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Hanukkah

 Esta semana no solo ha comenzado el adviento sino que en la tradición judía se celebran ocho días de luz: Hanukkah.

Se celebran la libertad de los griegos y el retorno de su identidad social y religiosa.

No difiere mucho del adviento que celebramos los cristianxs catolicxs en estos días. También celebramos con luces la venida de aquel que nos traerá la libertad y una identidad religiosa.

Mi vela está encendida desde el domingo por todo el pueblo cristiano, judío, musulmán, etc. para que sea en tierra sea en cielo, llegue el día en que nuestras luces se junten en el gran resplandor de Dios

Eso llamado cambio o conversión

  "El cambio es un proceso, y uno que requiere de mucha resistencia. 
Ver lo que necesitamos cambiar es la primera parte de ese proceso.

La segunda parte es comprometernos con ese cambio.

Es durante este tiempo que recibimos un estímulo de energía inicial. Nos sentimos con la facultad, vemos todo lo que somos capaces de hacer y nos sentimos en la cima del mundo.

La tercera parte del proceso es: La gran prueba. Y desafortunadamente es aquí donde la mayoría de nosotros se rinde. 


Para que el cambio sea real, tenemos que ser probados. Si nos apegamos al cambio en los momentos en que no queremos hacerlo, es cuando la verdadera transformación ocurre. Ocurre cuando realmente queremos dormir pero en lugar de ello nos levantamos y vamos al gimnasio o cuando sentimos la procrastinación (hábito de postergar actividades) pero decidimos realizar sólo otra cosa de la lista de quehaceres. Éstos son los momentos en los que la energía que sentiste al comienzo regresará a ti incluso más fuerte de lo que era antes.

Porque no lo intentas y cambias de verdad, hasta el final?"

Kabbalah Judia

Para recordar

 “Varias personas pueden estar en el camino correcto de diferentes maneras, y puede haber diferentes maneras de tener razón"
Thomas Merton

La vida se las trae

 ¡LA VIDA se las trae constantemente!

¿Alguien puede decir que, si estamos abiertos, no nos sorprende a todo momento?

 Pues no perdamos la capacidad de asombro ni la apertura.

Ser "viviente practicante” llena de colores y consume el alma.

Ser "luz y faro" cada día es el pago apropiado por el aire que se consume, la vida que se nos ha dado y los regalos  divinos recibidos.

Vive, Respira, Sirve, Recibe y Da.

¡Consúmete en todos tus colores verdaderos!

Lo esencial

 Que nuestro EGO no impida que tengamos la humildad de aprender de otros, de ser nutridos por algunos que han recorrido ciertos caminos antes que nosotros. No busquemos soluciones fáciles.

Tenemos que comprometernos con nuestra vida, rodearnos de personas que nos aporten energía positiva, conocimientos, valores y nos animen a desarrollar nuestro valioso potencial. Dejemos de lado las personas tóxicas que nos tiran abajo por sus propias inseguridades.

Abramos nuestro corazón al cambio, al amor desinteresado y a lo mágico que nos rodea. A veces vamos con orejeras que no nos permiten ver lo esencial.
Madelin Bensdorp 

¡Nos ha visitado Dios!

 Esta semana he terminado de aprender, y comprender, la terminación de una de las piezas del puzle de mi vida espiritual.

Creo firmemente que la vida en Dios de nuestra alma no es una intelectualización o una simple lectura de pensamientos de otrxs que han recorrido el camino. Creo que esas experiencias son guías riquísimas y constructivas pero que las piezas de nuestro puzle interno acaban cuando esas palabras se hacen carne. Cuando se hacen VIVENCIAS.

“¿Quién dice la gente que soy yo? … y vosotros ¿Quien decís que soy?” dice Jesús.

Nuestra propia confesión de fe radica en nuestra vivencia y camino recorrido en Dios.

Esta semana he terminado de comprender.

Ante las situaciones imprevistas de la vida, en un inicio, las vivía con pesadumbre y hasta creyendo que había hecho algo “malo”. Fui creciendo y comprendiendo que en esas experiencias se encerraba el secreto de una prueba que debía sortear donde se ponía en evidencia si había aprendido de Dios hasta el momento y que Dios poda a la vid para que dé fruto. En una época pedía consolaciones y en otra solo la sabiduría para atravesarla. Luego se me concedió la paciencia y la estabilidad mientras las surcaba. Pero igualmente todavía no aparecía la aceptación total de tales vivencias aunque si la percepción de que Dios estaba en medio de todo aquello.

En los últimos años simplemente las cogía como aprendizaje y hasta una pequeña indiferencia como si fuera ya rutina en este “valle de lágrimas”. Pero de una forma sutil mi alma sabía que aun faltaba algo para que pudiera aceptar de corazón la vivencia que trae esos dolores o sufrimientos.

La respuesta para completar esta pieza de puzle de mi vida espiritual me lo han dado unos indígenas originarios de Kenia: los Kikuyus.

Ellos cuando algún imprevisto los asola simplemente piensan en su dios Ngai y dicen: “Dios nos ha visitado” y colocan sus manos a la obra para hacer lo necesario y aprender de la situación, acomodándose y cambiando lo que sea necesario para que la situación se encamine. Muchas veces la situación se encamina en una nueva dirección y, dócilmente, ellos la aceptan y caminan por ese nuevo camino.

Parece algo simple, como idea, pero como vivencia se necesita de una mansedumbre de corazón. No siempre queremos cambiar el camino, aquello que es conocido, ni en ideas ni en sentimientos ni en acciones. Pero eso es lo que se necesita hacer cuando “Dios nos ha visitado”. Y a esto ellos, los kikuyus, le suman la alegría.

No niegan el sufrimiento que trae la experiencia sino que su atención está depositada en que la misma es una presencia de Dios y que Dios no siempre viene de visita ni se hace presente.

Esta semana he terminado de comprender, aprender y vivenciar que la alegría es la “perfecta” respuesta a las visitas de Dios en lo imprevisible.

A partir de ahora ante los huracanes, terremotos y tempestades del alma, y de la vida, simplemente pienso: "Dios me ha visitado" ... y sonrío.

Fiesta de Todos los Santos

Fiesta de Todos los Santos. Día para que el amor fluya entre quienes nos precedieron y nosotros porque siguen vivos en nuestra memoria. Día para reconocer que el amor va más allá de las fronteras de los vivos, que el cariño recibido y regalado es capaz de hacer grandes obras en nosotros con sólo dejar hacer. Día para reconocer que el legado que heredamos y aportamos es más nuestro ser auténtico, a veces pequeño y frágil, que el hacer incesante. Día para conectar y abrazar el sufrimiento propio y del mundo y dejar que edifique nuestro corazón y entendimiento. Día de duros recuerdos y memorias gozosas, de corazones ensanchados y encogidos. Día para dejarse afectar y sacar conclusiones positivas. Día para iniciar o continuar la vía de la bondad, el camino de la esperanza, aunque sea en medio del sufrimiento y la impotencia. Día para dar GRACIAS. Día al alcance de toda persona. ¡¡¡Feliz día de Todos los Santos!!!

Cuando el pasado es un continuo presente

 Los seres humanos no nacemos sabiendo conducir ni sabiendo coger carreteras para llegar a nuestro destino. Vamos aprendiendo. Vamos evolucionando.
Pero llega el momento que completamos un primer mapa de lo que seremos. En ese mapa hemos aprendido, por una repetición que se convierte en hábito, formas de desempeñarnos mental, emocional, corporal y hasta espiritualmente.
Un simple anécdota: todos tenemos una forma especifica de caminar sin darnos cuenta. Las personas que han sufrido algún tipo de accidente, y han quedado momentáneamente inmovilizadas, al recuperar la salud deben aprender a caminar nuevamente. Su forma de hacerlo, a partir de ese momento, es diferente. No es lo mismo aprender a caminar a los dos años que a los 30.
En los demás aspectos es similar.
Los seres humanos aprendemos una ruta que nos lleva a algún sitio deseado y ya no re-formulamos los caminos. Nos acomodamos, nos acostumbramos. Esto es lo que no hace fácil el cambio.
Los seres humanos somos la única especie que se preocupa por el pasado. Esta es una ruta de vida que adoptamos y repetimos, repetimos y repetimos. Las formas que aprendimos a los 15 años las repetimos a los 30 años, a los 45 años y así sucesivamente aunque las circunstancias sean diferentes.
Hacemos de nuestro pasado un continuo sin esforzarnos en aprender nuevas herramientas (aunque las necesitemos para vivir de manera más satisfactoria).
¿Es eso evolución? ¿es eso conversión? ¿Será que nuestro presente no es más que un pasado maquillado?

Tomemos unos minutos para hacer turismo interior y preguntarnos: ¿Estamos evolucionando?

A mi entender la única forma.

 "Iniciarte en tu laboratorio interior:
Los sufíes no creen en las explicaciones. Si vas a un sufí, él te dará métodos, no doctrinas. Esa es la razón por la que los llaman la gente del camino. Te dan un método. Te dicen: “Trabaja en el método”. Si el método profundiza, si cambia tu corazón, si abre tu ser, lo sabrás”.

No te darán ni una simple doctrina, una simple regla; no tienen ninguna. Ellos solo tienen metodología. Es muy científico. Te dan a catar.

Es un trabajo duro, arduo. Si vienes a mí y preguntas: “¿Qué es la verdad?”. Yo puedo decirte algo; en unos minutos el trabajo estará hecho. Yo te lo he dicho, tú lo sabes, y se acabó. Ni yo te he dicho nada, ni tú has entendido nada, pero ahora en ti ha surgido la idea de que tú sabes. Y ahora portarás esa idea.

Si realmente estás interesado, tendré que darte una tarea, no una doctrina; tendré que darte una meditación, no una regla; tendré que iniciarte en tu laboratorio interior; tendré que llevarte, poco a poco, a aguas más profundas de tu ser.

Poco a poco empezarás a sentir, a ver; te volverás más sensible, más alerta, más consciente, y la cosas empezarán a penetrar tu gruesa capa de inconsciencia. Algunos rayos empezarán a entrar en tu “oscura noche del alma”.

Y entonces sabrás." 
OSHO, extraido del libro "Sufíes: La gente del camino"