha acompañado desde hace 33 años. La conocí en mi primera visita al monasterio de clausura donde años más tarde ingrese. La venere desde ese momento y conocí la Salve cantada que se ha convertido en mi oración predilecta. Su imagen, junto a un Jesús pintado por una ex novia, me acompañan constantemente entronizados siempre allí donde pueda verlos y hablarles (ahora mismo se encuentran frente a mi escritorio y cada vez que trabajo puedo levantar la vista, mirarlos y llenarme de ternura).

Ayer he tenido a María de Guadalupe en mi pensamiento constantemente y ha sido un día bendecido. Lleno de luces, lleno de amor y llenos de nuevos proyectos para el año entrante.

María: Este hijo, que no ha heredado tus genes, te celebra con el mayor agradecimiento que puede brotar desde un corazón humano. Mi alma te canta y se llena de ti cada vez que te recuerda. Alégrate María, ¡llena eres de gracia!.

"El 9 de diciembre de 1531, mientras se dirigía a pie a Tlatelolco, en un lugar denominado Tepeyac, tuvo una aparición de María Santísima, que se le presentó como «la perfecta siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios». La Virgen le encargó que en su nombre pidiese al Obispo capitalino el franciscano Juan de Zumárraga, la construcción de una iglesia en el lugar de la aparición. Y como el Obispo no aceptase la idea, la Virgen le pidió que insistiese. Al día siguiente, domingo, Juan Diego volvió a encontrar al Prelado, quien lo examinó en la doctrina cristiana y le pidió pruebas objetivas en confirmación del prodigio.
"El 12 de diciembre, martes, mientras el Beato se dirigía de nuevo a la Ciudad, la Virgen se le volvió a presentar y le consoló, invitándole a subir hasta la cima de la colina de Tepeyac para recoger flores y traérselas a ella. No obstante la fría estación invernal y la aridez del lugar, Juan Diego encontró unas flores muy hermosas. Una vez recogidas las colocó en su «tilma» y se las llevó a la Virgen, que le mandó presentarlas al Sr. Obispo como prueba de veracidad. Una vez ante el obispo el Beato abrió su «tilma» y dejó caer las flores, mientras en el tejido apareció, inexplicablemente impresa, la imagen de la Virgen de Guadalupe, que desde aquel momento se convirtió en el corazón espiritual de la Iglesia en México."

Hanukkah

 Esta semana no solo ha comenzado el adviento sino que en la tradición judía se celebran ocho días de luz: Hanukkah.

Se celebran la libertad de los griegos y el retorno de su identidad social y religiosa.

No difiere mucho del adviento que celebramos los cristianxs catolicxs en estos días. También celebramos con luces la venida de aquel que nos traerá la libertad y una identidad religiosa.

Mi vela está encendida desde el domingo por todo el pueblo cristiano, judío, musulmán, etc. para que sea en tierra sea en cielo, llegue el día en que nuestras luces se junten en el gran resplandor de Dios

Eso llamado cambio o conversión

  "El cambio es un proceso, y uno que requiere de mucha resistencia. 
Ver lo que necesitamos cambiar es la primera parte de ese proceso.

La segunda parte es comprometernos con ese cambio.

Es durante este tiempo que recibimos un estímulo de energía inicial. Nos sentimos con la facultad, vemos todo lo que somos capaces de hacer y nos sentimos en la cima del mundo.

La tercera parte del proceso es: La gran prueba. Y desafortunadamente es aquí donde la mayoría de nosotros se rinde. 


Para que el cambio sea real, tenemos que ser probados. Si nos apegamos al cambio en los momentos en que no queremos hacerlo, es cuando la verdadera transformación ocurre. Ocurre cuando realmente queremos dormir pero en lugar de ello nos levantamos y vamos al gimnasio o cuando sentimos la procrastinación (hábito de postergar actividades) pero decidimos realizar sólo otra cosa de la lista de quehaceres. Éstos son los momentos en los que la energía que sentiste al comienzo regresará a ti incluso más fuerte de lo que era antes.

Porque no lo intentas y cambias de verdad, hasta el final?"

Kabbalah Judia

Para recordar

 “Varias personas pueden estar en el camino correcto de diferentes maneras, y puede haber diferentes maneras de tener razón"
Thomas Merton

La vida se las trae

 ¡LA VIDA se las trae constantemente!

¿Alguien puede decir que, si estamos abiertos, no nos sorprende a todo momento?

 Pues no perdamos la capacidad de asombro ni la apertura.

Ser "viviente practicante” llena de colores y consume el alma.

Ser "luz y faro" cada día es el pago apropiado por el aire que se consume, la vida que se nos ha dado y los regalos  divinos recibidos.

Vive, Respira, Sirve, Recibe y Da.

¡Consúmete en todos tus colores verdaderos!

Lo esencial

 Que nuestro EGO no impida que tengamos la humildad de aprender de otros, de ser nutridos por algunos que han recorrido ciertos caminos antes que nosotros. No busquemos soluciones fáciles.

Tenemos que comprometernos con nuestra vida, rodearnos de personas que nos aporten energía positiva, conocimientos, valores y nos animen a desarrollar nuestro valioso potencial. Dejemos de lado las personas tóxicas que nos tiran abajo por sus propias inseguridades.

Abramos nuestro corazón al cambio, al amor desinteresado y a lo mágico que nos rodea. A veces vamos con orejeras que no nos permiten ver lo esencial.
Madelin Bensdorp 

¡Nos ha visitado Dios!

 Esta semana he terminado de aprender, y comprender, la terminación de una de las piezas del puzle de mi vida espiritual.

Creo firmemente que la vida en Dios de nuestra alma no es una intelectualización o una simple lectura de pensamientos de otrxs que han recorrido el camino. Creo que esas experiencias son guías riquísimas y constructivas pero que las piezas de nuestro puzle interno acaban cuando esas palabras se hacen carne. Cuando se hacen VIVENCIAS.

“¿Quién dice la gente que soy yo? … y vosotros ¿Quien decís que soy?” dice Jesús.

Nuestra propia confesión de fe radica en nuestra vivencia y camino recorrido en Dios.

Esta semana he terminado de comprender.

Ante las situaciones imprevistas de la vida, en un inicio, las vivía con pesadumbre y hasta creyendo que había hecho algo “malo”. Fui creciendo y comprendiendo que en esas experiencias se encerraba el secreto de una prueba que debía sortear donde se ponía en evidencia si había aprendido de Dios hasta el momento y que Dios poda a la vid para que dé fruto. En una época pedía consolaciones y en otra solo la sabiduría para atravesarla. Luego se me concedió la paciencia y la estabilidad mientras las surcaba. Pero igualmente todavía no aparecía la aceptación total de tales vivencias aunque si la percepción de que Dios estaba en medio de todo aquello.

En los últimos años simplemente las cogía como aprendizaje y hasta una pequeña indiferencia como si fuera ya rutina en este “valle de lágrimas”. Pero de una forma sutil mi alma sabía que aun faltaba algo para que pudiera aceptar de corazón la vivencia que trae esos dolores o sufrimientos.

La respuesta para completar esta pieza de puzle de mi vida espiritual me lo han dado unos indígenas originarios de Kenia: los Kikuyus.

Ellos cuando algún imprevisto los asola simplemente piensan en su dios Ngai y dicen: “Dios nos ha visitado” y colocan sus manos a la obra para hacer lo necesario y aprender de la situación, acomodándose y cambiando lo que sea necesario para que la situación se encamine. Muchas veces la situación se encamina en una nueva dirección y, dócilmente, ellos la aceptan y caminan por ese nuevo camino.

Parece algo simple, como idea, pero como vivencia se necesita de una mansedumbre de corazón. No siempre queremos cambiar el camino, aquello que es conocido, ni en ideas ni en sentimientos ni en acciones. Pero eso es lo que se necesita hacer cuando “Dios nos ha visitado”. Y a esto ellos, los kikuyus, le suman la alegría.

No niegan el sufrimiento que trae la experiencia sino que su atención está depositada en que la misma es una presencia de Dios y que Dios no siempre viene de visita ni se hace presente.

Esta semana he terminado de comprender, aprender y vivenciar que la alegría es la “perfecta” respuesta a las visitas de Dios en lo imprevisible.

A partir de ahora ante los huracanes, terremotos y tempestades del alma, y de la vida, simplemente pienso: "Dios me ha visitado" ... y sonrío.