2016-01-09 Celebración de la palabra: El bautismo del Señor

El sábado 9 de enero tuvo lugar esta celebración de la palabra conducida por Jesús. Se celebró en torno al bautismo de Jesús. Herman@s, Sed bienvenidos a esta celebración de oración, de acción de gracias y de alabanza al Señor, por el año que empezamos 2016. Juntos en nuestra casa común, en la comunidad, queremos decir a Jesus encarnado todo nuestro amor toda nuestra gratitud, nuestra acción de gracias y alabanza por el don de la vida y cuantas gracias recibiremos durante este año. También queremos pedirle perdón al Señor, pues no siempre corresponderemos a su gran amor, y reconocemos que necesitamos su misericordia.

 
 
Celebración de la Palabra: El Bautismo del Señor 
 
1.-BIENVENIDA – INTRODUCCIÓN (Liturgo)
 
Herman@s, Sed bienvenidos a esta celebración de oración, de acción de 
gracias y de alabanza al Señor, por el año que empezamos 2016. Juntos en 
nuestra casa común, en la comunidad, queremos decir a Jesus encarnado todo 
nuestro amor toda nuestra gratitud, nuestra acción de gracias y alabanza por el 
don de la vida y cuantas gracias recibiremos durante este año. 
 
También queremos pedirle perdón al Señor, pues no siempre corresponderemos 
a su gran amor, y reconocemos que necesitamos su misericordia. 
 
Nos sentimos pequeños y vulnerables, y ante Jesus, hecho niño, con sencillez le 
suplicamos su ayuda, para comenzar este año con entusiasmo renovado; con 
una determinación de ser mejores, mas fieles a su amor, queriendo vivir este 
año desde la misericordia, para con todos y especialmente con los más 
cercanos y necesitados de entre nosotros. 
 
Somos conscientes de que el tiempo pasa y corre muy deprisa, y con el también 
nuestra vida y ante, un nuevo año que se nos abre en el horizonte, no queremos 
que el tiempo, la vida, sin vivirla en su plenitud. 
 
Por esto queremos “pararnos” en el tiempo y alabar, dar gracias al Señor, y 
reflexionar para así mejor vivir el tiempo bajo la mirada de Dios, en profundidad, 
verdad y libertad. 
 
Dispongámonos a acoger la vida y vivirla en toda su plenitud. 
 
 
2.- CANTO/HIMNO (Tod@s) 
 
Tu eres el Dios, la luz que nos ilumina, la mano que nos sostiene, y el techo 
que nos cobija. 
 
Y sacaremos con gozo del manantial de la vida, las aguas que dan al 
hombre, las fuerzas que resucitan. 
 
Entonces proclamaremos: ¡Cantadle con alegría! ¡El nombre de Dos es 
grande, su caridad infinita! 
 
¡Que alabe al Señor la tierra, contadles sus maravillas! ¡Que grande en 
media del pueblo, el Dios que nos justifica! 
 
3.- LECTURAS 
 
Isaias 43,1-4. 6-7 (Lector/a) 
 
Salmo 28 (Tod@s) 
 
Hijos de Dios, aclamad al Señor, 
aclamad la gloria del nombre del Señor, 
postraos ante el Señor en el atrio sagrado. 
 
La voz del Señor sobre las aguas, 
el Señor sobre las aguas torrenciales. 
La voz del Señor es potente, 
la voz del Señor es magnífica. 
 
El Dios de la gloria ha tronado. 
En su templo un grito unánime: “¡Gloria!” 
El Señor se sienta por encima del aguacero. 
el Señor se sienta como rey eterno. 
 
Hechos de los Apóstoles 10, 34-38 (Lector/a) 
 
Lucas 3,15-16 16.21-22 (Lector/a) 
 
 
4.- REFLEXIÓN COMUNITARIA (Tod@s) 
 
Quien lo desee puede hacer una intervención o decir unas palabras 
personales, peticiones, acciones de gracias ...
 
5.-CONFESIÓN DE FE 
 
Adaptación del “Credo por la Paz”, elaborado por Martin Luther King. 
 
Hoy, en la noche del mundo, con la esperanza de la Buena Nueva, 
afirmo con audacia mi fe en el porvenir de la Humanidad. 
 
Rechazo la idea de que en las actuales circunstancias las personas 
estén incapacitadas para hacer un Mundo mejor. 
 
Rechazo la opinión de quienes consideran que las personas estamos 
prisioneras de la guerra, el racismo, la homofobia, y que nunca podremos 
llegar a la realidad luminosa de paz y fraternidad. 
 
Rechazo la predicción según la cual los pueblos descenderán uno tras 
otro por el torbellino del militarismo hasta el infierno de la destrucción. 
 
Creo que la verdad y el amor sin condiciones tendrán efectivamente la 
última palabra, pues la vida es siempre más fuerte que la muerte. 
 
Creo firmemente que aun en medio de las bombas que estallan y los 
cañones que truenan, permanece la esperanza de un mañana de paz y 
justicia. 
 
Tengo el coraje de creer que un día todos los habitantes de la Tierra 
tendrán derecho a tres comidas por día, a la educación y la cultura para 
la salud de su espíritu, a la igualdad y la libertad para la vida de sus 
corazones. 
 
Creo igualmente que un día toda la humanidad reconocerá en Dios la 
fuente del amor, que la bondad salvadora y pacífica será algún día la 
Ley, que el lobo y el cordero reposarán juntos, que toda persona se 
sentará bajo su higuera en su propia viña y que nadie tendrá motivo para 
tener miedo. 
 
Creo firmemente que obtendremos la victoria.